[Multiverso]: La travesía de un héroe [ES] - Capítulo 38
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- Capítulo 38 - 38 Capítulo 38 La llegada del almirante
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38: Capítulo 38: La llegada del almirante 38: Capítulo 38: La llegada del almirante Una sensación de incertidumbre me recorría por el cuerpo mientras corría a donde estaban los demás.
Toda esta situación es muy mala; las personas me culparán por haber “matado” al tenryuubito.
Ante todo esto solo puedo maldecir a Anna.
Lo que Anna hizo fue usar su fruta del diablo.
Cabe aclarar que casi todos en mi familia tienen una fruta del diablo; la única excepción son Dianna y yo.
La fruta de Anna es la fuku fuku no mi; eso convierte a mi hermana en una mujer duplicadora.
Ella puede duplicar cualquier cosa, excepto objetos vivos, siendo la excepción de la excepción ella misma.
El único ser vivo que puede duplicarse es ella misma.
Otra habilidad que tiene es poder intercambiar los objetos originales con los duplicados.
(Nota: Iba a llamar a la fruta tipo clon clon, pero buscando la traducción, me encontré con la palabra fukusei, que es replicación o duplicación, así que me quedo con esta palabra para nombrar la fruta.
También la limita un poco y queda tan chetada, al ser solo dos réplicas y no infinitas como hubiera sido con clonación).
Ahora juntemos esas dos habilidades y listo.
Ella siempre tiene una duplicación de sí misma en su habitación; así puede escapar de situaciones peligrosas o desafortunadas.
Así que cuando cortó el cuello de su prometido, se cambió por su duplicado y después se deshizo de él.
Ella y mis otros hermanos tienen frutas bastante poderosas.
A cierta edad, Ares nos da una fruta del diablo a cada uno.
Yo rechacé el mío, por las razones mencionadas anteriormente, y se lo di a Dianna.
Así que en el futuro no muy lejano también tendrá uno.
Mientras corría al lugar donde nos hospedamos, mi mente hacía un rápido procesamiento de cómo nos íbamos a librar de esta.
Y siendo sincero, no se me ocurre ninguna.
*En otro lugar* Pov tercera persona.
Trini: “Oye, ¿cuándo vas a poder transmutar la basura en oro?”.
Arthur: “No es tan fácil.
Primero, primero es necesario tener materiales que se asemejen al oro; segundo, para metales tan complicados, se necesita mucha energía de mi parte, y tercero, el tiempo requerido es mucho más de lo normal.
Al fin y al cabo es distinto cambiar la forma de un competente que transformarlo en otro”.
Trini: “¿Entonces puede o no?”.
Los cuatro estaban en casa pasando el rato mientras la situación de la subasta se calmaba un poco más.
Sulli estaba haciendo mantención de sus utensilios de medicina.
Isis estaba durmiendo en el sillón, la baba se le salía de la boca, y encima estaba Hun, comiendo frutos secos, los cuales estaban en el abdomen de Isis.
Arthur estaba intentando hacer unas píldoras médicas por petición de Sulli y Dante.
Mientras que Trini veía lo que estaba haciendo Arthur.
Arthur: “Sí, puedo”, dijo entre frustrado y molesto.
Hacer las píldoras le estaba resultando más difícil de lo que creía, más si no tiene ni un poco de conocimiento farmacológico.
Trini: “¿Y qué esperas para hacerlo, en vez de estar perdiendo tiempo en hacer píldoras para bajar de peso?”.
Arthur: “Que no son—”, no pudo terminar de decir lo que decía ya que la puerta fue abierta de golpe.
Todos detuvieron de golpe lo que estaban haciendo.
Isis despertó al tiro, botando la comida de Hun al suelo, algo que la molestó, quejando inmediatamente.
Dante: “No tenemos tiempo, hay que desaparecer”.
Todos: “????”.
Dante: “No hay tiempo, empaquen sus cosas, hay que escondernos, AHORA”.
Arthur: “Oye, Dante, tranquilízate, que es lo tan grave”.
Isis: “Si estaban tan bien durmiendo, mmm, mi espalda”, dijo mientras hacía sonidos de dolor y se tocaba la espalda.
Sulli: “Además, según lo planeado, faltan algunos días para irnos de aquí”.
Trini no comentó nada, ya que sintió que algo iba mal por el comportamiento de desesperación de Dante.
Dante agarró a Arthur por los hombros, lo miró a los ojos y comentó: Dante: “Un Tenryubito murió frente a mí y yo soy el único culpable”.
Todos se quedaron callados.
Trini: “¿Fuiste tú?”, negó con la cabeza.
Isis: “Entonces, ¿quién–?”, no pudo terminar de hablar ya que la interrumpí.
Dante: “Fue otro Tenryubito”.
Sulli: “¿Pero por qué haría eso?”.
Dante: “Es más complicado de lo que crees.
Al igual que las personas se pueden llegar a odiar hasta la muerte, los Tenryubito también pueden hacerlo entre ellos.
La diferencia es que es más complicado matar a un Tenryubito que a una persona común y corriente.
Por eso, si estas personas que se odian tienen la oportunidad de matarse entre sí, lo harán”.
Un ejemplo es ahora mismo con Anna y su prometido; a ella no le gusta eso de que la aten a algo o alguien.
Otro sería lo de Mercedes.
Yo sé a quién quiere muerto, y es bastante complicado sabiendo su identidad.
Dante: “La noticia ya debe ser transmitida por la gente del lugar, así que no podemos irnos en embarcaciones como otras veces, ya que nos delatarán; solo queda esconderse y no aparecer durante un buen tiempo”.
Trini: “¿Cuanto?”.
Dante: “El que sea necesario”.
Isis: “No hay otra manera de hacerlo”.
Dante: “No podemos hacerlo por la fuerza, al menos no ahora”.
Arthur: “¿Por qué?”.
Dante: “Ya que viene un almirante ahora mismo, y tenemos la fuerza para enfrentarnos a uno, al menos no como estamos ahora mismo”.
La llegada del almirante era inevitable, y lo más seguro es que lo busquen por cielo, mar y tierra, ya que el asesinato de un tenryubito no es algo menor.
Ahora la pregunta: ¿cuál de los tres almirantes va a venir, si Sengoku, Tsuru o Zephyr?
Arthur: “Mejor nos movemos ahora; ya deben venir la marina acá”.
Trini: “Muy tarde”, dijo mientras miraba la puerta que dirigía a la calle.
Dante se dirigió hacia la puerta para ver qué pasaba.
Podría usar su haki, pero estaba al lado de esta, y prefería ver lo que pasaba con sus propios ojos.
Una vez abierta, se dislmbro a dos escuadrones de marinas afuera del lugar.
Estaba comandado por un teniente menor y un oficial técnico.
Teniente menor: “El criminal Dante que se entregue de manera pacífica a las autoridades por el homicidio de un dragón celestial”, lo dijo con la voz más alta que pudo, para que todos lo pudieran escuchar.
Dante: “Yo lo voy a decir solo una vez: yo no maté al dragón celestial, solo estaba de paso; pueden corroborarlo con su acompañante Annastasia Manmayer”.
El oficial y el teniente menor fruncieron el ceño cuando me escucharon mencionar a mi hermana.
Oficial: “Tal vez sea así.
Según lo que se sabe, el señor Ethanbaron estaba con la señora Manmayer, y cuando sucedió eso debió estar ahí, pero de repente desapareció; tal vez ella sepa algo”, le dijo al oído, pero yo escuché ya que ahora sí activé mi haki de observación.
Teniente menor: “No me importa, a mí me dijeron que trajera esposado a este tipo y eso voy a hacer; lo que pase después no me incumbe”.
Ahora, era inevitable un enfrentamiento.
Si queríamos escapar y escondernos, necesitábamos deshacernos de estos tipos.
“Ahora te vas a entregar o te resistirás”, habló en voz alta.
Dante: “Yo también daré mi advertencia: soy totalmente inocente, por ende no siento que merezca este trato, por lo que me defenderé.
Así que váyanse, ya que no quiero hacerles daño”, dije mientras tomaba mi espada y me posicionaba para pelear.
Podría haber usado el haki de conquistador, pero no soy diestro en su uso, y no quiero noquear a mis amigos.
Teniente menor: “Fuego”.
Rápidamente, enterró la espada en el suelo y con fuerza destruye todo hacia adelante y alrededor, levantando una cantidad de humo y escombros.
Eso le da una cortina de humo, logrando entrar al lugar donde se hospeda.
Usa su espada en la espalda para cubrir las balas de los marines.
Dante mira a sus compañeros y ve que están listos.
Trini tiene sus pistolas y su AT en un bolso que se asemeja a un estuche de guitarra.
Arthur tiene su lanza y un bolso con la mitad de las cosas importantes.
Sulli tiene una mochila y una maleta con sus cosas de médica, las cuales nadie conoce el nombre, ya que nadie de aquí es médico o licenciado en medicina.
Isis lleva consigo la otra mitad de las cosas importantes en un bolso, y a su hombro está Hun.
Están todos listos para partir.
