[Multiverso]: La travesía de un héroe [ES] - Capítulo 16
- Inicio
- Todas las novelas
- [Multiverso]: La travesía de un héroe [ES]
- Capítulo 16 - 16 Capitulo 16 Morgans Arreglado
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
16: Capitulo 16: Morgans (Arreglado) 16: Capitulo 16: Morgans (Arreglado) Estuve pensando mucho si debía darle una fruta del diablo al protagonista o no, y si era así, ¿cuál sería?
Después de pensarlo mucho e imaginando hacia dónde quiero ir al otro mundo, decidí modificar un poco lo que iba a hacer con la historia para agregar en algún momento esta fruta, ya que quiero hacer que de alguna manera se convierta en un pseudo-servant en el mundo de Fate, al estilo de Ishtar o Muramasa, y con esta fruta del diablo tendrá mucho más sentido vincularlo con cierto dios.
Por eso, aunque sea medio cliché esta elección, es más para habilidades e historia futura.
Además, no se comerá la fruta hasta mucho más adelante en la historia, hasta unos 13 años en el futuro, aprox.
Eso era nada más que divagar en mis pensamientos.
———————————————————– El país de Offsprings es un lugar cuya principal fuente de economía es la madera, no al nivel del árbol de Adam, pero sí puede ser de una calidad igual; al fin y al cabo, también tiene uno de esos en medio de su ciudad principal.
No es el árbol de Adán, pero es muy similar.
Ya estamos en el mes de mayo, y seguimos esperando; no ha pasado mucho desde que llegamos a este lugar, pero ya no tenemos nada que hacer aquí.
Estuvimos rescatando damiselas en peligro, acabando bandidos y ayudando a abuelitas a cruzar el camino.
Y ya llevamos dos días sin hacer nada.
¿Y qué hacemos en nuestro tiempo libre?
Trini se la pasa de restaurante a restaurante, calificándolos con su lengua afilada.
Los dueños de este lugar le tienen miedo, ya que con nuestros logros acá, logrará mucha influencia entre las personas de este lugar, por lo que ella puede arruinar un local si quisiera, y ya lo ha hecho.
Arthur, pues, es un tema especial; le gusta apostar, no hay nada malo en eso, pero no se controla, llegando a perder incluso a Durindala.
Bueno, y yo, ahí intentando controlarlos, a duras penas; a veces acompañaba a Trini para controlar cuando habla o se ponía a discutir con el dueño de un local.
Y con Arthur tenía que ir a ganarme sus pertenencias de alguna u otra manera, pero eso era más difícil, hasta el punto de que traía a Trini conmigo para que me ayudara, siendo que ella se ha robado toda la suerte de Arthur o la mía.
Volviendo al tema de hoy, estoy en una cita con una chica de unos 16 o 15 años.
El problema de todo esto es que un tipo está mirándonos con una cámara y un cuaderno.
Viendo que era un empleado del periódico, ya sabía a dónde iba esto, ya que no escribía ni sacaba fotos, solo esperaba.
La tipa que tenía adelante solo alegaba sobre sus padres, alegaba que era pobre, alegaba que no conseguía un buen novio, etc.
No me dejaba hablar, solo escuchaba y sufría.
De repente me dio una idea, una salida a todo esto.
Dante: “AAAH, espera solo un momento, que ese tipo de ahí ha estado mirando mucho hacia acá; voy a ver qué le pasa, vuelvo al tiro”.
No dejé que me respondiera; me moví rápido hacia el sujeto.
Apenas llegue donde él, le hable.
Dante: “Dime, tú vienes por parte de Morgans, ¿verdad?”.
???: “Sí, quiere que se reúnan en el muelle; allá está el dirigible para conversar sobre las transacciones que quieren hacer con él”.
Ya era hora.
Me aburrí de estar en este país, no tengo nada que hacer; si no fuera por esto, ya me hubiera ido con los chiquillos.
Dante: “Bien, sígueme el plan”, le dije al tipo este.
“AAAA, ES HORRIBLE, TENEMOS QUE HACER ALGO DE INMEDIATO”, grité con mi actuación de desesperado.
Me acerqué a mi cita y le dije: “No hay tiempo para seguir aquí; por mucho que me gustaría seguir una cita con una hermosa dama, tengo una urgencia que atender, si me disculpa”.
Dejé el dinero en el mostrador y me fui.
No mire atrás, quiero puro irme.
Dante: “Sígueme, voy a buscar a los demás para que después nos guíes hacia el lugar de encuentro”.
Él asintió.
Nos fuimos al hotel donde nos quedamos; por suerte sabía que estos dos están aquí.
Al entrar al lugar me encontré con Trini; estaba escribiendo una carta, debe ser para Ruminoff.
Le expliqué la situación y que esperar para ir a por Arthur.
Llegué a la habitación de Arthur y entré de un golpe.
Ahí está, tieso, con los ojos vacíos y amarrado con una cadena.
Era la única forma de que no quisiera ir a apostar.
Arthur: “Perdóname, Dante, no volveré a ir a apostar a un casino nunca más”.
Mentira, logré avanzar mi haki de observación para saber si leer las emociones de alguien.
Dante: “Ya no importa por qué nos vamos de aquí, ya llegó la persona que esperábamos, por lo que nos reuniremos con él para después irnos de aquí”, pude ver cómo se alegraba un poco con eso.
Una vez suelto, le dije que empacara sus pertenencias; Trini estaba haciendo lo mismo.
Una vez todos listos, nos reunimos con el periodista y nos fuimos al muelle.
Mientras pasábamos, la gente nos saludaba y nos regalaba comida, entre otras cosas; con todo lo que hicimos aquí, nuestra popularidad se disparó enormemente.
Después de caminar un poco más, nos encontramos frente al puesto de avanzada de Morgans; se parecía mucho a un dirigible.
Puede que no lo sea; voy a llamarlo aeronave mejor.
Entramos a la aeronave; dentro había como unas 7 personas trabajando.
Nos dirigimos hacia una oficina.
Trini y Arthur se quedaron atrás, ya que no les interesaba o querían ver cómo se hacía el periódico aquí.
Al momento de entrar, había un hombre ave mirándome; este era Morgans, el dueño de Big News y uno de los altos mandos del inframundo.
Morgans: “Qué honor es conocer por fin al gran héroe que ha estado recorriendo Paradise”, dijo con tono medio serio y juguetón, como si creyera que tuviera el mundo en sus manos, y de cierta manera lo era así.
Dante: “Igualmente, espero que esta sea una reunión armoniosa, pensando en el trato que le propuse”, dije con una sonrisa.
Morgans: “Así, el trato, ese manuscrito que me enviaste fue muy innovador, fue muy ingenioso no enviármelo completo, pero de cierta manera me hace pensar que no voy a negociar con un idiota que no sabe pensar, y créeme que hay muchos de esos por ahí afuera”.
Me imagino; la actitud de algunos piratas no es muy agradable, si se puede decir de esa manera.
Morgans: “Aunque leí tu carta, quiero que me expliques bien el trato con tus propias palabras, para que no se pierda ningún detalle”.
Dante: “Mi intención es hacer un tipo de negocio, donde yo le voy a entregar diferentes tipos de cuentos, manuscritos o novelas para que usted los pueda vender; a cambio, usted nos hará publicidad tanto a mí como a mis compañeros.
Mi intención al irme a la mar es crear un símbolo de esperanza en la gente, que al saber que yo estoy ahí puedan ser salvadas y de esa manera no se rindan.
Con todo esto puedo salvar a toda la gente que pueda, ya que creo que esa es mi labor como héroe y para eso necesito influencia; con su ayuda con esto siento que puedo llegar a más personas”.
Morgans se quedó mirando con una sonrisa, como si supiera que no era toda la verdad, y de cierta manera tenía razón, ya que también quería la fama y todo lo que trae eso.
No es que lo anterior que dije sea mentira, es solo una parte.
Piénsalo como la mitad del asunto.
Morgans: “¿Qué pasa si tienes problemas con los marines?
Cuando eso pase, serás categorizado como pirata y se te dará una recompensa aunque no seas uno de ellos”.
Tenía razón, cualquiera que estuviera en contra del gobierno o de la marina era un pirata para ellos.
Dante: “Mientras no lo sea, todo está bien, pero si llega a pasar, puedes romper el trato que tenemos y seguir vendiendo los libros que te envié sin que nos publicites”.
Morgans: “Entonces es un trato”, dijo con una sonrisa, “ahora entrégame un pedazo de tu pelo y lo que falta de la historia; quiero terminar de leerlo, y el pelo es para un vivre card, así podré enviar un pelícano especial para que puedas entregar los libros que escribes”.
No tuve problema con eso; le entra el libro y una hebra de pelo.
Se puso a leer de inmediato, ya que el borrador que le envié llegó hasta el momento en que Héctor y Aquiles se pusieron a combatir a muerte, por lo tanto debe estar ansioso de saber quién de los dos sobrevivirá.
Una vez todo eso, nos fuimos de la aeronave.
Los pelícanos empezaron a elevarlo y se fueron.
Trini: “¿Y cómo te fue?”.
Dante: “Se puede decir que tenemos un socio de trabajo.
Bueno, ya vámonos de aquí, ya me está aburriendo este lugar”.
Trini: “Tienes razón, ya visité todos los locales de comida y pasteles, no tengo nada más que hacer aquí”.
Arthur estaba jugando con un rompecabezas; era sobre una pelota de metal pasando por caminos con trampas para llegar a su destino, así que nos siguió detrás nuestro sin saber prestar atención a su alrededor.
Dante: “Bien, siguiente parada: Welliston”.
Trini: “¿Por qué ese lugar?”.
Dante: “Antes de bajar de la aeronave del periódico, estuve escuchando a los empleados.
Resulta que enviaron a un empleado para ir a ver el lugar y terminó desaparecido; luego enviaron a otro, pero murió misteriosamente, por lo que algo debe estar pasando allá”.
Miré a Trini.
“Si eso es así, es nuestra labor ir a investigar y, si es posible, detener lo sucedido”.
Trini le dio una sonrisa, como si estuviera orgullosa.
Trini: “Ese es mi hermanito menor; lo crié con una buena enseñanza.
Qué bonito, hermanito, déjame agarrarte las mejillas”.
Dante: “Aléjate, vieja loca”, le grité cuando acercó sus manos a mis mejillas.
Trini: “¿A quién llamas vieja loca, mocoso de mierda?”, dijo enojada.
Dante: “¿Quién más que a ti?, era la más vieja de nosotros”.
Y así estuvimos discutiendo media hora, mientras Arthur estaba en su mundo con su juguete, ignorando a todo olímpicamente.
Lo que ninguno de los tres sabíamos es que este viaje a Welliston sería uno de los más importantes y memorables de nuestro viaje.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com