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Mundo de los Ciclos: Li Tian - Capítulo 50

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50: BATALLA 50: BATALLA —¡Comiencen!

La voz del anciano Zhuo aún resonaba en el aire cuando Li Tian se lanzó hacia adelante como una flecha disparada desde una ballesta celestial.No hubo vacilación.

No hubo tanteo.

Solo acción pura.

Su espada de madera cortaba el aire con una velocidad sorprendente para alguien de su edad, como si su cuerpo hubiera nacido para ese instante.

Cada paso que daba levantaba pequeñas nubes de polvo del suelo endurecido del campo de entrenamiento.

Los ojos de los discípulos se abrieron como lunas llenas.

—¡¿Ya atacó?!

—susurró alguien.

—¡¿Tan rápido?!

En cuestión de un latido, Li Tian estaba frente a su oponente, y su espada descendía como una sombra, buscando el hombro derecho con precisión.

¡CLACK!

El sonido de madera contra madera retumbó por el campo como un trueno contenido.

Li Kang había logrado bloquear el golpe.

Sosteniendo su lanza en posición horizontal, detuvo el ataque con ambos brazos.

Sus ojos se abrieron por la sorpresa.

No por el golpe en sí… sino por la fuerza que lo acompañaba.

“¡¿Qué… qué clase de poder es este?!” Pero no tuvo tiempo de pensar.

La energía detrás de aquel ataque lo empujó hacia atrás como si un carnero espiritual lo hubiese embestido.Su cuerpo se elevó del suelo por un instante —¡volando!— y cayó con torpeza unos metros más atrás, arrastrando tierra con su espalda.

El impacto hizo temblar el polvo bajo sus pies.

Un murmullo colectivo brotó entre los espectadores.Li Kang había sido mandado a volar… con un solo golpe.

—¡No puede ser…!

—¡Ni siquiera tuvo tiempo de usar una técnica con la lanza!

—¿Ese es… Li Tian?

Antes de que nadie pudiera siquiera parpadear, Li Tian ya estaba en movimiento otra vez.

No esperó a que su oponente se recuperara.No dudó.No ofreció misericordia.

“Esto no es crueldad.

Esto es batalla.” Li Kang apenas había comenzado a girarse sobre su costado, intentando levantarse con torpeza, cuando una sombra cayó sobre él.

—¡HAAAH!

—gritó Li Tian mientras su pierna descendía en una patada directa al rostro.

¡THUMP!

La madera crujió ligeramente al vibrar por el impacto, pero fue el cráneo de Li Kang lo que resonó con fuerza al chocar contra el suelo una vez más.El joven fue arrojado como una bolsa de arroz vacía, girando por el aire hasta estrellarse a varios metros de distancia, dejando marcas visibles en la tierra.

Y en el campo… se hizo silencio.

Ni un solo miembro del clan, discípulo, sirviente, ni siquiera el anciano Zhuo habló.

Li Tian, aún en posición de combate, bajó lentamente la pierna y giró la muñeca, haciendo que la espada de madera trazara un pequeño círculo en el aire.

Su expresión no mostraba arrogancia.Solo determinación.

Yuan’er, desde su posición en la sombra del pabellón, llevaba una mano apretada contra su pecho.No por miedo.Sino por orgullo.

“¡Hermano Tian… es fuerte!” Su qi, aunque aún en etapas tempranas, vibraba con emoción.

Como si su propio cuerpo reconociera que estaba presenciando el nacimiento de una nueva estrella dentro del clan.

A su alrededor, los discípulos más veteranos intercambiaban miradas de sorpresa, e incluso algunos ancianos cercanos al lugar habían detenido su meditación para observar.

Uno de ellos murmuró: —Ese niño… ¿está en la cuarta etapa de Refinamiento Corporal?

Otro asintió con gravedad.

—Sin duda.

Y su control del cuerpo… está por encima de la mayoría en su nivel.

Pero nadie dijo nada en voz alta.El combate no había terminado.Y aunque uno ya caía, aún no había pronunciado las palabras que marcaban la derrota.

El anciano Zhuo, con los brazos cruzados y los ojos entrecerrados, observaba en silencio.

“Un ataque directo.

Un segundo para presionar.

No permitió contraataque.

Tiene talento… pero también entiende lo que significa una pelea verdadera.” No elogió en voz alta.

No se inmutó.

Pero en su corazón, marcó con tinta invisible un nombre que tal vez… pronto resonaría más allá del segundo pabellón.

El cuerpo de Li Kang seguía tirado en el suelo, cubierto de polvo, jadeando como si cada respiración doliera más que la anterior.

Sus dedos temblaban mientras intentaba incorporarse, con el rostro manchado de tierra y una delgada línea de sangre saliendo de la comisura de sus labios.

Y frente a él, como un tigre que ni siquiera se molesta en rugir porque sabe que ha ganado, estaba Li Tian, con la espada de madera descansando al hombro y una sonrisa torcida en el rostro.

—¿No que eras muy fuerte?

—dijo burlonamente, con voz cargada de ironía.

La frase cayó como una bofetada en el orgullo de Li Kang.Los discípulos alrededor se removieron.

Algunos rieron en voz baja.

Otros hicieron gestos de sorpresa.Pero todos miraban a Li Kang con algo que él no podía soportar: lástima.

Temblando, Li Kang apretó los dientes y murmuró: —Eres… eres un cultivador… Sus palabras no fueron un insulto ni una excusa.Fueron un reconocimiento amargo de una verdad que le golpeaba más que cualquier patada.

Y esa frase… encendió a los presentes.

—¡¿Qué?!

—exclamó un discípulo del segundo pabellón—.

¿Li Tian ya está cultivando?

—¿A esa edad?

¡Pero no tiene ni ocho años completos!

—¡Eso es imposible!

¡Nadie empieza antes de los ocho, ni siquiera en los clanes grandes!

Incluso algunos ancianos que observaban desde las terrazas alzaron una ceja, sorprendidos.

Pero no todos se sorprendieron.

El anciano Zhuo, con los brazos cruzados y la mirada calmada, no reaccionó en lo absoluto.

Ya lo había visto.

Ya lo había sentido.

Desde el primer golpe, su experiencia le había susurrado lo que los demás apenas descubrían.

“La cuarta etapa de Refinamiento Corporal… y antes de los ocho años.

Este niño no solo es precoz, es peligroso.” En el centro del campo, Li Tian alzó una ceja con fastidio.

—Sí, ¿y qué?

—respondió, como si le hubieran preguntado si prefería arroz o pan.

Su tono despreocupado, como si estar cultivando antes de la edad promedio fuera algo sin importancia, encendió aún más la humillación de Li Kang.

La gente no sabía qué lo enfurecía más:¿Ser derrotado?¿Ser ridiculizado?¿O darse cuenta de que Li Tian ni siquiera lo consideraba una amenaza?

Fue entonces cuando, jadeando, Li Kang metió la mano en su túnica interior.

Sus dedos se cerraron sobre algo fino, sellado en papel espiritual.

Talismanes.

La multitud enmudeció al ver cómo sacaba cuatro pequeños trozos de papel con runas débiles pero reconocibles.

Eran de bajo nivel, probablemente encantamientos de refuerzo que cualquiera en el clan podía comprar si tenía los puntos suficientes.

Los desplegó con manos temblorosas y, sin dudar, los presionó contra su lanza de madera.

Las runas se activaron con una leve chispa dorada, absorbiéndose en el arma, que brilló con un leve resplandor antes de estabilizarse.Era una luz tenue, pero en un combate como este… bastaba para cambiar el flujo.

—¿Qué está haciendo?

—preguntó una discípula, sorprendida.

—¿Va a usar talismanes en un combate entre novatos?

—¡Eso está permitido si no se rompe el cuerpo del oponente!

Lo dijo el anciano Zhuo.

Y el anciano, en efecto, no dijo nada.

No intervino.No alzó la voz.Solo observó, permitiendo que el campo de entrenamiento revelara los corazones de quienes pisaban su polvo.

Li Kang alzó su lanza, ahora con un brillo débil recorriéndola como un hilo dorado.Sus ojos estaban encendidos.No por valentía.

Por rabia.

Con un grito que mezclaba desesperación, furia y orgullo herido, se lanzó directamente hacia Li Tian, levantando su lanza encantada como si fuera la espada de un general ancestral.

La lanza de madera, reforzada con talismanes, brilló como si tuviera vida propia cuando Li Kang cargó con toda su rabia.Sus gritos, más que marciales, eran el eco de su orgullo herido.

Li Tian no retrocedió.

Alzó su espada de madera y la posicionó con firmeza.

Ya sabía lo que enfrentaba.

Ya había sentido el poder amplificado por los talismanes antes.

Pero no se dejó intimidar.Era un cultivador.Y ahora más que nunca… lo demostraría.

¡BOOM!

El choque fue brutal.Su espada tembló, y su cuerpo fue lanzado como una piedra por la fuerza potenciada del golpe.Rodó varias veces por el suelo, sintiendo cómo los músculos le ardían por la fricción y el impacto.

Pero no cayó.Se levantó.

Y así, comenzó un intercambio feroz.Golpes cruzados.Defensas rotas.Rodillas dobladas.Ambos jóvenes fueron lanzados una y otra vez, como si el campo de entrenamiento los escupiera y los atrajera de nuevo.

El ambiente se llenó de jadeos, tierra suelta y gritos entrecortados.

Pero entonces… ocurrió un error.

Li Kang bajó la guardia por una fracción de segundo.

Y Li Tian lo vio.

Con un rugido, se impulsó hacia adelante y conectó un golpe preciso con la espada de madera, directo a las costillas de Li Kang.

¡THWACK!

El sonido seco fue suficiente para que los discípulos presentes se encogieran.Li Kang fue arrojado como una hoja al viento, cayendo de espaldas y quedando completamente aturdido.

Li Tian alzó su espada para terminar el combate.

“Si lo golpeo una vez más, caerá… solo falta esto.” Y justo cuando la espada bajaba, ocurrió lo inevitable.

[¿DESEA ESTABLECER UN NUEVO PUNTO DE GUARDADO?] [SÍ] [NO] Li Tian frunció el ceño.

Ya conocía esta ventana.

No era la primera vez que el sistema aparecía.

“¿Ahora?

¿En medio de esto?” La caja flotante brillaba con suavidad frente a él, bloqueando parte de su vista.

No era invasiva, pero sí lo suficiente como para distraer.

Y en esa fracción de segundo… Li Kang reaccionó.

Sin pensar, aún aturdido pero furioso, lanzó una estocada torpe pero poderosa, directa al abdomen de Li Tian.

¡CRACK!

El golpe atravesó su defensa, golpeando con fuerza en su estómago.El mundo se volvió borroso.Sus piernas cedieron.

“No otra vez…” Sus dedos, moviéndose por instinto, presionaron el cuadro brillante.

[SÍ] Y entonces… todo se oscureció.

Li Tian cayó, desmayado.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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