Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

[Multiverso]: La travesía de un héroe [ES] - Capítulo 98

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. [Multiverso]: La travesía de un héroe [ES]
  4. Capítulo 98 - 98 Capítulo 98 Revolucionarios y Spade
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

98: Capítulo 98: Revolucionarios y Spade 98: Capítulo 98: Revolucionarios y Spade Buena gente, quiero decir dos cosas y la última es muy importante.

La primera es que el dibujo de Barbablanca también estaba entre los que tuve suerte de vencer rápidamente, además de que dije un caso hipotético entre el dibujo de Rocks y Roger, pero solo si lograba cortar con el ataque final de Dante, algo que perfectamente pudo ser interrumpido por sus oponentes.

Ahora lo segundo y más importante, quiero preguntar, y con la intención de que me conteste totalmente en serio, si va a meter a Artoria Pendragon al harem y, si es un sí, cuál versión, si la clásica, la lancer o la versión caster del LB6; si preguntan por mi preferencia, elegiría a la Artoria lancer alter.

Bueno, espero que alguien se digne a responder a mi duda, y con eso que siga el capítulo.

—————————————————————- Pov Dante Estaba en un espacio azul intenso, todo estaba vacío; estaba yo y el esqueleto cubierto de antes.

???: “Lo hiciste bastante bien, es una pena que la pelea no hubiera terminado, sinceramente, no sabría decir si yo lo hubiera hecho mejor o peor”.

Dante: “Agradezco el elogio”, dije sentándome en el suelo.

“¿Y ahora qué?” ???: “Ahora nada, me voy para siempre, ya no tengo nada que hacer aquí”.

Dante: “Que tengas un buen viaje”, le dije con un gesto de despedida.

El esquelo ya estaba caminando a la nada, solo para detenerse en mitad de su camino.

???: “A verdad, aprieto los dientes para lo que viene”.

Dante: “¿Eh?”, exclamé solo para sentir un dolor punzante en todo mi cuerpo, algo insoportable; sentí como todo el espacio se hacía borroso y se difuminaba.

…

Abrí los ojos; aún sintiendo todo ese dolor que sentí en mi subconsciente.

Miré a un lado para ver a Balesca con un libro; era el libro de la mitología nórdica que había escrito hace tiempo.

Balesca se dio cuenta de mi mirada, ya que cerró el libro y me miró.

Balesca: “Veo que despertaste, pensé que te habías ido al otro lado”.

Dante: “Parece que soy más tenaz de lo que aparento.

¿Dime cuánto tiempo ha pasado desde que me desmayé?”.

Pregunté.

Balesca: “Una semana”.

Al escuchar, levanté mi torso de golpe solo para sentir que el dolor se amplificaba y sentir una cabeza cerca de mí tirarse hacia atrás y de paso pasarme a llevar con unos cuernos que me dio mucho.

Yamato: “¿A qué pasó, otro enemigo?”, dijo saltando repentinamente con una pose de pelea.

No me había dado cuenta de que Yamato tenía su cabeza durmiendo en mi cama y mi movimiento la despertó de golpe.

Después de golpear el aire tal cual como lo haría un conejo, puso su mirada en mí para que sus ojos se pusieran brillosos y empezara a llorar.

Yamato: “Guaaaaaa”, dijo en llanto mientras me agarraba en un abrazo de oso, un abrazo tan doloroso que me hacía querer morir ahí mismo.

“Maestro, creí que te habías muerto; cuando te vi todo ensangrentado y sin moverte, pensé lo peor”.

Balesca: “Detente, lo vas a matar si sigues así”, dijo separando a Yamato de encima de mí.

Yo solo me quedé ahí quieto, sintiendo que mis heridas empezaran a volver a abrirse, de paso estar cubierto de humedad y mocos.

Yamato: “Lo siento, maestro”, dijo limpiándose las lágrimas.

Dante: “No pasa nada, solo ten más cuidado”, dijo con una voz de dolor y sufrimiento.

…

Dante: “Ya veo, con que eso pasó”, dije mientras abría la boca para recibir una cucharada de puré por parte de Balesca.

