Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

[Multiverso]: La travesía de un héroe [ES] - Capítulo 87

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. [Multiverso]: La travesía de un héroe [ES]
  4. Capítulo 87 - 87 Capítulo 87 Kaido
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

87: Capítulo 87: Kaido 87: Capítulo 87: Kaido Buena gente, con esto ya solo queda una aventura grande de Dante antes de llegar al momento que comienza el canon; eso sí, necesito algunos capítulos de entrada junto a algunas cosas para que acumule PL, así que se tardará en llegar a ese punto, pero no mucho.

Además, que Dante será alguien muy terciario en la historia de Luffy y los demás, algo estilo persona que aparece de repente por casualidad a veces.

En esos arcos, aparecera como en tres o dos; de ahí nada más.

La aventura que tengo planeada para ahora es algo que cierra varios personajes que aparecieron anteriormente, además de algunas ideas que había planteado; solo espero que no se haga muy larga, pero espero que valga la pena escribirla, ya que le voy a poner mucho empeño a esto.

Sin nada más que decir, que siga el capítulo.

——————————————————————– Pov Dante Dante: “I was made for loving you, baby; you were made for loving me, and I can’t get enough of you, baby, can you get enough of me?” Se podía escuchar mi canto mientras viajaba en la mar, mirando las islas, pensando cuál puede ser la más agradable para el desastre.

Yamato: “Cantas bien, solo no entiendo lo que dices, ¿es un idioma antiguo?”, me preguntó en su ignorancia.

Yo solo la miré por encima y no dije nada, solo seguí cantando, desviándome en mis divagaciones.

Pero después de un rato decidí hablarle, pero de otra cosa.

Dante: “Dime, Yamato Oden, ¿¿cuáles son tus expectativas para tu futuro?”, pregunté por mera curiosidad, por saber que decia.

Yamato: “Yo…”, dijo para ponerse a pensar en silencio, ignorando la pequeña burla que le hice.

“Yo quiero seguir los pasos de Oden, pero nunca pensé que lo lograría, así que no sé qué hacer a continuación”.

Pronuncio como si hablara algo que tenía guardado hace tiempo.

Dante: “Ya veo, puede que consigas algo cuando conozcas al viejo; puede ser un cascarabias, pero es buena gente, tal vez te ayude, y termines uniéndote a su tripulación como lo hizo Oden, pero te voy a decir una cosa y será solo una vez”.

Dije para volverte completamente y mirarla a los ojos.

“No vivas la vida de otra persona, vive tu propia; no deberías vivir como Kozuki Oden, sino como Yamato.

La vida de ese samurái tuvo un inicio y un final; ustedes tienen un inicio distinto y, por defecto, tendrán un final también distinto.

Si vives tu vida como otra persona, nunca tendrás la oportunidad de vivir tu propia vida”.

Ella se quedó callada; yo solo me di vuelta y seguí con el bote.

No esperaba con eso cambiarle la mentalidad, solo era un consejo, pero es mejor decidirse que no haber dicho nada, solo que se ponga a pensar y no se arrepienta en el futuro de sus acciones.

Después de mirar por encima, llegamos a una isla que se veía agradable y deshabitada; era perfecto.

Dejé el bote en la orilla, me bajé y me fui a buscar agua y comida de este lugar.

Yamato se quedó ahí mirándome confundida.

Dante: “¿No me vas a ayudar?”, le grité ya casi desapareciendo.

Eso hizo que volviera a la realidad, haciendo que saltara del bote y me siguiera detrás.

…

Después de encontrar agua potable y pescar algunos peces para cocinar, nos sentamos en una hoguera mientras se cocinaba la comida.

También empecé a hacer otras cosas para la comodidad de la instancia, como puede ser una cama, una mesa, sillas de playa, entre otras cosas.

No era muy tarde, pero tal vez en unas cuantas horas sea de noche.

Me percaté de que Yamato me miraba como si quisiera decirme algo, pero no se atrevía.

Dante: “Si quieres decirme algo, dímelo, no te dejes adentro; germinará y saldrá una fruta ácida como tus dudas”.

Eso le dio un poco de valor para hablar sobre lo que tenía adentro.

Yamato: “¿Por qué haces esas cosas?

Es como si nos fuéramos a quedar aquí”.

Dante: “Y es porque nos quedaremos aquí”, dije simplemente.

Yamato: “Nani”, dijo casi gritando, “¿No íbamos a ver a Barbablanca?”, dijo casi escupiendo.

Yo solo la miré, una tonta.

Dante: “¿Por qué crees que sabría dónde están?

Igual si fuera a dónde estar, no iría allá ahora mismo”.

Yamato: “¿Y eso por qué?”.

Dante: “Porque allá está mi hijo por nacer, o hija, no sé, qué será”.

Ella me miró raro, como si de escoria se tratase.

Yamato: “O sea que estás escapando de tus responsabilidades como padre”.

Yo solo la ignoré mirando si el pescado estaba listo.

Dante: “¿Tú crees eso?” Hice la pregunta al aire, no esperaba que me contestara, y no lo hizo, ya que ella no me conoce, por lo que no puede estar segura de lo que dice; solo está proyectando su mal padre en mí por lo que acababa de decir.

Puede que sea un mal padre, pero es complicado criar a alguien teniendo este nivel de amenaza y trabajo, además de que no soy tan mal padre como Kaido.

Dante: “Piénsalo por un momento, ¿acaso tú crees que Kaido no irá detrás de ti?”.

Cualquier pensamiento que tuviera, eso la calló en un instante.

“Crees que no tiene una manera de rastrearte, y si fuera el caso, ¿tú crees que generaría un conflicto teniendo personas inocentes en medio?”.

No dijo nada.

“Obviamente no, y menos un lugar donde está mi familia y pueda estar en peligro.

Este tipo nos seguirá sí o sí, así que es mejor estar en un lugar preparado y estar listo; por eso estábamos en esta isla”.

Se veía un poco arrepentida por lo que decía; puedo entender que nunca se le pasó eso por la cabeza, pero no me importó; para eso están los adultos, para bajarle, hacer que los mocosos vuelvan a tocar tierra, que vuelvan a la realidad.

Yamato: “¿Y qué haremos mientras tanto?”.

Pregunto ahora un poco cohibida.

Dante: “No es obvio”, dije dándole un mordisco al pescado, comiéndolo con espinas y todo.

Usaba haki en la garganta para que no se rompiera por esta misma.

“Entrenar, todo el día, y todos los días”.

…

Y así pasaron los días; estuve entrenando a Yaamto para ser más fuerte de lo que ya era.

Ahora mismo estaba al nivel de un vicealmirante normal, pero esto gracias a su propia fuerza de su raza junto a su fruta del diablo tipo zoan.

Ella nunca había entrenado; su nivel actual es meramente natural.

No tenía su kanabo para poder entrenar cortes y técnicas, así que le pasé mi Fusion Sword, la cual apenas pudo levantar; solo podía sostenerla en el aire unos 10 segundos antes de tirarla al suelo cansada.

Solo para recordar, la fusión Sword es como un mandoble, solo que en vez de uno, consigues como 30 en uno.

La Buster Sword, que es la inspiración de la Fusion Sword, pesa alrededor de 45 kg, y eso siendo de acero, pero la espada que tengo yo es de adamantium, mucho más pesado de lo que debería.

En otras palabras, la espada es como una superpesa de esteroides, y como Yamato no tiene ese nivel de entrenamiento, le cuesta levantar la espada, sin contar que hay formas de hacer eso.

Yo puedo levantarla como quiera, ya que para mí no es diferente a levantar un tenedor.

Le dije que tenía que hacer 50 cortes con la espada y está aprobada para seguir con el siguiente entrenamiento.

Me había rogado que si podía usar sola la espada principal para hacerlo, pero se lo negué.

Durante los primeros tres días lo intento, pero solo alcanzo a hacer 20 cortes en el tercer día.

Al final no se rindió, pero dejó de intentarlo.

Su enfoque pasado de levantar la espada a aumentar su nivel de fuerza, el cual me pidió consejos.

Yo le dije entrenamiento y técnica para poder levantar más pesos, los mismos que hice yo.

Y así fueron los días.

¿Qué hice yo?

Pues también entré.

Mientras Yamato entrenaba, yo me dedicaba a dormir o descansar, y cuando ella hacía lo mismo, yo entrenaba.

Hubo un día que nos encontramos el mismo día entrenando.

Ella me miró y me dijo que estaba sorprendida por lo rápido y fuerte que era, eso al recordar mi pelea contra King.

Yamato: “Es increíble el nivel de fuerza y velocidad que tienes; por un momento pensé que serías tan fuerte como Kaido”.

Yo estaba haciendo flexiones de brazo con solo dos dedos.

Dante: “10.987, 10988”.

Al escuchar lo que dijo, paré, la miré a los ojos y dije.

“Llevo casi 20 años entrenando mi fuerza y velocidad, y casi nunca he parado; sería triste que después de tanto esfuerzo no fuera fuerte y rápido”.

Y es verdad, llevaba desde los 9 años entrenando para ser la persona más fuerte y rápida de este mundo.

Y lo que más me molesta es que aún no lo logro.

Sé que Kizaru será siempre más rápido que yo, pero siento que aún no alcanzo el nivel de fuerza que tiene Garp o Barbablanca.

Igual son impresiones mías, quizás estoy mal, pero el chiste es que ahora mismo no tengo forma de comprobarlo.

Con todo esto, pasaron 7 días.

Cuando estaba sentado en una silla de playa, con lentes de sol, unos shorts y una camisa abierta.

Yamato estaba un poco lejos; intentó hacer los 50 cortes, lo cual no estaba un poco lejos.

De la nada sentí una sensación de inquietud, solo para ver cómo el clima se ponía más feo.

Decidí usar mi haki para sentir los alrededores lo más lejos posible, solo para sentir un barco acercándose poco a poco.

Con eso ya sabía lo que pasaría.

Sentí como un objeto volar largo como un gusano; volaba rápidamente a nuestra dirección, trayendo el mal clima con él.

Yamato se había dado cuenta y se había corrido a donde estaba.

Solo para darse cuenta de lo que pasaba, abriendo los ojos y la boca, pero sin decir nada.

A lo lejos se podía ver un dragón accidental volando, para que poco después se transformara en un tipo y cayera muy lejos de nosotros.

Una vez que desapareció el humo, se pudo ver a un hombre grande de pie, mirando, más específicamente a mi espalda, a Yamato.

Ese hombre frente a los dos era Kaido, la bestia más fuerte del mundo.

Kaido: “Yamato…

has abandonado a tu padre”.

Ni me miró; más que nada me ignoró como si de polvo se tratase; toda su atención era en Yamato.

Yamato: “Tú ya no eres mi padre; un padre no le pondría cadenas a su hijo con el riesgo de que muera en una explosión”.

Dijo casi gritando, casi apenada.

Los dos empezaron a discutir, ignorándome olímpicamente; me sentí como un mal tercio de un chiste.

Después de unos minutos me aburrí.

Y con una ráfaga de haki desvié la atención de los dos hacia mí.

Recién en ese momento Kaido se fijó en mí.

Podía ver cómo una rabia silenciosa crecía cada vez más y más en él.

Yo solo me puse delante de Yamato y lo miré de frente.

Dante: “Kaido, ¿no es así?” Kaido: “Tuuuu”, se podía escuchar su voz cargada de odio a mí.

Dante: “Antes que nada, déjeme decirle que su hijo, hija o lo que ella se reconozca, a mí me da igual; ya es mayor de edad, puede hacer lo que quiera, además de que actualmente está bajo mi protección, así que si quiere hacer algo como llevarse, tendrá que pasar sobre mí”.

Antes de que me dijera algo, volví a hablar.

Dante: “Actualmente estamos en una época donde uno sale al mar a cumplir sus sueños; cada uno lo hace de diferente manera.

Algunos quieren ser rey pirata, otros marines, o algunos solo ayudar a la gente, y desde mi punto de vista es algo ilógico que Yamato no pueda tener esa misma opción y la mantengas encerrada como una princesa en apuros.

Así que Kaido, ¿qué postura tendrás ante eso?” Ambos nos miramos como a los ojos.

Se podía ver cómo los rayos chocaban entre nosotros.

La atmósfera era tensa y ninguno de los dos iba a bajar la cabeza.

…

POV tercera persona En el barco de los piratas bestia se podía ver a todos los Tobiroppo, los all-star, a Yamato y, sobre todo, se podía ver a Kaido y Dante bebiendo y riendo como viejos amigos.

Yamato estaba en una esquina mirando a esos dos sin entender lo que pasaba.

Sentía que el universo había cambiado solo para reírse de ella.

Dante: “Fue muy gracioso; Big Mom intentó pararse, pero se volvió a caer, pero sobre Perosperos; por un momento creí que había muerto al recibir todo ese peso sobre él”.

Kaido: “Kuhihihihi”, se reía de lo que decía Dante mientras bebía.

Para saber cómo pasó todo esto, hay que volver atrás.

* Momento de transición * El barco donde estaban King, todo vendado; Queen, más vendado que King; Jack, vendado solo en la cabeza; Sasaki, Black Maria, Ulti y Page One había llegado a la orilla de la isla.

Kaido y Dante se seguían viendo a los ojos, mientras que Yamato ya se había alejado una buena distancia.

Los piratas bestia habían querido venir para ver cómo su jefe le daba una paliza a Dante, todos menos uno que quería capturarlo y encerrarlo en su habitación con kairoseki.

Kaido miraba a Dante con odio y rabia, pero algo dentro de él repensaba las palabras que había dicho la persona que estaba al frente.

Desvía la mirada en Yamato, quien se veía algo cansada y sucia.

Supo que estaba entrenando, algo que nunca había hecho en Onigashima.

Pudo inferir que si Dante había tomado bajo su mando a Yamato, entonces él la había estado entrenando.

Una pequeña duda empezó a crecer en él.

Que quizás, solo quizás, no sea tan malo, ya que desde su punto de vista, podía tomarla en cualquier momento y devolverla a Onigashima, pero si estaba haciendo esto, se estaba haciendo más fuerte, entonces quizás era algo bueno; así podría ser una buena sucesora y una gobernante fuerte para Wano, así podía deshacerse más rápidamente de esa molestia de Orochi.

(Nota: Puede que haga repensar mucho a Kaido, pero siento que no es un estúpido, solo que cuando bebe mucho no piensa, además de sus pensamientos suicidas, que eso pasa cuando muere Barbablanca, que aún no pasa, pero a lo que voy, que para ser alguien de este nivel, y ser capitán de una gran banda pirata, el hombre debe pensar y tomar buenas decisiones, o si no, no estaría donde está.

Además, para seguir la trama a su curso ideal).

Pero el problema era quién la tenía bajo sus brazos.

Para Kaido, este tipo era lo suficientemente fuerte para hacer parecer que sus hombres fueran payasos, pero para él no era suficiente; tenía que ser alguien que estuviera cerca de su nivel, y eso es algo que tenía que comprobar.

Kaido: “Mira, mocoso, si logras hacerme daño con un solo ataque, dejaré a Yamato bajo tu cuidado”.

Dante solo lo miró con los ojos entrecerrados; no estaba seguro de lo que decía Kaido, pero si lograba impresionarlo, tal vez cumpliera lo que dijera.

Dante: “Si tú lo dices”.

Mientras tomaba distancia, Dante recordó que Kaido tenía una lista de personas que admiraba, siendo estas personas gente que podía herirlo, así que solo personas como esas podrían entrenar a su hijo.

Kaido: “Si no logras cumplir mis expectativas, te romperé entero y te obligaré a unirte a mi tripulación”.

Dijo con una mirada feroz.

Dantes: “Siempre es lo mismo”, dijo con un suspiro.

Y al extender su mano, apareció Murasama de la nada.

La desenvainó mostrando su hoja carmesí reluciente.

La tomó con ambas manos y la levantó lo más arriba que pudo.

Y con eso una gran oleada de haki del conquistador se desató; más que nada iba en dirección a la espada.

Kaido se tensó al darse cuenta de esto.

Dante envolvió con haki su espada, incluyendo destrucción interna; de paso se transformó completamente en su forma ángel de la muerte.

Con un rápido movimiento, Dante ya estaba detrás de Kaido; nadie se dio cuenta, solo Kaido se fijó en lo que hizo, pero darse cuenta no es lo mismo que poder reaccionar, además de que quería recibir el ataque, por lo que no estaba preparada para defenderse o contraatacar.

Dante envainó la Murasama, y en el momento que lo hizo, una línea roja apareció en el cuerpo de Kaido en forma diagonal y con eso, un gran chorro de sangre.

También salió sangre de la boca de Kaido, pero este se quedó ahí mirando el horizonte como si pensara en algo.

Kaido se dio la vuelta para mirar a Dante totalmente transformado, con sus alas, armadura y todo.

Un brillo apareció en los ojos de este.

Kaido: “Me agradas, mocoso, cásate con mi hija”.

No se escuchó nada por unos buenos segundos.

Dante se destransformó y miró a Kaido con cara de no entender lo que pasaba.

Dante: “¿Espera qué?” * Fin del momento de transición * Y así están las cosas.

Después de eso, Kaido trajo a Dante a beber y, por defecto, Yamato igual fue.

De paso, Yamato consiguió un kanabo para poder pelear y no tener que usar las armas prestadas.

Dante, para que Kaido desistiera de la idea de que se casara con Yamato, tuvo que confesar que ya estaba casado, así que no podía volver a casarse.

Kaido, lo lamento, pero no podía hacer nada mas, solo siguió bebiendo, y casi obligando a Dante a beber con él.

Yamato se sentía un poco incómodo, sobre todo por la situación con Dante, más que nada con Black Maria; ella se estaba aprovechando de que Dante estaba borracho.

Al principio, Dante la ignoró e intentó apartarse de ella, pero ahora que no estaba en todos sus sentidos, no rechazaba los movimientos de Black Maria.

Ella sabía que Dante estaba casado y tenía una esposa e hijos esperando en su casa.

Quería intervenir, pero no quería acercarse mucho a Kaido, así que no tuvo el valor para ir.

Si supiera todas las circunstancias de cómo Dante se casó, o el hecho de que hubiera dejado una buena cantidad de hijos plagados por el mundo, le preocuparía menos y simplemente le daría igual.

Y así pasó la noche hasta el siguiente día.

Yamato se levantó temprano, eso con la idea de irse lo más rápido de aquí, ya que estar en esta situación le hacía sentir que seguía en las garras de Kaido, así que fue a buscar a Dante.

Después de unos momentos lo encontró, solo que la calma que siempre estaba en su rostro se había desvanecido; solo un rostro de miedo, pánico y arrepentimiento se mostraba.

Estaba casi desnudo, solo con calcillos; cargaba su ropa que tenía ayer.

Yamato se dio cuenta de las palabras que decía Dante: “Ya no quiero más hijos” o “Celestia me va a matar”.

En el momento en que se vieron, Dante prácticamente se teletransportó a donde estaba Yamato.

Dante: “Tenemos que irnos”, dijo tomando el brazo de Yamato mientras se salían del barco.

“Ni una palabra de lo que pasó aquí, y para la próxima, evita que tome cualquier gota de alcohol; cuando quedo borracho, pierdo totalmente la razón y soy muy manipulable para que otras personas me hagan algo”.

Ella solo asintió mientras salían del barco.

Dante se vistió rápidamente y se dirigió al barco.

Una vez los dos arriba, el barco partió inmediatamente de la isla.

Dante ya había quedado con un acuerdo con Kaido, por lo que no los seguirían.

El se encargaría de entrenar y cuidar a Yamato por un tiempo, pero con la idea de que en algún momento se valiera por sí solo, para después volver a Onigashima y poder decidir después qué hacer por sí misma.

Y así los dos partieron a Sphinx, a máxima velocidad, uno para encontrarse con Barbalanca y el otro para alejarse de una loca que lo atormentaría en su mente durante meses.

(Nota: Lo que le pasó a Dante es algo consecuente, ya que Kaido haría que bebiera con él, y para evitar problemas con él, lo haría; el resto ya puede imaginarlo).

REFLEXIONES DE LOS CREADORES PancnHuebo Que linda estas Sin maquillaje ni más Belleza genuina que aturde a los hombres Que linda estas Sin maquillaje ni más Belleza genuina que aturde a los hombres La sombra, ojo que me hace temblar El polvo, tu nariz me hace temblar La cejas, sin marca me hace temblar Y los labios, si lo pintan me hace temblar Tu cara ancha linda y tus caderas Deja a todos con la boca abierta Linda mujer con fuerza y pacion

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo