Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

[Multiverso]: La travesía de un héroe [ES] - Capítulo 82

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. [Multiverso]: La travesía de un héroe [ES]
  4. Capítulo 82 - 82 Capítulo 82 Senji Murasama
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

82: Capítulo 82: Senji Murasama 82: Capítulo 82: Senji Murasama Wena gente, quiero decir que estoy algo desconectado, ya que he estado jugando Hollow Knight, y me he enviciado mucho.

Ahora mismo estoy en el palacio blanco y me está complicando la vida; ya me imagino cómo lo pasaré en el sendero del dolor.

También quiero decir que volveré a hacer las cosas rápido, ya que siento que he estado mucho tiempo en este arco en el mundo de One Piece, y, como se imagina, lo haré llegar hasta el punto donde Luffy sale a convertirse en rey de los piratas; y un poco más.

Lo más seguro es que partes de la historia que tenía planeado escribir ahora no las escriba, como la escaramuza a Hachinosu, pero ahora no lo hare, son cambios creativos para avanzar la historia lo más rápido posible, pero sin perder la esencia, ya que después de eso, Dante no iba a hacer nada con la isla.

Bueno, sin nada más que decir, que diga el capítulo.

———————————————————————- Se podía ver una cascada bastante grande junto a un muro de tierra que hacía que subir fuera muy complicado, pero no imposible.

Ahora que lo pienso, podría entrar en cualquier lado de este país; no solo puedo volar con el barco, sino que puedo volar de manera solitaria.

Estoy solo; no es necesario seguir con el barco.

Con eso dicho, me bajé en una orilla a las afueras del país, guardé el barco en el inventario, tomé mis bolsos y, sacando unas alas de mi espalda, volé hasta el inicio de la cascada, entrando finalmente al país de Wano Kuni.

…

Han pasado 15 años desde que inicié mi viaje; actualmente tengo 28 años.

Cabe señalar que este mismo año cumplo los 29, pero aún faltan meses para eso.

Me estoy haciendo viejo.

Me demoré un poco en encontrar este lugar, ya que fui rápidamente a ver a un viejo conocido.

Garp.

Tuve una pequeña pelea con el viejo, pero nada muy severo, entre que me amonestó y me elogió por lo que hice.

Fui más que nada a explicar ciertas cosas de las que habían pasado, además de pedirle que, si encontraba la fruta del diablo de la alquimia, me avisara urgentemente.

También de paso le di a Gil la lanza de Arthur, la Durindana; no tenía pensado usarla, lo más seguro es que acumulara polvo en el inventario, además de que Gil necesitaba un arma para que su fruta del diablo fuera más efectiva.

Respecto a Marie, bueno, puros problemas; se dio cuenta del anillo, quiso ir a donde estaba Celestia y arrancarle la cabeza.

Obviamente no podía; después de un buen rato, se calmó un poco con la ayuda de Gil.

Tuvimos que decirle que su mayor sueño ya se había cumplido con tener una familia, siendo la mayor prueba el mismo Gil.

Y eso fue lo más importante, ya que no hice nada más que viajar, no paré en ningún lado, ya que no estaba haciendo de héroe, y no creo que hagas de ese rol, al menos en este mundo; ya estoy algo cansado de todo eso, solo quiero ser yo mismo, ser libre de todo.

No voy a volver a forzar el ser un héroe y ser reconocido en el mundo; si llega a suceder de nuevo, sucederá.

Después de unos momentos de vuelo silencioso, llegó a una playa vacía, sin nadie.

Usando haki, sintió que había un pequeño pueblo no muy lejos de donde estaba.

El lugar se veía algo vacío, como si fuera dejado de lado, no abandonado, ya que no se veían rastros de abandono, sino de descuido o como si este lugar no se usara para nada, ni para pescar, lo cual es raro, y sabiéndolo, lo que estaban viviendo tenía sentido.

Tomé todas las cosas que tenía y las aparté de donde estaban.

Tenía que dar otra identidad y cambiar mi apariencia; he estado en los focos de la gente durante mucho tiempo, soy demasiado reconocible.

La idea es que no sepan que soy yo y poder andar el país lo más tranquilo posible.

Me puso unos pantalones de buzo suelto, una polera suelta y una capa.

Lo demás lo dejé en un lugar donde nadie debería descubrirlo.

Con todo esto listo, me transformé completamente en mi forma de “Ángel de la muerte”.

Sí, creo que lo llamaré de esa manera.

Esto me servirá para dos cosas.

Primero, ocultar mi identidad, ya que cambia toda mi apariencia, haciendo que no sea reconocible.

Por el momento nadie me ha visto de esta manera más que mis compañeros; los demás ya no están vivos.

Y lo segundo, ser para adaptarme con la transformación y entrenar con ella.

También guarda la Fusion Sword por los mismos motivos que mi cambio de apariencia y me coloco Murasama en mi cadera, lista para usarla en cualquier momento.

Ahora mismo estaba sin la armadura gótica victoriana, ya que si quería podía no usarla, al igual que la máscara, pero la máscara me la dejé, ya que no sabía qué era más terrorífico, un tipo con la máscara de un esqueleto con cuerno o uno sin rostro.

Dejando todo eso de lado, fui caminando a donde estarían los habitantes del pueblo.

Cuando llegué, fui recibido rápidamente con miradas raras y asustadas.

Las personas se alejaron de inmediato de donde estaba, fue como si tuviera repelente.

Fui a un lugar que desde mi punto de vista parecía una tienda o algo así, y cuando estaba llegando, me cerraron la puerta de golpe.

No sé qué pasó aquí, pero si fuera pirata, me hubiera enojado por eso.

???: “¿Qué haces aquí, bandido?”, “Sal de aquí”, dijo un tipo, junto a otros con armas que se veían de mala calidad o simplemente herramientas de trabajo.

Puedo ver que todos estaban muertos de miedo al verme.

Tenía que dar el mérito de hacerme frente sin saber quién era, pero al mismo tiempo era muy estúpido; no me extraña que estos mismos tipos atacaran a Ace en el futuro y que terminaran dejando en ruinas este pueblito.

Dante: “Tengo aspecto de bandido”; claramente tenía cara de bandido con mi aspecto, no me sorprendería que me confundieran con un pirata bestia.

Justo cuando iba a decir algo, se escuchó a alguien gritar.

???: “Suficiente, salgan de aquí, yo me encargo de esto”, se escuchó una voz vieja.

Solo para mirar a un tipo bajito con una máscara roja y con larga nariz.

Lo reconocí al tiro, por lo que caminé a donde estaba y me planté frente a él, mirándolo a los ojos.

Dante: “Dime, oji-san, ¿puedes decirme dónde estamos?”.

Él solo me miró raro, no esperando que dijera eso y menos sonando tan sincero como sonaba.

…

Hitetsu: “Ya veo, con eso te sucede, pero ¿por qué tienes ese aspecto actual?”, me dijo el viejo, presentado como Tenguyama Hitetsu.

Le conté una pequeña historia de cómo era descendiente del antiguo samurái conocido como Shimotsuki Ryuma, de cómo vive en el mar durante todo este tiempo, y me hice un gran nombre, pero al mismo tiempo muchos enemigos.

Había llegado, ya que había oído que Kaido había devastado este país, por lo que después de entrenar durante todo este tiempo decidí venir para ver cómo estaba la situación.

Dante: “La verdad es que soy muy conocido en el mundo de afuera, por lo que si me presentara con mi apariencia real, sería reconocido inmediatamente y la cantidad de problemas que les traería a estas personas sería demasiada; ya viven en miseria, no quiero complicarles más la vida a ellos”.

Hitetsu: “Tiene mucho sentido y agradezco que pienses de esa manera en las personas de este país”.

Yo solo asentí.

La verdad es que no mentía mucho; por lo que supe, mi madre había nacido en Wanokuni, por lo que tengo sangre de este país en mis venas, pero referente al resto de mi descendencia…

Dante: “La verdad es que quería un poco de ayuda suya, una en algo que pueda cubrir mis rasgos y rostro junto a un mapa del país para poder hacer mi viaje menos caótico”.

Hitetsu: “No hay problema”, dijo, parándose.

“Solo te pido a cambio que me dejes ver esa katana que tienes en la cadera”.

Yo solo desenvainé a Murasama de su funda, mostrando su afilada hoja carmesí como si fuera sangre.

Hitetsu quedó asombrado por la katana que tiene de frente; intentó tomarla, pero en el momento que la tocó, una gran cantidad de energía, incluyendo un poco de haki, salió en una gran ráfaga, tirando lejos al hombre.

Yo no hice nada, solo volví a tomar mi arma y la enfundé.

Hitetsu volvió al lugar con la ropa hecha jirones y la máscara rota; él no esperaba esto, por lo que no se preparó y sufrió de esta manera.

Dante: “A, se me olvidó decir que tiene mente propia el arma; solo yo puedo empuñarla”.

Vi al viejo mirarme con rara inconformidad.

Puede que terminara mal, pero no tanto como algunos de los miembros de los piratas de Barbablanca; de hecho, el que menos terminó mal fue el mismo viejo, que solo pudo sostenerlo unos 20 segundos.

Hitetsu: “Qué arma más increíble, me recuerda a Emma y a Ame no Habakiri.

¿Sabes quién la hizo?

¿Por qué de Wano no pudo venir?

¿Habría registro de esta clase de katana?” Dante: “Ni idea, solo me la encontré en una cueva en una isla abandonada hace tiempo; antes no podía ni desenfundarla, pero ahora mismo soy capaz de usarla en todas sus capacidades”.

Debería hacerle competencia a Usopp de tanto que engaño y miento.

Hitetsu: “Ya veo, es una pena; en un momento te entrego algo para que puedas usar y un mapa de Wanokuni”.

Diciendo eso se fue dejándome esperando, sentado en el tatami mirando la nada.

…

Ahora mismo estaba vistiendo un yukata de hombre, junto a unos calcetines bastante cómodos con unas sandalias que se veían pequeñas a simple vista, junto a esa máscara de oni que me tapaba todo el lugar donde debería estar la boca y la nariz, y junto a esto tenía un sombrero de paja que me tapaba todo lo demás.

Hitetsu: “Ahora mismo la familia Shimotsuki no está, no conozco a ningún miembro del clan vivo, por lo que ahora mismo se podría decir que eres un ronin, por lo que esta apariencia calza con el anillo del dedo.” Con esto puedo desactivar y activar mi transformación sin ningún problema; lo único que se vería cambiar sería el color del pelo, pero como estaba amarrado de manera que no se viera a simple vista, no habira porblema.

Dante: “Muchas gracias, oji-san, algún día te lo recompensaré de alguna manera”.

Dije, ajustándome las vendas que tenía en el cuerpo que tapaban la piel sobrante de la vestimenta ronin, saliendo del lugar.

Hitetsu: “Qué tiene pensado hacer ahora mismo”.

Dijo a mi espalda.

Dante: “Obviamente, a causarle muchos problemas al gobierno actual, por eso oculto mi identidad”, dije sin mirar atrás, haciendo una señal de despedida.

Y así, saliendo de la villa Amigasa.

…

La vida no es tan mala, solo que esto está pasando muy lento, siento que demasiado, y esto me está aburriendo.

Bandido 1: “Ayuda”.

Bandido 2: “No volveremos a hacer esto, solo libéranos”.

Han pasado dos semanas desde que llegué a Wano.

Desde que llegué, solo me he encontrado algún que otro bandido indefenso.

Bandido 3: “No volveremos a este lugar nunca más”.

Según lo que he vivido en este mundo, para volver más fuerte debo enfrentarme a tipos más fuertes, pero desde que empecé mi “Cruzada”, solo he encontrado tipos que pueden ser redibujados por el mismo viento.

Bandido 2: “No nos oíste, no volveremos más aquí, así que déjanos ir”.

Dante: “¿Puede callarte?

No dejas que pueda pensar en mis divagaciones”.

Dije, aplastando más al tipo que tenía encima de mí con mi pie.

Solo pude escuchar como gurita del dolor mientras se escuchaba cómo se le rompían las costillas.

No iba a matarlos, pero se me cruzaban en la mente esas ganas de hacerlo.

Durante este tiempo que he cazado bandidos, no me he encontrado con ningún pirata bestia; no sé si es buena o mala suerte, pero sé que en algún momento me daré cara contra ellos.

En agradecimiento por la caza de bandidos, la gente de los pueblos o villas, no sé cuál es la diferencia; para mí es lo mismo, han estado dando comida, agua y un lugar donde poder descansar.

Es como cuando era de héroe, pero diferente a la vez.

Bandido 4: “Tú, ¿cómo te atreves a hacerle esto a nuestros compañeros?”, se escuchó a alguien hablar a lo lejos; se veían a 4 bandidos que se acercaban con armas con ganas de pelear.

Yo solo quité el pie del bandido, quien dio un quejido de dolor, desenvainé mi espada y los apunté.

Se detuvieron de golpe cuando vieron mi espada; ya se debió haber corrido el rumor de un ronin peligroso con una katana carmesí.

Nunca he matado a nadie en este país, aún, así que los bandidos que me enfrentaron tuvieron que decir cosas sobre mí.

Bandido 5: “¿Qué creen que hacen, atacarlo?”.

Escuché decir, pero antes que pudieran hacer algo, me moví velozmente y con la Murasama corté las espadas que sostenía; las 4 fueron cortadas a la mitad.

Cuando se dieron cuenta de lo que había pasado, yo estaba frente a ellos envainando mi espada para darle una patada en la cara al tipo que estaba liderando todo esto.

Los demás bandidos se quedaron quietos del miedo, sin moverse; yo los ignoré y caminé a donde estaba el tipo que pateé.

Él está retorciéndose del dolor; tenía la nariz rota, junto con algunos dientes que le cayeron; si quedara deforme de esto, no me sorprendería.

Dante: “Quieres que te arregle la cara; eso sí te costará el resto de los dientes de tu boca”.

Bandido 4: “¿Cómo te atreves?

¿Sabes quiénes somos?

Somos los ladrones del monte Atama”.

Dijo entre quejidos, llanto e ira.

Dante: “AH, recuerdo haber escuchado algo sobre ustedes; según entiendo, su jefe es muy fuerte; llévenlo con él”.

El tipo iba a decir algo, pero lo interrumpí.

“Ah, sí, mis intenciones, quiero unirme a ustedes, para eso debo ver al líder, ¿no?, y si se niegan, bueno, terminarán, pero es que sus amigos de allá atrás”, dije apuntando a los bandidos que ya había atacado.

Obviamente era mentira lo que decía; solo lo dije para que llegaran más tranquilamente a su base secreta.

Cómo me divertiré viendo a esa decepción de Vaina Roja, pasar de noble samurái a un líder bandido; claramente es una decepción.

Puede que después se redimiera, pero eso aún no pasa.

…

Después de una caminata algo informativa, llegamos al monte Atama.

La base de los ladrones del nombre Atama; no sé por qué no se me ocurrio venir al Monte Atama sabiendo que el nombre de su organización dice Monte Atama.

Atama.

El tipo que manda en este lugar es Shutenmaru, antiguo aliado de Oden; según entiendo, le tenía lealtad solo a Oden, pero eso no quita que sea un cobarde, al menos por ahora.

Igual, mucha cosa de anime y de las personas; solo sabré cómo es este hombre una vez que lo conozca.

Llegamos a un lugar que parecía como una villa; se veía mucho más limpio y agradable que otras villas que he visto.

Es una pena que las personas que están pasando hambre y penurias no puedan vivir en un lugar así.

Despierta, Dante, ya no eres un héroe, ahora eres un ronin, vive para pelear y nada más, no debes preocuparte por los demas.

El arte de la espada es uno con la espada, digo katana, digo, lo que sea.

Mis pensamientos fueron interrumpidos por la vista de un tipo grandote que tenía el pelo rosado, algo no muy de hombre, pero estamos en 2025, digo, no sé, cada uno se viste y tiene la apariencia que le guste; si uno juzga, está mal, es como la Edad Media, cuando no tienes opinión y te queman en la hoguera, solo que aquí es en las redes sociales.

Creo que me está haciendo mal recordar ciertas cosas.

Solo sé que en este mundo donde existe el gobierno mundial hay mayor libertad de expresión que en mi otro mundo, irónico.

Shutenmaru: “¿A quién traen aquí ahora?”, dijo el hombre grande que bebía alcohol.

bandido: “Jefe, esto-“, decía el NPC, pero lo interrumpí.

Dante: “Vengo a reparte a un duelo gordito”, le dije en su cara.

Todo se detuvo de golpe; los bandidos que estaban a su alrededor se quedaron quietos en shock mirando lo que pasaba.

Shutenmaru me miró con los ojos abiertos, bajó de golpe su cantimplora con claro enojo.

Shutenmaru: “¿Qué acabas de decir?” Dante: “Que peleemos a muerte, gordito, o tal vez te digo gordo, o tal vez algo así como sumo con huesos anchos; eso es menos directo a tu sobrepeso”.

Shutenmaru: “¿Acaso quieres morir?”, dijo, parándose bruscamente, haciendo mover hasta el piso.

Yo solo lo miré y me puse a reír como loco; todos me escuchaban claramente, ya que todos estaban tan callados como en un funeral.

Dante: “Tu matarme, deberías ir a un hospital, está delirando”.

Mi oponente solo me miró con furia ardiente; su orgullo estaba siendo puesto en duda, y estos tipos lo que más tienen es orgullo y es lo más que aprecian.

Rápidamente desenvaina su katana, listo para atacarme.

Yo me quité el gorro y la máscara que tenía, mostrando mi escalofriante apariencia.

Él se detuvo de golpe, mirándome con los ojos abiertos; intentó adivinar qué clase de criatura era.

Dante: “A eso vine, a pelear, no a sociabilizar”, dijo desvainando a Murasama, colocándomelo en el hombro y extendiendo mi mano extendida hacia adelante, colocándome en posición de batalla.

“¿Y quién de los dos empieza?”.

Dije.

Si tuviera boca, se me vería sonriendo.

…

Se podía ver cómo el Monte Atama estaba casi totalmente destruido; muchos de los bandidos estaban en el piso inconscientes, sin moverse; estaban todos vivos, así que no había mucho de qué preocuparse.

Dante: “Ya veo, fue mi culpa por pensar que fuiste una vez un grandioso samurái, pero en realidad siempre fuiste un bandido, incluso antes de Oden, ¿o no, Ashura Doji?” Shutenmaru: “¿Cómo?”, me preguntó tirándose en el suelo boca abajo lleno de heridas de espadas; yo estaba sentado apoyado en su gran cuerpo con un pequeño corte en el hombro; además de eso, no tenía nada más.

Dante: “Viendo tus cualidades, además de tu apariencia, no es difícil descifrar quién eres en realidad, además de tu antiguo nombre”.

Shutenmaru: “No me refería a eso”, dijo moviendo su cabeza de tal manera que ya no estaba boca abajo, sino al lado donde estaba sentado.

“¿Cómo eres tan fuerte teniendo un nivel tan pobre de ryuo?” Dante: “Puro trabajo duro y honesto; a diferencia de ti, ¿cómo alguien sin honor a su país podría entenderme?”.

Él no dijo nada, solo se quejó y volvió a su cabaña boca abajo.

Shutenmaru: “Yo solo tenía lealtad a Oden-sama, no a este país; este lugar está podrido, no hay salvación, no hay nada por qué pelear”.

Dante: “Y tú no aportas, todo lo contrario, empeoras más la vida de las personas inocentes; a mi vista, no eres diferente a los piratas bestia.

Me imagino qué te diría Oden si te viera lo que haces”.

No dijo nada, es como si hubiera quedado inconsciente.

Dante: “Bueno, te puedo agradecer un poco; con tu ayuda pude entender mejor cómo funciona el ryou.

Hasta nunca”.

Y con eso me voy del lugar ignorando todo el destrozo que provoque este lugar, espero que mis palabras lo hagan recapacitar un poco más.

Shutenmaru: “¿Cómo te llamas?”, lo escuché decir.

Dante: “No tengo nombre, pero si quieres decirme de alguna manera, solo llámame Murasama, Senji Murasama”.

Y así me fui del monte.

…

Han pasado dos meses desde que llegué a Wano, y ahora mismo estoy entrenando mi haki de armamento.

Gracias al enfrentamiento con Ashura he podido entender un poco más cómo funciona esta habilidad; si mal no estoy, es la emisión, es como crear una barrera con mi haki, solo que mi imaginación es un poco complicada para crear cosas que salen de la nada.

No hace mucho, como hace tres días que logré recién hacer esto, y ahora mismo estoy practicando para poder usar esta habilidad en cualquier momento.

Según entiendo, el siguiente nivel se usa con endurecer, pero no estoy seguro.

Con todo esto, tomé mis cosas de una bolsa, me volví a transformar, me puse la máscara y el gorro y partí del bosque en el cual me estaba quedando para entrenar.

Mi próximo objetivo es la capital de las flores, de aquí puedo ir a cualquier región de Wano.

Mientras pasaba por el pueblo donde me estaba alimentando mientras entrenaba, oí como había un enfrentamiento.

Me acerqué para ver cómo algunas personas con armas y solo una katana se defendían de unos matones, pero no eran matones cualquiera, sino que eran piratas bestias.

Tiré mi bolso al suelo y me acerqué caminando lentamente a los piratas.

Creo que ya es hora de llamar la atención de estas personas; no hay nadie con quien más enfrentarme.

Los demás son personas con las que no me meto, no porque no quiera, sino porque no tiene sentido hacerme enemigo de las personas que intentan ayudar a este país; mi cuartada quedaría arruinada.

Solo me queda hacerles cara a los hombres de Orochi y Kaido.

Caminé entremedio de los tipos, quedando entremedio de los piratas bestias.

Estos solo se rieron al ver cómo se unían más personas para poder derramar sangre, mientras que los otros solo se preguntaban quién era.

Antes de que alguien se diera cuenta, desenvainé mi espada y en menos de 5 segundos ya había matado a los 5 piratas bestia que tenía frente a mí, dejando solo uno con vida.

Tenía que demostrar que alguien ajeno a esta gente era quien lo hizo; así arremetían contra mí, no contra ellos.

Dante: “Senji Murasama, solo para que sepas quién los atacó”, y con eso le di un puñetazo lo suficientemente fuerte para lanzarlo lejos, pero sin matarlo.

Todos me miraron un rato; no sabía si era con miedo o admiración; yo ya no buscaba esas reacciones en la gente, así que los ignoré, tomé mis cosas y partí en mi viaje a la capital de las flores.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo