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[Multiverso]: La travesía de un héroe [ES] - Capítulo 30

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  4. Capítulo 30 - 30 Capitulo 30 Welliston Parte 7 Arreglado
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30: Capitulo 30: Welliston (Parte 7) (Arreglado) 30: Capitulo 30: Welliston (Parte 7) (Arreglado) Trini: “Déjame entender, el papa es un tipo sediento de poder y que hace cosas malas en nombre de Dios o algo así”.

Dante: “Sí, algo así”.

Han pasado dos días desde que hablé con Johnny sobre el poder y los periodistas.

Lo bueno es que la misión principal ya fue resuelta, el saber qué les pasó a esas personas, pero ahora estamos envueltos con esta situación, y no tengo pensado irme sin hacer nada de lo que está pasando; mi honor como héroe quedaría manchado, no podría seguir con mi vida si sé que no hice nada.

Trini, Sulli y Arthur se demoraron en volver por dos razones.

La primera es que se habían perdido las llaves de las esposas de piedra marina que tenían; al final, con una ganzúa y un exmiembro del gremio de ladrones, pudieron liberarlo.

La segunda fue en recuperar la Durindana del noble que aún la poseía; solo se necesitó el tratamiento Trinity para que el noble la devolviera.

Ahora mismo le estaba contando toda la situación desde el inicio hasta el final, más que nada para Arthur.

Arthur: “¿Entonces ahora estamos envueltos en una posible guerra civil del país?”, preguntó.

Tenía la mitad del cuerpo vendado; la mitad de las heridas fueron provocadas por los guardias, la otra mitad, por Trini.

Dante: “Posiblemente, puede que no pase nada de eso, pero es muy probable que suceda un incidente, más con ese loco en el poder”.

Arthur: “La situación de la iglesia es muy complicada; estando en la cárcel pude escuchar y saber muchas cosas”, cabe señalar que estuvo como una semana ahí: “drogas, extorsión, tráfico, de todo.

Usaban al gremio de ladrones como tapadera de todo lo malo que hacían.

También escuché que ellos dejaban que los piratas entraran y destruyeran un poco la ciudad para después detenerlos, pero son rumores entre prisioneros, nada comprobado”.

Dante: “Tal vez sea verdad; un rumor siempre viene de un hecho real, y conociéndolo, capaz sea verdad hacer eso para engrandecer la imagen de los guardias y cobrar más a los pueblerinos por los daños y la situación dada”.

Sulli: “Lo más seguro es que los endeudara para después venderlos como esclavos a los nobles o traficantes de esclavos que vienen acá”.

Trini: “El noble que poseía la lanza nos confirmó que los esclavos que tenía eran gente del mismo país; de paso también le preguntamos a los mismos esclavos.

Pero todos se quedaron callados, como si no pudieran hablar, ¿quizás por miedo?, por lo que nunca pudimos comprobar si fueron capturados por el gremio”.

Sulli: “Pero viéndolo de esta manera, tal vez no fueron ellos”.

Dante: “Cabe mencionar que ellos no hacían cosas buenas, pero tampoco cosas tan malas”.

En ese momento llegó Hun por la ventana.

Cuando llegaron los tres, mandé a Hun con una nota para Amón diciendo que llegaron mis compañeros y que estábamos listos por nuestra parte.

Hun llegó con otra nota en su pierna; debe ser un mensaje de Amón.

Me acerqué para tomar el mensaje y leerlo.

Dante: “Debemos actuar mañana sí o sí”.

Sulli: “¿Por qué?” Trini: “¿Qué pasó?” Dante: “El Noble Mundial llega a Welliston en tres días”, me dirigí a ellos.

Debemos hacer esto antes de que llegue Mercedes aquí y pueda arruinar más la situación, pero conociéndolo, no bastará.

Tengo una medida para detenerlo, pero debo esperar hasta mañana.

Dante: “Tiene el resto del día para descansar y prepararse para lo peor”, miré a Arthur, “¿cómo está tu condición física?”.

Arthur: “Un poco adolorido, pero nada grave; con el medicamento de Sulli y un descanso estaré listo para pelear mañana”.

Dante: “Bien”, me dirigí a los demás, “tiene el resto del día libre”.

Me fui a la habitación.

Tenía algo que quería ver en mi sistema y que será crucial para detener todo esto.

*Al día siguiente* Ya todos preparados como para un combate inminente, fuimos a la plaza de la capital.

Amón, el día que me dije que estábamos listos, le dijo a todos en la capital que hoy iba a dar un discurso muy importante.

Antes de todo eso nos íbamos a reunir para repasar lo que íbamos a hacer.

Nos juntamos en un extremo de la capital; ahí estaban Amón, Isis y 3 guardias reales de acompañante.

Amón: “Hey”, dijo con un signo de saludo.

Nos saludamos todos entre sí; también hubo presentaciones.

Yo a mis compañeros y amigos de equipo, mientras que él a los guardias reales, los cuales son amigos desde hace tiempo.

Amón: “Nos conocemos desde niños; si tengo que poner mi vida en juego, será con ellos a mi lado”.

Guardia real 1: “Es un honor estar aquí con usted, majestad y querido amigo”.

Dante: “Sí, sí, eso, muchas lágrimas de macho y todo, pero necesito algo de ti”, le dije a Amón.

Amón: “¿Y eso sería?” Dante: “Tu den den mushi y el número del noble mundial; tengo una manera de frenarlo de golpe, o al menos de iniciar conversaciones”.

Él me miró un poco serio, pero asintió.

Amón: “No hay problema, confío en ti”, me dijo mientras me pasa el caracol mágico y un papel.

Dante: “Gracias”, le dije mientras lo tomaba, “no me tardo, termino aquí y nos movemos a la plaza”.

Todos me asintieron, tampoco me preguntaron por qué hablaría con él en privado; lo más seguro es que me preguntaran después.

Caminando hasta una distancia donde nadie pudiera escucharme, tomé el den den mushi y marqué.

*Purururu, purururu, purururu, gacha* ???: “¿Qué necesitas ahora, basura?”, se escuchó una voz arrogante.

Dante: “Soy yo, imbécil, Dante Manmayer”.

El den den mushi se quedó callado.

Mercedes: “A la mierda si eres tú, tanto tiempo, pelmazo.

No sabes el pequeño espectáculo que se formó cuando te fuiste, más cuando eras uno de los pretendientes más cotizados de estas perras, obviamente yo siendo muchos puntos más que tú”.

Dante: “Eso no importa ahora, te llamo ya que vienes a Welliston, ¿verdad?”.

Mercedes: “Sí, ¿cómo lo sabes?”.

Dante: “Por qué estoy aquí”.

Mercedes: “A sí, y qué tramas, supuesto héroe, me imagino que quieres que no me dirija para allá”.

Dante: “Exacto, como sé que me conoces, yo también te conozco.

Hagamos esto rápido: sé que le diste una fruta del diablo al papa del país; yo te ofrezco otra de vuelta y un favor mío que puedes hacer en el futuro, solo con tal que no vengas y no te lleves a la princesa de este país”.

Mercedes: “Hmmmm, ¿cuál es la fruta del diablo?”.

Dante: “La fruta de la permeabilidad te hace permeable a todo, por lo que puede atravesar lo que sea; te hará intocable.

En una pelea, nadie podrá tocarte si no quieres, ¿qué dices?”.

Mercedes: “Una fruta bastante chetada y un favor del héroe de Paradise, solo porque somos conocidos y me ayudaste con Martínez, te aceptaré el trato.

Podré ser muchas cosas, pero no un ingrato.

¿Dónde me entregarás la fruta entonces?” Dante: “En Sabaody nos reuniremos; tengo un tema que hacer aquí y después iré allá”.

Mercedes: “Vale, igual no me interesaba mucho la princesa, solo lo hacía para meterme con la realeza del país.

Te veo allá”.

*Clang* Termino la llamada.

Me volví a donde estaban los demás, esperando y conversando.

Dante: “Ya estoy listo, logré hacer un trato con el noble mundial y ya no vendrá para acá para llevarse a la princesa Isis”.

Los dos hermanos celebraron a su manera, y también fueron a darme un abrazo y las gracias.

Amón: “Muchas gracias, Dante”.

Isis: “Sí, muchas gracias, Dante, no sé cómo compensarlo”.

Dante: “A, no te preocupes, no hice mucho realmente como para que me agradezcas”, dije intentando ser lo más indiferente, mirando para otro lado y limpiando los ojos, intentando no mostrar interés en los halagos que me estaban dando.

“Bueno, no perdamos el tiempo, vamos a la plaza”.

Todos hicieron eso; nos estamos caminando hacia la plaza ya que no era tanto para ir allá a pierna.

Yo estaba en la parte más atrás cuando de repente Trini se ganó al lado mío.

Trini: “¿Quién es Martínez?”, debí suponerlo.

Dante: “Un pedazo de basura que le rompí el hocico a patadas en la raja”.

Trini: “Bien, después me vas a contar qué fue todo eso”.

Di un gran suspiro.

Dante: “Está bien, pero que nadie sepa; no me gusta contar sobre mi pasado a nadie”, le dije de mala gana.

Ella asintió y no dijimos nada más hasta que llegamos a la plaza.

Ya todo estaba preparado; había personas que estaban allí y algunas aún llegando.

Aún faltaban algunos minutos para que empezara el discurso.

Mientras pasaba el tiempo, sentí una presión en el pecho como si algo malo fuera a pasar; de repente alguien me tiraba de muñeca de la polera.

Era Trini; también se veía angustiada.

Debe sentir lo mismo que yo.

Mire y Amón ya estaban en la pasarela en frente de todo el público; ya era tarde para arrepentimientos, solo nos quedaba esperar hasta que terminara.

Amón estaba solo frente al público; nosotros nos quedamos al lado mirando el lugar.

Amón: “Queridos ciudadanos”, ya empezó, “hoy vengo a decirles sobre una noticia, una que les cambiará la percepción de todo lo que han hecho, y esto es culpa mía y de la realeza del país por nuestra incompetencia”.

El público empezó a murmurar entre ellos, todos los estaban viendo, incluidos nosotros, “pero es el momento de cambiar las cosas, empezar a decir la verdad, aunque sea poco a poco, para volver a ser libres”.

La sensación de inquietud no dejaba de aumentar en mi pecho; algo malo iba a pasar.

Tenía mi mano en la Buster Sword por si pasaba algo y debía defender tanto a Amón como a Isis.

Amón: “No podemos seguir de esta manera, y para empezar les diré lo siguiente.

Todo lo relacionado con la iglesia es mentira; los han estado engañando todo este tiempo para su propia conveniencia”.

Se empezaron a escuchar las palabras de negación e incredulidad; tantos años siendo seguidores de la iglesia es normal negarse a las palabras de Amón.

De repente sentí una sensación que venía de mi espalda.

Me di la vuelta y miré, abrí los ojos.

Me apresuré para ir donde Amón.

Amón: “Puede que no crean todo lo que esté diciendo, pe…” No logro terminar lo que decía, ya que de su pecho le atravesaba una lanza, que fue apuntada directo a su corazón.

Su atacante estaba a mis espaldas.

Allí en el techo de una casa grande estaba Johnny, con una capucha y su brazo cubierto de haki.

Él le había enviado la lanza a Amón.

Se escucharon los gritos, tanto de la multitud como los de Isis que no estaba muy lejos de ahí.

Johnny: “No le hagan caso a este hereje”, dijo mientras volaba a nuestra posición.

Su aparición hizo que la gente alborotada parara en seco.

“Ese hombre era alguien en contra de la iglesia, quería que cayeran en el pecado, estaba poseído por un demonio y Dios me pidió que lo salvara; él ya no tenía salvación”.

Dante: “¡¡¡Cállate, estás demente!!!”, le grité lo más fuerte posible para que todos me escucharan, “¡¡Eres un manipulador, tú y tus hombres son los verdaderos pecadores de este país, todo lo malo que hizo el gremio de ladrones lo hicieron ustedes, solo lo usaron de tapadera!!”.

Se escuchaba el parloteo de la gente.

Pueblerino 1: “Es verdad, una amiga mía fue a la iglesia una vez y no volvió; poco después toda su familia desapareció”, se escuchó en el lugar.

Pueblerino 2: “Sí, mi hermana se enlistó para ser monja y terminó como esclava de un noble que vive en el pueblo norte”.

Pueblerino 3: “Mis vecinos que no tenían una manera de pagar sus impuestos a la iglesia terminaron siendo quemados; seguro fueron ellos”.

Se escuchaba cómo los que estaban en contra de la iglesia daban su voz, haciendo quedar mal a la iglesia.

Johnny me miró con una expresión fría y llena de odio.

Johnny: “Eso es lo que quiere”, levantó su mano y de donde estaba salieron 4 espadas, las cuales se quedaron posando en su espalda.

También salieron guardias con fusiles en sus manos apuntando a la gente de alrededor, atrapándola en un círculo.

De la nada se escuchó una explosión que venía del palacio.

Ellos sabían que iba a pasar esto; el plan se filtró.

Solo hay una persona de las 4 que pudo haberlo hecho.

Johnny: “Veo que todos quieren ser pecadores, entonces morirán por la mano de Dios y creo que es momento de cambiar a la familia real, a toda”.

Guaridas, el que no dispare, no solo los mataré, sino que torturaré y destruiré a toda su familia”, amenazó a sus guardias.

Vi la situación: estábamos rodeados, Amón estaba muerto, Isis llorando a su lado, los guardias como los muchachos protegiéndola; puse mi mirada en ellos.

Dante: “¡¡¡Sulli, ve al Castillo con Isis y los guardias reales; Arthur y Trini, defiendan a la gente de los guardias!!!”, les dije.

Johnny: “Fuego”, y empezó la masacre.

Y sin perder el tiempo me lanzo contra él.

Los demás se fueron con el cadáver de Amón hacia el palacio.

Johnny solo puso dos espadas en frente suyo sin mover ningún dedo para defenderse.

Me lanzó hacia arriba.

Aprovechando el momento, con un geppo y un soru instantáneo, me tiro contra él.

Esta vez se defendió tanto con sus espadas flotantes como con sus manos, sosteniendo una espada cada mano.

Y nos estrellamos contra el suelo.

Caímos en un lugar más apartado de los disparos.

Nos quedamos mirando unos segundos, él me miró con una sonrisa, extendió la mano hacia mí y sentí como si fuera agarrado por una mano gigante invisible.

Johnny: “¿Dime qué vas a hacer ahora, Dante?”.

———————————————————————————————————— Espero terminar esta parte de la historia en dos capítulos más, sí o sí.

Intenté no alargar tanto esta parte de la historia, pero si quiero escribir una buena historia con buena construcción, debía hacerlo, o al menos eso creo yo.

Pero después de esto volveremos con el tema de los piratas y empezarán a aparecer personajes de la historia de One Piece.

Eso mañana y el lunes debería subir capítulo para seguir como lo hacía siempre, un capítulo cada dos días; esto se pudo por el feriado nomás.

Tengo que seguir estudiando.

Bueno, eso, nos vemos.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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