[Multiverso]: La travesía de un héroe [ES] - Capítulo 133
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- Capítulo 133 - 133 Capítulo 21 El descenso
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133: Capítulo 21: El descenso 133: Capítulo 21: El descenso Antes de empezar me gustaría ver el tema de cómo Dante escapó de la caja, ya que no me gustó cómo lo expliqué; ya es algo simple y complicado a la vez.
Primero que nada lo que usó Dante para escapar fue una paradoja.
Él, usando el Kamigami no gigan que permite ver líneas de tiempo diferentes vio que era posible que él estuviera fuera de la caja; eso es posible y algo que debería ocurrir, algo que permite el mundo, pero este ve que Dante no puede salir de la caja.
Aquí entra lo complicado.
El mundo detecta que Dante debería estar afuera de la caja en un futuro cercano, pero este sigue adentro, por lo que este lo saca, lo que hace que Dante, unos segundos antes, esté dentro de la caja para después estar afuera.
Esto es posible porque Dante ve el futuro donde ya estaba afuera de la caja siendo ayudado por el mundo, por eso es una paradoja.
Bueno, es eso todo.
Espero que esto haya logrado hacer entender mejor lo que pasó y cualquier cosa es culpa de Nasu por hacer tan complicado su propio universo con sus reglas y todo eso.
—————————————————————– Se ve a Dante corriendo rápidamente a donde debería estar Crisa; mientras tanto este escribe en una nota algunas cosas importantes.
En esos momentos, Apolo usando sus habilidades y bendiciones como el dios del sol, detecta la presencia de Dante, por lo que rápidamente avisa a Hefesto sobre esto para ir inmediatamente a donde este esté, y para evitar que llegue a la isla e intente rescatar a Libra le empieza a disparar distintas flechas desde la dirección del sol.
Justo cuando Dante termina de escribir el mensaje, este mira al cielo para ver las diferentes flechas, las cuales se dirigen a su posición.
Dante se da cuenta de que este ataque no es para lastimarlo, sino para estorbar y evitar que llegue a la isla o al menos para reducir su velocidad.
Ante esta situación, Dante se transforma en su forma completa de parca y usando varias flechas de energía, intercepta la de Apolo.
Usando sus alas a la mayor velocidad posible, pero en medio de este vuelo se detuvo y chasqueó la lengua.
Rápidamente, creo una lanza en la cual coloco el mensaje, y usando toda su fuerza lanzo hacia adelante la lanza solo para que en ese mismo segundo cayera un gran ataque el cual genera una gran explosión y una onda expansiva de gran magnitud.
Dante salió volando de todo ese lugar intacto, al menos superficialmente, ya que su transformación no le dejaría ninguna herida, tanto externa como interna, pero si se tuviera que destransformar, tendría varias quemaduras no muy graves en el cuerpo esto gracias a que se protegió con haki y magia.
Nuestro protagonista había visto el ataque y que, en consecuencia el papel con el mensaje se dañara, de ahí a lanzarlo a su destino.
A cambio de recibir un poco de daño, logró salvar el mensaje.
Una gran figura cae a toda velocidad, cayendo en una isla, algo que Dante notó.
Este solo entrecerró los ojos para después ir hacia abajo esquivando una gran ráfaga de pura energía mágica que fue disparada directamente a su dirección desde la isla.
“Falle”, dijo Hefesto desde la isla con su cañón de éter ya usado.
“Recuerda que Dante tiene clarividencia, o al menos la habilidad de ver el futuro”, se escuchó la voz de Apolo bajando poco después, quedando al lado del dios de la herrería.
“La mejor forma de pelear con él es abrumándolo con ataques” Con eso dicho, múltiples ataques de flechas con el poder del sol cayeron directamente sobre Dante, esta vez con la intención de derribarlo.
Dante empezó a esquivar todos los ataques posibles, bajando lo más posible al mar para tener más posibilidad de esquivar los ataques generados desde el cielo Mientras esto pasaba, Hefesto empezó a sacar toda su artillería y trampas que tenía preparadas desde hace tiempo, solo para este momento.
“Prepárate”, dijo Apolo, sintiendo que Dante se dirigía hacia ellos, ya que sabía que ellos dos eran los únicos que estaban interponiéndose actualmente entre ir a salvar a Libra.
Apolo solo agradeció que Artemisa prefiera cuidar a Libra para que no le hicieran nada o, si no, lo más probable es que estuviera ayudando a Dante en este momento.
Y de paso haber drogado a Ares para que interviniera.
El dios del sol solo podía temer a la forma en que pensaba su hermano y todo lo que planeó para que terminara en este resultado.
Después de que encontró a Dante con la esposa de su padre y lo encerró, Atenea le contó todo lo que hizo y le pidió su ayuda; él aceptó con tal de que este demonio tuviera su merecido.
Hefesto estaba aquí solo para ver si Atenea le tomaba más en cuenta después y para desquitarse con Dante.
El dios de la herrería sacó todas las espadas que había creado que tenían la propiedad de eliminar demonios.
Apolo tomó una para inburilo con su poder divino.
Ante esta situación, Dante se detuvo quedando a unos cuantos metros de los dos dioses.
Miro la espada y solo pudo reírse interiormente.
Las espadas estaban hechas específicamente para eliminarlo, y con el poder de Apolo imbuidas, estas eran sumamente específicas con vampiros.
“Asi que vamos con todo”, habló Dante dejando en el suelo la espada de Kiss-Shot para que esta se hundiera en el suelo, ya que ahora mismo no le servía, no por el momento.
También dejó la Buster Sword, ya que como iba todo esto lo que más necesitaría sería velocidad y la espada lo entorpecería.
“No te creas mucho”, dijo Apolo arrogantemente ignorando que no hace mucho le había humillado.
“Vas a caer hoy, sea por mi mano o por la de otro dios”, exclamó Hefesto.
Dante no dijo nada ante esto, solo se agachó un poco para de un momento a otro desaparecer.
Ambos dioses abrieron los ojos.
“Hefesto, a tu derecha”, advirtió Apolo, solo para que el dios mencionado mirara y de un golpe de Dante fuera mandado lejos.
“Mierda”, exclamó el dio el cual bloqueó una patada que lo mandó al suelo destruyendo gran parte del terreno donde estaban.
“¿CÓMO DEMONIOS ESCAPASTE DE LA CAJA, DIME DANTE, QUÉ MIERDA HICISTE”, grito hsiterico Apolo.
Dante se quedó quieto un momento, pensando qué decir.
“Fue caos”, esa respuesta dejó con la boca abierta a Apolo.
“Él me dio un regalo, una visión más allá de ustedes los dioses, al ver la injusticia que me hicieron”.
“Injusticia dices, somos dices, la justicia somos nosotros no alguien basura como tú”.
Apenas terminó eso, abrió los ojos al ver las varias espadas que generó Dante listas para atacar.
El dios del sol disparó varias flechas desde el cielo destruyendo todas las espadas, solo para recibir un puñetazo de Dante que lo mandó lejos.
Dante iba a ir volando a donde fue Apolo solo para tener que esquivar el ataque de Hefesto usando las espadas que estaban diseñadas para eliminar cualquier ser de oscuridad o malvado, lo cual caía en la primera categoría.
Los ataques del dios de la herrería eran toscos y predecibles, lo que hacía muy fácil esquivar cada espadazo; ni siquiera necesitaba usar haki para hacerlo.
Con dos simples golpes en lugares específicos en el cuerpo del dios, hizo que soltara la espada para dar un giro y propinarle una patada en el estómago, obligando a Hefesto a arrodillarse.
“Eres un herrero no un guerrero; tu habilidad para usar la espada es igual a la de un niño de 5 años”, declaró Dante al dios arrodillado, el cual escupió baba y un poco de ícor.
Dante abrió los ojos para dar un salto hacia arriba y esquivar varias flechas que habían caído donde estaba.
Apolo al ver esto solo chasqueó la lengua.
Rápidamente fue a donde estaba Hefeto, el cual ya se estaba parando y recuperándose del golpe.
Nuestro protagonista se miró el pie, ya que le dolió el ataque que le hizo a Hefesto al igual que el primer puñetazo que le dio; era como pegarle a una montaña hecha totalmente de adamantium.
“Ataca con todo lo que tengas, abrumalo”, le dijo el dios del sol a su compañero, a lo que este solo asintio.
Dante entrecerró un poco los ojos y decidió saltar hacia arriba.
Apolo creó varias cuerdas divinas, las cuales actuaron como cuerdas de flechas para lanzar varios proyectiles en la dirección de Dante.
Hefesto usando las fallas técnicas del lugar, empezó a crear volcanes de los cuales empezó a salir fuego y lava en dirección a Dante.
Ante todo la artillería que le estaba lanzando Dante solo pudo esquivar todo lo que pudo; el ataque venía de todas las direcciones: arriba, abajo, izquierda derecha, y era tanto que no era capaz de esquivar todo lo que le lanzaban, empezando a dañar poco a poco más de lo que ya estaba.
Viendo que si seguía así los dos dioses lograron su cometido que era hacer tiempo para la llegada de Zeus, decidió ir a por el más molesto de los dos, Apolo.
Usando sus alas tan oscuras como el vacío, fue directo a donde estaba el dios, solo para detenerse y mirar arriba para ver cómo un martillo gigante usado para trabajar metales tapaba el sol y caía a toda velocidad hacia él.
No tenía tiempo para esquivarlo, así que solo pudo hacer la opción que le quedaba: aguantar el peso para no ser aplastado por el martillo.
La herramienta gigante lo arrastró hacia el suelo; Dante se preparó para el aterrizaje, el cual no fue el mejor de todos.
Apenas toco el suelo siento como si todo el peso del mundo cayera sobre él.
Todo el suelo donde pisaba se trizó y destruyó.
El peso del martillo era algo que nunca había aguantado; no podía evitar compararse con Atlas y pensar que llevaba el peso de todo el mundo como castigo.
Usando solo sus dos brazos, Dante evitó que el martillo cayera sobre él y de paso sobre toda la isla en la que estaban.
Dante usaba toda la fuerza que tenía para aguantar y pensar en cómo salir de aquí rápidamente; los huesos tanto de sus piernas como de sus brazos empezaron a sonar y crujir como si estuvieran a punto de romperse.
Esto obligó a Dante a arrodillarse.
Justo cuando estaba a punto de usar la yami yami no mi para intentar absorber el martillo, Apolo voló a toda velocidad hacia él para darle un puñetazo en el rostro, el cual logró romper su máscara y, de paso, lanzándolo lejos de la isla, salvándolo de ser aplastado por el martillo, pero la isla donde estaban no tuvo tanta suerte.
Ya en el aire, pasando por el mar, Dante vio cómo más flechas caían en su dirección.
Ignorando el dolor de sus brazos y piernas, usó soru como impulso para llegar a la siguiente isla.
Apenas tocó suelo una corriente de éter, volvió a ser disparado a su dirección, destruyendo todo a su paso.
Dante no tuvo más opción que seguir forzando sus piernas para esquivar el ataque.
Apolo aprovechando que estaba en el aire, empezó a dispararle varios ataques de energía de magia concentrada y calórica a su dirección.
Esto obligó a Dante a volver al suelo para no ser una presa tan fácil para ser disparada, solo para tener que esquivar un ataque con el martillo ya en su forma original por parte de Hefesto.
Nuestro protagonista no tuvo más opción que esquivarlo, ya que en el momento en que el martillo cayó al suelo gran parte de este se destruyó inmediatamente y, de paso gran parte de la isla.
Si algo tenía que reconocer era que Hefesto era más fuerte y resistente que él.
