Mushoku tensei: Hitogami me quiere muerto, lo matare. - Capítulo 18
- Inicio
- Todas las novelas
- Mushoku tensei: Hitogami me quiere muerto, lo matare.
- Capítulo 18 - 18 Capitulo 17 Hitogami es muy buen manipulador
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
18: Capitulo 17: Hitogami es muy buen manipulador 18: Capitulo 17: Hitogami es muy buen manipulador Desde hace ya un año estamos en la ciudad de Rikarisu, y mis avances han sido grandes.
Logré empezar a usar círculos mágicos para crear hechizos más complejos, y he llegado a poder crear gólems de piedra.
La verdad, no creo usarlos, pero es un buen indicador de mi nivel.
Aunque… ahora me he estancado.
Por eso nos dirigimos a la ciudad Wind Port, el lugar justo al lado del mar y el último paso antes de salir de este continente.
Habíamos ahorrado un buen dinero, lo que significó poder comprar dos lagartos grandes domesticados para transportarnos y también suficientes provisiones para no tener que trabajar casi nada en la siguiente ciudad.
Así podríamos dedicar unos meses a entrenar y, por fin, llegar al continente de Milis.
—————————————————— En medio del camino hacia Wind Port tuvimos que parar a dormir, y en ese sueño me encontré con mi nuevo benefactor.
—Hola, solecito —dijo una voz ya demasiado conocida.
—Hola, Hitogami— —Veo que estás de camino a Wind Port.
Te daré dos consejos y te dejaré descansar.
¿Estás bien con eso?— —¿Uno de los consejos será sobre cómo seguir avanzando con los círculos mágicos?
¿Y cuándo podré conocer a aquel que tiene el arma que usa la gravedad?— —Paciencia —respondió con tono burlón —Y sí, tiene que ver con esas cosas.
En tu segundo día en Wind Port, pasea por la ciudad, en los callejones.
Si ves a un vendedor ambulante vendiendo comida en palillos, estás cerca.
Cómprale todo lo que puedas, y luego pasea recto.
Sé generoso, si ves a alguien mendigando, dale la comida.
Y si es una niña, cree todo lo que diga y acepta su regalo.
Si eres bueno, tal vez te dé dos… jejeje—dijo antes de continuar.
—El segundo consejo es que, en el mismo lugar, misma hora, en 3 días te encontrarás con un encapuchado.
Síguelo hasta las afueras del pueblo.
Él te dejará usar su espada por un tiempo, hasta que entiendas como usa la magia de gravedad.
Luego sigue tu vida, pero haz trampas de gravedad con círculos mágicos esto al final y al cabo te ayudara a crear magia de gravedad real y manejable por ti mismo.
Recuerda ser creativo.
En dos años tendrás que retribuir el favor y entregarle las trampas al hombre para pagar tu deuda— —Gracias… supongo— —Bueno, te dejo dormir.
¡Buenas noches, solecito!
— —————————————————— —¡Waow!
—Kurt estaba impresionado, tal vez vivir en un desierto toda su vida lo hacía fácil de sorprender, al igual que mis otros dos amigos, que miraban el mar con asombro.
—Veo que les está gustando —dije.
—¡Claro!
Esto es lo más increíble que he visto en toda mi vida.
¡Tanta agua!
—exclamó Gablin.
—Hay que ver el gremio de aventureros y buscar una posada, luego entrenaremos unos meses y nos marcharemos al continente Milis— Ellos se miraron antes de exclamar.
—¡Vamos!
— Poco a poco me había convertidoen en el nuevo líder, claro, era normal que pasara, siendo yo el más listo y el más fuerte.
Además, yo les enseñaba a los tres.
A Gablin le enseñe cómo usar maná ademas le isé yo mismo una varita mágica que le ayudó a acortar un poco más sus cantos.
A Bachiro le enseñe a cómo pelear de verdad y no solo tirar golpes al azar, y terminamos comprándole un escudo grande, pronto pudo adaptarse y se volvió un buen tanque para el equipo.
Y a Kurt, que era muy talentoso en el arte de la espada, le enseñe el estilo dios de la espada y el dios del agua, en los que pudo alcanzar el rango avanzado.
———————————————— Era de noche.
Mañana tendría que buscar a la niña de la que me habló Hitogami, esperaba que tuviera algo bueno que ofrecerme.
—¡Hola, solecito!
—susurró la voz etérea.
—¿Oye qué?
¿No habíamos hablado ayer?
—respondí.
—Sí, pero te tengo información adicional.
Tu maestra Roxy está aquí, aunque te pediré que la ignores y evites— —¿Qué?
¿Por qué haría eso?
—pregunté, sorprendido.
—Es simple, hijo mío.
Tienes que dejar que ella vuelva a Rikarisu y, después, que vea a su familia.
Si te ve aquí, no podrá reconciliarse con ellos, se irá al saber que estás vivo y que vienes de ese lugar.
En vez de eso, evita que te vea y así podrá cumplir su destino— —Está bien…
pero no creo que solo por eso me hayas traído aquí— —Eres muy buen detective ¿eh?
Bueno también quiero avisarte que tengo un enemigo— —¿Y quién es?
¿Un anticristo o un rey demonio estilo Laplace?
—pregunté.
—Bueno, no sé si llamarlo así, pero digamos que sí.
Es una mujer de la raza dragón, se llama Erisía.
Tiene un único propósito, y ese es matarme— —¿Qué hiciste tú para ganarte un odio a esa magnitud?
—dije incrédulo.
—No lo sé.
Su padre, su hermano y ahora ella quieren matarme.
Y si eso pasa, todo colapsará— —¿Que si mueres todo acaba?
Pff, tampoco eres tan importante, el mundo seguirá su curso— —En eso te equivocas.
Esto no es un vacío exactamente, es un espacio en medio del mundo de las seis caras.
El lugar donde naciste es una de sus caras, las demas son inhabitables— —¿Y qué pasó con ellas?
—pregunté.
—Fueron destrozadas por la raza dragon.
Probablemente ella busca destruir la última, por eso necesito los círculos.
Formaré una coalición en la que estarán la séptima potencia del mundo, Aleksnader Ryback, y es el quien te dará su espada en unos días.
También estará la tercera potencia, el dios de la lucha, y con suerte conseguiré algunos peleadores más, aunque de menor rango— —¿Por qué me cuentas todo esto?
—pregunté.
—Tú debes saberlo.
Quiero que te tomes muy en serio esos círculos.
Te daré dos ideas, crea uno que, al ser colocado, aumente muchísimo el peso del objeto al que se le aplique, lo más que puedas, y crea otro que pueda emitir campos gravitacionales en puntos fijos— —¿Realmente es tan poderosa?
Esas dos ideas son una locura ¿sabes?—pregunté, preocupado.
—Ella es la segunda potencia mundial, y solo es segunda porque la primera está perdida, fuera del radar— —Ya veo.
Haré todo lo posible, Hitogami— —Bien, hijo mío, hablaremos más en otra ocasión—
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com