Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Mushoku tensei: Hitogami me quiere muerto, lo matare. - Capítulo 11

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Mushoku tensei: Hitogami me quiere muerto, lo matare.
  4. Capítulo 11 - 11 Capitulo 10 10⁰ cumpleaños
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

11: Capitulo 10: 10⁰ cumpleaños 11: Capitulo 10: 10⁰ cumpleaños Eris se había estado comportando de forma extraña desde hacía unas semanas, pero Rudeus no le dio importancia.

Continuó con sus clases y logró que Ghislaine lanzar hechizos sin canto con mayor facilidad.

Eris, por supuesto, no se quedó atrás, incluso se estaba esforzando más que antes.

Su dedicación la llevó a lanzar hechizos de rango avanzado sin canto, algo que solo el y Sylphiette habían logrado.

—Muy bien, Eris, has mejorado mucho —dijo Rudeus con una sonrisa.

—¡Todo es gracias a ti, Rudeus!

—respondió ella, sonrojándose ligeramente.

Ya había pasado un año desde la fiesta de cumpleaños de Eris, y él también había avanzado a grandes pasos.

Dominaba por completo el idioma del Dios Bestia y a medias el del Dios Demonio.

Además, había logrado controlar el maná de tal manera que podía enviar impulsos de aire que, en forma de ráfagas, podían alejar o atraer objetos.

Combinado con su enfoque anterior, ya podía hacer lo que tanto anhelaba.

Durante un combate de práctica con Ghislaine, ella logró hacerle soltar su espada, pero Rudeus usó su nuevo truco para atraerla de vuelta con una corriente de aire, bloqueando justo a tiempo el siguiente corte.

—Eso fue increíble, ¿cómo hiciste eso?

—preguntó Ghislaine con sorpresa.

—Es mi nuevo proyecto —respondió Rudeus— Con magia de viento, usarla en combate sin canto es muy fácil.

Su tiempo de formación es casi nulo, ya que el aire está en todos lados— —Ya veo… esa será una táctica impresionante en batalla —dijo Ghislaine con una sonrisa satisfecha —Con eso, definitivamente alcanzarás el rango Rey algún día— —Gracias— —————————————————— —Oye, Rudeus…

—dijo Eris una tarde, mientras descansaban después del entrenamiento con Ghislaine —¿Por que trabajas en la mancion?— —¿Eh?

Ah… es por que tengo que ahorrar para poder pagar 2 colegiaturas —respondió él, sonriendo de forma algo distraída.

Eris frunció el ceño, Rudeus bajó la mirada con una pequeña sonrisa nostálgica— Si todo sale bien, cuando cumpla doce años podré viajar a la Universidad Magica de Ranoa— —¿Universidad?

—repitió Eris, curiosa.

—Sí.

Es el lugar donde enseñan magia avanzada, la mejor del continente.

Y…

también quiero volver a ver a Sylphiette, es una amiga y la principal razon para buscar trabajo, si no estubiera ella solo le hubiera pedido a mi padre que me pagara mi colegiatura— Rudeus suspiró, recordando— Le prometí que algún día estudiaríamos juntos— Eris se quedó en silencio.

Su pecho se sintió extraño, pesado.

—Ya veo…

—murmuró, intentando sonar normal, aunque su voz tembló un poco.

Durante el resto del día no dijo mucho.

En el entrenamiento siguiente, sus ataques eran más rápidos y fuertes de lo usual, tanto que incluso Ghislaine notó el cambio.

—¿Qué te pasa, Eris?

Estás más agresiva que de costumbre —preguntó su maestra con una clara confusion, Eris no era así, si estubiera molesta lo diria.

—¡Nada!

—respondió con el rostro rojo—.

¡Solo quiero volverme más fuerte!— Más tarde, mientras Rudeus escribía en su habitación, Eris se apareció sin avisar.

—¿Qué haces?— —Solo reviso mis notas…

y calculo cuánto necesito para el viaje y la comida— Eris se cruzó de brazos y lo miró con una expresión que intentaba ser indiferente, pero sus mejillas delataban su enojo.

—Entonces… ¿de verdad te vas a ir?— —Aún falta bastante, pero sí, ese es el plan —respondió Rudeus con calma.

Hubo un silencio incómodo.

—…Tonto —susurró Eris, girando la cabeza para que no viera su cara.

—¿Eh?

¿Dijiste algo?

—¡Nada!

—respondió, saliendo apresuradamente del cuarto con el rostro encendido en una mescla de molestia y resignación.

Rudeus la miró irse y suspiró.

—A veces no entiendo qué le pasa…— Desde ese día, Eris comenzó a buscar cualquier excusa para pasar tiempo con él, entrenar más, practicar lectura, incluso ayudarlo con sus notas de magia.

Pero cada vez que escuchaba el nombre Sylphiette o algo que estubiera relacionado su corazón ardía y un dia simplemente exploto.

—¡Sylphiette esto, Sylphiette lo otro, ya me estas artando!— Eris le dijo antes de salir de la habitacion de Rudeus.

No lo entendía del todo, pero una cosa era segura, no quería que Rudeus se fuera, y mucho menos con Sylphiette.

Desde entonces Eris se enojaba con él frecuentemente, pero siempre se le pasaba.

Era como si ella no pudiera enojarse con él por mucho tiempo, y él naturalmente lo dejaba pasar.

“La pubertad le esta pegando duro….” ———————————————— Rudeus notó pequeñas cosas desde esa mañana.

Eris se comportó más raro….

de lo habitual, se escondía y no se dejaba ver.

