[Multiverso]: La travesía de un héroe [ES] - Capítulo 123
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- Capítulo 123 - 123 Capítulo 11 Combate a muerte Parte 1
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123: Capítulo 11: Combate a muerte (Parte 1) 123: Capítulo 11: Combate a muerte (Parte 1) (Nota: Solo para molestar, Dante está listo para morir y ser mandado al trono de los héroes).
Ya saliendo de la sesión, caminé un poco sin rumbo, pensando en lo que había pasado.
Ningún dios es un ser débil; todo tiene poderes o forma de ser poderoso a su manera, pero si tuviera que pensar en algún dios egipcio que tenga que combatir conmigo, solo se me ocurren dos, y uno de ellos, si mal no estoy, ya debería estar muerto.
Si me enfrentara a un ser como Amon Ra, me moriría sí o sí, pero no creo que vaya él a pelear; a ese le gusta más jugar con Apofis.
“Oye”, escuché que alguien me llamaba, solo para ver a Artemisa en una esquina mirando mientras me hacía gesto para que la siguiera.
Después de caminar en silencio durante un buen rato, llegamos a un lago de Anákósmo; ella se sentó y yo me senté en otro lugar un poco más alejado.
“¿Por qué tan lejos?
Quiero hablar contigo; a esa distancia voy a tener que gritarte”, me dijo.
Yo no pensé mucho y me senté en el mismo tronco que estaba ella.
“Pensé que no soportabas la presencia de los hombres”, le dije en broma.
“Ya estoy más que acostumbrada a la tuya hace mucho tiempo”, me habló, solo para quedar en silencio un rato.
“No sé qué pensaban todos allá, sacrificarte solo por una estupidez”.
Eso me sorprendió un poco; es como si la diosa de la luna se hubiera encariñado conmigo.
Yo solo le sonreí, algo que notó y se sonrojó un poco desviando la mirada.
“No te preocupes, soy más fuerte de lo que piensas”, le intenté tranquilizar.
“Los dioses no pueden ser vencidos, no al menos de forma normal; siempre hemos estado más allá del poder normal”, me replicó.
Si tan solo supiera.
“¿Acaso te preocupas por mí?”, le dije burlonamente.
“¿De qué hablas, estúpido?
Ese no es el caso; por quien me preocupo es por Libra, Kiss-shot, Hestia y Persefone; ellas van a sufrir si llegas a morir en ese combate, si tan solo no fuera un combate a muerte”, me intento contradicir sonrojada, como una tsundere.
“No te preocupes por Kiss-shiot, si muero, ella también y viceversa”; eso alteró un poco a Artemisa.
“Pero como dije, no te preocupes, soy como una cuchara, puede aguantar y sobrevivir a todo, tú solo relájate”, le hablé parándome del lugar y acercándome.
Ella no dijo nada, solo se quedó quieta mirando, y yo sin saber lo que pensaba.
Al siguiente día, fui a la isla de las tres hermanas demonio; al menos, como dice Hestia, dos eran demonios malévolos y la menor, una súcubo; obviamente, todo esto en un contexto de broma.
Me costó un poco encontrar a Medusa, pero al final la encontré al borde de la isla mirando el mar.
“Por fin te encontré, ¿por qué estás tan escondida?”, le pregunté sentándome a su lado.
“Solo estoy pensando”, dijo tranquilamente.
Desde que se formalizó mi relación con ella, dejó de comportarse tan adolescentemente, si se pudiera decir de esa manera, y empezó a ser un poco más madura y seria, un poco como la versión que conocí en el anime y los juegos, pero solo un poco.
Yo la abracé, mientras que ella aprovechó para colocar su cabeza en su hombro.
Nos quedamos en un silencio muy reconfortante que fue roto por Emdusa.
“¿Tiene que hacerlo?”, me pregunto.
Inmediatamente me di cuenta de por qué estaba así.
“Sí, es parte de mi deber”, le contesté.
“Es injusto, no hace mucho que puedo estar contigo y ahora es muy posible que me arrebaten de mí”, me dijo mirándome a los ojos.
Yo solo le sostuve la cara y le empecé a arreglar el cabello.
“Te preocupas demasiado; no importa lo que pase, sobreviviré y volveré a tu lado”, le dije.
Ella se tranquilizó, ya que, a diferencia de Artemisa, ella confiaba 100% en mí.
Sí, yo decía que volvería; ella sabía que lo haría.
Mientras nos mirábamos a los ojos, nuestras caras se acercaron y nos dimos un beso apasionante, solo separándonos cuando ya nos faltó el oxígeno para despertar.
“Dante, me harías un favor”, me pidió Medusa.
“Yo haría cualquier cosa por ti”, le contesté.
“Hazme tuya completamente”, me susurró al oído.
Eso me sorprendió y prendió algo dentro de mí.
Vi cómo ella se separaba solo para quitarse el vestido y quedar completamente desnuda.
Solo tuve que ver sus ojos llenos de amor y dedicación para decidirme sin pensar mucho.
Rápidamente me acerqué y la besé apasionadamente.
Me puse a tocar su cuerpo; era algo de otro mundo.
No sabría decir cuál era mejor, si el de Kiss-Shot o ella, pero ahora mismo no estoy para estar comparando mujeres; sería algo feo de mi parte.
Sin pensar le di la vuelta; déjame ver su hermosa espada y trasero.
La incliné y me agaché para ver su puro y rosado coño.
Esta era la primera vez de Medusa, así que no podía venir y actuar como un patán, así que acerqué mi cara y empecé a lamerlo.
Esto empezó a provocar espasmos y gemidos por parte de Medusa.
Después de unos 5 minutos así, me aparté e introduje mis dedos, para que se mojara.
Solo introduje dos dedos.
Después de este tendepie, introduje mi miembro lentamente en su coño.
Escuchaba los gemidos de Medusa, la cual apenas podía respirar bien, así que empecé lentamente.
Vi cómo salía sangre de sus entrepiernas, demostrando mi superioridad.
“Estoy bien, sigue”, me dijo, a lo que yo no dudé y lentamente empecé a embestirla.
Mientras aumentaba la velocidad de mi embestida, la abracé y empecé a jugar con sus pezones; ella giró la cabeza y empezamos a luchar con nuestras lenguas.
“No pensé que de verdad serías una súcubo”, dije juguetonamente mientras intentaba exprimir sus pezones.
“Cállate y sigue con tu trabajo”, me replicó para empezar a gemir más fuerte.
POV tercera persona.
Ambos amantes estaban haciendo un ritual de unión, sin estar conscientes de su entorno.
Estaban tan absortos en su propia sesión de amor que no se dieron cuenta de una presencia que los miraba de lejos.
A una distancia prudente estaba Atenea, muerta de celos y ganas de matar mientras miraba a Medusa y Dante teniendo relaciones sexuales.
Quería intervenir, pero no tenía una razón para hacerlo, y ahora mismo no quería enemistarse más de lo que ya estaba con su enamorada.
Solo podía torturarse a sí misma viéndolos a los dos juntos, solo para intentar imaginarse a ella en la posición de Medusa, siendo lo único que podía calmarla, aunque sea un poco.
…
Al final pasaron los tres días para confirmar el combate.
Thot volvió dando la confirmación de esto mismo, pero sin decir quién combatiría, algo que nosotros también hicimos.
El combate se realizará el día siguiente en una zona un poco lejos de Crisa, un lugar abandonado que podía ser perfectamente destruido sin muchas repercusiones.
Dante aprovechó el día para entrenar y elongar un poco junto a Kiss-shot, ya que, al ser una sola alma unida, ella también podía participar, siendo una trampa legal.
Ya pasado el tiempo, se reunieron todos los dioses a ver el combate en Anákósmo; esto es porque todos conocían a Dante y sabían de su deber; prácticamente todos lo apoyan; había pocos dioses que veían esto con la intención de que cayera en combate.
Hécate, con su magia, empezó a transmitir el lugar donde se haría el combate.
En él se podía ver a dos seres, siendo estos Dante y Hermes.
“Déjame decirte esto, pero te admiro mucho”, dijo Hermes limpiándose una lágrima.
“¿Por qué actúas como si fuera a morir en combate?”, le replicó Dante.
“¿Acaso no es así?”, dijo de manera inocente, solo para palmear la espalda de Dante.
