[Multiverso]: La travesía de un héroe [ES] - Capítulo 24
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- Capítulo 24 - 24 Capitulo 24 Welliston Parte 1 Arreglado
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24: Capitulo 24: Welliston (Parte 1) (Arreglado) 24: Capitulo 24: Welliston (Parte 1) (Arreglado) Sinceramente, no recuerdo nada de anoche.
Como era el último día de viaje, en la embarcación se decidió hacer una fiesta de despedida: mucho alcohol, mucho baile, mucha diversión, si tan solo lo recordara.
Todo eso no lo recuerdo, y lo único que obtuve fue una resaca.
Le pedí a Sulli algo para el dolor; hizo lo que pudo con lo que tenía, sirvió un poco para que no doliera tanto, pero la sensación persiste.
Arthur: “¿Ahora qué hacemos?”, preguntó al grupo.
Trini: “Yo llevaré a Dante al lugar donde nos hospedaremos para que se le pueda pasar el dolor de cabeza”.
Sulli: “Yo buscaré unas hierbas para hacer una medicina para Dante”.
En ese momento me acerqué a Arthur para pedirle algo.
Dante: “Arthur, eres la esperanza del equipo, busca información sobre el reino”.
Después me puse al lado de Trini.
“Quítale el dinero, si es necesario a la fuerza”.
Es muy probable que este animal con patas se dirija a un casino con la excusa de buscar información.
Después del cómo lograron quitarle el dinero, no logré verlo; solo sé que después estaba en una cama.
A mi lado estaba Sulli con un libro; era “Un libro de cuentos de hadas”, el primer libro que le envié a Morgans para que vendiera.
Sulli: “¿Siempre fuiste así de imaginativo o están basadas en hechos reales estas historias?” Dante: “¿Me crees si te digo imaginación?”.
Sulli: “Algo, eso también me hace preguntar sobre tu vida antes de todo esto”.
Dante: “Eso no importa, pasado es pasado, es importante enfocarnos en el presente y pensar en el futuro”, espero que con esto pueda desviarlo un poco de esta conversación, “¿dónde están los demás?” Sulli: “Trini fue a buscar a Arthur que se metió en problemas; yo estoy aquí esperando a que despertaras”, bueno, lo de siempre.
Dante: “¿Tiene una idea de lo que pasó?” Sulli: “Por lo que sé, igual terminó en un casino; se enfrentó a alguien de la nobleza del país y terminó encarcelado”.
Igual, sin ni una pizca de dinero, termina apostando.
“Recién está anocheciendo; si partimos de inmediato, podemos encontrarlo antes de que sea muy tarde”.
Y con eso, ya sin el dolor de cabeza, partimos.
Después de pedir algunas indicaciones, llega al lugar donde se encarcelan a los criminales de la ciudad.
Afuera de ahí estaba Trini, discutiendo con un guardia, de mal a peor.
Guardia: “Le vuelvo a repetir que el Señor Mentecortés no estará disponible esta mañana después de la misa del día”.
El guardia no tenía pinta de guardia; vestía más como un miembro de la iglesia.
Es bastante raro.
Trini: “Nosotros estamos algo urgentes, no podemos estar esperando siempre.
Ya me habían dicho que estaba disponible para visitas, pero ahora de la nada ya no lo está.
Si no quiere recibirnos, que al menos me lo diga en la cara.
No podemos estar todo el día esperando sus cagadas de misa”.
Guardia: “Señora cálmese quiere”, error de palabras.
Trini: “¿Cómo que, señora?
Acaso me dijiste vieja, tengo solo 17 años”.
Vi cómo sacaba algo de su abrigo; esto es malo.
“A ver si un bal–“, no dejé que terminara de decir su oración; se enoja mucho a un nivel extremo cuando se refieren a ella como vieja o mayor, lo sé por experiencia.
Dante: “Disculpe a mi compañera, esta loca de la cabeza, no le haga caso en nada de lo que dijo, no, mejor olvídelo”, me moví a Trini con la boca tapada hacia Sulli.
“Ten, que no se mueva ni hable, es una orden”, volví a dirigirme al guardia.
“Entonces me gustaría confirmar que mi compañero está aquí adentro; es algo más bajo que yo, tiene el pelo negro y ojos café, traía una lanza con él, es algo feo, pero se le quiere igual.
¿Está?”.
Guardia: “Sí está”, me dijo un poco perplejo.
Dante: “Y el jefe de ustedes no está disponible hasta mañana, ¿verdad?
¿Cómo a qué hora podemos venir a hablar con él?”.
Guardia: “Como a las 10.00 de la mañana debe estar disponible para visitas”.
Dante: “Ya, muchas gracias.
Avísele que vendremos como por esa hora”.
Con todo eso nos devolvimos a la cabaña que estábamos arrendando; que Arthur se quede esta noche en las mazmorras, que aprenda la lección.
Referente a la lanza, gracias a que la compré con el sistema, la puedo volver a colocar en el inventario aunque no esté cerca de mí.
Si logramos encontrarla antes de irnos de aquí, solo tengo que pedirle que guarde el arma y sacarla de ahí mismo.
Tuvimos que comprar muchos pasteles para tranquilizar a Trini; parecía toro, literalmente.
Ahora mi pregunta es cómo Arthur logró entrar a la cárcel y cómo lo sacaremos de ahí limpiamente.
No tendría problemas en hacer algo medio sucio para sacarlo, pero también necesitamos investigar sobre las desapariciones, y la idea de tener ayuda del gobierno sería ideal.
Al día siguiente decidí partir al lugar de la reunión, yo solo; les pedí a Trini y a Sulli que buscaran información, de manera decente y que no terminara en problemas.
Igual milagros no hago.
Una vez ahí, hable con los guardias/monjes para entrar y hable con su jefe.
El lugar parecía muy religioso; no he visto mucho del lugar, pero así se asemeja toda la ciudad.
Espero que todo el reino no sea de esta manera.
Me llevaron al frente del Arzobispo de la ciudad, el señor Nicolás Mentecortés, el funcionario de mayor rango de la ciudad.
???: “Pase”, se escuchó dentro de la habitación.
Al momento de entrar, el lugar se ve con un monto de simbolismo; intenté mirar si conocía alguno, pero nada, todos se ven muy inventados.
Mentecortés: “Mucho gusto, soy el arzobispo Nicolas Mentecortés.
Me imagino que viene por su amigo el señor Arthur, ¿no es así, señor Dante?”, no me gusta donde va esto, siento que no lo van a liberar o nos pedirán dar un ojo y una pierna cada uno para eso.
Dante: “Sí, de hecho, me gustaría ir directo al grano: ¿puede liberar a mi Arthur de su encarcelamiento?” Aún tengo fe.
Mentecortés: “Eso no será posible”, ya no tengo fe, “aunque quisiera sacarlo, solo se puede de una manera”.
Dante: “¿Y esa es?”.
Mentecortés: “Un sello de aprobación de los 4 arzobispos del país, junto al del papa”, me quiero cortar un coco, “solo de esa manera puedes liberal sin consecuencia alguna”.
Me estaba tirando de los pelos; cuando termine todo esto, le haré una estatua en honor a su estupidez y para recordarlo como el rey de los endeudados.
Mentecortés: “Tranquilo, señor, o mejor dicho, héroe Dante, usted es bastante famoso y querido por la gente, solo tiene que darse a conocer y todo está bien”, en otras palabras, quieren aprovecharse de mi presencia.
“Lo más seguro es que cada arzobispo le pedirá algo a cambio de los sellos; para usted no debería ser ningún problema”, se miró el reloj y sonrió.
“En el bosque este hay un claro donde existe una fruta dulce perfecta para hacer vino; el problema es que es el alimento de una bestia muy territorial.
Si puede hacerme un dulce néctar de esa fruta, le daré mi sello, y tiene que ser en tres días.
Vamos andando”.
Y así me saco de su iglesia/junta de vecinos/no sé qué más poner aquí.
Bueno, en palabras tendré que hacer 5 misiones como MÍNIMO para obtener la libertad de Arthur.
Decidí volver a la posada para decirles la noticia a los chiquillos.
Por gracias de algún ser divino estaba ahí; Sulli le estaba haciendo masaje en los pies de Trini.
Cabe señalar que Sulli tenía un ojo morado y había un rastro de sangre en el labio.
Trini me miró de manera seria y me dijo.
Trini: “Perdimos todos nuestros ahorros”, todo quedó en silencio, “estafaron a Sulli de la misma manera que le pasó a Arthur”, como todo esto se conecta con ese apostador compulsivo.
Dante: “Cuéntame, en el camino debemos hacer algo y no tenemos mucho tiempo”.
Le hice una señal a Hun para que se subiera a mi hombro; la iba a necesitar para que localizara rápidamente la fruta.
Ya todos listos, partimos de inmediato.
Resulta que el país tiene dos cosas, un gremio de ladrones y un mercado negro.
Arthur, a cambio de información, decidió apostar su lanza en el casino.
Esta no era la primera vez que lo hacía; apostó con un noble de alto rango y perdió.
Al ver que no podía recuperar la lanza, se encontraría con el gremio de ladrones.
Ellos le ofrecieron su ayuda solo para terminar vendiéndolo.
Arthur terminó con cargos desde secuestro hasta contratar sicarios para eliminar a un noble.
Creo que sí necesitaremos esos sellos.
Cuando intentaron buscar información para saber sobre las desapariciones y lo de Arthur, Sulli se encontraría con el gremio de ladrones.
Ellos le ofrecieron ayuda y él aceptó.
Señaló que ellos no se presentaron como gremio de ladrones, sino como comerciantes algo armados.
En simples palabras, se tendieron una trampa y les quitaron todo; lo único bueno es que lograron recuperar las cosas importantes, pero todo lo referente al dinero se perdió en algún lado.
También les conté sobre mi conversación con el arzobispo Mentecortés; era una lata, pero aceptaron hacer las misiones para sacar sin ningún problema a Arthur.
Serviría para poder buscar información en distintas ciudades; además, conseguir cierta cantidad de fruta nos dará la posibilidad de venderla y obtener dinero para el viaje.
Pero ese era el menor de nuestros problemas.
Mientras caminábamos, aparecía Hun volando cerca de nosotros; eso significa que encontró la fruta.
Ella nos guió hacia la dirección donde estaba.
Mientras caminábamos, sentí presencias en el lugar; Trini era lo mismo.
Después de caminar sintiéndonos perseguidos, llegamos a un claro.
El lugar estaba lleno de la fruta que el arzobispo había pedido.
Estuve a punto de poner un pie en el lugar cuando Trini me detuvo.
Me di la vuelta para preguntarle, pero en ese momento vi que también estaba mirando detrás suyo.
Allí había una bestia; era muy parecido al yeti, blanco, peludo, alto, como unos 6 metros de altura aproximadamente, y lleno de músculos.
El problema no era ese, sino que a simple vista, parecía haber unos 20 y seguía viendo más.
Creo que ya sé por qué nadie viene a este lugar.
Desde ese momento empecé a odiar a la gente que trabaja en la iglesia y me daría ganas de abandonar a Arthur en la cárcel por el resto de su vida.
———————————————————————————————————- No podían faltar las quest en una aventura; no pondré misiones secundarias ni nada por el estilo, ya que alargaría la historia innecesariamente.
También quiero señalar que este capítulo lo estoy escribiendo desde ayer, y lo tengo pensado desde antes de escribir esta fic, porque no tiene nada relacionado con la muerte del papa que fue hoy, es mera casualidad.
Igual, cualquier católico les diría que agradaba el papa Francisco y que descanse, eso nomás.
REFLEXIONES DE LOS CREADORES PancnHuebo Pregunta seria: ¿Que prefieren el tangananica o el tangananá?
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