Seguramente solo podría aguantar tres golpes directos de él, y ya había recibido uno de forma indirecta.
Apolo teletransportándose cerca de donde estaban, volvió a disparar bala de su propio poder divino.
Dante volvió a volar por los aires solo para ver cómo estas balas lo estaban persiguiendo.
El dios del sol siguió disparando su ataque sin parar mientras Hefesto se preparaba para disparar otro cañón de éter.
Las balas de Apolo actuaban de forma errática, como si tuvieran vida propia, lo cual dificultaba esquivarlas.
La idea principal de Dante era usar su velocidad para abrumar a los dos e ir directamente a donde estaba Libra, pero cada vez que estaba a punto de ir a uno el otro dios lo apoyaba; no tenía una forma de atacar a los dos al mismo tiempo.
El dios del sol era capaz de ver sus movimientos, aunque no sea capaz de reaccionar muy bien a ellos, y el dios de la herrería era capaz de aguantar mucho más de lo normal.
Si hubiera una forma de resumir todo esto, es que no iba muy bien para dante.
“No queda de otra”, se dijo a sí mismo solo para ver cómo las balas de Apolo se detenían quedando alrededor de él, solo para que estas se expandieran para transformarse en pequeños soles y explotar en una gran explosión consecutiva.
Apolo miró esto, sonrió al ver que su ataque había dado en el blanco; no había visto a Dante esquivando el ataque.
Pero su alegría duró poco.
Dante salió del humo y cenizas volando a toda velocidad en dirección al dios.
Este entró inmediatamente en pánico.
Creando varias flechas, las cuales disparó en la dirección de Dante, pero para su horror, Dante no las esquivó; se tanqueó todo el ataque sin detenerse en ningún momento.
Una de las flechas fue incluso capaz de destruir una de las alas de Dante pero este usó geppo para seguir su camino hacia el dios.
Justo cuando estaba a punto de llegar al dios del sol, Hefesto se interpuso atacando con su martillo.
Pero Dante usó kami-e y geppo como pared, esquivó el ataque del dios para llegar a donde estaba Apolo.
Pero para su mala suerte este ya se había preparado y se había teletransportado lejos.
Hefesto no perdió el tiempo y volvió a atacar a Dante, pero este lo esquivó con un poco más de dificultad.
El dios de la herrería ya se había dado cuenta de que no podía asestarle un ataque directo a su oponente, así que no tuvo más opción que hacer otros tipos de ataque.
Dando un gran salto hacia atrás, chasqueo los dedos para que a los costados de Dante aparezcan dos puños titánicos hechos del mineral más potente que tenía.
Hefesto tiene la habilidad de invocar cualquiera de sus creaciones y estas eran hechas específicamente para combatir a los titanes si es que llegaran a escapar.
De las muñecas de los guantes gigantes había propulsores los cuales fueron a toda velocidad a Dante.
Este intento de escapar, pero varias flechas de Apolo le detuvieron el paso, y al estar el ataque tan cerca Dante no tuvo más opción que poner una mano en cada puño y tanquear el ataque.
Milagrosamente, logró detener el ataque pero no sin consecuencias.
Dante sintió cómo los huesos de sus brazos se rompían brutalmente.
Pero el ataque no se detuvo ahí; Hefesto, aprovechando que Dante estaba quieto le disparó el cañón de éter directamente, a lo que Dante se lo tragó todo.
Una vez terminó el ataque se vio a Dante; aún aguantó los puños que intentaban aplastarlo, pero con la cabeza baja.
“Terminemos con esto”, declaró Apolo para crear un sol en un minuto y transformarlo en una flecha gigante, la misma que iba a disparar a Libra y Orion anteriormente.
Lo que el dios del sol no se fijó es que las manos de Dante se habían envuelto en oscuridad.
“Adiós, demonio basura”, dijo Apolo para disparar la fecha, pero en medio de la trayectoria del ataque apareció una singularidad que pasó a absorber todo; esto incluyó el ataque del dios el cual fue absorbido con mucha rapidez.
El poder de atracción de esta singularidad era tan poderoso que empezó a atraer todo lo que había a su alrededor.
Apolo abrió los ojos en horror al ver que esta singularidad no era de las normales que había hecho Dante anteriormente, sino que se trataba de un agujero negro real, uno a nivel microscópico.
“Kaboom”, dijo Dante para que lo poco que absorbió el agujero negro, junto a la energía y el éter que se tenía para mantenerla en pie fuera dispersado por toda la dirección.
La explosión afectó todo su alrededor, destruyendo tanto la isla donde estaban como todo lo que había a su alrededor.
Nada se salvó de la destrucción, eso contaba al dios Apolo, Hefesto y al mismo Dante.
La explosión destruyó toda la isla y algunas que estaban a su alrededor.
Pasarían un buen tiempo para ver a Dante salir del agua en una isla que no había sido afectada por la explosión también se había asegurado de que los dioses hubieran estado más cerca de la explosión que él mismo.
Dante tenía varias heridas y sangraba por todas partes lo que tenía más dañado hasta el momento eran sus brazos.
Él se arrastró por la orilla de la playa para tirarse en el suelo y empezar a regenerarse poco a poco.
Si no fuera por su poder de la oscuridad el ataque le hubiera afectado mucho más de lo que debió ser.
En ese momento salió una figura del agua siendo Apolo, el cual estaba con varias heridas; le faltaba una oreja, algunos dedos y había perdido un ojo, sin mencionar las otras heridas que tenía.
Poco después salió Hefesto arrastrándose, ya que le faltaba un pie.
También tenía alguna que otra herida, pero esa era la más grave.
Dante y Apolo se habían parado para seguir con el combate, esto gracias al factor curativo de Dante al tener el alma unida de Kiss-shot, mientras que Apolo se podía curar al ser un dios de la curación.
El dios del sol acumula su poder divino en su puño para ir corriendo y darle un golpe.
Dante solo bloqueó el ataque con sus dos brazos, siendo arrastrado hacia atrás unos cuantos metros.
Apolo no se detuvo ahí, ya que intentó dar otro golpe, pero este fue esquivado para recibir un puñetazo que lo mandó al aire.
Dante había estado acumulando todo el daño que había recibido usando la yami yami no mi de forma pasiva, y ahora acumuló toda esta energía y poder en su puño.
De un salto quedó arriba de Apolo; este cruzó sus brazos para bloquear el puñetazo.
En el momento en que estaba a punto de conectar el puño con el dios, alguien con una gran velocidad tomó a Apolo y lo sacó del rango del ataque, haciendo que Dante falle su ataque.
Dante miró a un lado solo para ver a Apolo siendo tirado al suelo por Hermes.
Si Hermes estaba aquí eso solo significaba una cosa.
Los truenos y relámpagos sonaron por todo el lugar.
El ente de oscuridad miró a un lugar en específico solo para ver a Zeus en su gran resplandor mirando con odio y furia.
No había nada que decir o hablar; se sabía lo que pasó y lo que sucedió.
“Perdí”, se dijo a sí mismo Dante mientras jadeaba del cansancio e ignoraba todo su cuerpo adolorido.
“Kiss-Shot”, le dijo mentalmente a su pareja.
“Lo sé, no te preocupes, al fin y al cabo, no me gustaría estar en un mundo donde no estás tú”.
Al escuchar la voz de Kiss-shot Danté, solo puedo sonreír.
Dane invocó rápidamente la Buster Sword y, envolviéndola con el poder acumulado junto a Haki y magia, atacó a Zeus.
El dios del rayo solo se quedó mirando el ataque y en el último momento invocó su rayo y bloqueó el ataque.
Zeus abrió los ojos al ser obligado a caer al suelo, algo que no esperaba.
Una vez que estuvo en el suelo ambos empezaron a forcejear, solo para que se viera cómo varias flechas disparaban en la espada de Dante.
En el momento en que Zeus había llegado, Apolo invocó su arco especial y se lo tiró a Hefesto, el cual lo reforzó y fortaleció para devolverse.
Apenas vio cómo Dante atacó a su padre, este decidió atacar la espalda de su oponente.
Miles de flechas llegaron a la espada, y junto al rayo de Zeus este no aguantó, siendo destruido en varias partes.
Dante abrió los ojos ante esto, solo para ver cómo Zeus le atacó con un rayo inmediatamente.
Usando kami-e apenas fue capaz de esquivar el rayo a tiempo, solo para intentar salir de ahí, pero en ese momento sintió que su velocidad fue reducida significativamente.
Miro a Hermes que lo apuntaba con su bastón.
El ataque del dios mensajero se trabaja para hacer que su oponente llegue lo más tarde posible a su destino, reduciendo su velocidad y movimientos.
Ante esto y viendo que Zeus lo iba a volver a atacar, no le quedó más opción que bloquear los ataques.
Invocando la Murasama y la Kokorowatari, bloqueé el rayo de Zeus.
El ataque le afectó, pero no fue tan dañino como si lo hubiera hecho sin la espada.
Usando la velocidad que le quedaba, fue directamente a su oponente más cercano, Apolo El dios del sol empezó a disparar miles de flechas, pero Dante, con la mayor precisión, destruyó todos los ataques del dios.
Algo que hizo provocó pánico, ya que podía sentir el poder de las espadas; sentí como su muerte se acercaba cada vez más y más.
En el momento que estuvo cerca de Apolo, Hermes apareció a su lado y, para su horror, Dante dejó de bloquear los ataques del dios del sol solo para girarse y darle un corte directamente con la kokorowatari.
Esto era plan de Dante, atacar a Apolo con la intención de que Hermes interviniera.
Hermes siento como si todo en él estuviera dividido en dos, como si sus conceptos y su ser estuvieran partidos a la mitad.
Dante hubiera partido a la mitad a Hermes en ese momento si no hubiera tenido que esquivar un rayo el cual caía en su dirección.
En ese momento Dante estuvo a punto de matar a Hermes.
El dios cayó al suelo casi muerto y demayado; esto hizo que la maldición que le había dado a su oponente desapareciera.
Esto le dio la oportunidad de esquivar a duras penas los ataques de Zeus, pero el cuerpo de Dante ya estaba fallando.
Usando toda su fuerza, este llegó a donde estaba Hefesto, el cual apenas se había terminado de poner la pierna prostética para seguir peleando y recibir dos cortes en el torso, lo cual lo dejó fuera de combate definitivamente.
Esto dejó un enfrentamiento entre Zeus y Dante solo, ya que Apolo estaba intentando evitar que Hermes se muriera por el gran daño que había recibido.
Los dos se quedaron mirándose fijamente sin moverse hasta que uno habló.
“Por que te resistes tanto?
El único camino que te queda es la muerte”, declaró Zeus.
Ante tomó un poco de aire para respirar y responder.
“Lo sé”, dijo jadeando, “Lo supe perfectamente desde el principio”.
Esto hizo que Zeus levantara una ceja.
Esto hizo que Dante cerrara sus ojos para abrirlos con los kamigami no gigan activados, algo que sorprendió al dios del rayo, ya que podía sentir el poder casi divino de los ojos, casi.
“Ya veo”, dijo simplemente el dios mirando los ojos.
Una de las habilidades de los ojos que todo lo ven de los dioses es ver el futuro, y Dante en el poco tiempo que lo había tenido vio todo lo que pasaría, o lo que posiblemente pasara.
Dante solo tenía un camino para salir impune de todo esto, y ese era activar el sistema e irse de este universo; esa era su única opción para salir vivo de todo esto, pero había un problema y ese era que todo lo que había hecho caería sobre su hija libra.
Si él escapaba, ella sería castigada por él; ella sufriría las consecuencias, algo que no podía permitir.
Los ojos le mostraron que si salía, pasara lo que pasara, hiciera lo que hiciera, Dante terminaría muerto sí o sí.
Pero a Dante no le importó, ya que para él era más importante que su hija pudiera ver su propia vida.
Los ojos le habían mostrado todo lo que ella pasaría si Dante aceptaba el castigo.
Libra tendría una vida tranquila; relativamente tendría hijos, una familia, algo que Dante no podría quitarse y menos si ya lo vio.
Así que tomó una opción que era ir a rescatar a Libra lo antes posible, antes que llegara Zeus, de ahí que no se dedicara a eliminar a Apolo y a Hefesto, sino a derribarlos e ir por Libra lo antes posible, pero con la llegada de Zeus al campo de batalla, esto ya no fue posible.
No le serviría de nada matar a los cuatro dioses, ya que eso llamaría a que otros dioses vinieran a por él, sino que de paso moriría de los daños colaterales.
“Hagamos un trato, dios del trueno”.
Ante esto, Zeus entrecerró los ojos ante Dante.
“Recibiré tu castigo voluntariamente a cambio de que dejes a Libra en paz; ella no tiene nada que ver con esto, déjala libre y no la molestes, esa es mi condición”.
El dios se quedó pensando esta opción.
“¿Por qué harías este tipo de trato?”, preguntó Zeus.
“Porque no podría vivir el resto de mi vida si le hago eso a mi hija”, le respondió Dante.
“Está bien, acepto tu trato”, dijo el dios del rayo sabiendo a lo que hablaba.
Ante esto, Dante guardó la Muramasa en su inventario y devolvió Kokorowatari a su sombra.
“Bueno se intentó”, dijo mentalmente.
“Hiciste lo que pudiste y no te culpes por lo que pasara ya que yo acepté sabiendo lo que iba a pasar”, le dijo a Dante, calmando un poco su culpa.
Una gran cantidad de energía, magia, divinidad y éter empezó a formarse debajo de Dante.
Este solo miró la acumulación de rayos solo para respirar profundamente.
“Bueno, siempre hay una primera vez”, se dijo a sí mismo solo para mirar a la dirección de Apolo.
“Dios del sol, nunca me venciste, eres un inútil, vive el resto de tu vida, sabiendo que pude perfectamente haberte matado, pedazo de mierda”.
Dante no pudo seguir con su burla ya que el rayo de Zeus cayó sobre él, arrasando todo a su paso, destruyendo todo a su paso, incluyendo el cuerpo de Dante, sin dejar nada, ni siquiera su sombra.
(Nota: Así es como uno debe mandar a algún personaje al trono de héroe, matándolo, a la vieja escuela, no con métodos raros que ni el autor entiende).
Una vez que el ataque terminó, no se vio ni se sintió la presencia de Dante, haciendo que Zeus suspirara ante esto.
Con esto, se confirmó la muerte de Dante, hijo del caos a manos de Zeus.
——————————————————– Bueno gente, con esto termina la aventura de Dante en el Olimpo.
Como puede ver este se convertirá en un espíritu heroico para ser invocado para la guerra del Santo Grial, y para no complicarme la vida en cómo enviarlo al trono de héroes, decidí matarlo.
Ahora quedan uno o dos capítulos más de esta parte en donde se verán las consecuencias de lo que pasó y lo que sucederá con Libra, ya que con todo lo que hice debo terminar también su historia.
Me calenté la cabeza para hacer esta pelea lo más convincente posible y que tuviera sentido; bueno, al menos lo intenta, pero si hay algunas cosas que no tienen sentido para ustedes, piensen que si hubiera escrito de otra forma, hubiera tenido menos.
Eso sería todo.
Que tengan buen día.
REFLEXIONES DE LOS CREADORES PancnHuebo Al ver por el asfalto Su pancreas destrozado Fui a dar a la cana Como un vulgar hampon Y desde aquí te digo Maraca conchetumare Metete por la raja Tu falso amor Falso Amor – Los Picantes
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com