Mundo Bestial Las joyas de la Sirena - Capítulo 35
- Inicio
- Todas las novelas
- Mundo Bestial Las joyas de la Sirena
- Capítulo 35 - Capítulo 35: Capítulo 35 Bajo la mirada de todos
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
Capítulo 35: Capítulo 35 Bajo la mirada de todos
—Nunca lo haría —dijo Kael’thar con voz firme.
Merea lo miró en silencio unos segundos antes de hablar.
—Entonces… ¿por qué te fuiste así?
Kael’thar no respondió de inmediato. Se acercó a ella y, para sorpresa de Merea, se arrodilló frente a ella.
—Dame tus manos.
Merea parpadeó, confundida, pero obedeció sin pensarlo demasiado. Sus manos quedaron expuestas, aún enrojecidas. Kael’thar sacó el pequeño frasco de pomada y comenzó a aplicarla con cuidado, sus dedos grandes moviéndose con una delicadeza que contrastaba con su tamaño.
—Esto ayudará a sanar —dijo—. No dejará marcas.
Merea lo observó, comprendiendo al fin.
—Oh… ahora entiendo.
Su voz fue suave.
—Solo quería ser una buena hembra para ti —admitió—. Quería ayudar.
Kael’thar se levantó y la miró directamente.
—No tienes que demostrarme nada, Merea —dijo con seriedad—. Ya haces más que suficiente por la aldea.
Se giró un poco, pensando.
—Contrataré a unas hembras para que ayuden en casa. Y nos mudaremos. Esta casa es pequeña… antes casi no venía, solo dormía aquí por trabajo.
Merea asintió lentamente. Entendía su preocupación. Si para él, ayudar a sanar a la tribu ya era suficiente, entonces estaba bien.
Cuando Kael’thar fue a sentarse, una pequeña bolsa cayó de su ropa.
Las hierbas de Nerai.
Kael’thar la levantó con rapidez, visiblemente nervioso. Merea lo observó en silencio.
—¿Eso es para mí? —preguntó con curiosidad.
—No —respondió demasiado rápido—. Es para mí. Creo que… quiero enfermarme.
Se sonrojó aún más.
Nunca se había enfermado en su vida, pero no podía decirle la verdad. Decidió cambiar el tema de inmediato.
—Comamos —dijo—. Luego iremos al mercado.
Merea no preguntó más. No le correspondía.
Después de desayunar, Merea se preparó. Eligió uno de sus vestidos, sencillo pero elegante, sandalias delicadas y recogió su largo cabello en una coleta alta, dejando su espalda descubierta.
Cuando salió, Kael’thar ya la esperaba.
Se quedó completamente inmóvil.
Es mi hembra…
Era hermosa. Más de lo que recordaba. Por un instante, la idea volvió con fuerza.
Si hago lo que dijo Nerai… podríamos tener cachorros.
Se prometió que al regresar tomaría la medicina.
Kael’thar se transformó.
La pantera negra apareció ante ella, enorme, majestuosa, con el pelaje brillando bajo la luz. Merea quedó sin palabras.
—Sube —dijo su voz grave—. Te llevaré. Lleva mi ropa.
Merea asintió, guardando las prendas en su anillo espacial junto con una bolsa de piedras.
—¿Esto también es dinero? —preguntó curiosa.
—Sí.
Ella decidió preguntar el valor después.
Cuando terminó, se dio cuenta del problema.
—Kael’thar… eres muy grande —dijo con timidez—. ¿Puedes agacharte?
La pantera se recostó completamente en el suelo. Aun así, subir no fue fácil.
—Vamos —dijo Merea, abrazando su enorme cuerpo con cuidado.
—No iré rápido —respondió él—. Quiero que disfrutes la vista.
Mientras avanzaban, no notaron la figura entre los árboles.
Rhazek los observaba desde lo alto.
Lo vi claramente.
Cuando ella estaba lejos, no había tótem. Cuando lo tocó… apareció.
—¿Qué es ella…? —murmuró—. Esto no es normal.
Su desconfianza creció.
—La vigilaré más —decidió—. Pero no hoy.
Al otro lado de la aldea, Karessa y su padre Karel también se dirigían al mercado.
Karessa no sabía que Merea estaría allí.
Durante el camino, Kael’thar le fue mostrando los límites de la tribu.
—Esto ya no nos pertenece —explicó—. Más allá es territorio neutral.
Luego su tono se volvió serio.
—Si algún día vienes sola, no lo hagas sin compañía. Hay grupos de errantes… hombres bestia que cometieron delitos.
Merea lo escuchó atentamente.
—Algunos secuestran hembras —continuó—. Existen cuevas… casas rojas. Las venden allí.
Merea tragó saliva.
—Si sales, lleva a uno de mis hombres contigo —dijo—. Y pronto… tendré que irme.
Esa última frase quedó suspendida en el aire.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com