[Multiverso]: La travesía de un héroe [ES] - Capítulo 121
- Inicio
- Todas las novelas
- [Multiverso]: La travesía de un héroe [ES]
- Capítulo 121 - 121 Capítulo 9 Medusa
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
121: Capítulo 9: Medusa 121: Capítulo 9: Medusa Buena gente, perdón por el retraso del capítulo, pero el lunes estaba estudiando, ya que el martes tenía la defensa de proyecto de grado, el cual aprobé, así que ahora puedo optar por la licenciatura; ahora solo me faltan los créditos para pedirlo.
También estaba viendo sobre el tema de los mundos a los que va a ir Dante, más que nada sobre los arcos, ya que hay uno que me sobraba y puse actualmente Bleach, pero de ese anime no recuerdo nada, y pensando en lo que quiero hacer en cada arco, me di cuenta de que los de Mash-up y Marvel se van a quedar largos.
Uno no será sobre cazar waifus tipo Pokémon, estilo “atrápalas a todas” como en otros fanfics, sino que se tratará de cómo el mundo se va a la mierda.
Están los de Danganronpa, Jujutsu Kaisen, HOTD, con el agregado de Noragami, sin mencionar que quiero meter el universo de DxD, y había otro que se me olvidó, pero mucho caos y muchas formas de mandar el mundo a mierda.
Y en el de Marvel, está el tema de que será una mezcla entre películas serias y los mismos cómics, como puede ser el de Civil War; también meteré a los Inhumanos, los villanos de Spider-Man, el tema de los mundos alternos como el Ultimate o el cómic de Secret War.
Básicamente, muchas cosas para que alargue.
Ante esto, pensé en sacar el de Bleach y dejarlo en solo 5 arcos exploratorios.
Bueno, sería por ahora; que siga el capítulo.
———————————————————————- POV Libra.
Mire fijamente mi objetivo, calme mi respiración, tal como me enseñó la madre Arti, y con movimientos fluidos, disparé.
Como era de esperar, le di en el blanco.
Ante esto, tire al suelo el arco, ya que estaba aburrida.
Este era mi entrenamiento diario de tiro de arco para volverme una espléndida cazadora en el futuro, algo que realmente no me da muchas ganas de ser.
Hay muchos conceptos que me dice la madre Arti que una niña de 5 años como yo no puede entender, y sinceramente, no me interesa entenderlos.
Lo que yo quiero es viajar por el mundo, vivir aventuras, al igual que mi padre en su juventud.
Miré a todos los lados para ver que estaba sola; no era de noche, así que ella no debe estar vigilándome, por lo que me transformé en un gato atigrado y me fui.
Rápidamente, con la agilidad de un gato pequeño, llegué a la sala donde debería estar mi padre, solo para encontrar vacío el lugar.
Me sentí y me puse a pensar en dónde podría estar.
Después de un rato, llegué a una idea y volví a casa.
Esta estaba totalmente vacía, pero solo por dentro; en el patio estaba mi padre durmiendo junto a Cerbero, el perro al que no le gusta hacer su trabajo, junto a Nova, un ave de fuego que no puede morir, según me dijo la abuela Hestia.
Técnicamente, Nova es mi mascota, siendo un regalo del abuelo Hades, pero esa ave traicionera pasa más tiempo con mi padre que conmigo.
Me da envidia y celos que esa estúpida ave no me preste atención, y solo le haga caso a mi padre.
Esto me frustró, por lo que saqué mis garras y me tiré a la cara de mi padre para arañarlo, despertándolo en el instante.
“¿Pero qué?”, dijo sosteniéndome con sus manos, generando una distancia de la cual no podía seguir haciendo mi misión.
Esto también despertó a Cerbero y a Nova.
“Libra, ¿qué estás haciendo?”, preguntó con mucha pereza.
“Estoy aburrida”, le respondió.
“¿Y eso significa que puedas arañar mi cara?”, dijo aún con su tono de poca preocupación.
“Exactamente”, le hablé.
Mi padre me miró con ojos de pez muerto y me suelta, a lo que caí de pie, o de patas en este caso.
Empezó a estirarse, algo que los dos animales mágicos imitaron.
Mi padre se quedó mirando un rato, a lo que yo no sabía el porqué.
“¿Qué sucede?”, se preguntó.
“Nada muy importante, solo que no recordaba que tuvieras la habilidad de convertirte en algún animal”, me respondió.
“Es por la bendición de la tía Hécate; al poder usar magia, me puedo transformar mágicamente en el animal que quiera; tú también puedes, padre”, le aclaró.
El secuenciado pensó un momento y puso su mirada en mí nuevamente.
“Creo que también podría, pero nunca lo intenté, más que nada porque nunca se me pasó por la mente”, habló.
“¿Por qué no lo intentas?”, le volvió a hacer una pregunta; él se puso pensativo nuevamente.
…
POV tercera persona.
Kiss-shot volvió a su hogar sosteniendo su quitasol que le había regalado Dante; venía del templo de la diosa del amor para hablar sobre un tema que había sucedido recientemente, uno que involucrara a Afrodita, a Atenea y, por alguna razón, a ella misma.
La conversación fue algo más caótica de lo que pensaba, ya que la relación de Dante con las diosas de este panteón es bastante peculiar; cada uno es diferente, y ella tiene que estar atenta a cualquier cosa que suceda, ya que Dante tiene cierto nivel de resistencia, pero cualquier dios se puede aprovechar de él, y si no se ha ido, ha sido por ella.
Ya que ella aún no se quiere ir, quiere quedarse el mayor tiempo posible aquí, por Perséfone, Deméter, Hestia, Hades, Zagreo, Melinoe, incluso de la misma Afrodita, a pesar de que ha intentado quitarle su marido en más de una ocasión, pero ella no se preocupa mucho de eso, al tener un vínculo de alma con Dante, algo en lo que la diosa del amor no puede intervenir ni alterar.
Ahora en todo eso se tiene que incluir a Libra, la niña que ha estado compartiendo maternidad con algunas diosas, por mucho que le moleste; entre ellas están Artemisa, Atenea, Afrodita.
En el momento que llegó a su hogar, comenzó a escuchar el sonido de perros aullando fuertemente; ante esto, pasó de largo y llegó al patio solo para ver a dos perros de raza husky siberiano, uno adulto y otro niño.
Ambos aullaban al cielo, siendo acompañados por Cebero, que hacía lo mismo con sus tres cabezas, ya a un lado, Nova mirando todo esto estoicamente.
Era el aullido más irritante de todo el mundo, lo suficiente como para sacarla de quicio.
“Pero qué mierda pasa acá”, dijo casi gritante Kiss-shot.
Ante sus palabras, los tres perros se detuvieron y la miraron.
“A, es mamá Kiss”, dijo el husky más pequeño corriendo hacia donde, para transformarse en Libra y darme un abrazo.
“Hola, mi bebe, ¿puedo preguntar qué estaban haciendo?”, pregunta morosamente.
“Estaba aburrido, así que busqué a papá y él me dijo que nos transformáramos en uno de los animales más irritantes del mundo y empezáramos a aullar al cielo”.
Me dijo con mucha emoción.
“Así que fue idea de tu padre, te pido no vuelvas a hacer eso”, le dijo a su hija, para poder la vista en donde estaban los demás.
“En cuanto a ti”, empezó su regaño, pero se dio cuenta de que Dante o su forma de perro transformada no estaba.
Había escapado al percibir el peligro por parte de Kiss-shot.
…
POV Medusa.
Con movimientos fluidos, destruí varios muñecos de entrenamiento, ya que tengo que proteger a mis hermanas mayores de cualquier amenaza que suceda.
Siempre ha sido así, pero desde que llegó él a nuestra vida, esta ha sido más tranquila y divertida que antes.
Su presencia me da calma y siempre me trata amablemente, con cariño y mucho aprecio.
Cada vez que estoy con él, siento algo en mi pecho que no logro saber qué es.
Pero no es momento de pensar en eso.
Usó energía mágica; le di una patada al muñeco, el cual destruí en millas de pedazos.
“Increíble, medusita, veo que has progresado mucho”, escuché una voz que hizo que mi corazón latiera frenéticamente.
Me di la vuelta para ver a Dante-sama ahí en la rama de un árbol mirando.
“Dante-sama, ¿qué, qué hace aquí?”, dije tartamudeando.
Él me vio con un poco de decepción, en lo que apareció frente a mí y me agarró las mejillas.
“¿Cuántas veces te he dicho que me llames Dante solamente?
No soy un dios o ser divino como para tratar con tanto respeto”, el regaño, dejándome con las mejillas adoloridas.
“Ya no soy una niña, Dante-sama, digo, Dante”, le respondió mientras me sobaba las mejillas, esperando que el dolor se fuera.
“Así veo, antes eras una niña tan adorable, pero ahora eres toda una mujer, supreando asu hermanas mayores en muchos rasgos, sobre todo el trasero”, me dijo mientras me daba una mirada.
Ante esto me moví, quedando frente a él, cubriendo el trasero ante la vergüenza de que me mirara así.
Él solo dio una sonrisa ante esto.
“No creo que sea así, ay, que mis hermanas me han dicho que yo no soy perfecta como ellas”, dije algo apenada.
“Veo que entrenas duro, pero ¿para qué?, si no viene nadie a estos lugares, y los que llegan aquí veneran a tus hermanas como si fueran verdaderas diosas, y te tienen respeto como las cuidadoras de ambas”, dijo mientras se apoyaba en un árbol, para chasquear los dedos.
“¿Qué tal si salimos los dos a una aventura?” “¿Una aventura, los dos solos?”, preguntó, volviendo a avergonzarme al pensar en las cosas que podríamos hacer los dos solos.
“Sí, ya que no creo que podamos llevar a esos dos; hablando de ellas, tengo que conversarlas de que te dejen ir conmigo, bueno, si tú quieres hacer esto primero que todo”, me explico.
Al pensar en mis hermanas y en Dante, sentí una sensación agria y desagradable.
Sabía que Dante y mis hermanas tenían un tipo de relación, además de una con su esposa, que ya conocía, y la diosa del amor, con la cual incluso han tenido hijos.
Pensar en tener hijos con Dante-sama me hace sentir una sensación nunca antes sentida en mi vida.
“Bueno, vamos al templo a hablar con ellos”, dijo, lo que me hizo salir de mis fantasías y volver a la realidad.
…
Se podían escuchar los gemidos desde el otro lado de la habitación; Dante-sama y mis hermanas estaban encerradas en esa habitación, los tres solos, y según lo que escucho, haciendo cosas pervertidas.
Esta sensación que sentía que no me gustaba para nada, pero por alguna razón no podía parar de escuchar, ya que me imaginaba a mí misma en la posición de mis hermanas.
Mientras estaba en mis fantasías, la puerta estaba abierta, lo que hizo que cayera al suelo dentro de la habitación.
Miré a mi stheno sosteniendo la puerta, mirando con una sonrisa provocadora; en el centro de la habitación estaba Euryale, sentada mientras Dante le estaba haciendo un masaje en sus hombros.
“Mira quién tenemos aquí, a nuestra hermanita espiando nuestra sección de masaje con Dante, pero mira lo roja que estás, no habrás pensado que estábamos haciendo algo pervertido, ¿verdad?
Qué hermana menor tan pervertida tenemos, ¿verdad, Euryale?”, empezó a molestarme Stheno.
“Tiene razón, hermana, y piensa que Dante nos pidió que dejáramos ir con él; a cambio, nosotros le pedimos un mensaje de hombros a cada uno y esta irrespetuosa hermana está espiando y de paso pensando cosas lujuriosas; debe ser castigada”, añadió Euryale.
Sentí cómo tenía mi cara acalorada, lo más seguro toda roja por la vergüenza que estoy pasando y sobre todo frente a Dante-sama.
Dante-sama le dio un golpecito a Eurylae, haciendo que diera un gemido de dolor para agarrarse la cabeza y sacar la lengua.
“No sean malas con Medusa, está en la edad de esas cosas, deben ser comprensibles con ella”.
Al escuchar eso por parte de Dante-sama, me hizo sentir más vergüenza que los comentarios de mis hermanas.
“Uh, qué aguafiestas”, se preguntó Eurylae.
“Bueno, como se interrumpió esto, tendrás que pensar en otra forma para dejar de salir a solas a nuestra hermanita”, dijo Stheno.
Dante-sama puso su mano en la barbilla y se puso a pensar.
…
“Pero qué adorable, me recuerda a Medusa cuando era más pequeña”, dijo Euryale.
“Sí que buenos recuerdos”, comentó Esteno.
En medio de sus garras, estaba el hijo de Dante y Afrodita, Eros, siendo maltratado por mis hermanas.
Se podía ver al niño lamentándose y rogándole a su padre que lo sacara de aquí, siendo ignorado por este mismo.
“Estamos listos, vámonos, Medusa”, me dijo Dante-sama dejando a sus hijos atrás.
“Padre, prometo no volver a portarme mal de nuevo, así que no me dejes atrás”, se escucharon los lamentos del dios del deseo y la atracción.
POV Dante Vi cómo las dos hermanas demoníacas se llevaban a mi hijo dios.
Es raro decir que mi hijo es un dios siendo que yo no lo soy.
Para que sepan, después de que Nix y Atenea se juntaran y debatieran algunos detalles, juntando detalles de otras mitologías cercanas, se concluyó que yo soy un daimo, o un ser entremedio de todo esto, básicamente, un rango más alto que humano, pero uno más bajo que un dios.
De paso, Libra es considerada un semidaimo.
(Nota: Según ChatGPT, que me daba pereza seguir investigando y no llegar a nada, Dante es un daimon ctonio conceptual de la oscuridad y el vacío, y sus poderes muerte y oscuridad no son heredados, ya que viene de la fruta del diablo).
No sé de dónde vienen estos conceptos, pero a mí realmente me daba igual.
“¿Estás lista?”, le pregunté, a lo que ella solo asintió.
La vi con un traje cómodo para combatir y usando un clavo con cadenas para combatir.
(Nota: Es la medusa rider, tal cual, tanto en vestimenta como en apariencia, ya que en este punto debe tener como 18, 19 o 20 años).
Con todo ya preparado, partimos.
Con eso pasamos gran parte del día cazando bestias y monstruos, pero no matándolos.
Esto es ya que en la isla Anákósmo actualmente vive Equidna, la cual supo de algunas locuras que hice; de ahí ella hablaría con Zeus para pedir que no interfiera más con sus hijos.
Al final se llegó a un acuerdo de que puedo interferir, pero no exterminar o matarlos.
Así que solo vamos a hacer ese tipo de cacería cuando atrapas a tu presa y la libras para volver a cazarla nuevamente, lo mismo, pero con monstruos.
El primero que encontramos fue la hidra.
Con esta intentamos descubrir cuántas cabezas podíamos cortar antes de que se cansara la serpiente dragón alada de muchas cabezas.
Llegamos a la cabeza 103 cuando básicamente dejó de luchar y se rindió.
Un buen logro.
Encontramos un nido de arpías, por lo que, con la ayuda de Medusa, logramos capturarlas y les atamos las alas y les pusimos peso y las obligamos a correr para que fueran libres.
Un espectáculo muy increíble de ver.
El último con el que nos topamos fue el león de Nemea.
Fueron unas buenas 20 horas de pelea seguidas.
Meudas también participó, pero no pudo hacer mucho al final.
Lo importante es que se pasó bien y pude pasar un buen rato con Medusa, ya que siempre está encerrada en esa isla con esas hermanas problemáticas.
Además, está el mito de Medusa, de cómo se convirtió en la Gorgona y todo eso; ahora mismo no veo que pase algo como eso, así que estoy tranquilo.
Ahora mismo estábamos sentados mirando el horizonte mientras se oculta el sol.
“¿Y cómo lo pasaste, Medusita?”, le dije en broma.
“Bien, Dante, me gusta pasar tiempo contigo, me hace sentir bien y viva”, me respondió.
Yo entrecerré los ojos ante esto; ella estaba mirando el horizonte, así que me estaba viendo.
Yo sabía por qué era así su comportamiento, su forma de actuar ante mí; era bastante claro, pero para mí no era más que un enamoramiento fugaz, algo temporal.
Nada más.
“¿Y cómo están las cosas, ella en la isla de los dioses?”, preguntó.
“Mm, algo caótico, como siempre, los dioses haciendo caos, en especial esa diosa del amor loca; ahora quiere un tercer bebé, no sé de dónde saca tanta energía, y ganas también”, empecé a desahogarme un poco.
“También está el tema de Atenea, y que ahora mismo me evita y no sé por qué; por suerte, con las otras diosas no ha habido mucho problema, hasta el momento”.
Hay que admitir que las diosas son las más problemáticas, solo un paso más abajo del mismo Zeus, siendo el rey de todos los problemas actuales del Olimpo.
“Debe ser entretenido estar allá, contigo y todo eso”, dijo, pero inmediatamente se dio cuenta de lo que soltó.
“A, cuando me refería a ti, me refería de esta forma”.
Vi cómo se comportaba como una jovencita enamorada, saliendo de su papel de mujer silenciosa, racional y protectora, para pasar a una de incertidumbre, inseguridad y vergüenza al estar conmigo, y un poco con sus hermanas.
“Medusa”, dije, a lo que ella detuvo su parolata.
“Yo sé cómo te sientes, pero ese sentimiento es temporal; no, después, con el tiempo, ese enamoramiento por mí desaparecerá”.
Yo solo la estaba tratando como una adolescente adulta que era, como alguien normal de su edad.
“No es así”, empezó a decir.
“Esto que siento ahora mismo estando contigo no es falso y no creo que se vaya nunca”; en ese momento reinó el silencio.
“Yo sé que es real, a mí de verdad me gustas, no he pasado este sentir por nadie más que por ti, por eso, quiero que me aceptes; por mucho que esté con Kiss-shot o las diosas del amor, con tan solo ser tu amanet y estar contigo me basta y sobra”.
Miré sus ojos, y me di cuenta de que lo que decía era genuino; no había nada que influyera en ella, ya sea un hechizo o la instigación de otras personas; era meramente puro, al igual que con Kiss-Shot, siendo una de las razones por las que acepté estar con ella toda mi vida.
Le gusto de manera pura y sincera, no como Afrodita o Hera, que fueron influenciadas por mi maldición, o como se diga mi condición especial.
Puse la mirada en el horizonte y pensé en Kiss-shot.
A ella nunca le ha importado esa cosa del harem o tener más de una amante, ya que para ella el vínculo de alma era más importante y fuerte que cualquier otra cosa; de ahí su aceptación de que Afrodita hiciera ciertas cosas.
“Mira, veremos cómo avanza el tiempo y si ese sentimiento sigue ahí, podemos intentar convencer a Kiss-shot para ver si podemos tener algo oficialmente sin tener que escondernos”, le dije.
La miré para ver cómo me daba una sonrisa de felicidad pura que sacudió un poco mi corazón.
Antes de que pudiéramos seguir hablando, escuché a alguien que camina detrás de nosotros.
“La aceptaste, así de fácil, ¿no?”.
Al darme cuenta, vi a la diosa de la sabiduría, Atenea, caminando hacia nosotros con paso lento.
“¿Atenea?, ¿qué haces aquí?”, le pregunté parándome delante de Medusa, ya que podía sentir un poco de hostilidad por parte de la diosa.
“Dijiste mi nombre; un dios puede sentir cuando lo mencionan.
Generalmente no toma en cuenta estas cosas, pero como fuiste tú, miré inmediatamente qué estaba haciendo solo para ver que te comportabas muy cariñoso con esa ninfa, así que vine”, dijo con una tranquilidad muy extraña.
“Qué raro que antes me estaba evitando, pero vienes exactamente para este tipo de cosas”, le dije con los ojos entrecerrados.
“Bueno, tuve una conversación con Afrodita que me abrió un poco los ojos ante lo que sentía en mi interior”.
Empezó a relatar sin quitarme los ojos de encima.
“Lo recuerdo, llegaron hasta el punto de los golpes”.
Le comenté.
“Eso le pasó a esa zorra por sacar en cara de estar contigo”, continuó su relato.
“Hablo de cómo yo no sabía lo que sentía y que siempre te tendría para ella sola para el resto de tu vida, pero viendo esto creo que no la tiene tan fácil”, dijo con un tono de risa seca.
“¿A qué quieres llegar?”, le pregunté un poco con incertidumbre en mi interior.
“Fácil, yo también quiero estar contigo”, dijo con los ojos un poco enloquecidos.
“Me vuelve un poco loca el ver cómo esa mujer tuya y esa puta te tienen para ti y yo no puedo estar contigo por ese estúpido juramento al río Estigia que hice hace tiempo”.
Al miré fijamente, y me di cuenta de que esa mirada era de alguien que estaba loca; no sé si era por la situación actual o porque siempre lo estuvo, pero eso me trae mala espina.
“Lo siento, pero no puedo estar contigo, eres una diosa virgen, no podemos relacionarnos de esa manera, es mejor quedar en solo una amistad”, le respondí.
Esto era más que nada para evitar problemas.
Si algo se rompiera, las penurias por romper el juramento no caerían en ella, sino en mí, y con Kiss-Shot, Libra y ahora Medusa detrás de mí, no puedo arriesgarme.
A ella ahora le tocó el turno de entrecerrar los ojos, para mirarme frenéticamente.
“Me estás diciendo que me rechazas, pero puedes aceptar a esa ninfa de clase baja”.
Dijo entre dientes, mostrando la ira y furia que estaba conteniendo ante mi rechazo.
Yo me puse en una posición protectora detrás de Medusa.
Atena se dio cuenta de eso, fulminando con la mirada a Medusa, para caminar rápidamente, quedando frente a mí.
“Te arrepentirás de esto”, me dijo para irse del lugar.
El lugar quedó en silencio.
Me quedé pensando en lo que dijo Hestia referente a por qué se convirtió en una diosa virgen.
El hecho de que encontrara estúpidos a los hombres y que no llamara su atención hizo que jurara por el río Estigia.
Pero llegué yo y destruí todo ese pensamiento que tenía sobre los hombres.
Me imagino que si mis sentimientos hacia mí fueron de amabilidad, de admiración, para que pasara un enamoramiento que no sabía que tenía, para que Afrodita de alguna manera lo convirtiera en una obsesión, de ahí el lugar.
No sé qué hice, Dite, pero no debía de ser algo muy bueno.
“Será mejor que volvamos con tus hermanas; allá estará seguro, ella no podrá hacer nada si estás ahí”, le dije a Medusa.
Ella solo asintió.
Todo el ambiente que había lo arruinó Atenea, pero no había nada que hacer.
“Espera”, escuché a Medusa.
Cuando me di la vuelta, sentí cómo me había dado un beso en la mejilla.
“Será por mientras; después vemos si hacemos otras cosas cuando hables con Kiss-shot”, me dijo.
Yo solo le sonreí.
“Ahí veremos”, le dije al tomarla de la mano e irnos de aquí.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com