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[Multiverso]: La travesía de un héroe [ES] - Capítulo 88

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  4. Capítulo 88 - 88 Capítulo 88 Polizón
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88: Capítulo 88: Polizón 88: Capítulo 88: Polizón Pov Yamato Ha pasado una semana desde que llegué a la isla natal de Barbablanca.

Ha sido muy raro todo esto.

Primero, el tema con nuestra llegada.

Mi aparición provocó muchos problemas, más que nada con Dante.

Celestia, la espada de Dante, intentó clavarme un cuchillo en la nuca unas 9 veces.

Después de su último intento, paró; sospecho que se rindió sabiendo que no lo lograría, pero no había ni una sola culpa en lo que estaba haciendo.

Dante tuvo conflicto con casi todos en el lugar, tuvo una pelea con Barbablanca, fue maltratado por Celestia, sus compañeros de equipo lo menospreciaban, más que nada por todo lo que se tardó, más que nada.

A ellos les daba igual mi presencia.

De ellos fueron los primeros que me aceptaron, escucharon mi historia y yo escuché la suya.

Dante nunca me había contado su pasado, ni cómo había obtenido la cantidad de belly en su recompensa.

Saber que fue un héroe y que para algunos sigue siéndolo fue algo raro, ya que, desde mi punto de vista, no se ve como un héroe, sino como un vagabundo, más como se viste.

Lo mejor fue mi interacción con Barbablanca; no se había entendido que yo era la protegida de Dante; él creyó que era su amante y estaba rompiendo la integridad de su hija.

Después de decirle mi identidad y de lo que había pasado, solo rio y celebró mi llegada.

Me contó muchas historias, de cómo conoció a Kaido y sus tiempos como miembro de los piratas Rocks.

También me contó cómo conoció a Oden y cómo se convirtió en su hermano jurado, cómo pasaron su vida hasta que se fue con Roger y su despedida.

Todo fue muy mágico; me sentía más en casa aquí que en Onigashima.

Había sus excepciones, como la mirada de Celestia, ya que no se creía mucho lo de protegida.

Después supe que fue porque olió el aroma de otra mujer en él.

Pero después de un tiempo se dio cuenta de que ese olor impregnado en él nunca fue mío.

De ahí mi relación con ella mejoró un poco más.

Todo este tiempo he estado estrenando, sola.

Igual los compañeros de Dante, Trinidad, Sullivan e Isis, en lo que podían en su discapacidad, me guiaron para hacerme más fuerte.

Al principio pensé en irme con Barbablanca; ya me invitó para formar parte de su tripulación, pero después me acordé del compromiso que tenía con Dante y el trato que había hecho con Kaido, por lo que tuve que negarme.

Igual me había dejado la invitación para cuando quisiera.

Y así pasaron los días.

Día tras día, sin ver a Dante; solo lo vi el primer día que llegamos; después desapareció.

Ya casi pasa un mes sin verlo, y siento algo de preocupación.

Lo peor es que a casi nadie le importa eso; nadie sabe si se fue solo o si sigue aquí.

Ahora mismo vengo de la casa de Isis.

Estaba con Celestia trabajando; en una esquina estaba el hijo de Dante.

Se llama Maximus.

Les pregunté sobre él; Isis dijo que no sabía nada y Celestia dijo que estaba ocupado; eso elevó un poco mis sospechas.

Después fui con Trinidad y Sullivan; de lo que obtuve de ellas fue que Dante fue a su casa y no volvió a salir de ahí.

Por lo que fui a la casa de Celestia, siendo el hogar actual de Dante.

Entró a la fuerza; al principio no sentí nada, pero ya que estaba ahí, decidí mirar cada habitación.

Después de la tercera habitación vi que el lugar estaba a oscuras, pero lo que se asomaba a la luz, vi muchas fotos de Dante, también letras escritas en rojo y, al medio de todo esto, estaba Dante.

Estaba sentado, con los ojos y la boca vendadas; estaba encadenado; por lo que pude ver, sería kairoseki.

Me acerqué a él para quitarle la amordaza que tenía en la boca.

Dante: “Puff, qué mal sabe esto”, dijo quejándose.

“¿Qué tal, Yamato, ¿te has adaptado a la vida afuera de Wano?” Yamato: “¿Qué haces aquí amarrado de esta manera?”, no entendía la tranquilidad con la que decía todo esto, como si fuera normal.

Dante: “Tuve algunos problemas con Celestia; esta es su forma de castigo, pero no te preocupes, ya la tengo casi convencida de que me libere; solo necesito unos días más.

Cuando eso pase, seguiré con tu entrenamiento; mientras tanto, ayuda un poco a Isis y a Trini, por favor”.

Todo era muy raro, así que decidí no involucrarme con todo esto.

Yamato: “Está bien”, le dije.

Dante: “Oh, y que no se te olvide poner la mordaza; si sabe que alguien estuvo aquí, se volverá loca”.

Y así volví a dejar todo como estaba y me fui esperando esos días en que Dante pudiera ser libre otra vez más.

…

Pov Dante Me levanté de la cama después de mirar a una Celestia acostada a mi lado, exhausta y completamente desnuda; conociéndola, no despertaría hasta el mediodía.

Por lo que me levanté y me fui a la cocina, miré a Maximus, que estuviera bien, y fui a hacer mi desayuno a mí y a él.

Para mí fueron unos huevos revueltos con un té, mientras que a mi hijo fue leche tibia.

Me demoré unos 3 días para convencer a mi esposa de liberarme de mi castigo; hoy es mi primer día como hombre libre y voy a aprovechar para hacer algo que nunca he hecho hasta ahora: ser padre.

Una vez todo listo, tomé a mi hijo en mis brazos y salí de la casa a ver a los demás, para ver cómo están y esas cosas, ya que cuando llegué no tuve mucho tiempo para hacerlo.

Primero llegué a la casa de Isis, para informar que Celestia no llegaría durante la semana.

Estuve ahí con ella y Yamato, que se estaba quedando en su casa.

Su negocio de flores iba normal, aunque andaba por que este lugar no era muy habitado, por lo que mucho ingreso no había.

Estaba pensando si empezar a hacer negocios con otras personas de otros países o isla.

Eso sí necesita estar bien, tanto económicamente como físicamente.

En lo económico la ha esatdo ayudando Celestia, y en lo físico Marcos.

Originalmente, iba a ser Sulli quien veía a Isis, pero por temas de Trini, con su hijo y temas postparto, no pudo, por lo que Marcos estuvo ahí para Isis ayudándola, y por lo poco que escuché de Celestia, tiene una relación demasiado buena.

Después me burlaré de ella por graduarse de su lesbianismo.

Con Yamato le dije que hiciera las cosas que hacía durante estos días en la mañana y que en la tarde iría con ella para hacer algo más específico.

En este caso, entrenar su haki.

Después fui con Trini y Sulli, que aún no se casan, pero está bien.

Trini: “Entonces, ¿qué tienes pensado hacer ahora mismo?”, me dijo mientras tenía a Maximus en sus brazos jugando con él.

Sulli estaba a su lado con su hija, Irem.

Dante: “Seguir viajando”.

Dije simplemente.

Trini: “O sea que seguirás como un vagabundo”.

Dante: “¿Por qué todos me dicen vagabundo?”, dije enojado.

Trini: “Quizás por la forma en la que caminas, que no tienes hogar, ya que andas de lugar en lugar, en la forma en que te vistes, que no tienes trabajo”.

Dante: “Ya basta, ¿y qué tiene que ver mi vestimenta con ser un vagabundo?” Ella solo me miró aburrida.

Yo actualmente tenía un short de playa, unas sandalias, una camisa abierta en los primeros botones, venda en mis brazos y cuello, y nada más.

No entendía por qué eso me hacía ser un vagabundo.

Trini: “No importan, seguro que no te quedas; actualmente estoy trabajando en la escuela, me sería útil que trabajaras como profesor”.

Dante: “Tú sabes que hago esto para poder ayudar a Sulli y a Isis, sobre todo a ella; no me gustaría que pasara el resto de su vida en sillas de ruedas”.

No dijo nada, ya que ella pensaba lo mismo, así que no pudo negar mis viajes en los que perdía la noción del tiempo, ya que lo hacía para ayudarlos.

Trini: “Solo intenta volver más a menudo”.

Dante: “Sí lo intentaré”.

Trini: “Y aprovecha para ver a tus otros hijos”.

Dante: “Sí lo sé, mamá”, él dijo con un tono monótono.

En respuesta, me agarro de la oreja con fuerza, haciendo que me doliera mucho.

Trini: “¿Qué dijiste?”.

Dante: “Que haré todo lo que digas, hermana mayor, la más fabulosa y grandiosa”, dije mientras me salía una lágrima de mi oreja.

Sulli solo nos miraba con una gota en la cabeza sin querer intervenir.

Después de eso volví a la casa de Celestia mientras evitaba que Maximus me tirara de la oreja como lo había hecho Trini.

Dante: “Solo espero que Celestia se relaje un poco con sus celos”, le dijo al cielo a cualquier deidad que me escuchara.

Sobre todo cuando aún tenía que traer a dos mujeres más acá.

…

Han pasado ya 16 años desde que empecé mi viaje; solo faltan algunos meses para que llegue a mis 30 años, y por defecto mi crisis de mediana edad llegará en cualquier momento.

Han pasado unas semanas desde que salí de viaje nuevamente, incluyendo a Yamato conmigo, siendo por dos razones.

Primera, tengo que seguir entrenándola y siento que Celestia puede hacerle algo; esas son dos razones, pero para mí es una.

Y la segunda es para no sentirme solo mientras viajo.

Mientras viajamos, Yamato ha estado leyendo los libros que he estado escribiendo estos años; tengo todas las copias de lo que Morgans ha publicado, así que tiene tiempo para leerlos todos.

El primer lugar al que fuimos fue el lugar donde peleé con Ares y, por defecto, donde murió Arthur.

Buscamos en la isla y por los alrededores y no encontramos nada.

Por defecto, tendremos que mirar otros lugares.

Ahora mismo un lugar fijo donde ir no tenemos, pero sé más o menos a dónde quiero ir.

Yamato: “Tengo hambre”, dijo acercándose a mí, casi gritándome en el odio.

Dante: “¿Por qué haces eso?”.

Yamato: “Te hablé y no me tomaste en cuenta; cuando hice esto, recién reaccionaste”.

Dijo con una simpleza.

Yo solo me quejé en mis adentros y fui a una isla cercana para buscar algo para comer.

Llegamos a una isla medianamente normal; no se veía nada anormal en ella, pero sentía algo en el lugar, sentía que alguien nos veía.

Miré a Yamato, pero ella no sentía nada; eso solo me decía que debíamos entrenar más ese aspecto.

Una vez llegamos a un restaurante; tenía temática italiana, así que me decanté por elegirla.

Nos quedamos en una mesa a las afueras del local; yo esperaba que nadie me reconociera; mi superdisfraz de colocarme unos lentes de sol y una gorra debería ser infalible.

Al fin y al cabo, ese mundo está basado en un manga shonen; en esa demografía no muchos tienen la capacidad de pensar con razón o lógica.

Justo cuando llamó el mesero para que tomara nuestro pedido, vi cómo la gente empezaba a murmurar sobre algo; eso me llamó la atención, por lo que miré a su dirección.

Allí había una mujer rubia, no muy alta, de un buen cuerpo; lo que más llamaba la atención era su vestimenta de sacerdotisa y sus ojos vendados.

Hasta Yamato quedó un poco cautivado por la mujer que se acercaba a nosotros; espera, se acercaba a nosotros.

De un momento a otro ella se sentó en la mesa donde estábamos; cabe recalcar que la mesa era para 4 personas y que había más mesas desocupadas.

Mesero: “Entonces…”, divagó el mesero.

La mujer tomó el menú de mis manos y se puso a mirar lo que había.

???: “Yo voy a querer un risotto milanesa, ¿y usted?”, dijo a mí y a Yamato.

Yamato: “Yo quiero eso que se llama pizza”, dijo ignorando la incomodidad de la situación.

Dante: “Yo, lasaña”, dije.

Mesero: “Se lo traeré en unos minutos”.

Y así se fue el mesero, dejando la mesa en silencio.

???: “Perdón por interrumpir su cita, pero siempre quise verte en persona”.

Dijo colocando su mirada en mí.

Yamato: “Se conocen”, dijo con una inocencia sin saber nada de lo que pasaba.

Dante: “Primero que nada, no estamos en una cita, solo buscamos un lugar donde comer mientras estamos de paso, y segundo, ¿quién eres?”.

No debí aclarar lo primero, pero era para no poner ideas tontas en la mente de Yamato.

???: “A verdad, técnicamente nunca nos conocimos, mi nombre es Balesca, yo era la guardaespalda del Hades, el antiguo líder del inframundo, el que mataste hace años, recuerda”.

AH, casi se me había olvidado todo eso, con tanto tiempo que pasó eso.

Dante: “Con razón se me hacías tan conocida, ¿y qué quieres, vengar a tu jefe?”, dije simplemente.

No sentía ni una hostilidad de ella hacia mí, así que no estoy tan tenso como debería estarlo.

Balesca: “Exactamente”, cuando dijo eso me detuve de cualquier cosa que hacía y la miré como si fuera un alien o algo así, ¿de cómo se le ocurre decirlo así tal cual?

“Más que venganza por mi antiguo jefe, es más por mí; gracias a la intervención de su grupo, me quedé sin empleo, y al tener una recompensa, he tenido que trabajar en trabajos que nunca hubiera aceptado antiguamente”.

Dante: “Entonces esto es más por rencor que por venganza”.

Balesca: “Tal vez, por eso quiero pelear contigo, para redimir mi posición, tomar tu cabeza y entregarme al gobierno mundial para ver si quitan mi cartel de recompensa y puedo seguir viviendo mi vida como antes”.

Dante: “Entonces, ¿por qué no me atacas por la espalda o algo así?”.

Balesca: “No soy tan tonta, puede que quiera tu cabeza, pero tampoco quiero morir”.

Creo que ya sé por dónde va esto, pero no estoy seguro.

Dante: “¿Y qué pasa si digo que no?” Balesca: “Te acosaré por el resto de tu vida”.

Algo dentro de mí me decía que esta mujer lo haría; otra cosa también me decía que, a diferencia de otras mujeres, esta tenía la cabeza bien colocada en su cabeza, por lo que no haría ninguna estupidez.

En ese momento llegó la comida.

Los dos nos miramos; la única que estaba comiendo era Yamato.

Yamato: “¿Entonces qué harán?”, dijo con la boca llena.

Yo solo pude dar un suspiro.

Dante: “Comamos primero; una vez que terminemos aquí, vayamos a un lugar apartado a terminar esto”.

Ella solo sonrió y empezó a comer la comida que seguramente pagaré yo.

…

En un lugar apartado de la civilización, estábamos Yamato, Balesca y yo.

Yo tenía a mi confiable Suision Sword en posición; ella sostenía su lanza, era un bastón con filo y cerca de este tenía un pedazo de metal que se asemejaba a su sol.

No se le nombre del arma, pero no es importante ahora mismo.

También recordé algo más.

Esto gracias a la lanza; Kuzan había peleado con ella y logró escapar, por lo que débil no es.

Yamato estaba lejos, mirando; esto era algo didáctico para ella, una forma de aprendizaje.

Dante: “¿Estás lista?”, le pregunté; ella solo asintió.

Sin perder el tiempo, use solamente soru y lenze un corte diagonal a su cuerpo.

Ella rápidamente inclinó su cuerpo, haciendo que le rozara mi espada en su increíble cuerpo.

No es por hacerme el loco, pero si Boa es la mujer más hermosa y sexy de este mundo, entonces esta mujer debería ser la segunda, o tal vez esté al mismo nivel.

Ella rápidamente giró su lanza e intentó incrustarla en mi corazón.

Yo solo moví mi cuerpo esquivando su ataque para responder con mi espada.

Ella contraatacó girando su lanza.

Y así empezamos con contraataque y defensa mutua.

Se notaba la diferencia de fuera que tenía uno del otro.

Yo no estaba usando toda mi fuerza ni mi velocidad.

No tenía intención de matarla, así que solo me estaba luciendo un poco y mostrando una forma de combatir a alguien con un arma de corto-medio alcance a mi pupilo.

Giré mi cuerpo para hacer un corte de 270 grados de abajo hacia arriba a Balesca.

Ella logró defenderse lanzándola hacia atrás en una trayectoria de curva.

Ella cayó de pie con mucha elegancia.

Su expresión de reina de hielo me descolocaba y me frustraba un poco.

Con rapidez lancé un ataque de energía a la dirección de ella, solo para que esta fuera destruida a mitad del viaje.

Yo me quedé atónito ante esto, más que nada porque no estaba usando ningún tipo de haki hasta ahora.

Balesca: “¿Qué pasa, acaso eso es todo lo que tiene el gran héroe?”, dijo mientras me apuntaba.

Yo solo entrecerré mis ojos; ella debe saber que no estaba peleando en serio; debe ser su propio orgullo que no acepte ser derrotada por alguien sin usar todo su poder.

Si quiere un espectáculo, se lo voy a dar.

Con un solo pensamiento, me semitransformé, listo para atacar.

Voló rápidamente a donde estaba, quedando a su lado; ella no se movió.

Me tenté a usar haki de observación, pero no lo hice.

No tomaba esto como un enfrentamiento, sino como entrenamiento.

Rápidamente hice un corte vertical hacia ella.

Balesca solo giró su cuerpo haciendo que la espada le rozara otra y rápidamente me tocó con la palma de su mano mi pecho.

En ese momento mi fruta del diablo dejó de funcionar.

Por un momento quedé en blanco, solo para ver cómo ella intentaba atravesar su lanza en mi corazón.

Yo, por puro instinto, tomé su mano que me tocaba, giré mi cuerpo esquivando el ataque y, con solo fuerza bruta, la lancé lejos de mí.

Me estaba tomando esto como un juego, pero en el momento que hizo eso me di cuenta de mi error, y casi lo pago caro por mi arrogancia.

Mientras estaba ella en el aire, imbuí con haki mi espada y se la lancé.

Ella logró proteger con su lanza también en haki, pero la diferencia de fuerza hizo un rebote contra ella, lanzándola más lejos y haciendo que soltara su lanza.

Con toda la velocidad que pude, tomé su lanza que pasó a soltar y, en el momento en que intentó levantarse, yo ya tenía su lanza contra su garganta.

Dante: “Gane, no puedes vencerme, ríndete”, dije en su tono seco.

Recién en ese momento su expresión de reina de hielo se quebró, lanzándome una sonrisa pícara.

Yo solo me estremecí.

Balesca: “Es verdad, me ganaste, ahora tienes que hacerte responsable de mí”.

Dante: “¿Qué?”, dije simplemente.

Balesca: “Gracias a ti y a tu equipo de aventureros, perdí muchas cosas, y lo único que puedo hacer para ganar dinero de forma constante y vivir una buena vida es irme al distrito del placer y prostituirme, y prefiero morir que hacer eso, así que hazte responsable, Dante Manmayer”.

Yo solo la miré, solté su lanza y me volteé para irme; mientras decía una simple palabra.

Dante: “No” Y con eso me fui, haciéndole una señal a Yamato para que me siguiera, y eso hizo, dejándola a Balesca, solo en ese lugar.

…

Ahora mismo estamos en el Skíðblaðnir en la orilla de la playa, listos para irnos, solo que en vez de dos personas, había tres.

Yo, Yamato…

y Balesca.

Ella, por arte de magia, llegó antes al barco, e intenté echarla, pero no pude; se aferró con uñas y dientes al barco.

Después intenté hacerlo funcionar para irnos; mi idea era lanzarla al mar cuando ya estuviéramos lo suficientemente lejos.

Pero no podía hacer andar el barco, y solo había un posible culpable de eso y creo que sabe que quiere hacer eso.

Yamato: “Oye, ¿por qué no la aceptas en el equipo?”.

Dante: “Primero, no somos un equipo; segundo, NO”, dije.

Balesca y Yamato: “Por favor, por favor, por favor…”, dijeron las dos mientras se abrazaban.

Durante este poco tiempo, ambas se hicieron buenas amigas, mágicamente.

Después de unos cuantos, por favor, más; me enojé.

Dante: “¡¡YA SÍ, PUEDE VENIR CON NOSOTROS FELIZ!!”, grita a los 7 mares.

Yamato: “Gracias, maestro, eres el mejor”.

Balesca: “Sí, Dante, sabía que podía confiar en ti”.

Yo solo esperaba no arrepentirme de todo esto.

———————————————————— Balesca [Imagen] REFLEXIONES DE LOS CREADORES PancnHuebo La rumba está buena, morena Echa pa’cá, pa’cá; zumba con to’ lo que tengas Y ataca, ataca; rompe ese bumper duro Raka-taka-taka, vamo’ a robarno’ este show Dale, opaca, opaca It’s so good, ‘cause I’m so hood Tomando más gatas pa’ que Tiger Woods I’m so hot, te ilumino el spot Fresh and clean y seguimos en el top (go, ja, ja, ja)

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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