Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Mushoku tensei: Hitogami me quiere muerto, lo matare. - Capítulo 35

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Mushoku tensei: Hitogami me quiere muerto, lo matare.
  4. Capítulo 35 - 35 Capítulo 34 Rack Jack y Mack
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

35: Capítulo 34: Rack, Jack y Mack 35: Capítulo 34: Rack, Jack y Mack Rudeus POV Los meses desde que rescate a Sara pasaron en un habrir y cerrar de ojos.

Una misión más.

Esta vez tuvimos que exterminar una manada de osos pardo brillantes y, con suerte, realmente fue solo eso.

Sara y yo empezamos a hablar durante el camino.

En los últimos días había estado más pegajosa conmigo.

Era obvio lo que pasaba.

Se había enamorado de mí, y debía admitir que no sabía cómo proceder en esta situación.

Estaba justo en el punto en el que mi edad mental y corporal casi coincidían.

Morí a los 17, y aunque había pasado unos 14 años en este mundo, no eran lo mismo 14 años de juegos infantiles que 14 años después de la adolescencia, así que, en el fondo, ya me comportaba como alguien de mi edad real y no era tan raro como el niño prodigio que alguna vez fui, o el bebé que no lloraba.

La verdad era que si seguía avanzando ya no me sentiría tan competente como hasta ahora.

Recordando por qué había empezado a pensar, dirigí mi mirada a la chica a mi lado.

Sara sin duda era atractiva.

Y la verdad, la única razón por la que no la invitaba a salir era porque no me sentía preparado y se sentiría culposo.

Iniciar una relación con Sara se sentía culposo.

Mi madre, Eris y Sylphiette seguían desaparecidas, y no me sentiría cómodo jugando al novio mientras ellas podían estar pasándola mal allá afuera.

*Suspiro.* —¿Pasa algo, Rudy?— me preguntó Sara.

—¿Rudy?— levanté una ceja.

Sara se sonrojó.

—O bueno… pensé que como somos amigos podía acortar tu nombre— La miré un segundo antes de soltar una risa y sonreírle.

—Está bien— dije tranquilamente.

Por suerte para la avergonzada Sara, en ese momento llegamos al lugar donde estaba el grupo de osos.

De inmediato, Timoty y yo lanzamos un ataque conjunto de fuego y los osos quedaron muy débiles.

Suzanne, Patrice y Sara fueron y acabaron con los que aún quedaban vivos.

Una misión simple.

Una normalidad desde que me uní al grupo.

Recolectamos las pieles como prueba y luego nos sentamos un rato alrededor del fuego para conversar, una rutina que hacíamos después de cada misión antes de volver.

—Rudeus— empezó Suzanne— Eres un Greyrat, ¿verdad?

Ahora que lo recuerdo, esa familia es parte de la nobleza de Asura.

¿Cómo terminas aquí buscando a tu madre?

¿Acaso no hay más gente haciéndolo?— Al mencionar a Greyrat, Sara se incomodó un instante, pero no dijo nada.

Yo ya había notado eso, ella se tensaba cuando se mencionaba mi apellido.

—Sí, soy un Greyrat, pero no soy parte de la nobleza, aunque esté directamente emparentado con la rama principal de Notos— respondí.

Sara se movió aún más incómoda al escuchar “Notos”.

“Parece que tiene asuntos… y seguramente sea con los Notos.” “Nota mental, Sara tiene algún problema con los Notos.” —¿En serio?

¿Cómo es eso?— preguntó Suzanne mientras masticaba una brocheta.

—Bueno— dije mientras comía— Mi padre era el heredero legítimo de Notos, pero se escapó para ser aventurero o algo así— —¿Y tu madre?— continuó Suzanne.

—Creo que también era noble pero de Milis.

Ella escapó, y me dijo que conoció a mi padre porque él la acogió en su grupo de aventureros— —Eso suena como una gran historia— dijo Patrice.

—Lo era.

Mi padre siempre tuvo alguna historia que contar.

Se metía en problemas seguido por su estupidez— —Jajaja— rió Patrice— Parece que no le tienes mucho respeto— —No realmente— respondí con sinceridad.

El fuego empezó a apagarse y me ofrecí a ir por leña.

Suzanne la miró y le guiñó un ojo, Sara antes de que me fuera hablo.

—Espera, voy contigo— dijo Sara.

—Está bien— acepté.

…

Mientras recolectábamos leña, Sara me contó que era hija de un cazador, y que por eso había decidido usar el arco, igual que él.

También me habló de cuando era pequeña, cuando una infestación de monstruos invadió su aldea.

No fue cosa de un día, sino de semanas.

Y su pueblo, bajo el control de los Notos, nunca recibió ayuda.

“Eso resuelve la nota mental anterior.” —Parece que odias a mi tío.

No te culpo, por lo que sé es un hijo de perra— —Sí, pero no creas que te odio por ser su pariente… tú eres diferente.

Muy diferente…— dijo apartando la mirada.

—Jaja, gracias.

Me alegra oír eso— eso raramente me hizo sentir cálido, ella me apreciaba a pesar de estar emparentado con el que causó que perdiera todo.

La sangre tenía un peso muy fuerte en este mundo y la verdad me sentiría mal si supiera que ella me odiaba por ser pariente del hijo de perra de Philemon.

Seguimos hablando mientras recogíamos la leña, pero un escalofrío me hizo tensarme.

Al concentrarme en mi oído capté algo, escuché el leve crujir de unas ramas y hojas de los árboles y arbustos moviéndose.

Puse una mano enfrente del avance de Sara y hablé.

—No estamos solos— dije con tono de solemnidad.

Sara se tensó a mi espalda.

Me destapé el ojo demoníaco, ella no sabía qué era, solo pensaba que me gustaba jugar al pirata.

—Oye, sería mejor si siempre lo tuvieras destapado— comentó sin entender, pero no la culpo, nunca hablé de ello y creo que incluso Suzanne y Patrice también creen que es un jueguito.

No respondí.

Aunque estaba alerta, Sara se notaba confiada.

Ella había perdido el sentido del peligro y era culpa mía.

La había protegido demasiado bien en nuestras misiones.

*Clanck* El sonido metálico resonó cuando mi espada, que saqué de mi brazo derecho oculta en la prótesis, chocó con la espada de un hombre.

Sara cayó al suelo de culo por la sorpresa, este nivel era algo que ella no había presenciado antes.

—Buen ojo, muchacho— dijo la voz antes de retroceder entre los árboles.

—Sara, cuidado.

Son más.

Creo que tres— la alerté.

—Ese ojo es tan bueno como dicen que es, Dead End— dijo el mismo sujeto saliendo lentamente de entre los árboles.

—¿Dead End?— murmuró Sara.

Mientras un ataque en conjunto de los tres me llegaba ordene.

—¡Sara, corre!— Esquivé como pude las espadas que descendieron a la vez.

Sara se levantó y salió corriendo en dirección al campamento.

—Creo que ahora solo quedamos nosotros y tú, mocoso— dijo el segundo, por su vestimenta un practicante del Dios del Norte.

—Jack, hay que abrumarlo— dijo el del inicio, el de estilo Dios del Agua— Es bueno— “Jack es del estilo Dios del Norte”, anoté.

Era importante saber identificar a quién le daban órdenes y cómo se coordinaban al atacar.

—Como digas, Rack— respondió.

“Rack, estilo Dios del Agua” —Mack, únete— ordenó al tercero— Entre los tres lo acabamos rápido.

Mack era el que me atacó al inicio y por su forma deduje su estilo.

“Mack, estilo Dios de la Espada” —¿Trillizos y cada uno nivel Rey en distintas escuelas?— —Somos una herramienta especial de asesinato.

Nunca fallamos— dijo Rack.

Esquivé como pude, pero se volvió mucho más difícil cuando Rack se unió.

La espada vino desde abajo con un corte ascendente y la bloqueé con la mía.

Con mi otra mano presioné el lomo de la hoja.

Cuando él empujó con más fuerza logré patearlo.

En eso Jack salió desde un arbusto y cargó.

Salté, pero mi pie fue alcanzado.

La prótesis quedó inutilizable, intente ponerme sobre ella pero era obvio que no funcionaba asi que la deje caer.

Por pierna ahora solo tenía la hoja de una espada, un arma solo pensada para usarse como ataque sorpresa, no para dar soporte.

—Pelean muy bien juntos, pese a ser de distintas escuelas— —Cuando combatientes del mismo nivel, pero de escuelas distintas, luchan juntos, son mucho más letales al cubrir debilidades mutuamente, mocoso— respondió Rack confiado.

—Puedo pagar más que quien los contrató— —¿Más que Philemon, el líder de los Notos?— “Al carajo… le cortaré el pene a ese bastardo.” Fuera de mi cabeza solo gruñi.

Jack inició el asalto, sacando una segunda espada y corriendo sin frenos.

Retrocedí y corrí a la dirección donde había ido Sara con la esperanza de llegar y ser apoyado por el resto del equipo.

Habíamos ido demasiado lejos solo por leña.

La verdad era que más que recoger leña estábamos tan metidos en nuestras charlas que perdimos noción del entorno.

Era difícil correr con la espada como pierna, pero no imposible.

Y para mi suerte, en su arrogancia, los tres parecían no perseguirme con ferocidad, sino como quien caza a alguien que sabe que tarde o temprano va a alcanzar.

Llegué a un lago congelado.

Mirando la prótesis, se me vino a la mente una idea para alcanzar una velocidad óptima en la pelea.

…

Llegué a un lago congelado.

Me dolian los musculos restantes de mi otra pierna y me detube un segundo recomponerme.

Mirando la prótesis, se me vino a la mente una idea para alcanzar una velocidad óptima en la pelea.

—¿Te cansaste de correr?— preguntó Mack divertido.

—No, aquí es justo donde quiero estar— “Solo fui una vez a patinar con Shisuka y fue en primaria… espero que me llegue por instinto.” Dejé caer la segunda prótesis.

En un movimiento torpe y apoyándome en una piedra en medio del lugar me puse de pie antes de resbalar.

—Jaja, miren al payaso— se burló Jack— Se resbala— Mientras reía logré incorporarme y por fin encontrar el balance para deslizarme.

Primero, en paso lento, gané velocidad.

Cada paso me daba impulso.

Y luego, con suficiente velocidad, ellos por fin se dieron cuenta de que este era un terreno perfecto para mí.

Se pusieron espalda con espalda, tal vez una formación.

Esta fue adecuada, pues yo empecé a girar alrededor de ellos para buscar a quién atacar primero.

—————————————— Sara corrió velozmente y giró hacia el lugar donde estaba su campamento.

—¡Suzanne!— jadeó Sara— ¡Rudeus… asesinos… emboscada… ayuda!— dijo antes de volver a correr por donde vino, claramente yendo a ayudar a Rudeus.

Los tres restantes de Counter Arrow no entendieron por completo lo que dijo.

Se miraron un momento antes de correr sin dudar, apoyando a Sara y averiguar qué pasaba.

—————————————— *Clack* Esta vez yo provoqué el choque.

Me quité la prótesis del brazo para un movimiento más natural.

—¿Qué mierda eres?

¿Un juguete humano viviente?— gritó Rack.

—Digamos que sí… y que este juguete les va a partir la cara— Me lancé entre los tres y, con un impulso de gravedad justo en el medio, los separé rompiendo su formación.

Corrí hacia Rack y levanté mi pierna derecha lanzando un corte ascendente que bloqueó.

Pero eso era lo que esperaba.

Usando mi brazo corté metiendo mi espada entre su mano y pecho y subiendo.

La espada cortó a duras penas su ojo, dejando tan solo una herida superficial en él.

Sus hermanos reaccionaron de inmediato, poniéndose junto a él mientras yo retrocedía.

Rack se llevó la mano al rostro.

La pasó lentamente por su ojo herido y luego observó la sangre en sus dedos durante un segundo.

—¡Tú… me golpeaste!— Su expresión se torció, y la ira llenó su rostro.

Yo, por mi parte, regresé al inicio del lago.

Empecé a ganar velocidad otra vez, deslizándome en amplios círculos antes de lanzarme al ataque.

Esta vez no tenía intención de hacerle un simple rasguño.

Los tres estaban completamente distintos ahora.

Antes, su postura era casi despreocupada, defensiva solo por inercia, como si esto fuera un juego en el que esperaban divertirse antes de rematarme.

Ahora no.

Sus cuerpos estaban tensos, las armas firmes, las miradas clavadas en mí.

Esto ya no era un juego.

Esto iba en serio.

“Mierda…”

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo