Mushoku tensei: Hitogami me quiere muerto, lo matare. - Capítulo 36
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- Capítulo 36 - 36 Capítulo 35 Despiadado
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36: Capítulo 35: Despiadado 36: Capítulo 35: Despiadado *Clanck* *Clanck* *Clanck* Rudeus bloqueó el ataque conjunto de sus tres adversarios al mismo tiempo.
Los trillizos lo estaban acorralando.
Incluso con la velocidad que podía ganar al deslizarse sobre el hielo, no estaba logrando obtener ventaja.
Desde que había logrado asestarle un corte a Rack, los tres se habían vuelto mucho más agresivos.
Ya no le daban espacio para ganar impulso.
“Ahí se va por la borda el plan…” penso.
Rudeus esquivó otra estocada de Rack y se impulsó con una patada para evitar un corte ascendente de Mack.
Por su parte, Jack, como practicante del estilo Dios del Norte, se estaba preparando.
Su arsenal era mucho más amplio que el de sus hermanos, quienes solo contaban con sus espadas.
Jack llevaba dagas, bombas de humo, una espada adicional y, por supuesto, su casco.
Esa era la razón por la que era el más fácil de identificar entre los tres.
Jack lanzó su espada mientras sus hermanos ejecutaban un ataque conjunto desde ambos lados.
Rudeus logró detener la espada que venía directa a su cabeza, atrapándola entre ambas palmas.
Fue un error.
Jack estaba esperando exactamente eso.
Con las manos ocupadas, Rudeus no podía bloquear.
Jack se abalanzó con su espada.
Rudeus, sin tiempo suficiente, solo pudo canalizar maná en su garganta y lanzar un hechizo del clan bestia, destrozándose la garganta en el proceso.
Jack quedó aturdido.
No paralizado, pero sí con una abertura lo suficientemente grande.
Rudeus se lanzó sobre él y, usando toda la fuerza que pudo reunir, le asestó un golpe directo al casco abollándolo.
“Mierda… solo fue un golpe…” Le era difícil usar magia en un combate entre espadachines.
A menudo se movían demasiado rápido.
Incluso sin canto, si la maestría del hechizo no estaba al mismo nivel que la de la espada, reunir maná en las fracciones de segundo en que los golpes y cortes conectaban era imposible para él en ese momento.
Por suerte, los hechizos del clan bestia no sufrían esa deficiencia, nesesitaban poco mana y habia suficiente el la garganta siempre.
Al ver a Jack en ese estado, sus hermanos se movieron de inmediato para socorrerlo.
—M-mierda… ahh…— murmuró Jack con dificultad mientras era protegido, aunque Rack y Mack permanecían en guardia, no habia más aperturas.
Viendo eso Rudeus aprovechó el momento para recuperar el aliento y canalizar mas mana a sus ojos para la pelea.
Entonces lo vio.
El casco de Jack no estaba simplemente ajustado, estaba adherido a su carne.
El golpe había intentado moverlo, provocando un tirón que dejó parte del hueso del cráneo al descubierto.
“¿Qué mierda…?” Rudeus lo confirmó con su ojo de percepción.
—Te dije que era mala idea pegarlo— dijo Rack con irritación.
—¡Es que siempre me lo quitan y me golpean ahí!
¡No esperaba que su golpe lo jalara!— se quejó Jack, retorciéndose de dolor.
Rudeus, ya recuperado, no desperdició la oportunidad.
Se lanzó hacia el herido para acabarlo, pero sus hermanos lograron bloquear su ataque.
—Maldito mocoso, ahora sí que tu muerte será lenta y dolorosa— gruñó Mack.
Pero eso le dio a Rudeus justo lo que necesitaba.
Un plan.
Los tres se querían como hermanos que eran.
Y eso era una debilidad.
Jack estaba herido.
Aun levantándose, demostrando que podía seguir peleando, ya era el eslabón más débil.
Y una cadena solo es tan fuerte como su eslabón más débil.
Rudeus cargó directo hacia Jack.
Jack usó ambas espadas para bloquear las suyas, mientras sus dos hermanos se unían al asalto.
Rack y Mack intentaron cortarlo, pero Rudeus ya había entendido el patrón.
Solo tenía que preocuparse por Rack.
Mientras él no abriera una brecha, los ataques de Mack no podrian ser tan letales o agresivos.
Jack aprovechó y descendió sobre Rudeus con sus dos espadas.
Rudeus bloqueó el golpe en forma de “X”.
Jack no se detuvo.
Le dio un cabezazo.
Rudeus lo resistió.
Frente contra frente.
La suya se manchó con la sangre de las heridas que los cuernos le provocaban, mezclada con la sangre del desgarro en la frente de Jack mientras este gritaba de dolor aunque siguiendo el asalto.
Rudeus no necesitó mirar atrás.
Sabía que venían a ayudarlo.
Ya había reunido el maná suficiente.
La prótesis de su brazo cayó al suelo, aún conectada por alambres, mientras la espada interna cumplía su función de bloquear.
Cuando Rack y Mack se acercaron, dos pilares de tierra surgieron del suelo y los golpearon de lleno, ambos salieron volando como muñecos de trapo.
Era hora de rematar a Jack.
Rudeus dio una voltereta, dejando pasar las espadas de Jack por encima y, con un golpe en la mandíbula, lo desestabilizó.
Luego metió su mano en la herida.
Y tiró con toda su fuerza.
—¡AAAHHH!— gritó Jack agonizando mientras, con todo y casco, el cuero cabelludo le colgaba de la cabeza.
Sus gritos cesaron cuando Rudeus lo atravesó con sus propias espadas, que Jack dejó caer mientras intentaba sostener la carne colgante.
Rudeus no tuvo tiempo de reflexionar sobre la brutal escena que acababa de protagonizar.
Activó el jalón retráctil de su mano derecha y esquivó de inmediato los ataques de los hermanos del recién despellejado.
Ambos se detuvieron un instante junto al cuerpo de Jack, sus expresiones quebradas por la sorpresa y el horror.
Luego levantaron la vista.
Sus rostros estaban completamente deformados por un odio y una rabia absolutos.
—¡Hijo de puta!— gritaron al unísono mientras cargaban contra él.
Rudeus esquivó con facilidad.
Ya no necesitaba preocuparse por dejar aperturas tras los ataques de Mack sin que Jack las explotara, ni vigilar que Jack saltara en medio del combate en cualquier momento.
Sin uno de ellos, la sinergia que los hacía temibles se había roto.
Juntos, los tres habían sido una fuerza al nivel emperador.
Ahora eran nivel rey.
—La imprudencia es una debilidad— dijo Rudeus con voz firme mientras, entre los cortes de ambos hermanos, lograba posicionarse frente a Mack.
—Adiós— sentenció.
La espada sobresaliente de su brazo derecho se hundió con precisión en el centro de la garganta de Mack.
*Gorgoteo.* Rudeus retrocedió soltando ahora si la protesis.
El sonido desesperado del intento de respirar llenó el lago congelado, resonando de forma grotesca en el silencio invernal.
Rack, en lugar de atacar, corrió de inmediato hacia su hermano herido.
—Qué buen hermano— dijo Rudeus con frialdad—Mira lo que lograste.
Los llevaste a mi, los mataste— —Tú… ¡¡basura inmunda!!— gritó Rack mientras sostenía a Mack entre sus brazos.
Lagrimas corrian por su rostro.
Se preparaba para atacar.
Entonces, una flecha se clavó en el hielo justo frente a él.
—¡Aléjate de él, maldito!— gritó Sara, con otra flecha ya tensada y apuntándole sin titubear.
Detrás de ella se encontraban Timothy, Susane y Patrice, todos en posición de combate.
Rack apretó los dientes con furia contenida.
—Juro que te mataré— escupió con odio.
Luego retrocedió.
Se dio la vuelta y huyó, dejando atrás los cuerpos de sus hermanos sobre el hielo manchado de sangre.
—¿Estás bien?— preguntó Sara mientras le tomaba el rostro a Rudeus, girándolo con cuidado para examinarlo en busca de heridas.
—Si si, nada grave— respondió él—Aunque fue complicado— —Vaya que si ¿Cómo te movías por el hielo con eso?— preguntó Timothy, señalando las espadas que Rudeus había usado como sustitutos para deslizarse.
—Un truco— respondió simplemente.
—Bueno, debió ser un muy buen truco— comentó Patrice mientras señalaba el cuerpo de Mack— Mira cómo lo dejaste, está boquiabierto— El cadáver de Mack yacía con el cuerpo rígido en una postura antinatural, el gesto congelado en una mueca de terror.
—No está mejor que ese— añadió Susane, señalando a Jack, cuyo cuerpo parcialmente despellejado ofrecía una visión aún más perturbadora.
Rudeus desvió la mirada.
“Digno de llamarse Jack.
Jejeje” Por un instante, una risa estuvo a punto de escapársele al comparar mentalmente la escena con un pirata de una pelicula que vio, pero logró contenerse antes de que alguien lo notara.
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