“Tranquilo, es una broma, tiene posibilidades de sobrevivir si es un dios débil”.
Pero Dante sabía que no sería así, y estaba en lo correcto.
Entre los cielos se escuchó cómo este era roto por un ser que viaja a toda velocidad, solo para que se detuviera de golpe un dios, del cual se podía decir que formaba parte del mismo cielo.
Se podían ver sus alas de oro extendidas, demostrando su gloria y grandeza.
Hermes abrió y cerró la boca, ya que se podía sentir la fuerza y divinidad de este dios.
“Aquí está ante ustedes Horus, dios de los cielos, rey de Egipto, gobernante de los dioses egipcios”, dijo el ahora reconocido como Horus.
Dante se dio cuenta de que se sentía un poco más débil de lo que debería ser al estar en la presencia de este dios egipcio.
Esto se debe a su autoridad, que va en contra de entidades demoníacas caóticas o destructivas ante la victoria de su combate contra Sett.
Básicamente, eso es todo lo que representa Dante al ser un ente del vacío.
“Buena suerte”, dijo Hermes para prácticamente teletransportarse lejos de aquí, dejando solo a Dante y Horus.
Dante tosió un poco para entonar su voz.
“Me presento, soy Dante, hijo de Caos, supuestamente”, dijo eso último casi en un susurro, pero debía intimidar un poco a su contrincante; de ahí el porqué decirlo.
“Protector de la entrada al Olimpo, la reencarnación del concepto del vacío griego”.
“Ya veo, yo pensé que me enfrentaría contra un dios, pero me pusieron a un demonio, veo que me subestiman”, dijo mostrando una sonrisa.
Dante no sabía por qué lo identificó como un demonio, pero debió percibir algo dentro de él como para decir eso; tal vez logró ver hasta la misma Kiss-shot, quien estaba oculta en su sombra actualmente.
“Admito que fue criado en el inframundo, pero no creo ser un demonio tal cual”, dijo Dante.
“Eso no importa, lo que me interesa es vencerte, así poder lograr una alianza para suprimir a ese dios soberbio que está invadiendo mi territorio”.
Pronuncio Horus.
“Ya veo, pero eso te va a costar un poco”, dijo Dante, a lo que Horus solo lo desestimó con la mirada.
Dante solo se agachó un poco y desapareció de su posición.
Horus abrió los ojos solo para sentir el movimiento del cielo; levantó los brazos solo para sentir una fuerza que lo mandó al suelo.
“Ya que no soy tan débil como te imaginas, dios arrogante”.
En el momento en que Dante cayó al suelo, invocó la Buster Sword y se posicionó listo para pelear.
Por otra parte, Horus simplemente se paró y le limpió el polvo y suciedad de su cuerpo.
“No está mal, pero no es suficiente para dañar a un dios como yo”, pronunció Horus, lo que hizo que Dante solo resoplara.
Dante lanzó un corte de energía a su oponente, pero este no se movió, ya que el cielo se deformó y varios cortes de aire atacaron el ataque, destruyéndolo, evitando que llegara al dios.
Horus es el dios del cielo; por defecto, este puede atacar usando este mismo como arma.
Como en el cielo existe el aire, este puede manipularlo de diferentes formas para atacar.
El dios se flexionó las rodillas, puso las manos hacia adelante, de las cuales se formó una bola de aire en cada una, y las lanzó a Dante, creando vórtices de fuerza.
Dante decidió cortar el aire, repelendo gran parte del daño de este, pero igual tuve que salir del aire por la presión del viento, el cual le dificultaba hasta respirar, pero cuando estuvo en el cielo, sintió como una fuerza, como una mano, lo mandaba con una gran fuerza al suelo.
En el momento en que nuestro protagonista se levantó, vio como un puñetazo iba directo a su cara, lo cual logró bloquear a tiempo con su espada cubierta ahora con haki.
El golpe lo arrastró unos 8 metros de distancia de donde estaba.
Horus simplemente sonrió al ver esto, y usando su velocidad llegó rápidamente a donde estaba su oponente.
Dante tomó la decisión de ir por la defensa, bloqueando todos los golpes de Horus, algo que molestó un poco al dios, lo que hizo que aumentara más su poder, subiendo su fuerza y ataque.
El estilo de combate siempre se ha basado en la velocidad, pero no siempre se puede hacer eso, así que tiende a analizar el combate del oponente, siempre buscando aperturas y posibles debilidades en la forma de atacar de su oponente.
Ante lo errático que se había puesto Horus, hice que Dante encontrara una apertura y, usando haki de armadura, realizó un corte vertical.
El dios bloqueó el ataque con sus antebrazos, solo para darse cuenta de que el ataque de Dante había aumentado considerablemente.
“Ja, aún no es suficiente”, dijo intentando dar una patada solo para fallar.
Dante tomó distancia de Horus para cubrir sus dedos con la fruta de oscuridad.
El dios, al ver esto, entrecerró los ojos, recordando un poco a Sett, un dios oscuro y malvado; al menos, así es para él.
Al fin y al cabo, las acciones de los dioses pueden ser buenas para algunas o malas para otras, según de quién se beneficie de eso.
Horus rápidamente se percató de las singularidades que se formaron a su alrededor.
Estas, en vez de absorber, simplemente estaban ahí sin hacer nada.
En el momento en que iba a destruir un sitio, le golpeó fuertemente con espada, siendo lanzado un poco lejos.
En el lugar del golpe estaba Dante, pero para Horus no tenía sentido, ya que si este se movía por el movimiento del aire, lo hubiera sentido inmediatamente, pero no fue así.
El dios abrió los ojos al ver cómo su contrincante era absorbido solo por un punto parecido a los otros, solo que tenía la particularidad de absorber, pero solo lo hizo a Dante.
Con su visión, vio cómo Dante aparecía en una de las singularidades como si saliera de un vórtice.
Este solo logró bloquear el golpe con su brazo, el cual fue más doloroso de lo que pensó que sería.
Dante se empezó a teletransportar desde distintas singularidades para dar posibles golpes al dios.
Este no era herido, pero sí podía sentir el dolor.
En otras palabras, Dante con simples ataques no era capaz de traspasar la defensa del dios, pero sí era capaz de dañar internamente a este mismo.
Horus decidió usar otra técnica para librarse de todo esto.
Múltiples rayos de sol aparecieron del cielo, destruyendo todas las singularidades.
Esto detuvo a Dante en seco.
“Esta es la autoridad del sol que me fue concedida y reconocida por Ra al ser el actual rey de Egipto”, dijo alegremente.
Esta habilidad es algo que solo un faraón o rey reconocido de Egipto actual puede usar, ya que estos mismos son reconocidos como descendientes del primer faraón, siendo el mismo Ra antes de convertirse en Amon Ra.
En la singularidad de Camelot, fue a Ozymadias al reconocido como faraón; por ende, no tenía la habilidad y autoridad de Ra, ya que solo podía existir un solo faraón.
Múltiples rayos de sol fueron dirigidos a Dante.
Este solo pudo esquivar rápidamente usando soru.
Dante estaba un poco en aprietos; no podía andar en el cielo, ya que sería atacado inmediatamente, y su oponente ya describió una forma de lidiar con una de sus mejores habilidades.
“Solo queda ir a hacerlo a la vieja escuela”, dijo Dante, para transformarse en su forma híbrida.
Esto llamó la atención del dios, ya que no sabía que Dante tenía otra autoridad; al fin y al cabo, su oponente tenía múltiples conceptos en su interior, los cuales ninguno fue entregado por un ser divino o primigenio.
De un momento a otro, Horus sintió cómo la barrera del sonido era destruida y sintió un gran dolor en todo su torso, para ser lanzado lejos a gran velocidad.
Todos los dioses se sorprendieron por la gran velocidad de Dante al ser capaz de tomar de sorpresa a un dios, el cual es reconocido por su gran visión.
Dante había usado toda su fuerza física en las piernas junto con el haki y la magia para aumentar su velocidad y fuerza.
Dante golpeó el suelo, lo que generó que el suelo de la isla sufriera cambios.
Varias paredes de tierra aparecieron en el camino de Horus, obligándolo a chocar y disminuyendo su velocidad hasta detenerse.
En el momento en que se detuvo, una cúpula de tierra lo cubrió, dejando solo un agujero por donde entrar y salir.
Durante este tiempo, Dante había creado un círculo de invocación rápido al cual le agregó su energía mágica para activarlo.
“Aparece Nova”, dijo, y del círculo mágico apareció un magnífico fénix de unos 5 metros de altura.
Usando la autoridad de Hestia, permitiré que el fénix pudiera usar las llamas sagradas eternas; esto también se debe a su vínculo, lo cual facilita su vínculo y posterior uso.
Nova, cubierto por las llamas eternas, arremete contra la cúpula, en la cual está Horus, para que esta explote y se propague todo el fuego eterno griego.
Una vez terminado el ataque, Nova desaparece para esperar nuevamente ser invocado por su invocador.
Dante caminó lentamente para evitar ser quemado por el fuego, solo para escuchar el grito desgarrador de Horus al ser desgarrado por las llamas.
Se vio una figura volando rápidamente para sumergirse en el agua, pero para su horror, el fuego siguió consumiendo su cuerpo.
Ante la desesperación, empezó a quitarse las partes del cuerpo que aún se estaban quemando.
Al final, lo vio, un dios con la mitad del cuerpo quemado y la otra llena de sangre parecida a oro líquido.
Dante entrecerró los ojos al ver la rápida curación de Dios en el cielo.
En menos de 2 minutos ya estaba totalmente curado.
“Si se hubiera quedado en el suelo”, se lamentó Dante, ya que no le gustaba dejar que sus oponentes se curaran o se prepararan para su siguiente ataque.
Horus miró a Dante con los ojos.
“Esto es mi error; al no ser un dios, yo fui el que te subestimó, pero tú fuiste enviado, así que debías tener algo que te hacía fuerte”, empezó a dar su perolata.
“Pero ya no me contendré, iré con todo, ¡¡¡PEDAZO DE MIERDA!!!”, gritó lo último el dios con furia, para que múltiples ataques de rayos y viento fueran a la dirección de Dante.
En el lugar se generó una gran explosión, solo para que cuando el polvo se fuera no hubiera nada.
Solo para sentir cómo era succionado desde un lugar de la isla, pero no era el único; todo a su dirección era absorbido, y en su centro, estaban Dante con la mano completamente cubierta de oscuridad y con algunos cortes en el cuerpo.
Horus no pensó mucho y lanzó varios cortes de aire.
Lo que logró detener el ataque de Dante, pero lo que quería, lo cual era alejarlo del mar.
Del pie de Dante empezó a emerger una hila de oscuridad, la cual terminó arriba de Horus, y de ahí todo lo absorbido por la oscuridad salió de vuelta a la oscuridad.
Este ataque nubló la persecución de Horus por unos momentos, pero no dañó en ningún modo.
Apenas terminó el ataque, Horus se percató de que Dante ya no estaba en su posición, solo para recibir un puñetazo que lo mandó directo al suelo nuevamente.
El dios egipcio de un salto volvió al cielo, un lugar seguro para él, solo para mirar con furia a su oponente.
El cuerpo de Horus empezó a brillar y crecer un poco más, quedando de un porte de unos 2,5 metros aproximadamente.
Su cuerpo fue cubierto de una armadura de oro y su cabeza se convirtió en la de un halcón junto a unas alas metálicas también de oro.
En ese momento Horus abrió la boca, lo cual tensó a Dante, esperando el siguiente ataque solo para casi caerse al escuchar el siguiente sonido.
“Kik-kik-kik”, literalmente fue el grito de un halcón.
Esto arruinó totalmente el ambiente de tensión del lugar.
“Perdón, hace tiempo que no me transformo así”, habló el dios.
“Sí, no te preocupes, a cualquiera le pasa”, dije con una sonrisa torcida, Dante.
“Gracias por la comprensión, sigamos con nuestro combate a muerte”, pronunció el dios, creando varias plumas de acero que salieron de su espalda, siendo lanzadas hacia Dante.
Este en respuesta, Dante se transformó en su transformación completa, invocando varias espadas que interceptaron las plumas.
En medio de este ataque, ambos se lanzaron contra el otro, creando una explosión de oro y caos.
REFLEXIONES DE LOS CREADORES PancnHuebo Estoy cansado, no pondre nada aca esta vez
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