Dragón: “Sí, fue todo; resultó más complicado de lo que debió ser”, dijo.

Yo me quedé mirando al hombre frente a mí, con algunas vendas en el cuerpo, pero nada tan grave.

Mientras Balesca me alimentaba, ya que no podía usar los brazos como una persona normal, escuché todo lo que no supe que pasó mientras peleaba con los cuatro élite de Ruby y, de paso, lo que sucedió después.

Resulta que mientras peleaba, había varios nobles mundiales en la isla, con la misión principal de capturarme, pero por suerte, Dragon había ido a reunirse conmigo, lo que hizo que se encontrara con estos tipos y los detuviera.

Dragón: “Son seres muy molestos; por mucho que les dañen, estos vuelven a la vida”.

Al final, con la intervención de Balesca, una vez que terminó mi batalla, los nobles mundiales se fueron con algunas cosas algo importantes.

Lo importante es que no lograron su meta principal, punto pa los buenos.

Dante: “Bueno, volviendo a lo otro, ¿qué más necesitas?” Dragón: “Me gustaría que me dijeras más sobre esta gente; esta es la primera vez que me enfrento a algún caballero de Dios; me gustaría estar atento a los demás”.

Dante: “Si te soy sincero, no sé mucho; dentro de lo que sé, es solo por parte de mi familia”.

Dragón: “¿Podrías decirme eso entonces?” Dante: “Estás pidiendo que venda a mi familia de sangre; por supuesto, no hay ningún problema”.

En ese momento, con todo el dolor de mi alma, saqué dos fotos de la nada, tirándolas en la cama para que todos las vean.

Dante: “Aquí están los últimos dos caballeros de Dios de la familia Manmayer; el de la derecha es Ares, mi padre de sangre; lo maté hace tiempo, así que debería estar bien.

Tenía la fruta del dragón; estaba modificada, así que si la vuelven a poseer, no sé si estará con esas cosas raras tecnológicas.

El de la izquierda es mi tía; siendo la hermana de sangre de mi hermano, ocupó el puesto una vez que mi padre perdió el puesto de caballero por una apuesta por el liderazgo de esta misma”.

Yamato: “¿Cómo eso?” Dante: “Según lo que entendí, fue el estilo; si ganas, serás el líder de los caballeros de Dios; si pierdes, serás expulsado de los caballeros.

Bueno, Ares perdió y de ahí que generó con rencor con Figarland”.

Dragón: “¿Qué me dices de los demas?” Dante: “Ah, sí, los hijos, somos 5 hermanos, dos mujeres y tres hombres”.

Yamato: “Eso me recordó que me había enfrentado a una mujer que afirmó ser tu hermana”, dijo.

Ahí saqué cuatro fotos de la nada con un dolor en el brazo para lanzarlas a la cama.

Dante: “¿Es alguna de esas dos?” Yamato: “Era esa”, dijo apuntando una foto de una mujer de pelo verde y ojos azules de pelo largo; tenía pequeñas trenzas en varias partes de su cabello.

Dante: “A esa es Dianna, es la menor de todos; ella posee la fruta del diablo: ángel de la vida; es la antítesis de mi fruta del diablo”.

Balesca: “¿Y cómo sabes eso?” Dante: “Bueno, esa es la fruta que inicialmente me había ofrecido comer, pero lo rechazo, y como era mía la fruta, se lo terminé regalando a ella”, dije para tomar otra foto.

“Como estamos primero con las mujeres, esta es Annastasia, la hija mayor y hermana mayor mía”.

En la foto mostraba una mujer alta de unos 1.89 metros, pelo rubio, un estilo de cabello que dejaba unas coletas al estilo de taladros, característico de una ojou-sama; también tenía los ojos color miel.

Dante: “Ella debe ser actualmente la líder de la familia; además de poseer la fruta clon, puede clonar cualquier cosa excepto seres vivos, a excepción de ella misma; puede hacer varios clones, intercambiarlos, hacerlos aparecer en un rango determinado y eliminarlos en cualquier rango”.

Balesca: “Una fruta del diablo muy útil”.

Dante: “Y muy molesta”, dije mostrando otra foto de un hombre de pelo verde, corte undercut con cola de caballo y ojos azules.

Balesca: “Yo me encontré con él cuando peleaba con Ruby”.

Dante: “Alexander, el hijo menor y hermano menor mío, tiene la fruta tipo logia del cristal; como dice la logia, su cuerpo es de cristal, puede convertirse en cristal, generar cristal y ser inmune a los ataques físicos sin haki”.

Ahí saqué la última foto.

Dragón: “Me suenan esas personas”.

Dante: “Es mi hermano mayor y antiguo heredero de la familia Manmayer; para resumir, está muerto, y su fruta del diablo ya está en uso, así que no hay que preocuparse por eso”.

Dragón: “¿Quién la posee?” Dante: “Mi hijo mayor, Gilgamesh”.

Dragón no dijo nada, aceptando eso.

Yamato: “¿Esos son todos los miembros de tu familia?” Dante: “No, solo lo que puedo decir algo; los demás son de la rama secundaria o más abajo; también hay un miembro fantasma por ahí, pero no tengo nada que decir de ella”.

Después de eso empecé a conversar sobre cosas de Mary Geoise, Pangea, el Gorosei y el trono vacío.

Fue más que nada por la ayuda de este tipo, además de que, por mucho que sus acciones no resuelvan nada, tiene buenas acciones y tiene mucho carisma.

Mientras hablamos, supe que tenían capturados a dos de los cuatro élite de Ruby, siendo estos dos un tipo llamado Franco, el de las cartas, y Priscilla, la de los dibujos.

No sabía qué harían con ellos, pero eso era tema de Dragon, no mío.

Me tomaría dos semanas más para poder caminar normalmente, sin que me duela todo el cuerpo sin mover un músculo.

En estos momentos extraño a Sulli; sus habilidades médicas eran de un nivel extraordinario.

Uno sabe lo que pierde cuando pierde.

Creo que así era el dicho, no importa.

Lo importante es tener salud.

Durante 4 días estuvimos en barco, hasta llegar a una isla donde estaba la guarida del ejército revolucionario.

Durante el resto de los días lo pasé hablando con Dragon, jugando con dos niños llamados Koala y Sabo.

También hablando de política con algunos comandantes y jugando ajedrez con un gyojin.

Durante todo este tiempo, Balesca y Yamato apenas se separaron de mí, sobre todo Balesca.

Yamato debía seguir entrenando.

Al final le agarré mucho, buena onda y cariño a todos, lo suficiente para convencerme de hacer una alianza con estos tipos que no saben ni dónde están caminando.

La alianza se trataba de reunirse una vez al año para hablar cosas importantes, estrategias y traspaso de información relevante.

Agradecido de que hayan colgado el Skíðblaðnir en un costado del barco cuando vinieron acá, ya que no podría explicar cómo el barco apareció de la nada; sería la misma explicación del porqué vuelo, magia.

Y así, con la promesa de reunirnos el próximo año, nos fuimos del lugar en dirección a Sabaody, ya que ahora mismo estamos en Paradise.

Por un momento se me pasó por la mente el visitar a Hancock y Luna, pero no estaba en buenas condiciones y la idea es volver a casa lo antes posible.

La verdad es que necesita un poco de tiempo para descansar y eso incluía tiempo de no conducir el Skíðblaðnir.

La verdad es que lo más dañado que tuve fueron los pulmones; eso es algo que se puede arreglar, pero tomará tiempo para mi cuerpo cicatrizar esa área, además de que siento que aún tengo sangre ahí coagulada.

No sé si eso es posible; no soy médico, pero algo dentro de mí siente que hay algo dentro de mis pulmones que no me deja respirar bien a veces.

Dante: “Me siento algo cansado, y necesito comer; ¿a dónde apunta el log pose?” Yamato: “Mmm, apunta a las ocho en punto”, dijo apuntando con el dedo la indicación del reloj magnético.

Balesca: “Qué sorpresa”, dijo al mirar un mapa.

Yamato: “¿Qué pasa?” Balesca: “A esa dirección está la isla Jaya”.

Yamato: “¿Y eso qué tiene de importante?”.

Balesca: “Que hay una ciudad sin ley donde se reúnen varios piratas de Paradise; ese es uno de los mejores lugares para cazar piratas, solo si tiene la fuerza para capturar una docena de ellos; si no, no se puede”.

Dante: “Qué lástima que ya no podamos hacer de caza recompensa”.

Balesca: “Sí que lástima”.

Dijo con una sonrisa depredadora, algo con lo que le respondió.

Yamato nos miraba sin entender nuestra comunicación no verbal.

…

Después de unos 20 minutos llegamos a la isla Jaya.

Cosa que fuimos directamente a Mock Town.

Apenas llegamos a la ciudad, me di cuenta de que era más ordenada de lo que creí que sería.

Punto para los piratas.

Dante: “Busquemos un bar donde poder comer algo”.

Les dije a mis dos acompañantes, algo que solo asintieron con la cabeza y me siguieron.

Mientras caminábamos por la ciudad, sentí las múltiples miradas a nosotros; era irónico lo que decían.

Algunos me reconocieron, otros me miraban por mi rostro, sobre todo mujeres; otros miraban a Yamato o a Balesca; otros pensaban si éramos piratas o algo; hasta algunos llegaron a pensar que éramos personas infiltradas.

La verdad es que llamamos mucho la atención.

Sentí una mirada ardiente entre algunas de estas personas, pero no me tomé el tiempo de identificarlas; solo quería comer algo y beber un refresco frío con hielo.

???: “Hola, bellezas, ¿qué tal si vienen con nosotros y dejan de lado a ese viejo que está ahí?”, dijo un tipo que se veía bastante joven.

Si te soy sincero, me sentí un poco mal cuando me dijo viejo, pero realmente no podía hacer nada, ya que era verdad de cierta forma; tengo ya 34 años, no me hago más joven con el paso del tiempo.

Yamato no sabía qué hacer, si atacar, no atacar, ignorarlos, responderles.

Por suerte, estaba Balesca para el rescate.

Balesca: “Qué graciosos son ustedes, no me molestaría abandonar a este hombre viejo y acompañarlos”.

dijo extendiendo su mano para que la agarraran.

Algo que el joven hizo mientras se le iluminaban los ojos.

Y así ambos se fueron mientras una docena de otros hombres los seguía.

Yo solo miré cómo se iban y rezaba.

Yamato: “¿Fue una buena idea?”.

Dante: “Esta es una zona sin ley, eso no importa, solo espero que cuando vuelva no se esté quejando mucho”.

Dije dándome la vuelta para ir a un bar que estaba cerca de nuestra zona.

Cuando entró, todo el lugar quedó en silencio.

Dante: “Qué dramático, solo vengo a comer y a tomar algo”, dije quejándome mientras iba a la barra.

Yo había pedido una hamburguesa, algo que no se hacía aquí, pero que igual me la estaban preparando.

Mientras Yamato estaba pensando qué pedir, sentí como alguien más entraba al bar pisando fuertemente hasta quedar detrás de mí.

???: “¿Tú eres Dante Manmayer?”, dijo la voz de un joven.

Me di la vuelta para mirar al pirata que estaba detrás de mí mirándome con una sonrisa.

Dante: “Si soy yo, ¿qué pasa con eso?”, dije mirándolo; era un hombre con pecas, pelo negro, un sombrero naranja y una camisa abierta.

???: “Mucho gusto, soy Portgas D.

Ace, he escuchado mucho de ti por parte de Gil y el abuelo”, me dijo con una sonrisa que hacía brillar todo el lugar.

Yo solo me tapé los ojos mientras pensaba en lo que dijo, sobre conocer a Gil, algo que ya sabía; lo que me preguntaba es qué decían de mí esos dos demonios.

…

Ace: “Sí, aún recuerdo cuando Luffy retó a duelo contra Gil para decidir quién era más fuerte, si tú o Shanks”, dijo mientras comía un pedazo de carne.

“Al final-“, no pudo terminar lo que decía, ya que se quedó dormido de golpe.

Yo solo me quedé viéndolo divertido; las mañanas de Garp se le pegaron a Ace a pesar de no tener lazos de sangre.

Yamato: “Oye, Deuce, ¿Ace está bien?”, dijo un poco atónita, olvidando las peculiaridades de las personas de este mundo, más cuando ella tenía una más extraña que la de Ace.

Deuce: “Ah, eso es normal, estará bien”.

Dijo quitando todo lo serio al asunto para seguir comiendo.

En ese momento apareció alguien detrás de mí.

Los demás se tensaron, menos Yamato y Ace, uno por estar acostumbrada y el otro porque estaba dormido.

Dante: “¿Cómo te fue al final?”.

Le dije mientras le pasaba un vaso con bebida.

Balesca: “No tenían muchas cosas decentes; lo mejor que tenían era oro suelto”.

Ella se sentó a mi lado moviendo a un tipo que estaba ahí con un gesto para sentarse a mi lado.

Le di un visto para verla limpiando su lanza con una buena cantidad de sangre; su ropa también estaba toda roja, pero a ella le importaba poco.

Ace: “Ah, ¿en qué estaba?”, dijo despertando de golpe, para posar su mirada en Balesca.

“Ah, soy Ace, mucho gusto”, dijo con una pequeña reverencia.

Balesca: “El gusto es mío”, dijo sin quitar sus ojos de su arma.

Dante: “Bueno, ¿ahora que tiene pensado hacer?”, le dije a Ace.

Ace: “La verdad es que quiero pedirte algo”, dijo mientras se rascaba la cabeza con humildad.

Dante: “¿Y eso sería?” Ace: “Quiero pelear aunque sea una vez contigo”, dijo seriamente.

Al escucharlo me puse a reír, hasta me salió una lágrima, pero al volver a verlo me di cuenta de que estaba muy serio viéndome.

Dante: “¿Hablas en serio?”, le dije.

Me quedé mirándolo durante un rato.

Si soy sincero, a mí me cae bien Ace; se puede decir que es odiado por su toma de decisiones y por la poca fuerza que tenía.

Algo que curiosamente se puede arreglar con golpes.

Dante: “Hagamos algo mejor: si tú ganas, yo haré cualquier cosa que me pidas, excepto unirme a tu tripulación; a cambio, yo tengo lo mismo, pero no puedo pedirte que abandones a tus compañeros o dejes de ser pirata, ¿qué dices?” Ace se quedó pensando un rato.

Ace: “Me parece bien”, dijo sonriendo.

Sabía que aceptaría al quitar de mis condiciones algo que temiera que le pediría.

Dante: “Ya mañana nos reunamos en la orilla de la isla Jaya para enfrentarnos”.

Él solo asintió, y con eso decidió; siguió la celebración.

Mientras seguía la fiesta, miré la interacción que había entre Yamato y Ace, recordando que en la historia original los dos fueron amigos, pero por el destino no se pudieron volver a ver.

Capaz ahora las cosas serían diferentes.

Ya en la noche llamé a Trini.

Trini: “Alo, Dante, ¿qué sucede?”, me pregunto con un poco de preocupación.

Dante: “Solo llamaba para decir que no volverá por ahora”.

No se habló por el otro lado.

Trini: “¿Perdón?”, se escuchó su voz de incredulidad y enojo.

Dante: “Encontré algo que no puedo dejar pasar; una vez termine mi misión personal, volveré a casa”.

Trini: “Sabes lo preocupados que están todos acá; Sulli debe ver cómo estás.

Celestia estaba hecha una furia; la tuvieron que anestaciar para calmarla por el bebé”.

Dante: “Si ya me lo dijiste una vez, no necesitas repetírmelo”.

Trini: “Te lo repito porque te estás comportando como un niño, dime, ¿no es algo relacionado con la fruta del diablo de Arthur, verdad?” Dante: “No, ya abandoné ese día”.

Trini: “Entonces tienes que volver a casa y lo antes posible”.

Dante: “A, no te escucho, chiiii, creo que hay interferencia, chiii”, hacía sonidos con mi boca que simulaban estática.

Trini: “TE LO ADVIERTO, DANTE, SI NO VIENES A CASA AHORA MISMO”.

Dante: “A los extraterrestres nos están abduciendo, me tengo que ir”.

Y colgué.

El den den mushi empezó a sonar pocos segundos después, pero lo ignoré.

Balesca: “¿Está seguro de esto?”.

Dante: “Deja los problemas del futuro al Dante del futuro; tú hablas con el Dante del presente”.

Y así, pasó toda la noche el den den mushi sonando sin que nadie contestara.

…

Estaba mirando las vendas que tenía encima de mí, viendo que no estuvieran sueltas.

Frente a mí estaba Ace, listo para el enfrentamiento.

Dante: “¿No vas a desenvainar esas pistolas que tienes guardadas?”, le pregunta con curiosidad.

Ace: “Para nada, están más de adorno que para combatir, sobre todo cuando tengo esto”, dijo mostrando su dedo que se convirtió en fuego.

Solo le di una risa burlona, algo que tomó con molestia.

Balesca: “Bien, prepárense”, dijo haciendo el trabajo como árbitro.

“Que empiece”.

Ace no perdió el tiempo y fue con todo.

Ace: “HIKEN”, gritó para lanzarme una llamarada de fuego a mi posición.

Yo, usando mi velocidad con soru, me posicioné al lado derecho.

Esperé que se diera cuenta de mi posición, y en el momento que se percató, abrió los ojos con pánico para lanzar un puñetazo llamado, el cual agarré con una de mis manos con haki y con la otra le di tres puñetazos bien colocados en el rostro y para terminar con una patada directamente a la nariz, movimiento que lo mandó directo al suelo, inconsciente.

Balesca: “Ganador Dante”, dijo señalándome.

Ninguno de los piratas Spade dijo nada.

Yo me dirigía a Balesca.

Dante: “Necesito que vayas a una isla y busques medicina y hierbas medicinales para mí; llévate a los piratas Spade para que te ayuden y dirijan el barco”.

Balesca: “Entiendo”, dijo con un asentimiento.

“Ya oyeron, nos vamos”, dijo como si de un comandante de un pelotón militar se tratase.

???: “Y el capitán”.

Dante: “Se queda aquí”, dije cortantemente, “volverán a la isla Jaya, así que no se preocupen por él, solo hagan el viaje rápido”, dije escupiendo un poco de sangre al terminar mi oración.

Y así todos se fueron menos Yamato, Ace y yo.

Dirigió una mirada significativa a Yamato, la cual la hizo suspirar.

…

Estaba pescando desde la orilla del mar cuando siento que Ace despertaba.

Ace: “Mmm, cómo me duele la cabeza”, dijo quejándose.

“Espera, ¿dónde estoy?”.

Dante: “En una playa, con una buena vista al horizonte”, le dije honestamente.

Ace me miró confundido, pero después de unos egundos volvio a la realidad.

Ace: “Ya veo, perdí”.

Dante: “Sí, y con eso tú tienes que hacer algo que te pida”.

Ace: “Si ese era el trato, ¿y qué me vas a pedir?”, dijo resignado, pero no quejándose.

Dante: “Te voy a enfrentar por 6 meses”, le dije directamente.

Ace: “¿Queee?”, dijo confundido e impactado.

Dante: “Lo que oíste, y que empieza altiro, 200 vueltas a la isla para calentar”.

Ace: “Espera, espera, espera, dices que estaré siendo entrenado por ti durante 6 meses”.

Dante: “Sí, también entrenaré un poco a tu tripulación, para nivelar las cosas”.

Ace: “Un momento, ¿dónde están ellos?”, dijo fijándose, que no estaban por el alrededor.

Dante: “Se fueron a hacer un pedido por mi parte, ahora no pierda el tiempo y empiece a correr; Yamato ya le lleva mucha ventaja”.

Y cuando dije eso, se vio cómo se acercaba una Yamato algo sudada mientras pasaba por nuestro lado trotando sin perturbarse de nada de lo que pasaba a su alrededor.

Dante: “Esa es su vuelta 159”.

Ace solo me miró incrédulo.

Al verlo así, dejé la caña de pescar enterrada en la arena y me puse frente a mí.

Dante: “Serás mejor que empieces a no ser que quieras, como Garp lo haría”, dije tronándome los dedos.

Mi nuevo discípulo solo me miró incrédulo para empezar a hacer las 200 vueltas por la isla.

Escuché sus quejas silenciosas, pero las ignoré.

Y con eso volví con pesca.

*6 meses después* Estaba pelando una manzana mientras Balesca estaba preparando el pescado para el almuerzo.

A lo lejos se podía ver a Ace y Yamato combatiendo contra el otro.

Tengo que admitir que el talento, tanto en combate como con el haki, es algo absurdo.

Durante este tiempo pudo desarrollar su haki a un nivel principiante junto al de observación; también logró despertar su haki del conquistador, pero no es controlable.

Durante este tiempo le enseñé a no depender de su fruta del diablo, que no fuera la fuente de su poder, sino una herramienta para potenciarse a sí mismo.

Le enseñé tres estilos de combate a nivel básico, siendo el karate, kung fu y capoeira.

También le ayudé a desarrollar habilidades con su fruta del diablo inspiradas en Hades, de cuando combatía con él.

Balesca ayudó con eso, al conocer más al antiguo usuario de la mera mera mejor que yo.

Los demás piratas Spade tuvieron un progreso decente, pero ninguno logró despertar haki.

Hoy era el último día de entrenamiento, algo que todos sabían; después del almuerzo, cada uno se iría por su lado.

…

Ace: “Muchas gracias por todo, le estaré eternamente agradecido”.

Dijo haciendo una reverencia.

Dante: “No te preocupes, pero si quieres compensarme de algún modo, hazme un favor”.

Ace: “¿Y ese sería?”, dijo con una sonrisa.

Dante: “Llévatela contigo”, dije tomando a Yamato y prácticamente tirándosela encima.

Yamato: “Espera, maestro, me está echando, ya no me quiere”, dijo sonando apenada.

Dante: “No es eso, tus habilidades están estancadas, y con entrenamiento no vas a llegar más lejos en poco tiempo, así que vete con Ace para fortalecer tanto mental como físicamente; además, no puedes estar bajo mi ala todo el tiempo, recuerda el acuerdo con tu padre”.

Yamato tenía lágrimas en sus ojos, pero después de escuchar mis palabras y pensarlo un poco, asintió.

Dante: “Te la encargo, Ace”.

Él solo sonrió dando a entender que no me preocupara.

Después de una despedida con lágrimas de hombre por todos lados, los piratas Spade se fueron con un nuevo tripulante.

Quedando solo Balesca y yo.

Balesca: “¿Y ahora qué?” Dante: “No vamos a casa”, le dije caminando al Skíðblaðnir, siendo seguida por ella.

A mitad de camino me detuve y me giré a mirarla.

Balesca: “¿Qué sucede?” Dante: “Solo estaba pensando en todo lo que me has ayudado y que siempre has estado ahí para cuando lo necesite”.

Balesca: “No te preocupes, Dante, lo hago porque me gusta y me siento feliz al acompañarte”.

Dante: “Sí, y por eso pensé en recompensarte y ayudarte a convencer a Celestia cuando llegue a tener ese trío que tanto le pides”.

Balesca: “En serio”, dijo emocionada.

Yo solo asentí, haciendo que ella me abrazara, y con eso nos fuimos a casa.

(Nota: No lograron convencer a Celestia).

REFLEXIONES DE LOS CREADORES PancnHuebo En la Torre de Babel Vivían 50 cigarros Vivían amontonados Hechos todos de papel Uno a uno alineados Todos muy bien formados El más pequeño era aquel Y se llamaba Gabriel

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo