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[Multiverso]: La travesía de un héroe [ES] - Capítulo 124

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124: Capítulo 12: Combate a muerte (Parte 2) 124: Capítulo 12: Combate a muerte (Parte 2) Dante se movió esquivando varias plumas y ataques de aire, quedando a una distancia prudente de Horus.

“Mierda”, dijo Dante en su mente.

“¿Qué sucede?”, preguntó Kis-Shot.

“Este tipo tiene 40 líneas de vida”, se quejó.

“¿Eso es mucho?”, volvió a preguntar la vampira.

“Este es el ser con más líneas de vida que he visto; el segundo fue un ente lovecraftiano con 65 líneas de vida y la primera fue un ente de mi mundo de origen, el cual tiene infinitas líneas de vida”, le informó Dante a Kiss-shot.

A Dante le dio un escalofrío al recordar ese gato humanoide con sombrero ridículo que conoció hace tiempo y que logró perseguirlo durante dos viajes por el multiverso.

“¿Aún no necesitas mi ayuda?”, dijo Kiss-shot.

“Aún es muy pronto; yo te avisaré cuando puedas salir”, le comunico telepáticamente.

La conversación no pudo seguir, ya que Horus ya estaba encima de Dante, listo para seguir con su ataque desenfrenado.

Horus utilizaba todo su cuerpo, incluidas las alas metálicas de oro divino, para atacar.

Lastimosamente, Dante ya sabía cómo combatir con seres que son más grandes que él mismo, así que solo usando la Buster Sword fue capaz de repeler la mayoría de sus ataques, pero al tener tantos puntos en donde atacar, igual terminó siendo dañado superficialmente.

Dante entrecerró los ojos, ya que apenas podía ser capaz de ver alguna apertura en donde atacar, y si la encontraba, no era capaz de atacar lo suficientemente rápido, ya que las alas del dios eran capaces de interceptar el ataque.

“Creo que me estoy acostumbrando a pelear contra Ares”, pensó Dante ante la situación.

Si no podía aprovechar ninguna apertura, no le quedaba de otra que hacer una.

Usando el poder de la oscuridad, cubrió su pie para que este se esparciera en el suelo, lo que permitió absorber el pie de Horus en la oscuridad, haciendo que perdiera el equilibrio.

Y con un movimiento fluido de la espada, le dio un corte de espada.

“Δικαστήριο Απόλυτης Επικράτειας (Dikastírio Apólytis Epikráteias)”, pronunció Dante y con la mayor fuerza posible mandó lejos al dios de cielos y de paso destruyendo gran parte de la superficie de la isla.

El daño fue suficiente como para hacerlo vomitar sangre, pero sin dañarlo superficialmente.

Horus se levantó mientras se limpiaba la sangre de la boca para mirar fijamente a su oponente.

“Un ente que se hace pasar por un dios”, dijo el dios ya parado, “pero un dios falso nunca podrá vencer a uno auténtico”.

“Un momento, yo nunca me dije que fuera un dios”, contradijo Dante, pero no pudo seguir con sus palabras, ya que tuvo que esquivar un ataque de las alas de Horus.

El dios del sol atacó con varios rayos de sol, interceptando el movimiento de Dante, lo que permitió atacar su brazo, lo que obligó a botar al suelo la Buster Sword.

Ante esto, Dante invocó un kusarigama, y con los movimientos de la cadena logró tomar distancia del dios.

Horus esquivó las múltiples cadenas que empezaron a aparecer como si se tratase de un baile y, con un puño, rompió el arma creada por Dante.

Usando dos plumas largas, sus alas empezaron a cortar todas las cadenas que Dante había invocado, para lanzarse sobre su contrincante, el cual esquivó girando al lado donde estaba la Buster Sword.

Tomando la espada, dio un giro brusco cubierto de haki, rompiendo las armas que poseía el dios, haciéndolo retroceder.

“¿De qué está hecha esa espada?”, se dijo a sí mismo el dios de los cielos egipcio.

Dante volvió a realizar el mismo ataque, pero esta vez Horus se protegió con sus alas, lo que logró hacer detener el ataque.

Él dio, extendió sus alas, tirando a su enemigo hacia atrás para elevarse a los cielos, el lugar más seguro que tenía.

Gracias a su divinidad, podía manipular el cielo como una forma de ataque, distorsionándolo como si de sus propios golpes se tratase.

Ante esta situación, Dante volvió a su forma original, ya que ahora mismo no podía golpear a Horus; con tan solo estar elevando unos cuantos metros, el dios podía usar sus habilidades del cielo.

Quizás las habilidades de fruta del diablo no gastan energía mágica, pero sí usaban su propia energía para usarse, y una de las que más gastan es la transformación completa de su fruta de la muerte.

Desde el cielo se formaron dos torbellinos de aire, los cuales giraban cayendo al suelo, y la intersección de estos era Dante.

Estea solo dio un gran salto horizontal evitando elevarse en el aire, solo para que múltiples balas de aire fueran en su dirección.

Dante entendió inmediatamente el plan del dios, y era obligarlo a saltar para tener en el cielo atacarlo de la forma más rápida y precisa posible, ya que era casi imposible escapar de esos golpes aéreos, ya que eran prácticamente instantáneos.

Podía usar su visión de futuro para esquivar el ataque, pero el problema es que eran varios ataques simultáneos y esquivar es algo complicado de hacer, así que la mejor opción es quedarse en tierra por el momento, hasta saber cómo poder con una contramedida de ese tipo de ataque.

Chasqueando la lengua, el concepto del vacío expansivo era capaz de esquivar todos los ataques de aire que le lanzaba su oponente; si no fuera por el haki, ya se hubiera convertido en una dona o queso.

Realizando una voltereta corta, Dante tocó el suelo, provocando que este se moldeara en múltiples muros de tierra que bloquearon la mayoría de los ataques; quizás no lo detuvieron, pero fueron suficientes para desviarlos o quitarle potencia de ataque.

“Eso no es magia”, confirmó el dios del cielo mirando lo que hacía Dante.

“Es una transmutación, una habilidad que tengo”, le dijo Dante a Horus.

“¿Transmutación?”, preguntó Kiss-shot en su sombra.

“Sí, recuerda que te dije que había consumido la fruta de la alquimia; con esto me da la capacidad de transmutar casi cualquier cosa con tan solo tocarlo.

Esto es de un anime famoso del cual aún soy fan y, después de un buen tiempo usando la fruta, creando inventos, pude lograr a este nivel”, le contó Dante a la vampira oculta en la sombra.

Dante tocó el suelo con ambas manos y debajo de Horus apareció el símbolo de la casa de Hestia.

“Pero si quieres que use magia, puede hacer esto”, dijo con emoción Dante, y del círculo mágico salieron múltiples hileras de fuego sagrado eterno griego.

Horus se alteró al ver esto y, usando ataque de aire, intentó interceptar los ataques, pero como el viento no era muy efectivo con el fuego, no tuvo más opción que escapar de las bolas de fuego.

“AÚN NO TERMINO”, gritó Dante, colocando un círculo mágico en la Buster Sword y lanzándolo a la posición de Horus.

El dios, usando múltiples plumas de acero, detuvo la espada a centímetros de su cuerpo.

“Bang”, habló Dante chasqueando los dedos y una bola de fuego sagrado eterno surgió, asemejando a un sol, cubriendo el sol en unos 5 metros de diámetro.

La Buster Sword cayó al suelo completamente cubierta de fuego, quedando inutilizada.

“¡AAAAAAAH!”, se escuchó el grito de dolor de Horus cubierto de fuego eterno.

Rápidamente voló en dirección al mar para mitigar un poco el fuego y apaciguar un poco el dolor, pero Dante, usando toda su velocidad y usando soru, llegó antes al mar.

“Ice time”, pronunció Dante, cubriendo toda la superficie del mar con hielo, evitando que el dios pudiera entrar al agua.

Horus, cubierto de fuego, no pudo; solo pudo estrellarse al hielo creando grietas en este.

Quizás el agua no tenía el agua, pero al menos lo hacía menos violento, lo que permitía que el dios pudiera usar algo para tener el fuego, mitigando un poco los efectos de este.

Ahora mismo, usando todo su poder y divinidad, estaba curándose sin detenerse para evitar ser consumido por el fuego completamente, quedando en una tortura perpetua.

Horus miró a Dante con los ojos enroquecidos por el dolor y el odio y corrió hacia él.

Dante abrió los ojos ante esto, ya que tenía el poder de invocar, utilizar e incluso manipular el fuego, pero no podía apagarlo, por lo que si se llegaba a quemar, no estaría mejor que Horus.

La única forma de evitar morir sería pedirle a Kiss-shot que lo convierta temporalmente en un vampiro, pero con él solo a la vista, y el fuego encima de él, moriría en cuestión de segundos.

La zona donde Nova había atacado seguía en llamas y se estaba esparciendo poco a poco en la isla, algo que no le favorecía a Dante.

La única opción que tuvo en este caso era huir.

En el Olimpo, Hestai se acercó a Perséfone susurrándole.

“Recuérdame darle la autoridad de apagar el fuego a la próxima”, dijo, a lo que Perséfone la miró con cara de incredulidad.

“¿Por qué no se lo diste antes?”, preguntó Perséfone, a lo que Hestia solo levantó los hombros.

Volviendo a la pelea.

Horus, al ver que Dante se escapaba, aprovechó para sumergirse en el agua rompiendo el hielo.

Horus no tuvo más opción que quitarse toda la piel y las partes que aún tenían fuego, tirándolas al fondo del mar.

Esto era gracias a su arma, el Ojo de Horus.

Esto viene de la leyenda de cuando Set le quita sus ojos y Thot se los devuelve, convirtiéndolo en el Udjat, la restauración; lo completa y restablece el orden.

Esto también hace que vaya en contra de los seres de caos y destrucción.

Horus no es un dios arrogante, pero al estar en presencia de Dante, este no puede evitar ser más vengativo e impulsivo, todo ante el trauma provocado por Sett.

Una vez que Horus salió del mar, vio que Dante no estaba en ningún lugar; mirando en el cielo, se percató de que estaba cerca de las llamas de fuego eterno del primer ataque, así que con una velocidad sónica cayó muy cerca de él.

“AH, veo que terminaste”, comentó Dante mientras absorbía las llamas con el poder de la oscuridad.

“Sería malo que la isla fuera completamente consumida por el fuego”.

“Eso solo sería malo para ti”, dijo creando un torbellino que pasó por el fuego eterno, siendo envuelto completamente y siendo direccionado en la dirección de Dante.

Este utilizó soru para escapar de ese ataque; cabía la posibilidad de absorber ese tipo de técnicas; al fin y al cabo, lo que no podía absorber completamente eran los ataques físicos.

Barbanegra en su primera pelea había sido afectado por el ataque de Ace, pero fue porque no lo esquivó ni bloqueó, pero una vez que tuvo el fuego encima de él, lo absorbió.

Pero el fuego sagrado eterno es más complicado de absorber, sin mencionar que todos los ataques de Horus contienen poder divino.

Es mejor esquivarlo que intentar almacenarlo, que eso puede salir mal de muchas maneras.

Horus se lanzó en contra de Dante para arremeterlo con toda su velocidad, pero Dante, usando el poder de la fruta de oscuridad, expulsó todo el fuego eterno que había logrado absorber.

El dios logró esquivarlo, pero el fuego igual logró cubrirle una pierna y un ala.

“No me queda de otra”, dijo Dante para empezar a cubrir la isla completamente con oscuridad, almacenando todo el fuego eterno, pero también toda la naturaleza, árboles o animales que estaban escondidos entre la mesa, dejando la isla totalmente desierta.

“Algo menos de que preocuparse”, se dijo, pensando en no utilizar más el fuego por ahora ante lo peligroso que era.

Dante mira rápidamente el cielo para ver cómo un rayo de sol gigante se dirige a su posición.

Este destruye todo en un diámetro de 4 metros, pero usando soru, es capaz de salir del daño de área.

Solo para abrir los ojos al ver cómo el ataque los perseguía, y al mismo tiempo múltiples rayos más pequeños interceptaban su camino.

Dante tuvo que usar su velocidad normal y toda su agilidad para evitar los rayos de sol, ya que si usaba soru, tal vez no sería capaz de girar a tiempo.

Rayos de sol, plumas de acero y ataque aéreo iban a donde estaba él.

Dante solo podía correr y esquivar como podía, usando su haki de observación para evitar los ataques que venían a su espalda.

Pero absorber todo lo que había en la isla había cansado a Dante, lo que terminó provocando que chocara y cayera al suelo, siendo golpeado por un ataque de aire.

Horus, ya sin el fuego, vio esto y, sin pensarlo, generó una corriente de aire por donde estaba cayendo Dante y lo levantó a los cielos.

Rápidamente, varias distorsiones de aire aparecieron alrededor de Dante.

Este solo puede cubrirse con haki y usar magia defensiva para aguantar el ataque.

Dante empezó a ser golpeado por múltiples ataques invisibles, que lo mandaban a gran velocidad de un lugar a otro, evitando que este cayera al suelo.

Horus, organizando todo este ataque, solo miraba con los brazos cruzados, viendo al tipo que lo había hecho pasar tan mal tener su merecido, pero ahí no se acababa la cosa.

Arriba en el cielo, se distorsionó el cielo para formar un puño gigante casi imperceptible que chocó contra Dante, mandándolo al suelo a una velocidad sónica casi divina.

En el momento en que iba a chocar al suelo, Horus ya lo estaba esperando, listo para dar su golpe más fuerte.

Utilizando su habilidad de manipular el aire, evitó que se hiciera fricción en su brazo, haciendo que fuera más rápida y, por defecto, más poderosa.

Utilizando toda su fuerza y con poder divino, mandó al Dante a chocar contra el suelo, pegándole directamente en la cara.

Ante esto, Dante solo pudo cubrirse lo mejor que pudo utilizando su brazo cubierto de haki y magia.

En el momento en que el golpe hizo contacto contra Dante, lo mandó con un poder brutal al suelo, destruyendo casi toda la isla desierta.

Horus se movió atrás solo para ver su brazo destrozado por el ataque, pero siendo curado rápidamente; estaba jadeando, demostrando lo cansado que estaba, ya que todo esto, más estar curándose de los ataques de fuego, lo había cansado.

Y la realidad es que Horus estaba peleando sin toda la divinidad a la que estaba acostumbrado, ya que la intervención del dios bíblico alteró la divinidad de los dioses egipcios, haciéndolo más débil de lo que debería ser, ya que la divinidad estaba totalmente ligada a la fe de la gente.

Igual debía hacer esto ahora o nunca, porque existía la posibilidad de que la divinidad de todos siguiera cayendo en declive mientras avanzaba el tiempo y esto provocaría que Apofis tuviera la oportunidad de asesinarlos a todos.

Una vez se fue todo el humo y el polvo, se vio a un Dante levantándose lentamente; a este le faltaban las manos y antebrazos; estos fueron destruidos al recibir todo el daño explosivo y divino del dios.

También su rostro fue severamente dañado, dejándolo ciego.

“Al menos así debería no estar maldito”, dijo en broma Dante.

En el Olimpo, Perséfone se cubrió la cara para no ver a su hijo adoptivo en ese estado, mientras que Hestia le tapó los ojos a Libra, que estaba a su lado, para que no viera a su padre en tal mal estado.

Los demás dioses estaban en silencio mirando todo el progreso; el más molesto de todos era curiosamente Ares.

Este considera a Dante un gran amigo y pensar que al principio él iba a hacer esto y verlo de esa manera hizo hervir un poco la sangre.

Dioses como Hermes, Poseidón y Hades apoyaban a Dante en silencio, esperando que este saliera a vencer a pesar de las condiciones en que estaba.

Los demás no sabían qué pensar, pero la más nerviosa no era otra que Artemisa.

Atenea miraba todo esto sin emoción, como si las hubiera apagado, pensando que todo lo que estaba pasando, Dante, era su castigo por rechazarla.

No estaba preocupada si llegaba a morir Dante, ya que había forma de resucitar a los muertos, pero tenía que hacerlo de una forma que terminara dependiendo de ella y fuera su esclavo.

Todo, obviamente, en el caso de que perdiera.

En el campo de batalla, Horus miró el patético estado en que estaba Dante.

“Fuiste un buen combatiente, pero esto se acabó”, pronunció entre jadeos, lanzándole una bala de aire al cráneo de Dante solo para que este lo esquivara.

Horus entrecerró los ojos pensando que esto era mera coincidencia; lanzó otro solo para que Dante lo volviera a esquivar.

Esta vez lanzó uno a sus pies solo para que su contrincante lo levantara, evitando el ataque.

Cuello, esófago, corazón, pulmón.

Todos los ataques fueron esquivados, algo imposible al fin y al cabo; Dante estaba ciego.

“Ya veo, clarividencia”, anunció Horus, llamando la atención a los demás dioses que veían el combate.

“Se podría decir que sí”, dijo Dante con una sonrisa.

“Pero no quita que estás acabado”, habló el dios del cielo lanzándole hacia Dante con la intención de cortarle la cabeza, pero este solo se movió de manera quirúrgica, esquivando el arma con un giro, usando haki y magia para aumentar su fuerza; le dio una patada a Horus mandándolo lejos.

“¡¡VEN, CERBERUS!!”, gritó Dante, y en el lugar donde fue mandado Horus apareció una puerta, la cual era la del inframundo, y en el momento en que se abrieron, salió la cabeza de un perro.

Horus, antes de que pudiera actuar, Cerberus ya lo había mordido, clavándole sus dientes en su abdomen.

“Τάρταρος: Αδιάσπαστη Αλυσίδα (Tártaros: Adiáspasti Alysída)”, pronunciación Dante.

Dante tiene un gran vínculo con Nova y Cerberus, lo que permite que sean combinados, pero no como animales de combate, sino como hechizos y ataques mágicos; una vez termine el ataque, este desaparece.

Una vez que Cerberus murió a Horus, este desapareció, pero múltiples cadenas encadenaron al dios.

Cada cabeza tiene una habilidad única entrelazada a su leyenda.

La cabeza izquierda otorga una maldición de muerte, siendo llamada Estigia: Muerte inevitable.

La cabeza de almedio devora todo: ataques, habilidades, barreras, noble fantasma, todo lo que sea espiritual o que contenga maná, llamado Erebo.

Absoluta negación.

La cabeza derecha restringe al objetivo creando grilletes conceptuales, los cuales inmovilizan, restringen habilidades, niegan regeneración y niegan el escape; este es llamado Tártaro: Cadena inquebrantable.

Horus, usando toda su fuerza, logró liberarse de las cadenas; al ser un ente completamente divino, las habilidades de Cerbero no son tan efectivas, pero eso no significa que no le hagan efecto.

El poder del dios ahora es mejor, sus habilidades más débiles, su movilidad más lenta y su regeneración casi inexistente.

Si antes podía curarse en segundos de la pérdida de un brazo, ahora se demorará mucho más en volver a hacerlo crecer.

“Jajajajaja”.

Ante esto, Dante se empezó a reír, ya que todo iba según su plan, el cual era hacer cansar, engañar y debilitar a Horus.

De la espalda de Dante apareció un pilar de oscuridad que empezó a cubrir todo el cielo sin dejar que un solo rayo de luz pasara por el lugar.

Horus abrió los ojos al ver cómo Dante empezó a regenerar sus heridas a una gran velocidad.

Dante creó una chispa de fuego en medio de los dos, creando una fuente de luz temporal y momentánea, y era justo lo que necesitaba.

El dios sintió cómo alguien le agarraba el tobillo fuertemente solo para ver cómo una mano salió de su sombra.

“Cuando-“, no pudo seguir, ya que la mano la mano violentamente contra el suelo.

Antes de que se apagara el fuego, Kiss-shot salió de la sombra del dios sosteniendo su espada Kokorowatari e intentó incrustarla en su corazón.

El dios logró reaccionar escapando del ataque, pero Kiss-Shot no se quedó quieta y con corte rápido le cortó el brazo.

“Veo que ahora sí puedes ser cortado”, dijo Dante al ver cómo la sangre dorada salió del brazo cortado del dios.

Horus no dijo nada ante esto, ya que sabía de la entidad que vivía en la sombra de Dante, pero nunca se dio cuenta de cuándo pasó de la sombra de él a la suya.

Dante extendió su mano ya curada y de esta apareció una espada, la cual tenía una funda de un arma de fuego.

En el momento en que la desenvainó, esta empezó a emitir rayos rojos intensos que casi cubren toda la isla.

“Increíble, y ni siquiera estoy usando haki”, habló Dante al mirar la Murasama.

Este Murasama proviene del mod del Calamity del Terraria.

Esta arma está solo disponible para su uso casi al final del juego, por lo que está hecha solo para combatir entidades de nivel cósmico, como pueden ser calamidades supremas o el mismo devorador de dioses, y no mencionemos al señor de la luna, que se queda atrás en la escala de poder, siendo una versión rara del Cthulhu.

Esta arma está al nivel de casi tener conciencia; solo se libera en el momento exacto del progreso del juego, de ahí al estar “emocionado” al tener un ser divino en frente.

Tanto Dante como Kiss-Shot se pusieron en posición de combate y miraron a Horus.

“Bueno, sigamos con el combate”, pronuncio.

REFLEXIONES DE LOS CREADORES PancnHuebo Impersonator!

Chya don’t get it Get dressed and feast upon it You’re not sick of the labels that they tag you with?

So go face what’s coming and don’t ask why You can’t sit and fake a headache and cry I’m always getting your back But now you got to grip the trigger Surf or sink Come on!

Show me how you think!

Now get some and be yourself and no backin’ out Now get some, yeah!

And cast the first die!

PROVANT – [SawanoHiroyuki[nZk]:Jean-Ken Johnny & TAKUMA

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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