[Multiverso]: La travesía de un héroe [ES] - Capítulo 8
- Inicio
- Todas las novelas
- [Multiverso]: La travesía de un héroe [ES]
- Capítulo 8 - 8 Capitulo 8 Cúmulos de islas Arreglado
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
8: Capitulo 8: Cúmulos de islas (Arreglado) 8: Capitulo 8: Cúmulos de islas (Arreglado) No ha sido tan malo estar en esta isla; he podido pensar sobre mí, sobre mi futuro.
No puedo decir que en silencio, ya que hay unos chimpancés que me andan molestando.
Cada vez que me ven, lanzan cualquier cosa que tengan en la mano; puede ser desde una roca hasta excremento.
Es muy molesto.
Quizás al principio fue un poco complicado, ya que estuve 3 días sin poder tomar agua, ya que las fuentes de agua que encontraba estaban todas estancadas.
Se me pasó por la idea tomar sangre de los animales que mataba, pero eso también puede traer enfermedades.
Por suerte logré encontrar la corriente del río que va al mar; era subterránea, por eso no lo encontraba.
Tuve que encontrar la parte donde, de la fuente, iba a la ruta subterránea.
Han pasado 3 meses desde que llegué a este “maravilloso” lugar.
Durante este tiempo he logrado hacerme compañía de unos seres de un carácter particular.
Me hice amigo de una familia de cuervos.
Todo sucedió gracias a la caza; al momento de cocinar y comer las carnes de mis presas, siempre llamaba la atención de otros animales carnívoros.
Entre ellos estaban los cuervos.
Eran las únicas aves que venían a mi lado a buscar comida, y también las únicas que no intentaban robármela a la fuerza.
Por esa razón, cada vez que venían, siempre les daba una cantidad de mi almuerzo.
Y así comenzó una gran amistad.
Con el paso del tiempo, empezaron a venir a mi lado sin necesidad de buscar comida; venían a hacerme compañía.
De vez en cuando traen piedras preciosas de regalo; entre ellas había rubíes, zafiros y diamantes.
Cuando vuelva a la civilización, haré mucho dinero.
Entre todos ellos siempre venía un cuervo en específico; logra reconocerlo ya que tenía una voz única en comparación con sus compañeros.
Decidí llamarlo Hunter, ya que él siempre me trae algo consigo cuando viene, además de que si le pido que me traiga algo, lo hace, por lo que sé que entiende lo que digo cuando le hablo.
Además de comer y hablar con aves, estuve entrenando todo lo que pude.
No tenía mucho más que hacer.
Estuve mejorando mis fuerzas, resistencias y agilidad a través de ejercicios que ya conocía y de los que venían en los libros del arte de la esgrima.
Hablando de ese libro, seguí entrenando y perfeccionando el estilo de espada que más me convenía.
También intenté desarrollar mi haki de observación, pero tenía muy pocos avances.
No podía sin estar viendo a mi alrededor por mucho tiempo, ya que en el momento que me descuido, me ataca un depredador.
Pero gracias a este, pude desarrollar más mis habilidades de evasión; de esa manera pude mejorar más la técnica que usé con mi padre, la cual era esquivar un ataque y posicionarme para atacarlo con un tajo vertical de 180°.
Hasta el momento logré cortar la cabeza a unos tigres normales.
No sé si podré realizarlo a una persona, pero yo creo que bastante daño puedo hacer.
En este mundo, el físico de los humanos puede ser muy peculiar.
Cuando no tengo nada que hacer, recorro las playas de las islas, en busca de barcos o naves que estén pasando por los alrededores.
Curiosamente, cuando camino por la playa, siempre está Hunter en mi hombro, acompañándome.
Tengo que descubrir si es hombre o mujer; no tengo la más mínima idea de cómo averiguarlo.
Pero volviendo al tema, es un día muy especial, ya que veo una embarcación pasando que viene en mi dirección.
Me puse a hacer gestos como loco, levantar las manos, saltar, tirar la espada para arriba.
Estuve a punto de lanzar un ataque de energía para arriba, para que no pensaran que los atacaba a ellos, pero luego pensé que tal vez creyera que había un enfrentamiento en el lugar y se diera media vuelta para el mar otra vez.
Mientras el objeto se acercaba, me di cuenta de que era solo un bote y no estaba tan lejos como yo pensé que estaba.
Era un bota, no muy pequeño.
Dentro había dos personas, un hombre adulto como de 40 años y una niña como de 15 o 16 años.
???: “Hey, ¿estás bien, niño?”, dijo el adulto.
De repente se me olvida, aun soy solo un mocoso.
Me acerqué a ellos lentamente, estando atento y poniendo ojo a las acciones junto a su comportamiento corporal.
Dante: “Sí, todo bien acá, hace como tres meses que estoy varado”.
???: “¿Tres meses?”, se quede confundido el hombre.
“Ah, ya veo, tú debes ser de otra embarcación”.
Yo no entendí en ese momento lo que quería decir, y creo que se notó en mi rostro ya que empezó a explicar.
???: “Verás, en esta parte del mar recorren vientos en varias direcciones del mar, por lo que al llegar acá se desvían y cambian según la isla por donde pasen, ya que estamos en un cúmulo de islas, aunque no se note.
Como cada isla tiene su propio clima y biodiversidad, los vientos cambian tanto de dirección como de temperatura, terminan provocando tormentas, trombas marinas, entre otras cosas”, empiezas a señalar el mar, “pero eso solo afecta al mar que está alrededor del cúmulo de islas; dentro de ellas no pasa ‘nada’ habitualmente, por eso esta zona es un lugar no habitado en el Paradise, y por ende olvidado”.
En ese momento me relajé, ya que no vi nada que demostrara algo de malas intenciones o maldad, además de que mi intuición no me dice nada en este momento.
Dante: “Claro, tiene sentido, antes de que el barco que estaba se destruyera, había una violenta tormenta”.
El hombre me asiente.
???: “La única forma de pasar por este lugar y salir ileso es tener un buen barco o mucha suerte”.
Después se señala a sí mismo: “Me llamo Ruminoff Häyhä”.
Ahora señala a la niña que estaba con él: “Y ella es mi hija Trinity Häyhä”.
Vuelve a dirigir la mirada a mí: “Venimos de un barco pesquero que se destruyó hace unos tres días afuera del cúmulo de islas”.
Los miré a los dos.
El hombre Ruminoff Häyhä era un hombre de 1,89 mts de alto, tenía los ojos azul claro y tenía el pelo corto de color azul marino.
Si pudiera decir de una manera simple cómo se veía militar.
La niña Trinity Häyhä era, de cierta manera, bastante linda; tenía 1,65 mts de alto, tenía los ojos verdes y el pelo largo que le llegaba hasta la cadera de dos colores.
La gran parte de este era rubio, pero las puntas de su flequillo y de la mitad de la espalda para abajo eran de azul marino.
Dante: “Buenas, soy Dante, solo Dante”.
Esos locos me dejaron en paz, así que no hay necesidad de ocultar mi nombre, pero sin mi apellido; no quiero que nadie lo reconozca.
Ruminoff: “Esperábamos entrar supervivientes de nuestro barco; desde que estamos solo los dos han pasado 5 días”.
Dante: “O sea que en estos 5 días se han encargado de buscar supervivientes y no irse de aquí”.
Ruminoff: “Sí y no”, dijo.
“Verás, sí lo hemos hecho, pero es porque necesitamos pasar por una isla para poder encontrar una que esté fuera del cúmulo gracias a esto”.
En ese momento me muestra un log pose.
“Fue también gracias a esto que llegamos aquí y pudimos encontrarte, ya que apuntaba a esta isla”.
Dante: “¿Y cómo cuanto debe volver a cargar para que señale otra isla?”.
Ruminoff: “Solo un día se necesita para que esté listo, al menos en estas islas”, me queda mirando.
“Dime, ¿quieres irte de aquí con nosotros?
Aún queda un espacio para que te acomodes”.
Dante: “Sí, por favor”, le digo en un tono casi suplicante; no se me ocurre pasar años aquí hasta que llegue mi padre y los demás a torturarme.
Él me sonríe.
Ruminoff: “Bien, necesito que reúnas agua, comida y hierbas medicinales.
En la isla anterior no encontramos nada de eso.
Tú sabes más o menos dónde encontrar esas necesidades más rápido que nosotros.
Yo voy a estar aquí con Trini arreglando las cañas de pescar que rescatamos para poder pescar en mar abierto más adelante”.
Me pareció buen plan, así pasó hasta la noche; yo traía las cosas que pidió.
Cabe mencionar que Hunter no se alejó de mi lado en ningún momento.
Cuando llegue, ellos ya tenían una fogata y unos pescados.
Ruminoff: “Buena, Dante, veo que trajiste mucha fruta”.
Dante: “Bueno, es más que nada para el viejo, ¿no?
Si traigo mucha carne, en un par de días ya estará echada a perder”.
Ruminoff asiente y vuelve a mirar el pescado.
Decidí sentarme y en ese momento me sentí observado.
Miré al lado y era Trinity; estaba mirando a Hunter.
Trinity: “Bonita ave, ¿tiene nombre?” Dante: “La llamé Hunter, y no tengo idea si es macho o hembra”.
Hunter hace unos sonidos indescifrables.
Trinity pone su ojo en mí.
Trinity: “¿Cuántos años tienes?” La miré.
Dante: “14 años, pero en un mes y medio cumplo los 15 años”.
Ella me miró con una cara de suficiencia; mi intuición dice que no me va a gustar lo que viene.
Trinity: “Yo soy 2 años mayor que tú, por qué tendrás que decirme hermana mayor y hacer todo lo que te pida”, dice con una gran sonrisa.
Bueno, ya no pienso que es linda; me rodean puras mujeres trastornadas, ninguna normal, de hecho me recordó a Anna.
La ignoré, me comí el pescado y me fui a dormir.
Aun la escucho decirme cosas, pero fingí ser sordo; lo único que quería era que pasara el día e irme de aquí lo antes posible.
REFLEXIONES DE LOS CREADORES PancnHuebo Hola, espero que esten bien, cualquier error tanto de la gramatica como de la trama original de la historia me avisan por favor para arreglarlo lo antes posible, nos vemos
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com