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[Multiverso]: La travesía de un héroe [ES] - Capítulo 95

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  4. Capítulo 95 - 95 Capítulo 95 Coliseo infernal parte 3
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95: Capítulo 95: Coliseo infernal (parte 3) 95: Capítulo 95: Coliseo infernal (parte 3) Ya habían pasado algunos minutos desde que terminó el coliseo; yo no fui a la celda de espera, sino a la habitación donde dormí el día anterior; allí había un baño y todo ese tipo de cosas.

El lugar estaba en plena celebración; ni idea de cómo era; yo solo quería quitarme todo lo sucio y ver si estaba la fruta de la alquimia.

Mi idea es dársela a algún hombre de confianza de Sulli, así con brazo protésico, u otro brazo de un tipo que se asemeje con su dimensión, volver a colocárselo, y así no estar manco.

Respecto a Isis, es volver a conectar los nervios óseos que están irreparables.

Eso es todo lo que quiero, con eso, estaré listo en este mundo y podré irme sin preocupaciones.

Quizás dejo algunas cosas en el aire, como pueden ser mis otros hijos, pero si sigo así, tendré 40 hijos y no podré irme nunca, así que, cuando pueda volver a como estaban Sulli e Isis antes, podré irme, si no.

Bueno, no podría estar tranquilo conmigo mismo por el resto de mi vida.

Una vez que me bañé, me di cuenta de que había un tipo afuera de la habitación esperando.

Me vestí y abrí la puerta.

Era Hogan, el tipo que nadie conoce.

Hogan: “Había tocado a la puerta; pensé que no había nadie”, dijo.

Dante: “Me estaba bañando”.

Hogan: “Así lo noto”, dijo mirando mi pelo aún mojado.

“Los premios estan listo patra que vaya a buscarlos; como el cuarto, tercer y segundo lugar murieron, se puede llevar los cuatro premios, ¿qué suerte tiene, no?” No comente respecto a eso.

Dante: “Mejor guía el camino para terminar esto pronto”.

Hogan: “No hay problema, al fin y al cabo, eso es algo que todos quieren”.

POV tercera persona.

Hogan no iba a admitir que estaba muy nervioso, ya que si algo salía mal, él y los demás tenían que hacerle frente a este monstruo, algo que no conocían sus límites, pero tenía confianza en salir adelante, en que podían salir impunes, o con la mayoría de sus extremidades.

Y así camino directo a donde estaba Adelina, junto a Edgar, Pricilla y Franco, haciendo de guardia para cualquier suceso.

Mientras los dos caminaban, cuatro personas ya se habían infiltrado en la celebración del coliseo.

Dos de estos miraban con interés el lugar, mientras que uno ignoraba todo como si fuera aire, siendo el último el que estaba irritado por todo esto.

Sommers: “¿Por qué tenemos que caminar junto a esta basura?”.

Shamrock: “Aquí hay personas que pueden hacernos cara, y cabe la posibilidad de que si nos presentamos, los tipos de turno y Dante formen una alianza para asesinarnos”, dijo con tranquilidad del mundo, como si nada podría perturbarlo.

Sommers: “Pero tenemos el poder de Dios de nuestro lado”.

Shamrock: “El gorosei ni dios se arriesgarán a aparecer en un escenario donde son brutalmente asesinados; en otras palabras, estamos solo en este escenario y nos enviaron para ver el verdadero nivel de amenazas de Dante”.

Sommer solo dio un resplido, pero ante todo lo que dijo Shamronk, decidió quedarse callado y no seguir las instrucciones esta vez.

Alex y Dianna veían todo esto como algo nuevo, algo que solo salía en los libros escritos por Dante.

En otro lugar, Ruby estaba mirando las cámaras de todo el lugar, viendo cómo la gente celebraba, reía y se emborrachaba; la distraía del posible desastre que se avecinaba.

Un poco lejos de ahí, estaba Balesca, con su lanza lista para atacar; solo estaba esperando una señal.

Volviendo con Dante.

Ambos caminaban lentamente al lugar donde estaba Adelina, uno más nervioso que el otro.

Dante miraba el lugar, dándose cuenta de que el lugar era diferente a lo demás, tanto en apariencia como en ambiente.

Un ambiente más sofocante y caótico.

Dante: “Una consulta, ¿a dónde vamos exactamente?”.

Ya tenía una respuesta en su mente, por lo dicho ayer por parte de Balesca, pero tenía curiosidad por qué diría este tipo.

Hogan: “Vamo a las salas de espera, ya que tenemos de manera muy resguardada los premios para evitar algún robo; ahora mismo alguno de mis compañeros debe estar con los objetos, caminando al lugar donde iremos”.

Se podía ver el nerviosismo de Hogan al hablar rápidamente, pero Dante lo ignoró, pensando que su respuesta era bastante buena, lo suficiente para no hacer que se diera vuelta e irse.

Después de un rato más, llegó a una puerta; se podía sentir que adentro estaba el mismo diablo.

Hogan abrió la puerta y le indicó que Dante entrara.

Y él lo hizo, pero antes usó haki para ver la habitación.

Más que nada para ver si al momento de entrar a la sala se le tirarían encima.

Lo que vio fue a una mujer sentada junto a 3 hombres; lo curioso fue los otros tres escondidos en un lugar un poco más apartado del lugar, como si estuvieran espiando o esperando algo.

???: “Vaya, vaya, tenemos al mismísimo ganador del torneo en persona aquí en nuestra sala”, dijo la mujer mirando directamente a los ojos a Dante.

Dante: “¿Y usted quién es?”, le preguntó al verla; tenía que decir que sí se parecía un poco a él.

???: “Ara ara, mis más sinceras disculpas, soy Adelina, una de los jefes del bajo mundo, querido Dante”, dijo mientras extendía su mano en señal de que Dante besara el dorso de este mismo.

Dante la miró unos segundos para ignorarla y sentarse frente a ella.

Adeline frunció el ceño, pero ese gesto desapareció inmediatamente, como si nunca hubiera pasado.

Dante: “Yo pensé que era el único ganador en pie, ¿qué hace usted aquí, señora?”.

Se escuchó cómo hacía crujir los dientes Adelina al escuchar a Dante.

Solo para dar una sonrisa y levantarse de golpe.

Adelina: “Querido, resulta que hace tiempo, cuando te vi por primera vez, sentí que teníamos algo en especial, para después darme cuenta de que éramos familia”, dijo abriendo los brazos.

“Mi hermana hace tiempo fue tomada como esclava en Amry geoise en donde sa-” Dante: “Sí, el resto de la historia ya me lo sé, y respecto a tu pasado y lo que viviste, no me interesa”.

Interrumpió Dante.

La sonrisa de Adelina se detuvo de golpe, para mirar a Dante de manera extraña.

Adelina: “No te interesa saber cómo era tu madre; ella era”.

Dante: “Perdón, pero no me interesan los vivos, menos los muertos; saber de ella no cambiará nada, ella era una esclava y murió después de darme luz, punto”.

Ella cruzó, se cruzó de brazos y fulminó con la mirada a Dante.

Adeline: “Eso no es manera de tratar a tu familia, tú deberías-” Dante hizo un chasquido con los dedos, en donde emitió un poco de haki del conquistador dirigido a Adelina, deteniéndola en seco.

Dante: “Detente ahí”, miro a los ojos de la mujer.

“Yo no estoy aquí para escucharte hablar de lo bonito que es la vida, yo vengo a recibir mi premio y punto, no tengo idea de qué haces en medio de todo esto, pero como ya estás aquí, dime, ¿tiene la renki renki no mi o no?” En los alrededores de la sala, se podía ver a los cuatro miembros de élite de Ruby discutiendo.

Priscilla: “¿Deberíamos intervenir ya?”.

Edgar: “Aún no puede revertir la situación, solo espera un poco”.

Hogan: “Igual esto debe funcionar sí o sí, o si no, nos vamos todo a la mierda”.

Priscilla: “Solo espero que tengan razón”.

El último miembro no dijo nada, ya que estaba jugando con sus cartas, algo que lo distraia del estrés y la tensión del momento.

Adelina miró a Dante con miedo y pánico, solo para forzar una sonrisa y hablarle dulcemente.

Adelina: “Claro que sí, de hecho sé el lugar donde están guardados; puedes seguir y encontrar más rápido tu premio, ¿qué dices?” Dante miró directamente a los ojos a Adelina.

Dante: “Ya veo”, dijo dando un suspiro, mirando el suelo.

Por un momento la tensión se disipó del lugar.

Adelina creyó que tenía una oportunidad aún de tocar a Dante; solo debía acortar la distancia y, con tal de que hubiera contacto piel a piel, Dante sería mío.

Mientras Adelina celebra antes de tiempo, se escuchó un disparo.

Los cuatro que custodiaban, todos se tensaron y abrieron los ojos al darse cuenta de lo que pasó.

Adelina miro incredula a Dante, solo para caer muerta por un disparo directo a la cabeza.

(Nota: Mufa-sa).

Dante había disparado directamente a la cabeza de Adeina usando a Ebony, arma que había pedido a Trini antes de venir; cabe señalar que también tenía Ivory.

Las tenía ocultas entre sus prendas.

Dante: “Ya veo, no tiene la fruta del diablo, esto fue una pérdida de tiempo”.

Los tres hombres que estaban bajo el efecto de la fruta del diablo de Adelina se desmayaron de golpe, cayendo al suelo.

Esto hubiera terminado aquí, pero Dante se dio cuenta de que había una carta en el mueble.

Esto fue porque en la carta no salía nada referente a un número o una pica o espada; en ella había una explosión y, de un momento a otro, la sala explotó.

La puerta de la sala salió volando, para ver a Dante saliendo del humo negro, solo para ver cómo Hogan estaba listo para golpear con su brazo lleno de poder.

Hogan: “Kagayaki”, dijo para que toda la energía y fuerza fuera dirigida a Dante desde su puño, generando una explosión, destruyendo todo lo que estaba frente a él.

Del humo salió Dante, con la Fusion Sword en una mano y Ebony en la otra.

Dante iba a atacar a Dante, solo para darse cuenta de que en su cara apareció una diana de tiro.

Y con rápidos reflejos, imbuyó con haki a Ebony y bloqueó una flecha que iba directo al centro de la diana.

A lo lejos, estaba Edgar, con un arco listo para dar otro flechazo a Dante.

Hogan no perdió el tiempo dando otro puñetazo a Dante, pero como si las leyes de la física se alteraran, el puñetazo fue directo al centro de la diana, al igual que la flecha.

Dante bloqueó también el piñetazo, y cuando iba a atacar, Franco apareció detrás de él, con sus cartas lanzadas, todas dirigidas a su rostro.

Al ver esto, Dante tiró para atrás a Hogan y con un corte de energía cortó las cartas, las cuales explotaron, y de paso fue directo a Franco.

Este no lo esquivo; en cambio, un caballero apareció de la nada usando su escudo para detener el ataque.

El caballero fue dañado severamente, pero este fue regenerándose poco a poco como si el ataque no hubiera pasado.

Dante se dio cuenta de que el caballero estaba sin colores, como en blanco y negro, sobre todo como si fuera un dibujo, ya que se veía algo raro, como si fuera real e irreal a la vez.

En ese momento, Dante se dio cuenta de que esta batalla no sería fácil.

A lo lejos, en la habitación de Ruby, vio cómo el plan de Adelina se hizo añicos como había pensado.

Si hubiera creído que ese plan funcionaría, no hubiera enviado a esos cuatro como medio de contención para Dante.

Tipo 3: “¿Qué hacemos, señorita?”, dijo el guardia que estaba cerca de ella.

Ruby: “Nos vamos”, dijo sin mirarlo, apartando su mirada de las pantallas; no se iba a quedar aquí para terminar en el fuego cruzado.

En el momento que abrió la puerta para irse, fue recibida por un ataque de una lanza, la cual la mandó volando a la otra parte de la habitación, y en el momento que chocó y cayó al suelo, la lanza que le pegó fue lanzada, atravesándole el pecho.

Los guardias intentaron actuar, pero fueron despachados rápidamente por su atacante.

Balesca caminó lentamente hacia Ruby; los funcionarios que no eran guardias de esa habitación salieron corriendo por sus vidas.

Ruby: “Eres tú, traidora hija de puta”, dijo mirando a Balesca.

Balesca: “Ha pasado tanto tiempo desde que no nos vemos y me tratas de esa manera; pensé que eras mi amiga”, dijo con una expresión de lástima para volver a su cara de reina de hielo, sacando la lanza del pecho de Ruby.

Ruby tenía sangre saliendo de su pecho y de la boca.

La miro con furia para después dejar caer su cabeza y brazos, quedando muerta.

Balesca le dio un último vistazo para darse media vuelta.

Y cuando dio tres pasos para irse de ahí, escuchó que le hablaban por atrás.

Ruby: “Pensaste que sería tan fácil, perra”.

Balesca abrió los ojos en shock, solo para darse vuelta y ver cómo la cabeza de una serpiente estaba a punto de comerla.

Ella logró esquivarla por los pelos, pero otra cabeza salió de la nada lista para morderla.

Usó su lanza para defenderse de esa cabeza, para que apareciera otra, y otras más.

Solo cuando logro tocar a la serpiente, esta desapareció, dejando a Ruby en medio de la sala, ilesa, como si la herida mortal que ella había hecho no hubiera pasado nunca.

Ruby sonrió a Balesca como si mirara un juguete.

Ruby: “Me voy a divertir torturándote, perra”.

Dijo sacando un cuchillo de sus pantalones.

Balesca solo se posicionó para defender, ya que no sabía qué es lo que haría su oponente y tendría que estar atenta.

En otro lugar, todo iba genial en el festival, hasta que un poco lejos del lugar se escuchó una explosión, haciendo que todos se detuvieran para escuchar otra, y otra más cerca, hasta que en un rincón del lugar explotó, creando humo y salpicando escombros por todos los lados.

Todos salieron corriendo en pánico, sin importar quién estuviera a su lado.

Del humo, salió Dante con Ebony e Ivory en mano, y sin la marca de la diana en la cara.

A lo lejos, se vieron varias flechas y caras dirigidas a Dante, a las cuales este respondió disparando de manera precisa a cada uno.

En el aire se vio cómo sucedieron varias explosiones.

De repente, las balas se acabaron del cartucho de las dos armas de fuego.

Dante solo chasqueó su lengua para dar un salto hacia atrás al ver que aún había una carta a su dirección.

Dante: “Por eso no uso armas de fuego; las balas infinitas son una invención de los diseñadores de videojuegos y los norteamericanos”.

La carta cayó al suelo, pero no explotó como esperaba Dante; este la miró y vio que en la cara salía un caballero en blanco y negro, del cual repentinamente salió una espada que le rozó la cabeza a Dante.

Este dio tres pasos más atrás, para ver cómo otro caballero salió de la carta.

El caballero atacó nuevamente a Dante, siendo bloqueado por una de las pistolas.

A lo lejos se vio a Franco y a Priscilla.

Franco: “Haz otro dibujo”, le dijo mientras tomaba una carta de su estuche de piernas.

Priscilla: “Sé lo que tengo que hacer; no necesito que me lo digas”, dijo mientras abría el cuaderno que tenía y terminaba un dibujo de un rinoceronte.

En ese momento, Priscilla sacó la hoja de cuaderno y, tocando un punto específico del dibujo, este salió de la hoja.

Un rinoceronte adulto en blanco y negro apareció frente a los dos y se fue corriendo, apuntando su cuerno a Dante a toda velocidad.

Dante, al ver esto, solo se preparó y, cuando el rinoceronte estuvo a una buena distancia, le dio un puñetazo, el cual destruyó su cabeza, pero instantáneamente esta empezó a regenerarse.

Antes que pudiera hacer algo más, dos caballeros más salieron del aire listos para atacar a Dante con sus espadas.

Dante le dio una patada al caballero que tenía de frente y, con ambas pistolas cubiertas de haki, bloqueó ambos ataques.

Solo para que Hogan apareciera en el siguiente segundo con sus dos brazos llenos de resplandeciente.

Hogan: “Nijū no kagayaki”, dijo dando dos puñetazos al mismo tiempo a Dante, generando otra columna de humo, arrastrando todo.

Mucha gente había sido afectada por el ataque cruzado, quedando varios heridos de gravedad y algunos muertos.

Del humo salieron volando lejos los dos caballeros que habían atacado antes a Dante.

El otro caballero restante corrió al humo, solo para ser cortado a la mitad, pero este no se regeneró, sino que desapareció.

Dante: “Ya veo, tiene un punto débil; si corto esa esfera que está en su cuerpo, estos desaparecerán”, dijo caminando a los ahora cuatro que estaban frente a él.

Priscilla frunció el ceño al ver que ya se había dado cuenta de la debilidad de su fruta del diablo.

La fruta del diablo de Priscila es la fruta del dibujo; todo lo que dibuje se puede convertir en realidad, pero tendrá el mismo nivel de fuerza que el dibujante, o si son personas reales, solo tendrán el 25% de su poder.

Priscilla: “No pensé que dejarías morir a toda esta gente inocente, pensé que eras un héroe”, dijo intentando atacar el orgullo de Dante.

Dante: “Dos cosas, primero que todo, aquí casi ni hay personas inocentes, y segundo, vine a este coliseo como mercenario, no como héroe, así que se pueden morir todos aquí y a mí me daría igual, ya que técnicamente, estoy de vacaciones”, le dijo con una sonrisa, haciendo que ella diera una expresión de molestia.

Dante miró al resto, ya identificando lo que hacen las frutas del diablo de los demás.

La fruta de Hogan es la fruta del foco; puede enfocar cosas en puntos específicos; como en este caso, enfoca su energía y fuerza en sus brazos, generando esas ráfagas de energía y poder.

La fruta de Edgar era la fruta de la diana; puede generar diana en cualquier superficie, sea lisa o no, con solo verlo, como al generar una diana a la cabeza de Dante antes, pero esta puede desaparecer si se usa suficiente haki o si el usuario pierde la vista de su objetivo.

Y por último, la fruta del diablo de Franco es la fruta de las cartas; este puede generar cartas, las cuales pueden estar vacías para guardar objetos, ya sean concretos o abstractos, como puede ser un dibujo de Priscilla o una simple explicación.

A lo lejos, se podía ver a dos personas viendo la pelea; estos eran Sommers y Shamrock, que estaban a una distancia prudente sin ser detectados fácilmente.

Sabía que Dante podría sentirlo, pero estaban ocupados peleando contra cuatro tipos como para hacerlo.

Estaban esperando que Dante terminara su enfrentamiento para atacarlo por la espalda, ya estando cansado y con la guardia baja.

Habían dejado que Alex y Dianna se encargaran de otros asuntos; Alex buscaría a la jefa del lugar, mientras que Dianna se encargaría de los premios no reclamados por Dante.

Lo que nadie esperaba era un barco que había llegado a la orilla de la isla en ese mismo instante.

En la proa de este mismo había un hombre corpulento, con un tatuaje en el rostro, mirando el centro de la isla con el ceño fruncido, más específicamente a dos hombres vestidos de caballeros, una vestimenta que vio hace mucho tiempo cuando aún era marine.

REFLEXIONES DE LOS CREADORES PancnHuebo Voy a dejar este mensaje corto: si quieren usar estas frutas del diablo que acabo de inventar para sus propios fics o proyectos, les doy todo el permiso del mundo; sería egoísta patentarlas; al fin y al cabo, estoy reescribiendo una obra de un autor sin permiso.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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