(Nota: Estudiar una carrera de medicina no te convierte en doctor, y para ser doctor no se necesita ser médico; hay que aceptar la realidad.
Para ser un doctor, se necesita hacer un doctorado, no estudiar 8 años una carrera.
Es como pensar que serás juez solo por estudiar derecho).
Dante: “Salgan por la parte trasera, y seamos rápidos; quien se ponga en nuestro camino, derríbenlo, sin matar”.
Todos asintieron con sus palabras.
Todos salieron corriendo del lugar; algunos pasaron por las ventanas, otros pasaron por la puerta que había.
Dante y Arthur decidieron directamente romper la pared.
Lo que no sabían es que había marines rodeando casi todo el grove donde estaban.
(Nota: El grove era como la isla donde indicaba el número por si no recordaban; siempre había un árbol grande con el número de este).
Los cinco corrieron mientras algunos marines los perseguían por detrás, sumando más y más personas detrás.
Trini: “Esto no funciona Dante, vamos a tener que reducir el número de nuestros perseguidores si quieres escapar”, dijo mientras salían más marines al frente de su camino.
Dante: “Bien”, dijo, deteniéndose, haciendo que los demás también se detuvieran, “bajos de derribar a algunos de ellos, una vez sea un número bajo nos separaremos en 3 grupos”.
El primero es Arthur y Sulli, el segundo es Trini e Isis, el último soy yo solo.
Solo escóndase, después lo encontré a cada uno, entendieron”.
Todos: “¡¡Sí!!”, le dijeron a Dante.
Dante se dio vuelta para enfrentarse a los de atrás junto a Isis, mientras que los de frente se encargaron los demás.
Dante: “Debemos ser rápidos; si estos tipos llegaron tan rápido, ¿qué tanto se demorará en llegar el almirante?”.
Con una gran velocidad, ataca a los marines.
Usando el lado de la espada sin filo, hace un corte que deja agarrados a tres marines para lanzarlos a un edificio.
Isis hace un torbellino, el cual engulle a una gran cantidad de marines.
Dante con una gran velocidad se mueve entre las tropas, esquivando y noqueando a cualquier soldado que se encuentre en su camino.
Justo cuando iba a noquear al 24° marine, llega uno con su espada atacando a Dante, haciendo que este tenga que bloquear.
Era el teniente menor, el cual atacó por la espalda a Dante; este tuvo que usar su espada para bloquear el ataque.
Con un casquido de molestia al ver el ataque furtivo, con gran fuerza, usando su espada, eleva por los aires al teniente.
Y una vez en el aire, Dante salta para estar arriba del teniente y carga hacia abajo con un corte.
El teniente menor apenas es capaz de bloquear.
Dante había visto que eso, por eso atacó de esa manera, ya que sabía que se defendería.
Con un sonido de dolor, el teniente fue estampado contra el suelo.
Dante no terminó ahí, ya que con su espada encima del tipo, se posiciona en su costado, lanzando un ataque de energía a la espada del teniente.
El teniente sale volando junto con el ataque y otros marines más que estaban en el camino del ataque, dejándolo fuera del combate al teniente menor que los dos ataques fueron lo suficiente para romper las muñecas del teniente, haciendo que no pueda seguir usando su espada.
Dante no se detuvo, siguió derribando marines; entre estos había reclutas, sargentos y cabos.
Isis seguía haciendo destrozos con el poder del aire.
Arthur, Trini y Sulli ya habían bajado una buena cantidad de marines.
Trini hizo uso de sus habilidades de combate cuerpo a cuerpo.
Arthur usaba un escudo para combatir, dejando de lado totalmente su lanza, ya que no quiere herir muy gravemente a algún marine.
Sulli usaba su maletín, el cual era de acero para combatir; a pesar de su poca experiencia en combate, se desempeñó bastante bien.
Dante: “Bien, separamos ahora”, les dijo a sus compañeros.
Ya estaban casi partiendo del lugar, como habían acordado, cuando Dante y Trini se detienen en seco.
Isis: “¿Qué sucede?”, le dice a Trini; eso hace que Arttur y Sulli se detengan también.
Dante mira el cielo, y ahí ve que un punto se dirige a toda velocidad hacia acá.
Y de un momento a otro choca, formando una hilera de humo en el lugar.
Todos se detienen de seco a mirar qué había pasado.
Poco a poco se va el humo.
De ahí empieza a salir el humo.
Del centro se ve a un hombre corpulento, de pelo corto morado, siendo su traje también de este color.
Tenía una capa con hombreras doradas, que decía escrita “Justicia”.
Era el vicealmirante Zephyr quien había llegado al llamado del ataque al dragón celestial.
(Nota: Según mis cálculos, en este año de la historia, Zephyr ya debería ser instructor, por ende no debería ser almirante, pero según lo que entiendo, ni Kizaru, ni Kusan, ni Akainu son almirantes, por eso decidí que aún es almirante, ya que habría un vacío, lo mismo con Tsuru; en ningún lado sale que es almirante, la agregué nomás para completar, además ella era compañera de batalla de Sengoku y Garp, por lo que débil no debe ser).
Dante y los demás se quedaron helados por un momento; su situación ya se complicó mucho más de lo que era antes.
Zephyr: “Baja tus armas y entrégate; como supuesto héroe tengo cierto respeto por ustedes, así que me gustaría terminar esto por las buenas evitando un conflicto innecesario”.
Zephyr es un hombre de honor, que quiere terminar con la era de la piratería, por lo que respeta a Dante por los actos que ha hecho.
Si pudiera, haría algo parecido con lo que hizo Garp para unir a Dante y a los demás a la marina.
Pero él no estaba aquí para eso.
Dante: “¿Hay garantía de que nos liberen si lo hacemos?” Zephyr: “Ustedes cometieron un crimen, y eso no hay manera de perdonarlo, sean piratas o no”.
Dante: “Pero no matamos a nadie, somos inocentes, realmente nunca hicimos nada malo”, dijo intentando apelar al buen sentido de Zephyr, “O al menos algo muy malo”, pensó.
Zephyr: “Eso lo decidirá la justicia”, dijo mirando a Dante.
Dante: “Entonces no hay garantía”, dijo con un suspiro, para después posicionar su espada de manera defensiva.
Los demás también hicieron lo mismo, colocándose listos para pelear.
Los marines tomaron distancia del conflicto inminente; saben que no pueden intervenir si no quieren terminar severamente dañados.
Zephyr mira a los demás, pero pone su vista en Trini, más específicamente en un arma extraña que había sacado del estuche que parecía de guitarra.
Dante: “Hey”, le dice a Zephyr, “a quién tienes que poner un ojo.
Es a mí”.
En ese momento, usa su haki de armamento en sus brazos; Arthur hace lo mismo, apuntando su lanza a Zephyr.
Zephyr vuelve a mirar a Dante y responde de la misma manera, usando su haki, pero ahora colocándose en posición de combate.
En tan solo un segundo después, Zephyr se lanza contra Dante.
Este, al ver la velocidad de Zephyr, decide bloquear el ataque con su espada.
Para cuando siente el choque, este sale volando con un edificio, atravesándolo y llegando al edificio de la otra calle, también atravesándolo y así hasta que logra detenerse.
Zephyr se da la vuelta para ver que ya tiene a Arthur a su lado, apuntándolo con su lanza y protegiéndose con su escudo.
Arthur ataca, pero Zephyr lo esquiva, para después con un rápido golpe a su escudo quitarle la cobertura, dejándolo abierto a otro golpe.
En el momento en que iba a volver a atacar, mira para el lado, para poder protegerse con haki de las balas que le dispara Trini.
Arthur no pierde el tiempo moviéndose de donde estaba, para que apareciera un pequeño vórtice debajo de Zephyr.
El almirante ve a la dirección de Isis para verla levantar sus dos dedos hacia arriba, solo para que saliera un tornado debajo de sus pies.
Isis se vio bastante frustrada, ya que el tornado no elevó a Zephyr por los aires, sino que se quedó ahí mismo.
Zephyr no pierde el tiempo y se lanza hacia Isis.
Los demás no lograrán llegar a donde Isis a tiempo.
Justo cuando iba a llegar a donde Isis, este mira hacia su lado derecho.
De esa dirección venían 3 ataques de energía.
Zephyr no le queda más opción que tener y bloquear el ataque con sus brazos con haki.
El ataque no le hizo mucho, solo le dejó unos golpes superficiales.
De esa misma dirección venía caminando Dante; tenía una herida en la cabeza, demostrado por la sangre que caía ahí.
Dante: “Bien, creo que es el momento de ponernos cien por ciento serios”, dijo con una entonación lo suficientemente fuerte para que todos lo escucharan.
———————————————————————————————————- Me gustaría hacer más largo el capítulo, pero tendré que dejarlo aquí por una simple razón.
Nunca vi la película de One Piece Z.
Por lo tanto, no sé cómo pelea Zephyr, así que tendré que verme la película mañana para seguir con el combate.
REFLEXIONES DE LOS CREADORES PancnHuebo Ooh yeah Seummm soumm yeouhh macarron Yeahhh macarron no Chacarron Chacarron Chacarron Chacarron
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