Mundo Bestial Las joyas de la Sirena - Capítulo 5
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- Capítulo 5 - 5 Capítulo 5 La joya que despertó en la cascada
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5: Capítulo 5 La joya que despertó en la cascada 5: Capítulo 5 La joya que despertó en la cascada La costa del mundo exterior era distinta a todo lo que Merea había imaginado.
El océano se volvía más áspero al acercarse a tierra firme, como si dudara antes de tocarla.
La sal cambiaba, el sonido de las corrientes se mezclaba con el canto de aves desconocidas y, más allá de los acantilados, se alzaban bosques espesos cargados de una energía viva y salvaje.
Merea llegó hasta una ensenada oculta, donde el mar se rendía ante un río de agua dulce.
Allí, con solo un pensamiento, su cuerpo respondió a su voluntad.
La cola escamada se desvaneció suavemente y dio paso a piernas largas y firmes.
La transformación no causó dolor; era tan natural como respirar.
Caminó descalzo entre raíces y musgo, guiada por un sonido constante: Agua cayendo.Una cascada.
El lugar parecía apartado del mundo, protegido por la espesura del bosque.
Tras la cortina de agua, Merea descubrió una laguna escondida, circular, rodeada de paredes de roca cubiertas de plantas fosforescentes que iluminaban el espacio con un resplandor suave y azulado.
Era hermoso.Silencioso.Seguro.
—Aquí estaré… por ahora —susurró.
Se adentró en la laguna y dejó que el agua la envolviera.
Su forma cambió nuevamente, esta vez sin prisa, sin urgencia.
La cola de sirena emergió, resplandeciente, reflejando tonos perlados que parecían absorber la luz viva del lugar.
Merea nadó hasta una roca plana en el centro de la laguna y se sentó sobre ella.
El agua le llegaba a la cintura, tibia, tranquila.
Tomó un peine sencillo de su anillo espacial y comenzó a cepillar su cabello rubio dorado, aún húmedo, dejando que cayera en una cascada brillante por su espalda.
Entonces cantó.No pensó en nadie.No pensó en reinos, ni promesas, ni joyas.Solo dejó que su voz fluyera.
Era una melodía antigua, heredada del océano profundo, una canción sin palabras claras, cargada de emoción: nostalgia, curiosidad, un anhelo suave y persistente que nacía desde lo más profundo de su pecho.
La laguna respondió.Las plantas brillaron con más intensidad, el agua vibró suavemente… y alguien más escuchó.
Él caminaba por un sendero estrecho entre la maleza, cada paso cuidadoso y silencioso.
Sus sentidos estaban alerta; el bosque estaba vivo, susurrando entre hojas y ramas.
Pero un sonido destacó entre todos los murmullos: una melodía clara, envolvente, imposible de ignorar.
Su instinto lo llevó hacia la fuente, como si algo dentro de él reconociera la esencia que la producía.
Cada paso lo acercaba a un resplandor azulado que iluminaba la vegetación.
La luz de la laguna se reflejaba en sus ojos intensos, y su respiración se volvió más medida, contenida, mientras su corazón latía con una mezcla de precaución y fascinación.
Al apartar la cortina de agua, su figura se detuvo.
Allí estaba ella.
De espaldas.Cepillando su cabello mojado mientras cantaba.
Su forma era etérea y peligrosa, y la luz fosforescente delineaba cada curva con suavidad.
Los músculos tensos bajo su piel denotaban fuerza y agilidad, pero lo que más lo impactó fue la armonía perfecta entre su fragilidad y poder.
Un latido profundo recorrió su pecho.
Instintivo.Como si algo antiguo dentro de él despertara.
No sabía quién era.No sabía de dónde venía.
Pero en ese instante comprendió algo irrefutable: aquella sirena no era una simple criatura del mar.
Era una joya.
Y sin darse cuenta, había cruzado el primer hilo invisible que uniría su destino al de Merea.
En el agua tranquila, la canción continuaba.Y el mundo, silencioso, observaba cómo comenzaba la primera unión.
REFLEXIONES DE LOS CREADORES KinethN cada 24 horas subire un capitulo nuevo espero te guste esta historia
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