Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

[Multiverso]: La travesía de un héroe [ES] - Capítulo 49

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. [Multiverso]: La travesía de un héroe [ES]
  4. Capítulo 49 - 49 Capítulo 49 Descenso al infierno Parte 1
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

49: Capítulo 49: Descenso al infierno (Parte 1) 49: Capítulo 49: Descenso al infierno (Parte 1) Recuerdo que el inframundo de One Piece fue mostrado en el arco de Punk Hazard, pero casi ni se vio nada; de hecho, solo recuerdo que ahí están Stussy y Morgans, el resto, puro NPC.

Aquí cambiaré eso, ya que gran parte del “Arco de One Piece” de este fic será un elemento relevante, así que lo explotaré lo más que pueda, agregando y quitando personajes.

———————————————————————————————– Pov tercera persona.

En un lugar con poca luminosidad, se ve a un hombre con vestimenta un poco suelta junto a una mujer con traje de secretaria comiendo sin un rumbo aparente.

Mujer: “La productividad del acero ha aumentado considerablemente desde la adquisición de las islas Alter; eso lleva al aumento del armamento disponible para fabricar y vender, señor”.

???: “Bien, sube el precio solo del armamento más pesado junto a los repuestos; las armas base seguirán con el mismo precio de venta.

También tengo pensado aumentar el precio de las balas, ¿qué opinas?” Mujer: “No se lo recomiendo, señor, ya que la competencia ha disminuido el precio de estos mismos durante estos meses”.

???: “Ah, sí, recuerda anotarlo en la lista de personas de las que tengo que deshacerme”.

Mujer: “Sí, señor”.

???: “Síganlos después, ya llegamos a nuestro destino”.

Enfrente había una puerta que llevaba a una habitación; no se veía nada de especial, solo que tenía una ventana de la que no se podía ver nada más que dentro de esta había luz.

Ambos entraron sin pedir permiso ni nada, solo caminaron hasta llegar a un sofá, donde el hombre se sentó y la mujer se quedó detrás de él con una agenda para anotar cualquier suceso.

Al frente suyo había tres personas, uno sentado igual que él y dos parados detrás como la mujer.

Uno de los hombres tenía la cara pintada, facciones algo raras; el otro parecía que estuviera encorvado, tenía una prenda que cubría gran parte del cuerpo y unos mocos colgando de su nariz.

El hombre sentado tenía el pelo rubio, una prenda que parecía plumas de un ave y unos lentes que cubrían sus ojos.

???: “Espero que esta reunión valga algo la pena, Doflamingo, ya que me estoy aburriendo de perder el tiempo”.

Doflamingo: “No tienes nada de qué preocuparte, ya que tengo algo que te servirá”.

En ese momento sacó unos documentos, los cuales le pasó al hombre.

???: “Guau, ¿de dónde sacaste esta información, Mary Goise?”, dijo mientras miraba los papeles de reojo.

Doflamingo: “Tengo algunos contactos de alto rango que pueden darme información muy importante”.

???: “¿Intercambio de favores?, pero ¿qué puedes ofrecer tú a cambio de esta información?”.

Doflamingo: “Lo importante no es lo que puede saber, sino lo que puedo hacer”, dijo mientras empujaba sus lentes hacia arriba con una sonrisa de suficiencia.

“Puede ser ese puente de información que tanto puedes necesitar, tanto de algunos piratas como de agentes de alto mando del gobierno mundial; solo te pido que me incluyas en el círculo del inframundo”.

???: “Generalmente, para entrar al círculo, debes ser alguien de mucha influencia en el bajo mundo o en otras áreas, pero con esto, quizás pueda hacer una excepción”.

Doflamingo: “Le agradecería profundamente”.

Al fin y al cabo, esta era la primera etapa para poder apoderarse del inframundo.

???: “Solo quiero preguntar qué tan cierto es que la Ope Ope no mi puede dar la inmortalidad”.

Doflamingo: “Solo tendrás que confiar en mí por el momento”.

El hombre chasqueó ante la sinvergüenzura del tipo que tenía en frente.

???: “No importa, lo sabré tarde o temprano, ya sea de ti o de alguien más”.

Doflamingo: “Espero ver eso; igual también tengo otro tema de qué hablar, se trata sobre ese grupo de supuestos héroes que han estado arruinando mis negocios”.

???: “La pérdida de mercancía para la subasta es una gran tristeza; qué suerte que eso no me afecta en nada con mis propios negocios”.

Doflamingo: “Entonces no va a ser nada contra ellos; puedo darles algo más, puede ser hombres o un poco de recursos para eliminarlos definitivamente”.

???: “No recuerdo haber dicho así, ¿o no, Selina?” Selina: “No lo dijo, señor”, dijo la mujer que estaba detrás del hombre.

???: “¿Acaso lo dije, Dofi?”, le preguntó al doflamingo.

Doflamingo: “N-no, no lo dijo”, pronunció un poco nervioso.

???: “Entonces no metas palabras que nunca dije en mi boca, o no sé que quieras tener algún problema conmigo, ¿quedó claro?”.

Doflamingo: “Sí”, dijo un poco despacio.

???: “¿¡DIJE SI QUEDÓ CLARO!?” Doflamingo: “Sí quedó claro”, dijo un poco más fuerte y resignado.

El hombre no dijo nada ante la actitud de Doflamingo, ya que estaba acostumbrado a las personas así.

???: “Yo ya envié a mis hombres para hacer algo contra ellos”.

Doflamingo: “¿Puedo saber quién envió?” ???: “Fue a Artic y a Marie”.

A Doflamingo no le gustó mucho eso; se le veía por la expresión en la cara.

Doflamingo: “Yo hubiera enviado a personas más capacitadas, para asegurarme de que se logre el objetivo”.

???: “El resto está ocupado, solo quedaba disponible Balesca, y no la voy a enviar si yo no estoy en mi base protegido; ella estará conmigo haciendo de guardaespaldas mío”.

Doflamingo: “Y-?”, no logro terminar de decir nada ya que se escuchó la voz de una mujer.

Balesca: “Aquí estoy”, dijo la mujer en medio de Diamante y Trebol, asustando a los tres por su repentina aparición.

Doflamingo: “Como…

?” ???: “No importa eso, lo importante es que si ellos no logran hacer su cometido, yo mismo iré a por ellos, así que deja de andar llorando y quejándote de tus pérdidas que solo te afectan a ti”.

Mientras se paraba para irse junto a las dos mujeres, Doflamingo le hizo una última pregunta.

Doflamngo: “¿Por qué siempre tiene a tu mejor activo a tu lado en vez de mandarla a hacer algo, sabiendo la gran tasa de probabilidad de éxito?” ???: ‘¿Intenta sacarme información?

Bueno, no importa mucho decírselo’.

Se dio vuelta para mirar a Doflamingo: “Puede que sea fuerte, pero no me creo invencible; con todos los enemigos que tengo, no puedo confiarme y ser un blanco tan fácil.

Yo no soy como tú, soy mejor que tú, y no podrás cambiar eso, exiliado”.

Después de decir eso, se fue sin mirar atrás, dejando a Doflamingo y a sus secuaces solos.

Balesca: “Está bien decir todo eso, mi señor, lo más seguro es que tome represalias”.

???: “No hay que inflar mucho a payaso como él, solo ignóralo”.

Ella solo asintió y siguió al hombre.

Selina: “Señor, antes que se me olvide, tengo información sobre ese nuevo grupo que está en la mira de la marina y el gobierno mundial”.

???: “Recuérdame cómo se llama”, dijo mientras limpiaba el odio con el dedo.

Selina: “Se hacen llamar los revolucionarios, y están comandados por el exvicealmirante Dragon”.

???: “Dragon, qué buenos recuerdos, quizás pueda hacer un trato con él, ya que no es un marine y quiere combatir con el mundo; puede que sea algo bueno para nosotros”.

Selina: “¿De verdad lo cree, señor?” El hombre se quedó pensativo mientras seguían caminando.

???: “Bueno, solo el tiempo lo dirá”.

Solo para seguir caminando, desapareciendo en la oscuridad.

*En la habitación* Trébol: “¿Qué vamos a hacer, Doffy?” Doflamingo: “Déjame pensar”, dijo cortantemente, para estar quieto un rato y volver a sus sentidos.

“Envío a esos fracasados a su muerte; lo más seguro es que no logren matarlos, por lo que ellos querrán saber información sobre sus atacantes”.

Se paró para mirar a sus subordinados de más confianza.

“Dale la mitad de la información relevante a la G2 y el resto a la G3, y que no los descubran”.

Los dos: “entendido”.

Doflamingo: “Esto acelerará mis planes, aunque no estoy listo para tomar el puesto de ese tipo; con que uno de los dos sea destruido, me basta y me sobra”.

Dice para ponerse a reír en el lugar.

*En otra parte de Paradise* Han pasado días desde que el grupo de héroes salió de Loguetown y ahora están en Paradise; más específicamente, están a mitad de camino a Sabaody.

Ahora mismo están en medio de la noche y una lluvia fuerte que apenas hace que se escuche algo de lo que sucede en el barco.

Y en ese mismo barco, en medio de todo, había una persona encadenada y crucificada en una cruz; esa persona era Dante, quien no había podido liberarse desde que empezó el viaje.

Mientras él está ahí, los demás están tomando café y hablando sobre la situación actual que están cruzando.

Lo que no sabían es que un barco, no muy grande, estaba detrás de ellos, siguiéndole el rastro.

Isis: “¿Seguro que podremos con esto?” Arthur: “Tal vez, si lo enfrentamos uno contra uno”.

En medio de ellos estaban 3 carteles de recompensa, los cuales estaban analizando.

Estos fueron proporcionados por Morgans, ya que antes de buscar a Shiki, Dante había preguntado por ellos.

El primer cartel de recompensa: Artic, el desquiciado, recompensa de 234.900.00 belly, vivo o muerto.

En la foto se ve al tipo con el martillo con el que peleó Arthur.

El segundo cartel: Marie, la chispa efímera, recompensa de 290.000.000 belly, vivo o muerto.

En la foto se ve a Merie atacando a alguien con la mano extendida.

El último cartel: Hogan, el artista marcial, recompensa de 650.000.000 belly, vivo o muerto.

En la foto se ve levantado su puño donde se ve cómo se concentra algo que nadie sabe qué es.

Arthur: “Si no los encontramos como la primera vez, tal vez no”.

Sulli: “Tendremos que crear un plan para poder derrotarlos de forma efectiva y rápida, ¿qué dice?”, dice para darse vuelta y mirar atrás, siendo que Arthur e Isis le siguieron la mirada.

Trini estaba sentada un poco aislada; estaba jugando con las bolas de sus pistolas, tenía los ojos cerrados, concentrada, como si sintiera algo.

Trini: “Tengo un presentimiento de que algo sucederá, ahora”.

Sulli: “¿Qué crees que pase?”.

Ella no contestó.

Dirigió su mirada a Arthur.

Trini: “Ve con el por si acaso”.

Arthur: “Qué lata, pero ya voy”.

Se paró y se fue lento y sin ganas.

Trini: “Estemos atentos a lo que pase”.

*En otra parte del barco* Se ve a un hombre crucificado; por fuera se ve vivo, pero por dentro está muerto.

La lluvia tapa su vergüenza y su dignidad es despojada como las gotas que caen en su cuerpo.

Sin fuerza ni ganas de hacer nada, solo espera que el tiempo pase para ser libre y llorar en un rincón sin que nadie lo vea.

La lluvia ocultaba cualquier sonido, lo suficiente para no escuchar los pasos de nadie en el barco, al menos los que provenían de afuera.

Dante, en su estado catatónico, por los días que no ha movido casi ningún músculo, vio a alguien en frente de él.

Tenía una capucha impermeable que tapaba casi todo el cuerpo; sumando que era de noche, no se podía distinguir nada de este sujeto, solo el objeto que tenía en su mano, el cual era un martillo.

Dante: “No sabía que un carpintero necesitaba un martillo tan grande.

Dime, ¿es para compensar?” ???: “Compensa lo mismo que tu espada gigante”.

Dante: “Está hecha para matar grandes bestias; algo pequeño no serviría, ¿acaso tú trabajas con clavos gigantes?”.

???: “No, yo trabajo matando personas”.

En ese momento posicionó el martillo en un ángulo horizontal, lo apretó y de una de sus caras salieron unos cohetes que impulsaron y aumentaron tanto la velocidad como la fuerza de esta.

El movimiento del martillo estaba hecho para dirigirse a la posición de Dante.

El cual, al estar atado y estar algo atrofiados los músculos, no pudo defenderse, por lo que el ataque le dio en todo el estómago.

El golpe destruyó la cruz en la cual estaba Dante, mandándolo a volar cerca de la cabina del barco.

Dante vomitó lo que le quedaba de almuerzo en el estómago, tirándolo al suelo y moviendo su cuerpo hacia el lado, así no le caía en la cara o en la ropa.

El tipo, sin esperar más, saltó con haki recubierto en su martillo, activo el turbo, y con un golpe vertical se lanzó directo a la cabeza de Dante, solo para ser interceptado por una lanza en el aire.

Arthur: “Vaya, vaya, ¿quién diría que podría tener una revancha contigo, Artic?”.

Artic: “Piensa rápido”, dijo mientras se levantaba del suelo.

Arthur no entendió lo que dijo hasta que sintió a alguien a su espalda.

Se dio la vuelta solo para ser una mano y sentir un calor en la cara.

El lugar donde estaba Arthur explotó, moviéndolo unos 3 metros de su posición.

Allí había una mujer con la mano extendida.

Marie: “Hubiera hecho más fuerte la explosión”, dijo en forma de reprimenda a ella misma.

Arthur miró a donde estaba Dante.

Para su horror, Artic ya estaba ahí, a punto de intentar aplastar su cabeza por segunda vez.

En el momento en que el martillo cayó, milagrosamente Dante, con un solo brazo, cubrió de haki su cráneo, anulando gran parte del daño, pero no todo.

El golpe rompió la cubierta, mandando a Dante al piso de abajo.

Dante: “Menos mal que nunca dejé de mover un brazo”.

El resto del cuerpo aún no podía moverlo, solo necesitaba tiempo, el cual no sabía si tenía el suficiente.

Aún estaba encadenado, pero solo de una pierna y del otro brazo.

Podía usar haki, pero la piedra marina era demasiado resistente; aun con haki no podía romperla.

Por esa razón no pudo bloquear el primer ataque con sus brazos, pero sí usó haki.

La piedra debilita a los usuarios de fruta del diablo, y Dante no es un usuario.

Arriba, Arthur se quedó solo con los dos asesinos.

Se posicionó defensivamente, a una distancia que podría ver a ambos al mismo tiempo.

Artic: “Terminemos rápido antes que lleguen sus compañeros”, Marie solo asintió.

Ambos se lanzaron contra él, solo para ser frenados por la larga lanza.

Arthur ha estado casi 4 años en el arte de la lanza; ahora mismo, la lanza es parte de su cuerpo, como una extremidad más.

Sabe el rango de ataque, la velocidad de giro, todo en el uso de Durindana.

Con una facilidad extrema, dio dos giros a su lanza, un giro para espantar a Artic y el otro a Marie.

Ambos intentaron atacar al mismo tiempo, pero Arthur fue capaz de bloquear ambos ataques al mismo tiempo.

Artic: ‘No podemos seguir así’, pensó.

Miró a su acompañante al lado, quien le devolvió la mirada.

Artic avanzó mientras que Marie se quedó atrás.

Arthur frunció el ceño.

El martillo intentó asestarle golpes, pero fueron bloqueados consecutivamente, hasta que Artic presionó un botón y el turbo del martillo fue a máxima velocidad hacia él.

Arthur usó toda la lanza para bloquear el ataque, dejándolo abierto para un golpe.

Logró protegerse, pero en el otro costado apareció Marie, con un puño con haki directo al lado de la costilla donde está el corazón.

Había usado ambas manos para sostener la lanza y soportar el golpe del martillo, por lo que no le daba tiempo para moverlo e intentar dar un golpe de vuelta; solo le quedaba abandonar su lanza y esperar a esquivar el ataque, pero quedaría sin su arma y sin forma de atacar y protegerse.

Justo en ese momento se escuchó un disparo.

Marie se detuvo en seco, sosteniéndose el hombro, donde empezó a sangrar.

Trini: “No puedo creer que me hayan ignorado”, dijo, apuntando a Marie.

Isis: “Y a mí”, pronunció mientras mandaba una onda de aire a los 3, mandándolos a volar.

Dante: “Y a mí”, se escuchó en el agujero la voz de Dante, pero todos lo ignoraron irónicamente.

Los tres cayeron de pie, ya que el viento fue para desposicionarlos; no iba a usar mucha fuerza teniendo en el área de ataque a Arthur.

Arthur puso sus pies sobre la pared y se lanzó sobre Artic, haciendo un tajo vertical con Durindana.

Artic se protegió, pero fue mandado de vuelta a donde estaba.

Marie iba a actuar, pero Isis ya estaba sobre ella, y con movimiento de su mano, mandó hacia abajo a Marie, rompiendo la cubierta y cayendo al segundo piso.

Después Isis fue tras ella, dejando a Artic contra Trini y Arthur solo.

Abajo, en el segundo piso, estaba Marie levantándose del piso con la mano en su hombro ensangrentado; poco después aparecieron algunos marines con armas de fuego apuntándolo.

Marine: “Ríndete, enfrenta la justicia por atacar un barco marino”.

Ella no les tomó atención; con su mano, lanzó un poco de sangre a los tipos, para que cuando llegara este, explotara.

Isis llegó en ese momento y, en un movimiento que nadie sabe por qué, intentó darle un golpe cubierto de aire.

Merie lo esquiva con facilidad, para darle un golpe explosivo que manda por un pasillo a Isis.

Marie: “Tonta”, dijo para impulsarse con una explosión hacia Isis.

Arriba, Artic no lo estaba pasando muy bien; apenas podría bloquear bien los ataques de Arthur mientras intentaba bloquear las balas de Trini.

No eran letales, pero si se seguían acumulando, se desmayaría de desangrado.

Además, cuando iba a por ella, el otro lo interceptaba, impidiendo que siguiera el camino.

Él era hábil en el combate, pero Arthur con arma podía detenerlo; no era capaz de asestarle un golpe, pero él tampoco podía.

Era un punto muerto.

La única diferencia era la presencia de Trini.

No le quedó otra más que crear los muros de contención para protegerse de Trini.

Con una velocidad entró al cuarto que estaba en la cubierta del barco y lo destruyó, creando muros en lugares donde podía esconderse.

Esto le pareció molesto a Trino, ya que tenía lugares donde esconderse.

Trini: “Parece que la rata ahora quiere esconderse, patético”.

El barco, por cada segundo que pasaba, estaba en peores condiciones.

Arriba estaba siendo destruido, mientras que adentro estaba siendo bombardeado.

Marine: “Cuartel general, fuimos atacados por asesinos del inframundo, estamos en el– Aaahh”, no pudo terminar de hablar ya que le llegó una explosión repentina.

Adentro, se veía cómo los marines salían volando por cada explosión que había.

Isis estaba moviéndose hacia la cocina del barco, mientras Marie la seguía.

Marie: “No huyas, pelea como los hombres”.

Isis: “Eso no tiene sentido”.

Marie tomó un pedazo de escombro y lo lanzó.

Isis extendió su mano para devolvérselo, pero se percató de que la roca tenía sangre y en ese mismo instante explotó.

No logró defenderse, por lo que la explosión le llegó, mandándola a la cocina.

(Nota: Acabo de leer lo que escribí y es bastante gracioso e irónico).

Isis intentaba levantarse, pero estaba herida, así que le costaba.

Mientras seguía, se dio cuenta de que tenía a Marie de frente.

Marie: “A ver si sobrevives a esto”.

Ella extendió su mano como si agarrara una bola, solo para que una energía explosiva se acumulara en su palma.

Lo que estaba haciendo era crear una explosión y concentrarla para después hacer eso otro en el mismo lugar y así, juntando toda la energía en un mismo punto.

Isis miró con miedo eso; no solo podía matarla, sino que podía destruir todo el barco.

Justo cuando iba a hablar, alguien a su espalda le inyectó una jeringa en el cuello.

Sulli: “Te desconcentraste”.

Él estuvo esperando en la cocina escondido todo este tiempo, ya que desde el principio el plan era atraer a Marie acá.

Por suerte, la bola no explotó, sino que desapareció.

La energía salió de forma pasiva y lenta, por lo que no creó ningún daño.

Sulli le da un fuerte golpe en la costilla a Marie, haciendo que se arrodillara.

Marie: “Machista”, le reprochó.

Sulli: “Igualdad de género, perra”.

Le respondió.

Marie: “Dime qué fue lo que me inyectaste”.

Sulli: “Veneno con un poco de piedra marina”.

Marie: “¿Qué?” La piedra marina la obtuvieron de las cadenas que mantenían atado a Dante.

Él con la ayuda de Arthur lograron rascar un poco de piedra en esa cadena, no mucho, pero lo suficiente para hacer este tipo de veneno.

Isis decidió no perder más el tiempo y, con viento en su puño, le dio un puñetazo a Marie.

Ella la siguió hasta que estuvieron perpendiculares a la puerta de emergencia de la cocina.

Con su mano, mandó a volar con toda su fuerza a Marie, rompiendo el pestillo de la puerta, haciendo que Marie saliera del barco, cayendo al agua del mar.

Sulli: “¿Estará bien?”, le preguntó a Isis, la cual solo levantó los hombros en señal de no tener idea.

“Entonces, ¿por qué hiciste eso?”.

Isis: “Si te dijera que ya me tenía aburrida, ¿me creerías?” Ambos se quedaron callados sin saber qué decir.

Dante: “Pensé que el barco se destrozaría y moriríamos todos”.

En ese momento apareció Dante arrastrándose por el piso como un gusano con la ayuda de una sola mano.

La habitación volvió a quedar en silencio.

Arriba aún seguía la batalla; Artic estaba casi todo ensangrentado.

Por mucha cobertura que intentara obtener, eso no evitó que las balas de Trini le impactaran en su cuerpo.

Con la ayuda de Arthur, lograba dispararle sacándolo del lugar donde estaba.

Artic ya estaba cansado y sentía que se desmayaría pronto.

Iba a terminar perdiendo y capturado por estas personas; eso no lo iba a permitir.

Aunque le costara la muerte, se llevaría uno con él.

Arthur, al verlo así, tomó la oportunidad; con la lanza se la intentó incrustar en el estómago, pensando que la esquivaría, pero no fue el caso.

La alnaz fue inscrustada, Arthur quedó desconcertado y Artic aprovechó para darle un golpe, mandándolo lejos.

Arthur salió volando junto con su lanza, haciendo que destrozara el estómago, intestinos y otras partes del cuerpo cercano ante la violenta forma de sacar la lanza en ese lugar.

El tipo, ignorando el inmenso dolor que tenía, fue directo a donde Trini, a terminar todo esto.

Saltó y, con la propulsión del turbo del martillo, fue a donde ella, apuntando el martillo para un golpe vertical a la cabeza de ella.

Trini le dio tres disparos en el pecho, los cuales ignoró como si nunca le hubieran llegado, solo para que se acabaran las balas.

Cuando ya estaba a unos dos metros de distancia, Trini intentó cubrirse con sus pistolas; de la nada, una hoja larga le atraviesa el pecho y falla.

Artic cae a unos metros al suelo, con el estómago abierto, sangrando de la boca, múltiples heridas en distintas partes del cuerpo y una lanza que le atraviesa el pecho; él ya no pudo más.

El hombre cayó muerto.

Trini desvió su mirada de Artic a Arthur, solo para verlo en posición de haber lanzado algo.

Arthur: “Así como estaba, lo más seguro es que moriría para lo que pasara”.

Ella se tiró al suelo a descansar; por un momento se asustó pensando que el martillo la golpearía.

Trini: “Solo te quería agradecer; no necesitas una excusa para hacer lo que hiciste”.

Ambos estaban en el suelo, pensando en todo lo que pasó.

Nadie se percató del barco que estaba a lo lejos; apenas se veía, pero si no colocabas la mirada en el lugar específico, no lo verías.

Sicario 1: “Fallaron, Artic fue empalado y creo que vi a Marie caer al mar, así que estaba perdida”, dijo el hombre con los binoculares mirando al barco de la marina.

Sicario 2: “Vámonos, no tenemos nada que hacer aquí; dígamosle al jefe lo que pasó lo antes posible”.

Y así el barco desapareció sin que nadie se diera cuenta.

Estará la duda de cómo llegaron Artic y Marie al barco de los marines, pero no habrá pruebas de nada.

———————————————————————————————– E.S.: Por cada piedra de poder que le des a este fic, estarás salvando a un gatito bebé.

REFLEXIONES DE LOS CREADORES PancnHuebo Mi top opening de Naruto Shippuden 5.- Opening 7 4.- Opening 1 3.- Opening 16 2.- Opening 12 1.- Opening 6

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo