Mushoku tensei: Hitogami me quiere muerto, lo matare. - Capítulo 12
- Inicio
- Todas las novelas
- Mushoku tensei: Hitogami me quiere muerto, lo matare.
- Capítulo 12 - 12 Capitulo 11 Hitogami está al acecho
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
12: Capitulo 11: Hitogami está al acecho 12: Capitulo 11: Hitogami está al acecho Rudeus acababa de terminar su charla con Phillip y se dirigía a su habitación, solo para encontrarse con Sylphiette y Eris discutiendo.
—¡Él va a ser mío!
¡Tú recién lo conoces desde hace dos años!
—le gritó Sylphiette a Eris antes de darse cuenta de que yo había entrado.
—Eh-ep, yo-yo…
¡no dije nada!
—dijo la tímida peliverde, con un sonrojo imposible de no ver.
—Jejejeje —se rió Eris, tapándose la boca para disimular un poco.
Ellas estaban hablando de Rudeus antes de que ambas se dieran cuenta de que sentían lo mismo, y comenzaron a discutir entre las dos.
Rudeus simplemente suspiró y preguntó: —Ya es muy tarde, ¿qué hacen en mi habitación?— Sylphiette rápidamente sacó una pequeña cajita y se la extendió a Rudeus.
—Es para ti, Rudy —dijo suavemente.
Rudeus abrió la caja, y en ella estaba una pulsera con una pequeña gema verde y grabados en madera.
—Yo también estuve ahorrando.
Trabajé ayudando con la magia que me enseñaste, además logré llegar al rango Santo —eso sorprendió a Rudeus.
Él y ella compartían a menudo un pequeño libro en el cual había escrito todos los hechizos que hizo.
Ahora que recordaba, ella fue la última que lo tuvo antes de que se lo llevaran a Roa.
—¡Felicidades, Sylphiette!
Eres muy talentosa —dijo Rudeus, dándole palmaditas en la cabeza, lo que la hizo sonrojar y a Eris molestar.
—Bueno, Eris, no creo que estés sola para acompañar a Sylphiette, ¿o sí?— —Cla-claro que no.
¡Yo voy a dormir contigo hoy!
Tu familia no está aquí, así que te haré compañía —dijo Eris, algo nerviosa.
“Nunca fue tan audaz ¿será algún consejo de alguien más?” —No es necesario, estoy bien —le dije tranquilamente.
—Por favor, ve a dormir.
Mañana veremos qué puedo hacer con Aqua Artia, sin duda un báculo como ese será impresionante en acción— ———————————————— Era un día nuevo y estábamos los cuatro: Sylphiette, Ghislaine, Eris y yo afuera.
Iba a usar el báculo que me regaló Eris.
—Atrás haré una prueba —dije y las demás escucharon.
Rápidamente usé el báculo para hacer un hechizo de viento como los que había practicado, pero lo que pasó no me lo esperaba.
“¿Qué mierda…?”, fue mi pensamiento, y por las expresiones de Eris, Sylphiette y Ghislaine, ellas también pensaban algo así.
Frente a nosotros, toda la tierra había sido desplazada, el rango era bastante grande, ya que no podía distinguir exactamente cuanta distancia era.
Al final, la tierra acumulada se alzaba mostrando su poder de empuje, pero no pude impresionarme mucho tiempo más, porque Ghislaine me había protegido de un ataque a quemarropa.
El orbe flotante que había estado en Roa incluso desde antes de que llegara era algo a lo que no le había tomado importancia, agregándolo a la rara lista de cosas de este mundo, incluido el castillo de Periguius y esté como una posible causa del orbe.
Pero se fundió en las nubes y oscureció el cielo que seguía cambiando mientras Ghislaine y el atacante misterioso luchaban.
Mi velocidad de visión no podía seguirles el ritmo, apenas lograba distinguir que el atacante era un hombre.
Tenía una máscara, cabello rubio; sin duda la persona más fuerte que vi hasta ahora.
De repente, en un último choque, ambos pararon.
—¿Quién eres?
—dijo Eris.
—Mi nombre es Arumanfi el Radiante.
Por orden de Lord Periguius he venido a matar la fuente de este disturbio de maná —dijo calmadamente.
—¡Joven Rudeus, retrocede y protege a la señorita Eris!
—ordenó alguien.
—Quítate de en medio mujer, si mato a esos niños esté fenomeno podría terminar —respondió el atacante.
—Mi nombre es Ghislaine Dedoldia, estilo Rey de la Espada.
Nosotros no tenemos nada que ver con esto —dijo Ghislaine.
—No te creo.
Esa niña tiene claramente el factor de Laplace, su cabello verde es una prueba de ello —dijo obstinadamente el atacante.
“¿Factor de Laplace?
¿Acaso por eso Sylphiette tiene el cabello diferente a sus padres?… Mierda, quiere matar a Sylphiette.
No lo dejaré; yo lo mataré si es necesario” pensé, pero antes de poder tomar acción Arumanfi se volvió y miró al cielo fijamente, deteniendo sus acciones.
Seguí su mirada y noté que el orbe que estaba fundido en las nubes aún era visible, pero de repente se comprimió.
Arumanfi se teletransportó y nosotros, perplejos, vimos cómo una explosión uniforme se extendía destrozando todo a su paso.
—¡Eris!
—gritó Ghislaine, que estaba más alejada de la explosión.
Eris, Sylphiette y yo, más cerca, intentamos correr, pero Sylphiette tropezó.
Dándome cuenta, empujé a Eris en la espalda, mandándola a volar hacia Ghislaine, y ella la atrapó.
Corrí hacia Sylphiette.
“Tal vez si uso mi cuerpo ella sobreviva” me dije, pero no pude alcanzarla antes de la explosión, y yo, por supuesto, fui el próximo engullido.
———————————————————————————————————————— —Despierta, solecito.
¡Es hora de jugar!— Una voz invadió mis oídos y me hizo despertar.
—¿No hay nadie?
Seguro fue un sueño…— murmuré, mirando alrededor y dándome cuenta de que estaba en un páramo blanco.
—Claro que no es un sueño, soy muy real— Me asusté.
Frente a mí había un hombre que parecía confundirse en el espacio, el era totalmente blanco, de forma casi divina.
Al fijarme en mi mismo bien, noté que tenía mi antiguo cuerpo de diecisiete años, pero mezclado con mi cuerpo actual.
Era como un Rudeus de 17 años con unos rasgos japoneses.
Bajo mis pies había un agua tan clara que apenas se notaba, y un vapor blanco cubría el lugar, tapando mi desnudez.
—Veo que estás muy consternado, jejeje.
No te preocupes, yo soy una deidad Hitogami, el dios humano, hijo mío— —Qué estupideces dices…— respondí, impasible.
—¿No me crees?— —Si eres un dios, definitivamente eres una basura.
¿Reencarnarme solo para dejarme morir así?
Qué chiste.
Sin duda eres un sádico— —Oh, yo no te reencarné, eso es más propio del malvado Dios Dragón.
Él suele manipular a los reencarnados para cumplir su voluntad, ¿sabes?— —¿De qué mierda estás hablando?
Solo déjame disolver mi alma o lo que sea.
Quiero mi descanso eterno— —Parece que estás muy molesto por morir otra vez… solo que, en realidad, aún sigues con vida— —¡Imposible!
Ese rayo de luz lo destruyó todo, levantaba la tierra y arrasaba el terreno.
¡Nada podría sobrevivir a eso!— —Oh, pero sí lo hiciste.
Todos los seres vivos lo hicieron.
Fue más bien una teletransportación colectiva y caótica.
Y tú, amigo mío, tuviste una suerte asquerosa, estás en el continente demonio, en una región casi deshabitada.
Poco más y habrías caído fuera de sus límites— —Entonces, ¿para qué me hablas?
Un dios debe tener muchas responsabilidades… ¿o solo es un título decorativo?— —Qué gracioso eres.
Estoy aquí para ayudarte, nada más.
Te daré un consejo según lo que sé, y luego me iré.
No quiero que mueras tan rápido— Lo mire 2 veses, yo, por mi parte, no podía evitar pensar que era una trampa.
No, definitivamente algo no estaba bien.
Mi instinto me lo gritaba.
—Dame el consejo y vete entonces.
Tu cara realmente es fea— —Ja, como quieras.
Cuando despiertes, verás a un Superd.
Dile que eres tú, Lord Laplace.
Que vea tus reservas de maná para comprobarlo.
Dile que llevarás al continente demonio de nuevo a la gloria, contra los humanos.
No te preocupes, luego traiciónalo si quieres.
Es un súbdito de Laplace en la guerra, y al enterarse de que quien les dio tanto poder ha vuelto, te seguirá sin dudar.
Confía en mí— —Está bien… confiaré en ti.— Hitogami sonrió, acercándose con una calma inquietante.
—Nos veremos pronto, solecito.
Y no olvides sonreír cuando empiece a doler— Antes de que pudiera responder, todo el entorno se quebró como un espejo, y mi conciencia se hundió en la oscuridad.
************************************** Hola a todos, soy el autor.
Quisiera saber si les está gustando mi historia y qué opinan de este nuevo giro.
Este es el punto donde la trama cambiará más: al no estar Eris ni Ruijerd, y con Rudeus siendo confundido con Laplace, él estará completamente solo.
Todo el viaje por el continente demonio mostrará la fuerza de su convicción por vivir… y su deseo de convertirse en el más fuerte.
COMENTEN
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com