Mushoku tensei: Hitogami me quiere muerto, lo matare. - Capítulo 21
- Inicio
- Todas las novelas
- Mushoku tensei: Hitogami me quiere muerto, lo matare.
- Capítulo 21 - 21 Capitulo 20 El segundo Laplace
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
21: Capitulo 20: El segundo Laplace 21: Capitulo 20: El segundo Laplace —Buenas noches, caballeros…— dijo un encapuchado mientras su silueta se dejaba entrever en la luz de la luna.
—¡Quién mierda eres!
—gritó un hombre de la raza bestia, pero de la nada empezaria a flotar y seria estampado contra el suelo, haciéndose solamente una mancha de sangre.
—Q-Qué mierda quieres… —pregunté mientras mis piernas temblaban.
Ese poder era inverosímil.
Había usado magia de gravedad, aquella que yo recién estaba dominando, y solo con ayuda de la Espada de la Séptima Potencia.
Ese hombre la dominaba… y encima tenía más trucos.
-¡Rugido!
—lanso un rugido de raza bestia y yo respondi con un impulso de viento potenciado por el escudo Aqua Artia, pero aún así la magia del rugido bestia no se detuvo y nos paralizó a todos.
—Cálmense, los dejaré vivir.
Después de todo, aún hay un grupo de contrabandistas al que tendrán que matar.
Pero me llevaré a este muchacho, solo serán unos días.
¡Hasta pronto!— dijo antes de, con magia de gravedad, hacerme seguirlo como si fuese una luna y el la tierra, mientras mis amigos y los demas del clan bestia seguían en el piso aturdidos.
———————————————— Kurt Pov: Rudeus había sido secuestrado.Un hombre apareció de la nada y se lo llevó.
Su poder era, sin duda, aterrador.
Cuando volvimos a la aldea nos preparamos de inmediato para ir a buscarlo.
El jefe prometió que nos apoyaría, así que organizamos un equipo de rastreo.
Sin embargo, justo cuando íbamos a partir ,al tercer día, un grupo de contrabandistas que había escapado por estar en Wind Port al momento de nuestro ataque decidió atacarnos.
Imaginamos que era una represalia por destruir su base y matar a sus compañeros.
La ausencia de Rudeus se hizo notar, su magia habría sido clave en una situación así.
Aun así, como ya estábamos listos para enfrentarnos al secuestrador de mi amigo, logramos reaccionar a tiempo gracias estar ya armados y evitar caer ante un ataque tan repentino Al inicio todo marchaba bien.
Podíamos repeler con relativa facilidad a los atacantes, e incluso parecía que terminaríamos con ellos rápido.
Pero todo se fue a la misma mierda cuando apareció un combatiente de un nivel completamente superior en el bando enemigo.
Su poder era enorme.
Vi con mis propios ojos cómo podía pelear contra ocho guerreros bestia de nivel avanzado al mismo tiempo.
Y lo peor de todo, ellos luchaban perfectamente coordinados, tan bien que quizá podrían enfrentarse a un nivel Rey,aunque con algunas bajas, y aun así esa figura misteriosa podía hacerles frente como si nada.
Lo que más inquietud me causó fue que no los mataba.Solo los dejaba fuera de combate con golpes precisos, usando el mango de su espada o ataques que buscaban incapacitar nada mas.
Pero tenía un objetivo.
Y no fue hasta que me sostuvo entre sus manos que lo entendí.
—¿Dónde está Rudeus Greyrat?
—su voz era grave, casi antigua.
—N-No lo sé… —balbuceé.
—Mientes— —¡Te juro que no lo sé!
¡Nadie aquí sabe!
¡Lo secuestraron!— Su mirada me atravesó como una lanza.
Sentí mis piernas temblar sin poder evitarlo.
Su agarre era tan fuerte que pensé que me aplastaría la garganta… hasta que, sin explicación alguna, me soltó.
Cayendo de rodillas, me llevé ambas manos al cuello intentando recuperar el aire.
Esa voz… ese tono… fue ahí cuando entendí que no era una simple guerrera, era una mujer mayor, pero con una fuerza que rozaba lo absurdo.
Se alejó caminando con total calma, como si la batalla no fuera más que un jueguito para ella.
Pero los contrabandistas continuaron su asalto.
No habían terminado.
Yo y mis compañeros seguimos luchando desesperadamente… sin saber que esa mujer no se había marchado realmente.
Seguía allí.Oculta entre las ramas, observando el campo de batalla como una depredadora al acecho.
———————————————— Desperté en una fosa, y frente a mí estaba aquel encapuchado.
—Hola, ¿cómo estás?—empezó.
—¿Quién mierda eres?—pregunta.
—Eso no importa por ahora, pero si quieres una idea de lo que simbolizo… yo soy, y será, la segunda venida de Laplace— —Estás demente?
¿Eres un genocida enfermo o algo asi?— —Claro que no.
Yo no busco matar a los humanos, solo quiero dominar este mundo— —Estás loco.
Aún hay muchos monstruos allá afuera, y no eres ni la Séptima Potencia.
No llegarás muy lejos— —Oh, muchacho, que no sea una potencia no significa que no esté entre los más fuertes— —Lo que sea… ¿qué quieres conmigo?
Si es matarme, hazlo de una vez— —Jajaja, si quisiera lo haría pero esta bien iré al grano, quiero que comas esto —dijo, sacando dos cadáveres de hombres bestia uno doldia y otro adoldia.
—¿Qué?
¡Estás loco!
Nunca comería algo así— —Oh, pero ya lo hiciste, ademas ¿Acaso no quieres poder dominar esa magia sonora del clan bestia?.
Mira, para aprender la magia del rugido de la raza bestia necesitas sus cuerdas vocales.
Y tú, mi amigo, tienes una técnica de absorción en tu factor Laplace.
Si lo usas con sabiduría, podrías ser el ente más poderoso de este mundo.
¡Ahora come!— —No lo haré— —Bueno, supongo que esperaré a que el hambre haga su trabajo— —Puedo liberarme, ¿sabes?— dije para evaluar si el tenia algo más.
—No, no puedes.
Creé este lugar con una barrera que solo se abre con la frecuencia del sonido del rugido bestia perfecto, y solo desde adentro —termino y dejo caer los dos cadáveres antes de empezara a caminar hacia afuera pero se detuvo para decir algo mas.
—Actualmente, un gran conjunto de contrabandistas va a la tribu en la que estabas, y podrían matar a tus amigos.
Solo espero que no lo hagan antes de que te liberes—finalizo antes de marcharse.
Solo miré hacia abajo.
Los dos cadáveres estaban allí, pero decidí esperar, a ver si alguien llegaba para rescatarme, solo eran contrabandistas, sin líder, ellos lo harían y me liberarían…
¿o no?.
Pasaron varias horas.
No llegaron.
Pasó la luna, y termine cediendo.
Ya lo había hecho una vez, y en todo caso él dijo que la barrera se abriría con el rugido, así que, después de comer el cadáver del hombre perro, lance un grito, pero mi garganta sangró.
Canalizar magia a mis cuerdas vocales era fácil, lo que no era fácil era hacer que lo soportaran.
Así que estuve un buen rato usando magia de curación para reponerlas y seguir intentando hasta que lo logré.
-¡Rugido!
—salió fuerte e imponente, pero la barrera no se inmutó.
Entonces me di cuenta, él sabía que lo intentaría, y eso me dejaba solo una opción.
Miré el otro cadáver antes de comenzar mi labor.
———————————————— Llegué cuando la batalla estaba en su clímax.
Kurt, Bachiro y Gablin luchaban hombro con hombro contra un grupo de contrabandistas; los vi retroceder poco a poco, agotados y en peligro.
No podía quedarme mirando.Era el momento perfecto para usar mi nueva habilidad.
—¡Rugido!
—grité con todas mis fuerzas.
La onda expansiva retumbó en el aire, un rugido que no solo sonó, sino que fue sentido.Una habilidad recién aprendida del clan bestia, imperfecta aún…pero suficiente para dejar a tres hombres paralizados, temblando como hojas.
—¡Rudeus!
—exclamó Kurt al verme aparecer.
Los demás me miraron con ojos brillantes, por un instante, creí que correrían a abrazarme, como siempre…Que sonreiríamos por el reencuentro… Pero no hubo tiempo.
Un grito cortó la alegría en seco.
—¡Ah!
—Gablin cayó de rodillas, sin entender lo que había pasado.
Una figura encapuchada había aparecido detrás de él, silenciosa como una sombra.Su espada descendió en un movimiento único, limpio, certero… Gablin se desplomó… Su torso casi dividido.
—¡Qué mierda!
—dije, pero ni siquiera tuve tiempo de reaccionar cuando la mujer apareció frente a mí.
Mi cola Superd salió disparada de mi espalda y bloqueó su primera estocada.
Pero en la segunda, ella usó una fuerza y velocidad abrumadoras, obligando a mi cola a apartarse.
Ahora entendía, era estilo Dios del Agua.Y no un nivel cualquiera…Su técnica fluía con tal precisión que incluso mi extremidad más fuerte cedió ante ella.
Paul no se le acercaba ni de lejos.
Kurt estaba a unos metros, interceptado por varios bandidos.No podía ayudarme.Y él era el único en quien confiaba para apoyarme… Así que me resigné.
Cerré los ojos.No quería morir así.No debía ser así…No podía terminar aquí.
Pero el dolor… no llegó.
“¿Acaso la muerte es tan rápida?” Pero cuando abrí los ojos, Bachiro estaba frente a mí.Me daba la espalda, y de ella sobresalía una espada clavada hasta el pecho.Sus cuatro brazos temblaban, obligando a la mujer a detener la hoja, evitando que la hundiera más.
—No te preocupes, Rudeus… yo la detendré — —Qué valiente… sin duda eres una persona de honor.
Lástima que estás en el bando equivocado —dijo la mujer con frialdad antes de retirar la espada y, en el mismo movimiento,decapitar a mi amigo.
La cabeza de Bachiro rodó por el suelo mientras su cuerpo caía sin vida.
Kurt, que había terminado con los contrabandistas a unos metros, se quedó paralizado.Cayó de rodillas y se tapó la boca, helado ante semejante brutalidad.
No podía hacer nada.
Nadie podía hacerlo.
—Lo lamento, mi señor me pide que te mate.
Nada personal —empezó a levantar su espada, mientras yo seguía con la mente nublada por el shock…Había visto morir a mis dos amigos en un abrir y cerrar de ojos.
Bajó la espada en un movimiento rápido.
Pero la tomé por el filo con mi propia mano ensangrentada…y la rompí con un solo apretón.
La anciana saltó hacia atrás y me miró con asombro.
—Realmente eres lo que mi señor dijo… un monstruo.
Pero eso no importa, morirás de todos modos —escupió con desprecio.
—Maldita perra —respondí entre dientes.
Sentía la sangre latir en mi mano aún cerrada sobre el metal roto.
La ira me ardía en el pecho.
No iba a caer… no después de perder a mis amigos.
—Bueno, te ganaste el saber quién soy…
Yo soy Reida Reia —dijo mientras se quitaba la capucha — Siéntete honrado de morir en mis manos, mocoso— —No me importa quién mierda seas.
¡Morirás!
—escupí lleno de rabia.
—Si tú lo dices, mocoso —respondió secamente.
Reida arrancó una rama de un árbol y, con la punta afilada, le cortó el cuello a un guerrero de Adoldia que intentó atacarla por sorpresa.
Tras rematarlo, sacó de su cinturón una espada mucho más refinada.
—Siéntete orgulloso, no cualquiera me hace sacar mi espada más fuerte — dijo orgullosamente.
Un gruñido salió de mi boca antes de que, apoyado en cuatro extremidades, cargara hacia ella con toda mi fuerza.
Con mi magia de viento logré esquivar el tajo descendente, impulsándome a un lado, y luego la golpeé de lleno en el pecho con otro impulso mágico.
Reida salió volando, pero recuperó el equilibrio en el aire y cayó limpiamente al suelo, sin siquiera levantar polvo.
La gema, sin quererlo, ya estaba activa.
Y para rematar, destapé mi ojo.
Esa mujer era fuerte, y hasta ese momento se había contenido o eso podía decir por como podía incluso aterrizar con tanta elegancia.
No podía permitirme bajar la guardia, necesitaba todo mi arsenal para esta pelea.
—¿Dos ojos de demonio?
—rió, sorprendida pero complacida—.
Pensé que tu parche era porque habías perdido el otro.
Ya me parecía raro que alguien tuviera solo un ojo, y justo ese fuera el de demonio.
—¡Cállate!
—rugí.
Usé magia vocal, pero esta vez infundí maná de fuego en mis cuerdas vocales.Una llamarada salió disparada directo hacia Reida.
Antes, solo el sonido no había sido suficiente para paralizarla… era demasiado fuerte para eso.
Pero esto era fuego.
Y no cualquier fuego, mi fuego.
El aire vibró cuando la explosión se expandió.
En el centro de las llamas, la temperatura fácilmente superaba los setecientos grados.
Ni siquiera un monstruo como ella debería salir ileso de eso.
Ella no perdió tiempo, esquivó mi ataque, pero yo ya estaba sobre ella cuando el choque de su espada contra mi cola resonó con fuerza.
Con una agilidad inhumana, desvió mis golpes mientras seguía bloqueando mi cola con su hoja.
Caímos al duro suelo, dejando un rastro de polvo mientras seguíamos peleando con ferocidad.
Mi fuerza bruta la estaba superando, y al combinar mis golpes con magia de tierra a sus pies y ráfagas de viento directas, apenas le daba espacio para reaccionar.
Fue entonces cuando Kurt, aprovechando una mínima abertura, lanzó su espada directamente hacia Reida.
Ella esquivó por muy poco, pero su mejilla terminó sangrando.—Mocoso entrometido —bramó antes de correr hacia él y clavarle la espada por el lado derecho del estómago, intentando arrastrarla hacia la izquierda para partirlo en dos como a Gablin.
Antes que eso pasara mi cola se interpuso, obligándola a retroceder.
Con mi mano derecha toqué el suelo y una estaca de tierra emergió, haciéndola perder el equilibrio y caer.
Rápidamente formé cinco balas de piedra y las lancé sucesivamente, mientras Reida rodaba por el suelo para esquivarlas.
Aprovechando que aún estaba abajo, salté sobre ella apoyándome con las manos y la cola para impulsar el ataque.
Con la parte sin filo de su espada bloqueó el golpe, pero estaba cediendo, la fuerza de mi cola estaba a punto de aplastarla.
Sin embargo, con la fluidez característica de su estilo consiguió desviar mi ataque, haciendo que la punta de mi cola se enterrara en el suelo a centímetros de su cabeza.
Usó ese impulso para dar un giro hacia atrás y recomponerse.
Luego, con un salto ligero, subió a un árbol, posándose con firmeza sobre una rama.
—Admito que eres fuerte….
Nos veremos en otra ocacion— dijo mientras se agarraba un costado del cuela salia sangre, pues una de mis balas impacto.
Me desplomé.
Kurt estaba herido y empecé a curarlo, pero un dolor agudo en mi pecho me obligó a detenerme.
Allí estaba clavada la espada de Reida.
Se había marchado sin ella… algo de lo que recién me percaté.
—Esa perra… mató a Bachiro, a Gablin… —dijo Kurt sollozando.
—La mataré, te lo juro.
Los vengaremos.
Esto no quedará así…— Dije antes que el cansancio y el dolor me insieran ir al reino de los sueños.
———————————————— Desperté en una pequeña casa del clan bestia, dentro había 2 personas el jefe y Kurt, mi viejo amigo, el estaba despierto en la otra cama, mientras las lágrimas corrían por sus ojos, no lloraba, simplemente se lamentaba.
—Despertaste— empezó el jefe — Les recomiendo que se queden, durmieron un buen tiempo.
La temporada de lluvias comenzó y no es buena idea salir ahora— —Está bien…
—respondí con voz débil.
—Lamento lo de tus amigos y te agradezco.
Sin ustedes, toda mi aldea habría sido exterminada.
Les daremos todo lo que necesiten, solo pidan lo que quieran…
—dijo el jefe antes de salir por la puerta.
Yo solo suspiro.
“Esta vida me estaba tratando tan bien…
supongo que era hora” Pense antes de salir de la habitacion, en la puerta estaban mis pertenencias, tanto la pulsera de Sylphiette que habia dejado en el pueblo antes de partir a matar a los contrabandistas, ademas tambien estaba la lanza superd y el escudo que deje atras cuando el hombre laplace me llevo.
“Suerte que los recuperaron…” ———————————————— Kurt y yo les hicimos un pequeño funeral a Bachiro y Gablin, dejamos algunas d sus pertenencias como el escudo de Bachiro y la barita de Gablin, y luego empezamos a vagar mientra le contaba sobre el segundo Laplace o eso hasta que por las calles nos encontrarnos frente a un hombre mono que nos hablo de la nada.
—Ustedes son los que salvaron la aldea, ¿verdad?— —¿Quién pregunta?
—dije en tono seco.
—Mi nombre es Geese.
Fui encerrado en una celda hasta que ocurrió el ataque, y como ayudé en la lucha me dejaron salir.
Me preguntaba si ustedes irían a Milis, ya que ese será mi próximo destino.
Podríamos ir juntos cuando acaba la temporada de lluvias—dijo mientras se rascaba la parte posterior de su cabeza con una sonrisa estúpida.
—Bueno, sí vamos allí.
Supongo que podemos ir juntos, pero solo nos iremos después de que paren las lluvias —decidí responder.
—Entonces nos vemos cuando terminar la temporada de lluvia—dijo el hombre antes de irse, quién sabe a dónde.
Yo solo me limité a suspirar molesto e irme a entrenar.
Ahora lo que me quedaba era hacerme más fuerte para poder cumplir mis sueños.
La muerte de mis amigos, además de ser dolorosa, me abrió la perspectiva de que podría morir sin cumplir mi sueño, y yo no tenía tiempo que perder.
Debía aprender lo antes posible a usar la magia de gravedad como aquel sujeto.
******************************************* Actualización del autor: Quiero agradecerles por todo el apoyo.
Me da un poco de pena, siendo todavía un escritor principiante, ver que tantas personas ya han agregado mi historia a sus colecciones.
También quiero aclarar que estaré revisando y mejorando los capítulos anteriores, para darles un mejor ritmo y coherencia dentro de la historia.
La baja frecuencia en las publicaciones recientes se debe a que he estado intentando mejorar mi método de escritura y aprender más para ofrecerles un mejor trabajo.
Gracias por su paciencia y por seguir acompañándome en este proyecto.
¡Prometo que lo que viene estará mucho mejor!
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com