Multiverso y Magia: El Diario de un Novato del Multiverso - Capítulo 10
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- Capítulo 10 - 10 CAPÍTULO 10 — Tsunade la Deducción Peligrosa y la Pequeña Luz del Nuevo Mundo
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10: CAPÍTULO 10 — Tsunade, la Deducción Peligrosa y la Pequeña Luz del Nuevo Mundo 10: CAPÍTULO 10 — Tsunade, la Deducción Peligrosa y la Pequeña Luz del Nuevo Mundo Tsunade percibió el cambio en Andrés en cuanto terminó de hablar.No aguantó más y empezó a reírse bajito.Ese niño era increíblemente fácil de asustar… y eso lo hacía tierno.
Aunque no podía verle la cara por la máscara, una kunoichi experimentada como ella podía leer a Andrés como si fuera un libro abierto.Además, si el video que había mostrado era un indicio, seguramente debía ser lindo.De hecho, algo le llamaba la atención: Andrés tenía rasgos andróginos, un efecto evidente de haberse fusionado con el linaje élfico.
Si no fuera por su nombre, cualquiera podría confundirse; incluso su voz se había vuelto suave y ambigua, difícil de clasificar como masculina o femenina.
“Definitivamente encontré un nuevo entretenimiento…”, pensó Tsunade con una sonrisa peligrosa.
Shizune, al ver la expresión de su maestra, sintió un poco de lástima por el pequeño comerciante.Pobre niño.La Hokage tenía demasiadas maneras de hacerlo sufrir.
Tsunade, dándose cuenta de que tal vez ya se estaba pasando un poco, levantó la mano para tranquilizarlo.
—Tranquilo, niño.
No es necesario que te pongas así —dijo con una voz más suave—.
Solo te estaba tomando el pelo.
Andrés soltó el aire que no sabía que estaba reteniendo.Había sobrevivido.
Por ahora.
Pero entonces Tsunade se inclinó hacia él con ojos más serios.
—Con lo que me diste de demostración… me convenciste.
Pero sí me interesa tu mundo, niño.Si ese aparato llegó aquí… entonces debes tener alguna forma de viajar entre mundos.
Andrés se quedó congelado.
Y luego se alivió.
Dos cosas habían pasado: Tsunade sí estaba bromeando antes.
La deducción que acababa de hacer… era exactamente la que él habría hecho.
Casi pensó que Tsunade también era una transmigradora.Pero no: solo tenía una intuición afilada y una formación shinobi donde la recopilación de información era esencial.
Para no darle más “munición” a esa mujer peligrosa, Andrés respondió con educación: —La verdad… sí, señorita Tsunade.
Le dijo señorita adrede.
Un tema tan delicado como la edad de una mujer mejor tocarlo con la suavidad de un jutsu médico.
Tsunade, al escucharlo, sonrió con genuina alegría.Definitivamente este niño era bien educado.Le caía cada vez mejor.
—Entonces dime —preguntó con interés peligroso—, ¿puedes viajar de tu mundo al mío y llevar personas contigo?
Shizune abrió los ojos, sorprendida.Un nuevo mundo…Magia en vez de chakra…Pociones, artefactos, y técnicas que sonaban como jutsu pero más simples… Y Andrés había mencionado que dos estudiantes mayores en su escuela usaban un movimiento espacial muy parecido al Hiraishin.
La mente shinobi de Shizune corría a mil por hora.
Pero entonces notó algo.
—Andrés-chan… —dijo con curiosidad—.
Lady Tsunade le dio chakra a la máquina y eso generó una semilla de chakra.Si tú lo haces con magia… ¿no generaría una semilla mágica?
Andrés se atragantó con aire.
“El mundo shinobi está atrasado…Pero al mismo tiempo, sus mentes pueden llegar a conclusiones peligrosas muy rápido…” Y sí.
Shizune había tocado un punto mortal.
Una semilla mágica…Eso sería un desastre.
Porque si una semilla de chakra ya era peligrosa…Una semilla mágica en el mundo shinobi sería la receta para crear monstruos.
Imagina: – Reservas gigantes desde el nacimiento– Capacidad para moldear energía sin sellos– Más facilidad de aprendizaje de técnicas– Menor límite de crecimiento– Y una edad temprana para comenzar misiones Las aldeas se volverían locas.Las guerras empezarían de nuevo.Y peor aún… Tsunade sería la primera en entender ese peligro.
Andrés respiró hondo.
—Es… complicado —empezó a decir, cuidando cada palabra—.
Sí existe el riesgo.
Una semilla mágica podría… desequilibrar todo.
Puede crear personas con poder que no deberían tener tan rápido.
Por eso mi mundo es muy cuidadoso con cómo se usa la magia.
Tsunade estrechó los ojos.Le gustaba que el niño entendiera la gravedad de las cosas.
—Bien.
Quiero una demostración —exigió, cruzando los brazos—.
Muéstrame magia.
Andrés sintió el alma abandonar su cuerpo.
Había estudiado apenas ayer.Un repaso rápido de principiante.Y apenas iba a entrar a la escuela mágica en una semana.
Solo sabía un hechizo básico y ni siquiera lo dominaba del todo.
Pero era eso o no decepcionar a la futura Hokage.
Tragó saliva.Respiró.Metió la mano en su mochila dimensional.
Y sacó su varita.
Shizune dio un saltito al verla.Tsunade solo levantó una ceja.
Andrés levantó la varita, con la mano temblorosa por los nervios.
—S-Solo sé un hechizo… —admitió—.
Soy estudiante primerizo.
Apenas voy a entrar a la escuela.
Tsunade parpadeó.
—¿Qué?
¿A tu edad sigues estudiando?
Andrés asintió y, ahora sí, añadió la parte que faltaba: —Sí… y es que la educación funciona distinto.En el lado no mágico vamos a la escuela normal por muchos años, desde niños hasta casi adultos, aprendiendo ciencias, matemáticas, historia… cosas comunes.Pero en el lado mágico es diferente: no empiezas desde pequeño.Primero te crías como cualquier niño normal, sin usar magia ni entrenarla, y cuando cumples once… ahí es cuando te aceptan en la escuela mágica.Por eso yo apenas voy a entrar.
Allá es normal empezar a esa edad.
Shizune se inclinó hacia adelante, sorprendida.
—¿Subestiman…?
Pero dijiste que el lado no mágico domina el mundo… —Sí.
—Andrés asintió—.
Tienen armas que disparan pedazos de metal tan rápido que un ninja promedio no podría esquivarlo.
Bombas que pueden destruir ciudades enteras.
Cosas que rivalizan con las bestias con cola.
El lado mágico es poderoso… pero su tecnología está muy, muy atrasada.
Tsunade y Shizune se quedaron inmóviles.
¿Un mundo dividido?¿Armas que podían rivalizar con los Bijuu?¿Una civilización no mágica más avanzada que la mágica?
Era demasiado para procesar.
Andrés, sin querer prolongar más su agonía, levantó su varita.
—Bueno… aquí voy.
Inspiró hondo.
—Lumos.
La punta de la varita se encendió con una luz blanca, suave y pura, flotando estable.Como una linterna hecha de magia.
Tsunade abrió los ojos con un raro brillo de fascinación.Shizune se tapó la boca para no gritar.
Y Andrés suspiró, aliviado de que no explotara nada.
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