Parecía preparar algo y no sabía qué era, o eso creí hasta que revisé la fecha y me di cuenta de que hoy era mi cumpleaños.

“El tiempo pasa y me hago más viejo…” Suspiré Supongo que realmente me gané su cariño si se esforzaba tanto en ocultarlo, así que decidí dejarla ser feliz e hice como si no supiera nada.

Me quedé en mi habitación, esperé el momento… y llegó.

—Joven amo Rudeus, disculpe, la cena está lista —dijo una mucama.

Yo solo asentí, fingiendo no saber de la sorpresa.

——————————————— —¡Joven Rudeus, te deseamos un feliz décimo cumpleaños!

—dijeron al unísono la familia Boreas y el personal de la mansión.

—¡Rudeus, es para ti!

—dijo Eris, sonrojada, mientras me extendía un ramo de rosas.

Yo solo me sorprendi y pense.

“Supongo que debería dar un buen show… jejeje.” *Solloso* —Pe-perdonen, es solo que…

esto es nuevo para mí.

Yo siempre fui tan diferente, y tenía miedo de que no me quisieran aquí.

Yo-yo…

—mi actuación, por supuesto, era impecable… demasiado impecable.

—¡¡A las armas!!

¡Vamos a la guerra con Notos!

¡Mataré a Philemon y Rudeus será la nueva cabeza!

—gritó Sauros antes de ser derribado y sacado por Phillip de la sala.

—No te preocupes, ¡te hemos preparado una gran sorpresa!

—dijo Eris.

—¿E-en serio?

¿Mi familia vendrá?

—decidí apostar todo a eso, si no, ¿qué más podría ser?

—E…

no, en realidad ellos no pudieron venir.

La cantidad de monstruos obligó a Paul a quedarse y tu madre se enfermó… ¡levemente, claro!

No te preocupes, pero…

—Eris pasó de un semblante apenado a uno más resignado, cuando unos sirvientes se hicieron a un lado una voz familiar asaltó mis oídos.

—¡Rudy!

—dijo Sylphiette corriendo a mi con los brazos extendidos.

—¡Sylphiette!

—me sorprendí, pero recibí su abrazo con ganas.

Era la primera vez que la veía en mucho tiempo.

—Me alegro de verte, Sylphiette.

¡Te extrañé mucho!

—Yo también —respondió con un tono muy alegre.

La gente a nuestro alrededor se conmovió por el reencuentro entre los dos, pero Hilda, la madre de Eris, decidió intervenir para ayudar a su hija y darle una ventaja en esta posible guerra del amor.

—Rudeus, ahora eres uno de nuestros hijos.

Por favor, cásate con Eris y únete oficialmente a la familia —dijo con una sonrisa.

“¿¡Qué!?

Pensé que me odiaba…” pensé, mientras Hilda me abrazaba antes de que Phillip volviera a sacar a otro miembro de la familia para evitar escandalos.

Eris, a lo lejos, me miraba fijamente.

Era claro que esperaba una respuesta.

Y entonces me di cuenta: “Con que por eso actuaba tan raro… vaya que a veces soy denso.” La chica claramente estaba enamorada de mí y quería saber si me oponía o aceptaba, pero no le daría el gusto tan fácil.

Suspiré antes de que Eris se me acercara y dijera: —Rudeus, tengo una sorpresa.

Es un gran regalo para un gran mago —expreso, mientras Alfons, el mayordomo principal, me extendía un artículo envuelto en una fina tela.

Sylphiette, a mi lado, soltó un suspiro de asombro con solo ver la tela de alta calidad.

Yo abrí lentamente el regalo, contemplando el hermoso báculo que estaba adentro.

Su madera fina y oscura era sin duda hermosa, y la piedra azul en la parte superior simplemente lo hacía demasiado elegante y refinado.

—Esta es Aqua Artia, un báculo finamente creado con la mejor madera de Trent y la piedra mágica de un dragón de agua.

Es una obra del mejor fabricante de báculos de todo Asura —terminó el mayordomo.

Yo solo miré mi nuevo báculo impactado y me limité a acercarme y abrazar a Eris con fuerza.

—Muchas gracias, Eris.

Sé que esta fue tu idea.

Sin duda es mi nueva posesión más valiosa— ———————————————— La fiesta sin duda fue grandiosa, y Eris y Sylphiette sorprendentemente se llevaron un poco bien.

Pero era hora de que me fuera a dormir.

—Joven Rudeus —empezó Phillip justo antes de que me retirara, y diciendome algo que iso que todo encajara, incluido la indiferencia inicial de Hilda.

Me contó la situación de la familia Boreas, que en esencia consistía en evitar guerras por la disputa para ser cabeza de la familia, secuestrando a todo hijo varón de los Boreas.

Eso había significado quitarle a Hilda dos hijos.

—Ahora dime, Rudeus, ¿me podrías hacer el favor de casarte con Eris y liderar a los Boreas?

Mi familia necesita esto, ¿sabes?

Tal vez podríamos recuperar a nuestros hijos…

—dijo con voz cansada.

—Lo lamento.

Sé que Eris está enamorada de mí, y sé que usted lo sabe, pero no pienso forzar nada.

Sin embargo, si llego a enamorarme de ella, lucharía con uñas y dientes por ella y por su familia, señor Phillip —respondí con firmeza.

Phillip no estaba solo sorprendido, sino impactado, mi deduccion lo dejo perplejo y mi convicción solo ayudo a dejarlo inmóvil.

Al ver que no respondería, simplemente me despedi con respeto y me fui a dormir.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo