Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

[Multiverso]: La travesía de un héroe [ES] - Capítulo 55

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. [Multiverso]: La travesía de un héroe [ES]
  4. Capítulo 55 - 55 Capítulo 55 Piratas Kuja
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

55: Capítulo 55: Piratas Kuja 55: Capítulo 55: Piratas Kuja Hola, buenas, solo vengo a decir que este capítulo tendrá escenas R18.

Por lo que se recomienda discreción.

Y que es la primera vez que escribo esto.

Al principio no iba a hacerlo, ya que me consumió tiempo del fic, y quiero terminar el arco lo antes posible, pero necesito escribir cosas que van a ser importantes o tendrán relevancia en el futuro, o mejor dicho, al pasar de los días, meses o años.

Además de querer aprender, y que eso llama la atención de más personas y vienen a leer el fic.

Sinceridad ante todo.

También que no he visto el último capítulo del manga, ya que no sale para leer aún, pero he escuchado unos spoilers que son criminales.

Cualquier cosa, me refiero al capítulo 1154 del manga.

Sin nada más que decir, que disfruten el capítulo.

—————————————————————————————————— <Primera y última advertencia si no has leído lo de arriba.

A partir de ahora, el fic incluirá escena +18 de edad.

Fin del comunicado> Dante: “Hojojo, la botella de ron en una mano y la hoja oculta en la otra”.

Trini: “Puedes parar, es la única canción que has cantado durante las 2 semanas de viaje; ya me tiene chato”.

Exactamente, ya llevamos 2 semanas dejando a las personas rescatadas en su país o pueblos en donde vivían.

Lo bueno de esto es que ya solo nos quedaban 3 personas, más específicamente, las hermanas Boa.

Mire a Trini por un momento para después volver mi vista al frente.

Dante: “Yojo, somos así, ser un pirata me hace feliz, siempre decido lo que quiero hacer.

Somos piratas”.

Sentí su mirada en mi nuca, pero lo ignoré.

Sulli: “¿Cómo se te ocurren todas esas cosas?”.

Dante: “Lo soñé”, escuché su resoplido, pero no se me ocurrió otra manera de explicar lo que pide, “Oye, niña uno, ¿en dónde tengo que ir para dejarte?”.

Hancock: “Sinceramente, no tengo idea, debería estar por ahí cerca del Calm Belt”.

Irónicamente, sabía que le hablaba a ella.

Dante: “Me imagino que buscas a las piratas Kuja”.

Ella asintió con mi declaración.

Me imagino que evitará que algún forastero vaya a Amazon Lily.

Si Trini o Isis pudieran andar este bosque, lo más seguro es que nos dejaran en una isla desierta e irían allá.

Dante: “Trini, puedes buscar algún barco, por favor”.

Trini: “Mientras termine esto, es lo mejor”.

Diciendo eso, se acomodó y empezó a meditar.

Todos nos quedamos callados.

Después de esperar dos minutos mientras daba vueltas en círculo, tipo como una dona, Trini localizó un barco algo grande.

Trini: “A las 7 en punto”.

Y con eso partimos.

Deben ser los piratas Kuja, ya que estamos cerca de su isla y no tiene sentido que sea otro barco, sea pirata, de la marina u otra cosa.

En unos dos minutos ya estábamos arriba del barco, y por suerte sí era ella, más que nada por el jolly roger.

Sin mucha demora, tome a Hancock, como una forma de que no me ataquen apenas toque el barco, y me lance.

Hice sonido sordo al grito de la niña, ya que no le iba a pasar nada.

Bueno, solo si no caigo al barco, o si me atacan inmediatamente sin pensar.

Hice una caída de superhéroe, por lo que mi mirada estaba en el suelo.

En el momento en que miré al frente, tenía espadas, lanzas y flechas apuntando a mi hermoso rostro.

Dante: “Solo venía a devolverles algo”, dije mientras usaba a Hancock como escudo humano, poniéndolo frente a mi rostro.

???: “Apártense”.

Se escuchó una voz autoritaria cerca de donde estaba.

Yo no veía nada, ya que Hancock me tapaba la visión.

Mejor eso que me llegó un flechazo en el ojo.

Hancock: “Capitán Tritoma”, se escuchó la voz de felicidad.

???: “Hancock, qué bueno que estés bien.

¿Están también tus hermanas por aquí?”.

Se escuchó su voz un poco más relajada y amable.

Hancock: “Sí, fue gracias a este hombre que pudimos librarnos de los esclavistas y volver acá”.

En ese momento me paré y la miré de frente.

Es una mujer muy hermosa y cautivadora.

Si pudiera decirlo, parecía que fuera la madre de Hancock, si no familiares.

Tritoma: “¿Tú eres…?”, dijo sonando confundido.

Dante: “Sí, yo soy yo, y arriba están las otras dos niñas; una vez que las traiga, nos iremos”.

Justo cuando iba a saltar usando geppo para ir a donde estaba el barco, escuché su voz.

(Nota: Qué flojera escribir el nombre del barco; sé que es copiar y pegar, pero no tengo ganas, al menos no mientras escriba esto).

Tritoma: “Espera”.

En ese momento miré sus ojos, los cuales, si soy sincero, me hicieron sentir como una presa.

*Transición del haki o algo así.* Se podía escuchar las voces de las amazonas hablando entre ellas, bueno, también entre mis compañeros.

Ahora mismo estamos en una isla no muy lejos de donde estábamos al principio en el Calm Belt.

Todos estaban interactuando con los piratas Kuja como si fueran amigos de toda la vida, irónicamente.

Empecemos con Arthur.

Actualmente, estaba rodeado de amazonas de todo tipo de edades, estaturas y dimensiones.

Se veía como se le insinuaba, lo cual le daba alegría e incomodidad; me hacía recordar a los harenes genéricos de los isekais.

Bueno, se tenía que cumplir el cliché aunque no sea conmigo; solo espero que quede algo de él cuando termine.

Trini estaba haciendo manicure con otras amazonas, las cuales se estaban haciendo peinados entre ellas.

Se veía lo suficientemente feliz como para ignorar todo lo que estaba pasando al ser tratada tan bien y como mujer.

Ya que era muy diferente estar con una mujer y estar con Isis, esto por su crianza de la realeza.

Hablando de ella, estaba aprendiendo a cocinar; algunas de las amazonas le estaban haciendo diferentes tipos de comida, en donde estaba ayudando y, por consiguiente, aprendiendo.

Esto es algo que no sabía, ya que cuando era princesa no cocinaba, y cuando está con nosotros, yo soy el que cocina.

Por último, estaba Sulli, quien estaba con algunas amazonas que estaban algo heridas por un enfrentamiento pasado, el cual estaba revisando.

También se le hacían insinuaciones, al igual que a Arthur, pero este las esquivaba o ignoraba, y siempre que pasaba esto miraba de reojo a Trini para saber si lo estaba mirando.

Y yo estoy en un lugar más apartado, mirando todo lo que pasaba e ignorando a tres únicas mocosas que había en esta tripulación.

Hancock: “¿Y?

¿Ya cambiaste de opinión y vas a entrenarnos?”.

Eso es lo que pasaba; desde que estoy acá, estas tres se agarraron a mí como garrapatas pidiendo que las entrenara.

Dante: “Ya te dije que no tengo tiempo para estar con mocosos”.

Hancock: “Ya te dije que no soy una mocosa, soy la próxima emperatriz de Amazon Lily”.

Sandesonia: “Sí, la hermana será la próxima emperatriz”.

Marigold: “Y nosotros seremos sus asistentes personales”.

Dante: “No sabía que eras mesías para ver el futuro”.

dije en tono burlón, haciendo que ella inflara sus cachetes.

Inconscientemente no pude evitar que se viera muy linda.

Rápidamente, con mis dos manos le apreté los cachetes.

Ella intentó liberarse de mi agarre, pero no pudo.

Verla así me hizo recordar a Dianna.

Me hubiera gustado llevármela conmigo en mi viaje, pero no sabía si fuera capaz de cuidarme por mi propia cuenta, y si no puedo cuidarme solo, entonces no puedo proteger a nadie.

Una vez que la solté, ella me miró como si quisiera convertirme en piedra; eso me hizo recordar que no conseguí su fruta del diablo y, sinceramente, esa fruta es demasiado perfecta para que otra persona la obtenga además de Hancock.

Dante: “Mira, hagamos un trato, si logran hacer un gran progreso de hoy a dos años, las ayudaré a convertirse en las mujeres más fuertes de los mares junto a frutas del diablo; a cambio tendrán que empezar a decirme hermano mayor las tres”.

Las tres: “Sí, hermano mayor”.

Se escuchó el grito alegre de las tres.

Dante: “Bueno, tendré que obtener la aprobación de su capitán ahora”.

Tritoma: “No será necesario, escuche todo y me parece bien”.

En ese momento apareció ella como si la hubieran invocado.

“Niñas, ¿qué tal si ya se van a dormir?

Ya es tarde y con todo el viaje deben estar cansadas”.

Parecía que querían protestar en desacuerdo, pero mirando a su capitán, solo pudieron aceptar su destino e irse, solo después de despedirse de su hermano mayor, o sea, yo.

En ese momento me di cuenta de que Tritoma se había sentado al lado mío, sosteniendo dos vasos de alcohol.

Dante: “No, gracias, no tengo permitido beber alcohol”, dijo haciendo señal de que no me pasara el vaso.

Ella hizo una expresión triste; parecía como si le saliera una lágrima en cualquier momento.

Tritoma: “Yo solo quería ser amable al darte algo para beber, pero veo que mis intenciones y sentimientos no importan”.

Me está manipulando, y lo peor es que me estoy dejando que lo haga.

Dante: “Está bien, pero solo este; eso sí, te aviso que cuando me emborracho hago cosas que no puedo controlar y no recuerdo nada después”.

Tritoma: “No te preocupes, yo te cuidaré”.

Se escucha algo rara la forma en que lo dijo, pero no le di mucha vuelta a eso.

Solo es un vaso, ni que fuera hidromiel o algo así para que me noquee de una.

Sin pensar, dio un sorbo al vaso rápidamente y todo se fue a negro.

*3 horas después* Me sentí desorientado, estaba en una cama, había mucho movimiento y encima de mí había una persona.

Si mal no estoy, es una mujer.

Y otra cosa de la que me di cuenta recién es que ambos estamos desnudos.

…

No me digas que me están violando por tercera vez.

Intenté pararme, pero en el momento en que me puso a levantar, unas manos delicadas sobre mi pecho me empujaron de vuelta al respaldo de la cama.

Tritoma: “¿A dónde crees que vas?”, dijo con una voz sensual y llena de lujuria.

Ella no para de dar sentones a mi pelvis; parecía algo mecánico.

Dante: “¿Por qué?”.

Solo quería saber por qué está haciendo esto.

Tritoma: “Fácil, ya estoy en edad de ser madre, y qué mejor que tomar los genes del gran héroe Dante para mí sola”.

Sus ojos se veían con corazones, no sé por qué factores, quizás por mí, o por el procesador de apareamiento, pero algo dentro de mí dice que no está cuerda esta mujer.

Pero había algo que sí sabía, y es que no me iba a dejar pisotear mi orgullo.

Pongo mis manos en el gran y regordete trasero de Tritoma y rápidamente embisto con más fuerza su coño, haciendo que mi pene entre más de lo que ya estaba en su útero.

Tritoma: “Gyaaah”, ella dio un gemido parando su movimiento de paso.

Sin perder el tiempo me doy la vuelta, haciendo que ella ahora esté en el respaldo de la cama y yo encima.

Sin perder el tiempo volví a embestirla, con movimientos rápidos y constantes.

De paso agarré uno de sus pechos con la mano y el otro me lo puse en la boca.

Ella, lo más seguro, instintivamente agarró mi cabeza con sus brazos para mantenerme ahí y no parar.

Tritoma: “Más rápido, no pares”.

Yo decidí hacerle caso aumentando la velocidad de las embestidas.

Ambos nos empezamos a comportar como animales.

Ella quita mi cabeza de sus pechos para proceder a darme un beso en los labios.

Yo inmediatamente se lo devolví y de paso empecé a sacar mi lengua, pidiendo permiso para entrar en su boca.

Ella abre su boca aceptando mi petición, haciendo lo mismo.

El sonido del choque de nuestros cuerpos se oía hipnóticamente, como un reloj antiguo, solo que más rápido.

Dante: “Me estoy por correr”.

Tritoma: “Yo igual”, dijo mientras enroscaba sus piernas en mis caderas para que no saliera de ella y me viniera adentro.

Y así fue.

Con un fuerte embestido, expulse todo el semen que tenía acumulado adentro de ella.

Con esta estimulación también se vino.

Una vez que se tranquilizó esto, me di vuelta y puse mi espalda en la cama para descansar.

Aún me hacía algo de efecto el alcohol, así que necesito relajarme un poco para que no sienta que mi cabeza va a explotar.

Pero mi suerte en estas situaciones nunca fue buena.

Tritoma: “Espero que no estés cansado; ya estoy esperando el segundo round”.

Mientras decía eso a mis oídos, estaba estimuando mi pene con su mano.

Para después empezar a besarme y hacerme chupetones en el cuello.

Esta situación debería ser una recompensa, pero por alguna razón, no siento que sea así.

*Ya en la mañana* Abrió los ojos después de unas buenas hora y media de sueño reparador, ya que ese es el tiempo desde que paramos de tener sexo salvaje, ya que otro nombre no se me ocurre en el momento.

Tenía el cuerpo lleno de besos, chupetones y rascuños de uñas.

Hasta el momento, ha sido mi experiencia sensual más violenta.

Tritoma estaba acostada durmiendo a mi lado, agarrándome como un oso gigante de peluche.

Ojalá nunca despierte.

Haciendo movimientos lentos y con el menor ruido posible, pude salir de esa prisión llamada brazos sin despertarla.

Quizás suene exagerado, pero no saben lo cansado que estoy.

Es como si me chuparan la energía vital.

No tengo ganas de hacer nada, y eso es malo, porque sin energía, no voy a poder escapar de aquí.

Ya saliendo de la tienda, fui al centro de lo que era la fiesta, por haber traído a las mocosas de vuelta a su tripulación.

Curiosamente, ahí había tres personas, siendo Trini, Arthur y una de las amazonas más jóvenes del grupo.

Deberá tener unos 17 años de edad.

Me di cuenta de que Arthur estaba encorbado, con una manta encima, los ojos perdidos y como si le hubieran chupado el alma.

Dante: “Buenas a los tres, veo que tu noche no fue muy buena”, dije dirigiéndome a Arthur.

Arthur: “Veo que la tuya no fue muy diferente”.

Amazona joven: “Viendo tu condición actual, la capitán no se contuvo ni un poco”.

Ahora mismo estaba solo con mis pantalones, ya que mi polera estaba rota, por algún motivo, por lo que se podían ver todos los rastros que me dejó Tritoma, y lo más seguro es que me vea igual que Arthur, solo, un poco mejor, pero solo un poco.

Trini: “Te dije que no bebieras alcohol, pero no escuchas.

Al menos estuviste con una; Arthur estuvo con 6 amazonas al mismo tiempo, pero a él no le puedo decir nada ya que lo secuestraron”.

Quedé sorprendido por lo que dijo, por lo que miré a Arthur y le di una señal de aprobación, siendo devuelta por una mirada muerta.

Dante: “Cómo fue que no me pasó lo mismo”.

Amazona joven: “Fue la capitana, cuando fuiste a buscar a Sandersonia de tu barco volador, nos amenazó con que no podíamos hacerte nada, y que la única que tenía tanto el privilegio como el derecho de hacer era ella”.

Ahora tenía sentido que ninguna fuera a donde estaba yo, y solo estuve rodeado de las tres mocosas.

En ese momento vi cómo los tres se tensaban, más específicamente cómo la amazona se ponía pálida y viera a la muerte misma.

Solo para sentir unas manos que venían de mi espalda, agarraban mi abdomen y se posaban en mi hombro.

Tritoma: “Cariño, porque te fuiste de la cama sin avisarme”.

Se escuchó su voz detrás de mí; sonaba medio reproche, medio disgustada.

“Aún tengo hambre y resulta que tú eres mi postre, pero me da vergüenza comer con tantas personas mirando”.

Sin perder el tiempo, me agarró el brazo y arrastró de vuelta a la tienda.

Vi cómo la amazona desviaba su mirada; Trini sintió una gran admiración por mirar el suelo y Arthur empezó a hacer una plegaria a mi dirección.

Solo espero que esto no tome mucho tiempo.

*Momento de transición* Después de 6 días de sana convivencia con las piratas Kuja, por fin pude escapar.

Digo, nos separamos de ellas por varias razones, entre ellas que se acababa la comida y que tenían que volver a Amazon Lily.

Arthur: “Me duele el pene”.

Isis: “Puedes ser más sutil; nadie quiere escuchar de cómo tuviste relaciones sexuales con 100 distintas amazonas”.

Arthur: “Fueron 11, no 100”.

Isis: “No importa la cantidad, lo que importa es que te calles; has estado quejándote de eso desde que nos fuimos de la isla”.

Ignorando esa situación, ahora mismo estamos viajando al Nuevo Mundo, ya que esa era nuestra principal meta.

Gracias al Skíðblaðnir, ya no necesitamos pasar por Sabaody.

Eso sí, debíamos pasar por donde pasan los barcos mercantes, siendo un puesto de la marina.

Esto por flojera en revestir el bote e ir a la isla Gyojin.

De nuestro punto inicial a ese pasaron solo un día.

Mientras más energía le dé al barco, más rápido irá.

Por lo que cuando lleguemos al Nuevo Mundo tendremos que buscar un lugar donde descansar de manera urgente.

Una vez llegado al lugar, hice que el bote anduviera por el mar, pero los remos seguían moviéndose solos, por lo que cuando llegamos, los marines miraban raro toda la situación.

Marine: “Disculpe, señor Dante, ¿me puede decir cómo funciona su…

bote?” Dante: “Magia”.

Mi explicación la dejo en blanco.

Marine: “En serio, nos piden el registro de los barcos que pasan por aquí, y necesitamos saber cómo funciona su nave”.

Dante: “Magia, y punto, cualquier pregunta, pues un mago lo hizo, y no van a sacar otra respuesta de mí”.

No tenía ganas de explicar algunas cosas, solo quería llegar a una posada y dormir.

Los marines se miraron entre sí, para después hablar entre ellos y dejarnos pasar con cierta frustración.

Con eso pudimos pasar de ahí e irnos volando a la siguiente isla, que tengo una idea de dónde pueda estar.

Menos mal que pude conseguir log pose del nuevo mundo, así sea una flecha en específico.

Y con eso pude descansar tranquilamente.

*Otra transición* Pov tercera persona.

Ha pasado un día desde que llegaron a la ciudad y rentaron una cabaña para descansar.

Del cual Dante se fue directamente a su cuarto a dormir.

Desde entonces ha pasado un buen rato y están en las horas de almorzar, y nadie tiene ganas de cocinar.

Por lo que único que les queda es traer a Dante que cocine.

Sulli: “Está despierto siquiera, según yo, con el tiempo que debería haber dormido, debería estar despierto o en una condición de poder despertarlo”.

En ese momento los cuatro, contando a Hun, que solo imitó lo que estaban haciendo, miraron a Trini.

Trini: “Bien, usaré mi haki para ver”.

En ese momento se concentró para mirar la pieza de Dante, solo para verlo sentado en una silla frente a una mesa.

No sabía qué estaba haciendo, pero estaba despierto.

“Está despierto, ¿quién irá a por él?”, pero se dio cuenta de que la seguían mirando, esperando que hiciera algo; ella solo suspiró y se paró.

“Está bien, iré yo, con tal que haga una torta me da igual”.

Ella fue en dirección a la habitación de Dante.

Tocó la puerta para no recibir ningún sonido, volvió a hacer lo mismo y nada.

Al final se aburrió y entró igual, sabiendo que solo estaba sentado y mirando algo.

Trini: “Oye, rubia menor, sé que estás despierto, y ya es la hora del almuerzo, por lo que necesitamos que cocines y de paso me hagas un–“.

Sus palabras se detuvieron en seco al darse cuenta de lo que estaba viendo.

Dante estaba mirando un papelito, el cual se estaba quemando poco a poco; en este momento ya estaba a punto de extinguirse y desaparecer.

Y lo más importante era que ese papel era una vivre card.

Ambos vieron cómo el papelito se consumió hasta convertirse en nada.

Trini vio a Dante con los ojos tapados con el pelo y con la boca abierta a punto de decir algo, pero no salió ni una palabra.

Solo para después cerrarla, apretando su labio inferior con sus dientes hasta que salió sangre.

Después de eso se paró y salió de la habitación.

En ese momento, tomado de la mano, siendo detenido por Trini.

Trini: “¿Quién murió?” Dante: “Mis ganas de volver al East Blue”.

Con eso, Trini soltó la mano de Dante para que él fuera a la cocina a hacer el almuerzo, sin saber qué hacer en esta clase de situaciones.

REFLEXIONES DE LOS CREADORES PancnHuebo Como odio la matematico, y eso que estdui una carrera matematico.

Es una relacion sadomasoquita si se ve de una lado turbio.

Pero solo un pervertido o una persona no cuerda pensaria algo asi, o yo que lo acabo de escribir.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo