Mushoku tensei: Hitogami me quiere muerto, lo matare. - Capítulo 23
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- Capítulo 23 - 23 Capitulo 22 Padre del año
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23: Capitulo 22: Padre del año 23: Capitulo 22: Padre del año Mi padre me preguntó cómo me había ido desde el incidente de teletransportación, y yo decidí contarlo todo, omitiendo la parte del súperd y yo pasando como contrabando.
Empecé desde que encontre la aldea Midgurd hasta cuando detuve el contrabando, pero antes de que pudiera llegar a la parte donde me secuestraron, él me cortó.
—Suficiente —dijo golpeando la mesa.
—¿Eh?
¿Qué pasa, padre?
—pregunté algo exaltado.
—Me queda claro que solo estuviste jugando al héroe.
¿Acaso alguna vez pensaste en las otras víctimas?— —Sí lo hice, pero aun encontrándolas no hubiera podido llevarlas, soy solo un niño, así que… —mi frase se cortó cuando un golpe en la cara me mandó al piso.
—¡Tú pudiste hacerlo mejor!
—reprochó.
—Eso es irrelevante.
Los habitantes no seguirían a un niño, por mas que conozca el idioma no me tomarian en serio.
Además, vi a Roxy en Wind Port, ella estaba con un equipo, seguro podrán rescatar a quien sea que se encuentre en ese continente —terminé.
Paul volvió a acercarse para golpearme, pero con un poco de magia de viento lo mandé a volar hacia arriba, chocando contra el techo.
El alboroto hizo que sus compañeros corrieran a socorrerlo.
—¿Y tu madre?
¿Lilia?
¿Aisha?
¿Es que no te importan?
—soltó mientras intentaba ponerse de pie.
—¿De qué hablas?
—pregunté.
—El desastre nos teletransportó a todos.
¿Acaso no viste la carta de Sant Port?— —No….—respondí en tono bajo, yo nunca llegue a Sant port ya que me trajeron de contrabando y por lo tanto no fui a ese gremio.
—Pues para que lo sepas, ese desastre llegó hasta Buena.
Se llevó a todos— —Y-yo no lo sabía… pensé que solo había afectado a Roa…— —Tú siempre supones.
Pudiste hacerlo mejor… pero para ti solo fue un paseo de niños— —Tambien fue dificil para mi ¿sabes?— —¡Tonterías!
Eres un mago nivel santo desde los 4 años, un prodigio en toda regla, ¿y dices que sufriste?— —¡Tu no sabes nada!
¡Cuando fui teletransportado, lo primero que vi fue a un súperd que intentó matarme!
¡Tardé una semana en encontrar la aldea Midgurd!
….Y tuve que comer de la unica fuente de alimento posible en ese desierto…
¡Tu siempre esperas que sea mejor pero tu solo empeoras!— Paul abrió la boca para responder, pero desde que mencioné lo del Superd se quedó mudo.
Yo, al verlo callado, simplemente me di la vuelta y me largue del gremio.
—————————————————— Luego de la pelea con Paul, fui a buscar a Kurt y juntos encontramos una habitación a buen precio.
Cuando vio mi ceño fruncido, me preguntó qué había pasado, y eso terminó en una conversación donde, como si fuera un niño, despotriqué de Paul.
—Wao, eso es duro, amigo.
Tu padre es un gran imbécil —soltó Kurt sin filtro.
—Lo lamento… tuviste que escucharme.
Es la primera vez que tengo un arranque de ira por una discusión —dije, recostándome en la cama.
—Tranquilo, es normal.
Además, al menos los tienes.
Yo perdí a mis padres muy pequeño… lo bueno es que encontré una nueva familia.
Supongo que tú eres lo último que me queda —sus palabras me dejaron mudo.
Él había perdido tanto, y yo estaba aquí, despotricando solo por una pelea familiar.
—Bueno — continuó —, será mejor que hables con él mañana.
Idiota o no, es tu familia, y la familia es lo primero— —Sí… gracias, Kurt.
Lo necesitaba— —Para eso están los amigos— Mi charla con Kurt duro unos minutos más antes de que los dos nos terminaramos duermiendo.
—————————————————— Paul había tenido un camino duro.
Un día estaba feliz con su familia, pensando en qué sería de su prodigioso hijo en Roa, y al siguiente… bueno, no creo que sea muy bonito ser separado de tu esposa y del resto de tu familia.
Lo bueno fue que, al menos, cayó junto a su pequeña hija Norn.
Gracias a ella pudo mantener los pies en la tierra.
Vagó por la zona donde apareció hasta llegar a Milis, donde se estableció y formó un grupo para rescatar a los afectados por el desastre.
Pero ahora estaba esto: hoy había tenido una pelea con su hijo mayor.
Había sido un idiota, lo sabía, pero aun así sentía que tenía razón.
“El niño prodigio, mago santo a los cuatro años… ¿y no pudo hacer nada por los demás afectados?
Imposible”, se repetía.
Geese, su antiguo compañero de grupo de aventureros se reencontró con él ese mismo día y le hizo entender algo importante, que, aun con todo, Rudeus solo tenía once años, y que el Continente Demonio era, sin duda, el peor lugar donde uno podía haber caído.
Sus climas helados en la noche o abrasadores en el día, y los monstruos… esos eran distintos, por pura normalidad, allá todo era más fuerte.
Un monstruo de rango B en Milis era considerado solo C en el Continente Demonio.
Geese decidio terminar de echarle sal a la heridp con —Tu hijo es el famoso “New Dead End”— —¿Eh?
¿De qué mierda hablas?
—preguntó Paul.
—En el continente demonio había una leyenda, un súperd vagaba por el desierto y de echo, era comen avistarlo.
Pero desde que tu hijo llegó, ese rumor se apagó… y uno nuevo comenzó.
Se dice que ahora hay un “Nuevo Dead End”, un niño pequeño, de mechones verdes, que solo cuando se enoja saca el poder de los súperd.
—Qué estupideces dices.
Mi hijo es fuerte, pero ¿un súperd?
Normalmente ellos son nivel santo como mínimo, Rudeus no podría —dijo Paul, negando con la cabeza.
—Oh, pero pudo, Paul.
Yo lo vi.
En el clan bestia, sacó la gema y la cola de los súperd.
Su poder mínimo ahora es de rango emperador— —¿Cola?
Pfff, los súperd no tienen cola… aunque…
—respondió dudando, recordando el pequeño destello rojo que vio hundirse en la frente de Rudeus cuando se quitó la máscara.
—Claro que tienen.
Sus lanzas no son solo herramientas, nacen con una cola que con el tiempo se endurece y fortalece hasta caérseles— Eso solo hizo que Paul dudara aún más y hacerle preguntarse el por que de la nueva extremidad.
La descripción de la cola puntiaguda de Rudeus se asemejaba demasiado a la forma de la lanza de tres puntas de los súperd, pero aun así decidió mantenerse firme.
—Te agradezco la charla, pero en su historia no contó que lo hubiera pasado mal.
No creo que realmente haya sufrido —dijo testarudo, aferrándose a su razón.
—Eres un idiota —replicó Geese con calma —Tu hijo te quiere, por eso te lo contó así.
¿Te haría feliz si supieras que sufrió?
¿O querías que la próxima vez que lo vieras fuera mutilado?
No lo sé, Paul, pero deberías pensarlo mejor— —Mierda… —Paul se quedó en silencio, y luego recordo y conecto lo ultimo que dijo Rudeus.
“La única fuente de alimento en el desierto” —Mierda… ¡Mierda!
—repitió, golpeando la mesa—.
Dijo que mató a un súperd… y que solo había una fuente de alimento en el desierto…— —Ah, sí — respondió Geese —En la región donde me dijiste que apareció, todo es desértico.
Apenas hay tortugas gigantes, pero son difíciles de encontrar— Paul miró el fondo de su cerveza, pensando en su hijo de once años… el pequeño niño que había cargado en brazos, su primogénito… alimentándose de la carne de un cadáver.
Aquello lo golpeó más que cualquier pelea.
Y esa noche tuvo una pesadilla.
Soñó con varios escenarios, en uno, su hijo estaba mutilado, sin brazos, arrastrándose con una sola pierna hacia él.
En otro, Rudeus era el alimento de aquel súperd que había logrado matarlo.
Y el peor de todos, el último, el más real… lo mostraba rebuscando entre las vísceras del demonio su expresion de resignacion al tener que sobrevivir a base de carne de otro ser pensante.
Paul despertó sobresaltado.
Intentó tomar aire, se bebió un balde entero de agua… pero aun así vomitó.
No pudo soportarlo.
La había cagado y esta vez lo había echo en grande.
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