Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

[Multiverso]: La travesía de un héroe [ES] - Capítulo 164

  1. Inicio
  2. [Multiverso]: La travesía de un héroe [ES]
  3. Capítulo 164 - Capítulo 164: Capítulo 48: Alianza
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

Capítulo 164: Capítulo 48: Alianza

Pov narrador

Durante la época de la era de los dioses, existieron diferentes panteones, de los cuales uno de estos fueron los dioses griegos, los olímpicos o mejor conocidos como los dioses máquinas.

Durante estos tiempos existieron varias leyendas de las cuales surgieron otras leyendas posteriores, siendo el caso de Perseo y Heracles, siendo el primero bisabuelo del segundo.

Ahora, yéndonos desde otra perspectiva.

Gaia y Urano tuvieron hijos, de los cuales tuvieron a Rea y Cronos, quienes eventualmente darían luz a Hades, quien sería padre de Dante (adoptado, pero da igual). Dante tendría varios descendientes, pero su primogénita fue Libra, quien se casaría con Orión y tendrían dos hijos, un niño y una niña. Su hija, posteriormente, se casaría con Eetes, hijo de Helios y hermano de Circe, rey de Colquida. De esta unión nacerían tres hijos, de los cuales Medea sería uno de estos. Bueno, el resto es historia.

(Nota: No recuerdo bien el capítulo, pero fue el mismo o en el posterior donde fue invocado en la guerra del Santo Grial donde mencionó esto).

…

Pov Dante

“Ya veo, no sabía que eras tú, ni tampoco recordaba que éramos parientes de sangre”, se medio disculpa Caster, sentada en una silla que invocó en medio del templo.

Yo solo la miré algo cansado, sentado en el suelo.

Ya era de día, el sol ya estaba por salir, lo que significa que estuve horas luchando contra Medea sin parar, y hablando de pelea.

Miré a un lado para ver a Rider sentado, esperando pacientemente que terminara mi conversación con Caster.

Cuando llegó, tenía varias heridas, una incluida en el cuello, mostrando que estuvo cerca de que la decapitaran, pero si está aquí arriba, eso significa que venció a Assassin; eso sí, no lo maté, ya que lo siento en las escaleras tirado en el suelo, descansando; además, Caster lo hubiera dicho.

“Pero eso no quita que estés aquí; estamos en la guerra del Santo Grial, los dos somos enemigos, estamos destinados a pelear, yo no tengo pensado entregar el grial por ningún motivo”, declaró Caster mirándome fijamente.

“Sabes, eso se puede arreglar fácilmente”, le dije mientras me acostaba.

“¿Cómo dices?”, preguntó con duda.

“Antes que nada, será mejor hablar de esto en otro lado; los monjes ya deben estar por despertar y, según entiendo, hay un menor que tiene que ir a la escuela”, le expliqué, a lo que ella miró el lugar y el cielo, viendo que ya estaba casi el sol saliendo de su escondite.

Ella me miró un rato meditando sus acciones.

“Te haré caso solo por el beneficio de la duda”, me dijo mientras se paraba y empezaba a arreglar todo el templo usando magia.

En ese momento caminó hacia nosotros un hombre ya vestido formalmente, con lentes y expresión seria.

“Si ese es el caso, síganme por aquí para ir a un lugar donde podrán hablar más tranquilamente con Caster”, dijo el hombre que reconocí como el maestro de Caster.

Yo no dije nada, solo seguí a donde me indicó, siendo seguida por TRider como si fuera mi guardaespaldas.

Después de unos cuantos minutos llegó Caster, aún con su vestimenta, y se sentó frente a mí.

“Ahora dime, ¿cómo es que puedes hacer realidad mi deseo?”, preguntó.

En ese momento era mejor actuar que hablar. Activando mi circuito mágico, extendí mi mano para que ella hiciera lo mismo.

Ella dudó, pero viendo mi mirada, un atisbo entre esperanza y curiosidad pasó por su mirada. En el momento que toco mi mano, ella lo sintió.

Automáticamente, que toque su mano, también toqué su alma y ella inmediatamente lo sintió.

“Esta es la tercera magia, el milagro de poder manipular el alma; junto con mi hoz, puedo atar tu alma y crear un recipiente nuevo para que puedas vivir tu vida normal con tu prometido, tal cual como lo deseas”, le expliqué.

Ella se quedó quieta, mirando su mano siendo sostenida por la mía.

“Y…, ¿cuál es tu sueño?”, me preguntó dubitativamente.

“Es muy parecido al tuyo, pero mi intención además es sacar a Medusa del trono de héroe o al menos eliminar su versión de monstruo”, le respondí honestamente.

Realmente daba igual, ya que en el momento que me fuera con ella de este universo, solo quedaría el cuerpo de la gorgona, pero hueca, vacío, sin alma. Si llegara a ser invocado, no haría nada, no se movería. Esto mismo sería con su versión más joven o alternas.

“No es necesario el santo grial para cumplir tu deseo, es usar el grial para…”, en ese momento dejé de hablar.

“¿Qué pasa?”, me cuestionó ella, algo preocupada.

“Es que recordé algo”, hablé algo nervioso.

“¿Y eso sería?”, me interrogó.

“Bueno, puede que el grial esté algo, no sé cómo decirlo, raro”, le expliqué algo avergonzado.

Se me había olvidado que el Santo Grial estaba completamente contaminado por el mal del mundo, por lo que no se puede pedir ningún deseo sin que ese contenido pueda ser expulsado al mundo, provocando el exterminio del mundo, un lostbelt o algo parecido, ya que no está escrito en la historia que pase algo como eso.

…

En un lugar del templo, estábamos Caster, Rider y yo, mirando donde supuestamente estaba la entrada al Santo Grial aún cerrada.

Al ver que no era posible con medios “normales” abrirla, chasqueó la lengua.

“Pero tú no puedes ver y pasarán este tipo de cosas como si nada”, me preguntó Caster.

“Me revivieron como con 50 sellos en el cuerpo; ahora mismo ese tipo de poder no lo poseo, pero sí puedo sentir los objetos y detecto el grial”, le dije. “En su interior puedo sentir un ser, no malvado, pero sí es algo raro”.

En mi explicación, Caster se paró detrás de mí y me sostuvo la cabeza con ambas manos.

“Espera, déjame unos segundos; pronto podré sentir lo mismo que sientes tú”, me dijo.

Ahora que lo pienso, Caster es mi descendiente, por lo que debería poder usar Haki.

“Oye, ¿nunca has sentido una habilidad como de ver el futuro o sentir las emociones de la gente?”, le interrogué.

“No, toda mi vida me centré en la magia, pero recuerdo haber escuchado eso de la familia de mi tío y de unos sobrinos”, respondió para quedarse callado, meditando. “Ya veo, claramente hay una anomalía en el grial que lo está corrompiendo poco a poco; en ese punto, incluso con un contenedor adecuado, no se puede esperar que el deseo sea totalmente arbitrario o parcial, ya que esta cosa puede terminar cambiando o manipulando el deseo”.

Con eso dicho, dejó de sostener y se paró al lado mío.

“Vro que el deseo del grial ya no se puede; si no fuera por tu opción, hubiera tenido que arriesgarme igual, pero veo que no será en este caso”, dijo para pararse frente a mí. “Entonces te pido que lo hagas inmediatamente, por favor”.

“Pero eso no me conviene”, le dije con toda la sinceridad del mundo.

“¿Qué quiere decir?”, me cuestionó.

“Actualmente, la guerra del Santo Grial está en una situación delicada, con un héroe casi inmortal, un semidiós con 2/3 de sangre de dios y un sacerdote que podría hacer cualquier barbaridad con tal de cumplir sus deseos retorcidos”, hablé mientras miraba el cielo. “Podría intentar hacerlo solo con Rider, pero siento que mientras más, mejor”.

“¿Entonces me está pidiendo una alianza?”, preguntó Caster.

“Exactamente, te pido que me ayudes hasta que podamos deshacernos de estas amenazas y, una vez que se logre, haré lo que me pediste”.

Ella se quedó meditando un rato.

“Esto… tengo que hablarlo con Souichiro”, dijo finalmente.

“No hay problema, podemos esperar hasta que vuelva”.

…

Después de eso, nos quedamos Rider y yo en un lugar donde descansar mientras que Souichirou volvía de la escuela.

“Oye, maestro”, habló Rider después de un buen rato sin decir nada; ella solo me miró con unos ojos de cachorrito mientras se me acercaba, quedando pegada a mi lado. “¿A mí también me revivirás igual como vas a revivir a Caster?”

Esa pregunta me dejó sin palabras. La situación con Caster era diferente con ella. Una vez que Caster reviva, yo no me haré cargo de ella, pero con Rider era diferente; su deseo era quedar conmigo para siempre, pero no sabía si cumplirlo o no.

Siento un gran cariño por Rider, pero a mí nunca me gustó mucho la idea del harén, por mucho que lo tenga ahora. Para mí, Kiss-shot y Aoko bastan y sobran. Sobre todo que soy un hombre casado; técnicamente, debería tener solo una mujer, al menos así es mi forma de pensar. Por mucho permiso que tuviera de ella, nunca me gustó y tampoco me supe bien; por eso mismo nunca tuve muchas relaciones con otras mujeres y, si pasa, era por accidentes como lo que pasó con Touko.

“Los dos somos un equipo y estaremos juntos mientras dure esta guerra; una vez termine esto, veremos qué nos prepara el futuro”, le respondí, a lo que ella solo me sonrió y se acurrucó en mi pecho.

Yo ante esto solo pude quedarme quieto, sin saber qué hacer; instintivamente acaricié su cabeza.

Solo espero que esto no me afecte como quisiera; por alguna razón se me pasó la mente, yo dejando de lado a Rider, lastimándola, y con ver su rostro de lamento y tristeza se me hizo un nudo al corazón.

Al darme cuenta de esto, solo pude decir una cosa.

“Maldición”.

…

“Ya veo”, dijo Souichirou, sentado con los ojos cerrados, con una actitud como si el cielo se partiera y él no se inmutara por eso.

“Ara, veo que aceptaste, ¿será que confías en esto?”, preguntó Caster.

“No es eso, solamente es la mejor opción, además de que la situación no es muy favorable, sin mencionar que si este hombre es quien dice ser, entonces es el único que puede vencerlo de frente”, declaró Souichirou como un hecho.

“¿Ese hombre?”, preguntó Rider con cuisiada.

“O mejor dicho, exhombre”, respondió Caster.

“Ya veo, me imagino que hablas de este grandote que es acompañado por esa niña”, dije dando una idea de quién habla. “¿Pero por qué no quieres enfrentarlo, Caster?”.

Mi pregunta la deja pensativa por unos momentos, como si estuviera recordando algo.

“El hermano Heracles fue siempre bueno conmigo, por mucho que su actitud nunca haya sido realmente amable, pero siempre me ayuda, a mí y a los demás. Siempre lo consideré un amigo, incluso lo curé, pero ahora, como está, es un enemigo, y siento que es mejor deshacernos de él”, explicó con una voz de certeza.

“Ya veo, la aventura de los argonautas fue algo más allá de lo que se dice”, dije, a lo que Caster se sintió un poco molesta.

“No lo menciones, me hace recordar malos recuerdos”, me pidió Caster, a lo que asentí.

“Entonces, Heracles o ahora como Berserker aún no ha hecho nada”, dije, a lo que Caster puso su mano para interrumpirme.

“La verdad es que esos dos ya habían venido acá”, dijo, a lo que me dejó descolocado, ya que sinceramente no recordaba nada de eso. “Unos cuantos días antes de la guerra, Berserker estuvo rondando buscando algún combate, pero para su mala suerte no se encontró con nadie”.

(Nota: Antes de que Shirou se convirtiera en máster, ya había dos combates, el cual fue Berserker contra Lancer, pero en este mundo no pasó, al no estar Cu, y cuando intentó invadir el templo, que este sí es canon).

“¿Y qué puedes decir sobre eso?”, le pregunté.

“Lo de siempre, por mucho que no pueda pensar, sus habilidades de combate no han disminuido ni un poco; hasta creo que su mejora de locura lo ha hecho más poderoso al no tener sentimientos ni pensamientos muy complejos al momento de pelear”, dije mientras se servía un té.

“¿Entonces qué hacemos?”, preguntó Rider mirándome.

“Por ahora nada, será mejor ver lo que suceda hoy en la noche para analizar los combates, ya que, según lo que dices y lo que sé, Berserker saldrá esta noche en busca de pelea, al menos eso creo”.

Recordando que a Heracles le gusta pelear y que la mocosa está en modo sádica, no creo que puedan aguantar más tiempo quietos.

“Yo también creo lo mismo; así también vemos la fuerza de los otros servants disponibles. Por casualidad, ¿sabes quiénes son el resto?”, le cuestionó con curiosidad.

“Estás tú, Uesugi, Medusa, Heracles, Sasaki, pero ni idea quién sea el arquero y la caballera”, mentí, pero no tenía forma de justificar el saber sus identidades, sobre todo el de Archer.

“Espero que hoy se enfrente a Berserker así intentar descubrir algo sobre sus identidades”, formuló Caster ya decidida. “Si quieres, pueden quedarse aquí el resto del tiempo”.

“No es necesario, dejé a tu bisabuela en casa todo el día sola y lo más seguro es que me regañe por no volver a casa a tiempo”.

Caster iba a decir algo, pero se quedó callada en la mitad; solo asintió en confirmación a mi palabra.

Después de una despedida, nos fuimos del templo en dirección a casa.

En ese momento, cuando estuvimos solos, Kiss-shot me habló telepáticamente.

“¿Terminaste de hablar con ella?”

“Sí, ¿que sucedió?”, le pregunté con curiosidad.

“Mientras ustedes estaban en el templo teniendo un tiempo en familia, yo en aburrimiento desplegué varios familiares y terminé descubriendo que no hace mucho Saber y Lancer se enfrentaron a las afueras de la escuela de Fuyuki”.

“¿Y?, ¿qué sucedió?”

“Nada muy relevante; al estar la mocosa de rojo, esto se acabó bastante rápido, pero como que la rubia y Medusa se tiraron ojitos de querer matarse”.

“Ya veo, creo que terminaron formulando una pequeña rivalidad momentánea; esto puede ser malo”, especialmente que no veo a Medusa ganando un enfrentamiento contra Saber. En el mejor de los casos, se matarán mutuamente, pero eso no es algo beneficioso. Si las cosas se salen de control, tendré que intervenir.

“Gracias por la información, ya vamos para allá; sigue con el despliegue. Mientras hablaba con Medes, dedujimos que habrá conflicto esta noche, por lo que debemos estar atentos a lo que pase esta noche”.

“Entendido, ¿pero participarán esta noche?”

“No esta vez, solo miraremos y analizaremos”, le dije.

“Okey, los espero acá”, con eso cortó la telepatía.

Mientras caminamos, me detuve a la mitad mirando a Rider.

“¿Qué sucede, maestro?”, preguntó con curiosidad.

“Solo me di cuenta de que solo tiene esa ropa para estar todo el día, ¿no? ¿No te gustaría tener otro conjunto de ropa?”

…

Una vez que salimos de la tienda de ropa de mujeres, Rider se quedó mirando su ropa, siendo que tenía una ropa deportiva, algo que le quedaba a gusto a ella.

“Qué ropa más cómoda, es como mis ropas ceremoniales, pero siento que si hago ejercicio con estas me dará mucho calor”, me dijo sonriéndome.

“Podría haber elegido algún cortavientos en vez de un polar”. Me quejé mirándola.

“¿Acaso no puedo tener ambas?”, cuestionó como si fuera lo más razonable del mundo.

“Ese es un pensamiento de alguien con dinero”, dije sin emoción.

“Pero tú tienes mucho dinero”, me contrargumentó.

“Sí, pero es para otras cosas como el pasaje, comida, pagar el alquiler de nuestra vivienda; eso sí, si el fuego del Santo Grial quema la casa, no tendría que pagarlo, no malos pensamientitos”, me dije a mí mismo mientras intentaba no pensar en maldades. “Bueno, vamos a buscar algo para comer y volvemos a casa”.

“Comamos pizza”, declaró Rider con entusiasmo.

“No puedes comer pizza a cada rato, necesitas comer otras cosas para tener nutrientes”, le dije.

“Pero maestro, yo estoy muerto, ¿de qué me sirven los nutrientes?”. Esa respuesta me dejó sin palabras.

“Vamos al Pizza Hut”, dije sin ganas.

“Hurra”, celebró Rider dando un salto y levantó los brazos.

…

*Al siguiente día*

“Oh, qué recuerdos”, dijo Rider al ver la entrada del bosque, en el cual se encontraría el castillo de los Einzbern.

“Sí, fue cuando peleamos los dos a muerte los dos”, comenté a sus palabras.

“Ahí fue cuando me derrovaste y tomaste mi primera vez”, dijo soñadoramente.

“Primera derrota, sé más clara, mujer”, le corregí.

“Así fue como me di cuenta de que tú eras el indicado para ser mi esposo y que darías miles de hijos”, declaró.

“¿Una mujer puede tener varios hijos?”, pregunté más al aire que a ella.

“Tú tuviste varios hijos con Afrodita”, me intentó contradecir.

“Sí, pero ella fue una diosa”, intenté justificarme.

“Yo también, soy el avatar de Bisahomente, lo que me convierte en una diosa”, explicó con orgullo.

“Eso no es verdad”, le dije.

“Sí es cierto”, me respondió.

“Que no”.

“Que sí”.

“Que no”.

“Que si es verdad”.

“A verdad, demuestra que eres una diosa”, le ordené.

“No hay necesidad, con solo verme es más claro que el agua que lo soy”, dijo, intentando hinchar su pecho mientras abría las manos, intentando mostrar su magnificencia. Yo solo la miré con desgana para darme la vuelta y seguir con la caminata. “Ves, te dejé sin palabras”.

Creo que voy a ignorarla por un rato.

Mientras caminábamos, recordé lo que pasó anoche.

Tal como se pensó, Berserker rondó por las calles de Fuyuki, encontrándose con Saber y, curiosamente, Archer.

Creo que Rin y Shirou ya se aliaron, pero no estoy seguro.

Seguramente estaban buscando a Lancer por el incidente de la escual y de la barrera que tiene en esta misma.

Para Rin, la seguridad de los estudiantes es una prioridad por ser la “dueña” de Fuyuki, mientras que con Saber fue para terminar sus asuntos pendientes.

Pero para mala suerte de estas dos y buena para Illya, los tres se encontraron.

Al final, los tres se enfermaron y, como se esperaba, Shirou hizo una imprudencia metiéndose en medio de la batalla, haciendo que perdiera un brazo, pero gracias a Saber y Avalon, este se pudo volver a colocar.

La pelea terminó en nada y sin ningún vencedor, pero si hubiera seguido el combate, Berserker hubiera sido el claro, pero solo si seguían así. Si Archer usara el Unlimited Blade Works y Saber Excalibur en todo su esplendor, podrían vencerlo, tal vez; no estoy muy seguro realmente.

Ahora mismo estamos de camino a darle cara a Berserker.

No hace mucho volvimos al templo de Fuyuki y quedamos en que lo primero que teníamos que hacer era eliminar a la variable más inestable, o al menos esa era la idea, pero mientras Berserker estuviera por ahí, Caster querrá salir a pelear así como así, y no sería lo ideal pelear en ese lugar porque hay gente que vive ahí.

(Nota: Curiosamente, en las tres rutas, las batallas finales son en el templo; según yo, hay gente ahí, ni idea de qué le pudo haber pasado con los civiles).

En las rutas anteriores, Caster actuó cuando Berserker fue eliminado o cuando tuvo a Saber bajo su control; antes no, o al menos no sin un plan o algo seguro.

“Creo que lo primero que tendríamos que hacer es matar al sacerdote, pero qué más da, el orden de los factores no afecta el producto”, o al menos eso espero yo.

Hoy toca la reseña de Code Geass.

Para decirlo sin rodeos, de las mejores series que he visto en mi vida, un protagonista que se ve perfecto, pero no lo es, un buen conflicto, las peleas estaban pasables, personajes buenos, un plot twist; no sé si es el mejor, es de los mejores, es sí, yo lo sospeché, pero no me imaginé que terminaría así. Lo que vino después arruinó un poco el sacrificio, pero solo pensemos que las secuelas nunca existieron.

Si no las has visto, véela 9/10; si no fuera por las películas y secuelas, sería un 10.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo