[Multiverso]: La travesía de un héroe [ES] - Capítulo 14
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- Capítulo 14 - 14 Capitulo 14 Arabasta Arreglado
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14: Capitulo 14: Arabasta (Arreglado) 14: Capitulo 14: Arabasta (Arreglado) Decidí hacer una transición cuando pase una cierta cantidad de tiempo, ya que lo escribía y sentía raro cuando lo hacía, como si fuera de golpe y de la nada, así que ahora lo haré de esta manera: *1000 años después*.
Así no se siente raro ni de golpe.
————————————————— Dante: “Bueno, ¿qué les parece?” Trini: “Como que ya me quiero ir”.
Arthur: “Puede ser peor, igual es un país del gobierno mundial, por lo que podemos conseguir ciertos útiles o necesidades que las islas no nos podían ofrecer”.
Dante: “Sí, y esa es una de las grandes razones por las que vinimos a Arabasta; según tengo entendido, hay un traficante oculto en este lugar que puede ofrecer muchas cosas útiles”.
Arthur: “¿De verdad?”.
Dante: “Sí”, la verdad es que no, pero no podía decir eso.
“La idea es que yo busque a este tipo que está cerca de la capital, así que tendremos que viajar, pero antes que eso”.
Miro a Hunter, que siempre está en mi hombro, silencio y oculto, perfecto para este tipo de trabajo.
Dante: “Ve y mira la ciudad; si hay algo interesante, vuela en círculos sobre nosotros; si no, vuelve a mí, hombre”.
“Ahora ve”, le digo a Hunter, el cual abre sus alas y parte al vuelo.
Dante: “Ahora nosotros busquemos suministros, ropa y un mapa para viajar”.
Y partimos, nos demoramos unas 3 horas en realizar todo eso, y mientras hacíamos todo eso, Hunter llegó volando alrededor nuestro.
Trini: “Parece que Hun encontró algo”.
Dante: “Partamos de inmediato”.
Así fuimos corriendo detrás de Hun, hasta llegar a un lugar donde había un señor de unos 40 tantos y su familia.
Nos acercamos a ellos y resulta que unos bandidos les robaron su dinero y joyas que tenían.
Dante: “¿Hunter, sabes la dirección para donde fueron los ladrones?”, él/ella asiente la cabeza, “entonces guíanos el camino hasta su guarida”.
En ese momento alzó sus alas y partió hacia las afueras de la ciudad; nosotros la seguimos detrás hasta llegar a una casucha.
Al entrar vimos a 11 bandidos, todos armados con sables y pistolas; dentro había joyas y dinero esparcidos por el lugar.
Vi a Trini y a Arthur preparados para el combate; ahí decidí jugar Pokémon.
Dante: “Trini, Arthur, ¡a por ellos!”, dije mientras señalaba a los malos con un dedo.
Los dos me quedaron mirando por un momento.
Dante: “Vayan los dos; si yo voy, los acabaré muy rápido, por lo que ustedes no podrán ganar experiencia de combate, así que derroten a estos tipos, yo voy a estar acá por si algo malo pasa”.
A regañadientes siguieron mis órdenes.
Después de unos minutos de batalla, los ladrones bandidos fueron derrotados.
Les dije a mis compañeros que descansaran aquí para ir a buscar a unos marinos y avisarles de la situación.
También hice que viniera la familia; de esa manera la Marina no se llevaría el reconocimiento del logro, ya que había testigos.
Al final había más víctimas de esta banda, y todas las pertenencias fueron entregadas a sus dueños.
La marina nos agradeció por nuestra ayuda y nos dio una pequeña recompensa por este logro.
Era una cantimplora nueva con un vino.
Lo bueno es que las víctimas nos agradecieron personalmente, por lo que la fama y reputación subieron de alguna u otra manera; además, yo quedé como el mayor contribuyente del asunto, a pesar de casi no hacer nada.
Y así fue nuestro viaje; estuvimos recorriendo varias ciudades de Arabasta, donde en cada una de estas había algún problema que resolver.
Esto era algo bueno y malo.
Lo bueno es que nos subía la reputación y la fama.
Lo malo es que nos retrasaba de camino a la capital.
Dentro de los problemas que hubo, puedo rescatar un incidente con el uso de venenos; con esto, Arthur se envenenó.
Estuvimos 5 días en la ciudad para que se mejorara y pudiéramos seguir con el viaje.
Y con esto, después de 2 meses, llegamos a la capital.
Aquí hay varias cosas que hacer y ya estamos en abril, porque tengo que apurarme, para no estar todo el tiempo acá.
Lo primero que hice fue conseguir tres habitaciones para una semana.
Me reuní con Trini y Arthur para decirles que iba a buscar al sujeto que puede vender lo que queremos y que nos íbamos a ir en una semana, así que podían hacer lo que quisieran durante este tiempo.
Después fui corriendo con un herrero para poder hacer la nueva arma que quiero.
Le pasé los planos e hicimos un trato: yo le daba los planos y el resto del material que quedara y él hacía el arma gratis.
Yo acepté, ya que el material no me serviría para nada con el arma ya creada.
Busqué un lugar apartado, con sombra y escondido.
Una vez acomodado, le pedí a Hunter que me buscara agua y comida lo menos perecible posible.
Una vez los preparativos listos, me comí la píldora.
Fue una sensación horripilante, sentir tus huesos ser destruidos y reconstruidos, una y otra vez.
Al final me volví a desmayar.
Cuando desperté era de tarde; estaba Hunter acostada, descansando, al lado de unas latas de comida y mi cantimplora.
Cuando me paré, me sentí más fuerte, más duradero, casi indestructible.
Desperté al ave, me puse a comer y a beber con él o ella; no me voy de aquí sin saber si es macho o hembra.
Volví a la ciudad; resulta que estuve tres días desaparecido.
Creo que es un buen tiempo para conseguir lo que ya tengo; igual puede inventar otras excusas en el momento.
Cuando entré al hotel donde estábamos, lo encontré con Trinity.
Estaba comiendo un pie en el lobby.
Cabe mencionar que, antes de que me fuera a la cueva a hibernar estos tres días, repartí el dinero que tenía en tres partes y entregué uno para cada uno.
Trini: “Volviste, pensé que no volverías hasta pasada la semana”.
Dante: “Bueno, fue más simple de lo que pensé que sería.
Resulta que el tipo era un estafador; con los objetos que tiene engaña a la gente, para después tenderle una trampa y venderla en el mercado negro”.
Trini: “Mmmm, qué bueno que fuiste tú esta vez entonces”, lo dice como si no fuera importante mi mentira; imagínate si lo que dijera fuera verdad.
Dante: “Oye, ¿sabes dónde está Arthur?
Aunque fueran estafadores, tenían las cosas que necesitaba, así que tengo pensado entregarles algunas cosas importantes, además de algunas explicaciones importantes, así que sería genial hacerlo solo una vez”.
Ella se me queda mirando un momento, mira su pie, se lo come rápido y se para.
Trini: “La última vez que escuché de él fue en un casino.
“Sígueme el paso”.
Fuimos a un casino, donde más adelante sería la base de Crocodile; no estaba en la capital, pero sí muy cerca.
Allí está Arthur, afuera, y desnudo, sin nada encima.
Dante: “Veo que lo perdiste todo, como Farkas”.
Arthur: “¿Como quién?”, dice un poco irritado y avergonzado.
Dante: “Olvídalo”, miro a Trini, “veamos si podemos recuperar sus pertenencias al menos”.
Una vez dentro del casino, fuimos donde el gerente.
El tipo nos reconoció como el grupo de héroes.
Eso le hizo feliz, ya que nuestro esfuerzo aquí no ha sido en vano.
No pudieron devolver las cosas de Arthur así nada más.
Pero nos dieron una oportunidad: si ganábamos un juego de apuestas a la casa, nos devolverían todas las cosas, excepto el dinero.
Aceptamos la apuesta, y después de debatir, decidimos que Trini iba a jugar la apuesta.
Con una partida de póker de 3 horas de juego pudimos conseguir las pertenencias de Arthur.
Con esto decidimos que volveríamos al hotel y discutiremos mañana en la mañana sobre nuestra situación.
Ya en la mañana del cuarto día, nos levantamos e hicimos todas las cosas rutinarias que hace uno cuando se levanta.
Una vez ya todos listos, nos reunimos en una mesa del lobby para conversar.
Trini: “Bueno, dinos qué trajiste de tu viaje; espero que entre esas cosas esté mi regalo de cumpleaños”, verdad que ya tiene 17 años.
Me molesta poco que diga eso, ya que ella no le dio nada para el mío.
Dante: “Bueno, tengo algo para ti; si quieres, puedes pensarlo como regalo de cumpleaños”.
Miré a Arthur.
“Del mismo modo puede pensarlo lo que te voy a dar también”.
Me levanté de la mesa y dije: “Pero no puede ser aquí, ya que no las tengo a mano; reunámonos en la zona izquierda de la ciudad”.
Sin dejar que me respondieran, decidí ir a mi habitación, salir por la ventana e irme corriendo de ahí.
Necesitaba llegar antes que ellos para hacer parecer las cosas, pero primero necesitaba retirar mi arma del herrero.
Cuando llegó mi arma, ya estaba listo; la miré, intenté hacer algunos trucos y cuando vi que estaba todo bien, le agradecí al herrero.
Con Soru llegué rápido al lugar donde íbamos a reunirnos.
Saqué las cosas que eran para ellos y los envolví en una manta que conseguí.
En unos cuantos minutos llegaron los dos; vinieron caminando.
Dante: “Bienvenidos, tengo algo aquí para cada uno; después vemos quién tiene cada cosa”.
Le pasé el objeto más largo de la manta a Arthur y el otro a Trini.
La lanza para Arthur y el rifle para Trini.
A Arthur se le brillaban los ojos, tomó la lanza y empezó a jugar con ella.
De paso le lancé el manual para los estilos de lanza.
Trinity estaba inspeccionando el rifle; vi que no sabía el cómo usarla.
Por suerte, también tenía instrucciones de cómo son las partes del arma y el cómo usarla.
Cuando le pasó eso, se me quedó mirando un rato.
Trini: “¿Y qué pasa con las balas?
Esta cosa usa balas especiales y en las tiendas de armas no hacen de estas”.
Dante: “No tiene que preocuparte, ya que tengo la solución aquí mismo”, mostré una caja; al abrirla se vio una fruta del diablo.
“Esta es la fruta del diablo de la transmutación; con esta se puede transformar la materia haciendo capas de recrear las balas que usa tu arma con cualquier material disponible.
También puede hacer otras cosas, pero para tu caso es importante solo eso”.
Vi como asentía mirando la fruta, pero se detuvo abruptamente.
Trini: “¿Y quién se la comerá?”, siguió un silencio, “yo no puedo, ya que me dedico a pescar, por lo que tendré que entrar al mar en ciertos casos”.
Dante: “Yo tampoco puedo, ya que necesito entrar al mar en caso de una emergencia y salvar a las personas ahogadas.
Además, tengo esto”, saqué el arma que el herrero que me hizo el herrero.
Trini: “¿Tres palos unidos a una cadena?”, preguntó.
Dante: “Se llama sansetsukon y está hecho de piedra marina; nos servirá para usuarios de frutas del diablo molestas, así como una forma de combatir a las logias, al menos hasta que aprendamos haki de armamento.
Por ende, si me como la fruta, no podré usar el arma”.
(nota: para que tengan una idea del arma, es la que usa Toji para matar a Dagon en Jujutsu Kaisen).
Después de mi explicación, tanto Trini como yo nos quedamos mirando a Arthur.
Él abrió la boca intentando decir por qué no podría, pero no pudo decir nada.
Así que terminó comiendo la fruta, quejándose de que hubiera preferido algo que ayudara más al combate; pobre iluso, no sabe nada de transmutación.
Con todo esto hecho, decidimos practicar las cosas nuevas que tenemos para al siguiente día partir hacia la ciudad pesquera e irnos de Arabasta.
Cuando ya nos íbamos al hotel, pasé por una tienda donde compré mucho papel, lápiz y tinta.
Trinity: “¿Para qué es todo eso?”.
Dante: “Es algo que nos servirá para poder hacer un trato con una ave que le gusta el caos y reparte periódicos por todo el mundo”.
REFLEXIONES DE LOS CREADORES PancnHuebo Cualquier error del cualquier tipo me avisan para arreglarlo.
Estuve haciendo una tabla cronologica de los hechos que suceden en one piece y unirlas a lo que el protagonista hara, tendre que hacerlo con cada mundo que visite, pero de esa manera no tendre problemas temporales en la historia, sin nada más que mencionar, nos vemos.
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