Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Mushoku tensei: Hitogami me quiere muerto, lo matare. - Capítulo 4

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Mushoku tensei: Hitogami me quiere muerto, lo matare.
  4. Capítulo 4 - 4 Capitulo 3 Sylphiette
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

4: Capitulo 3: Sylphiette 4: Capitulo 3: Sylphiette Roxy y yo actualmente estamos saliendo a caballo por el pueblo.

Esta no era la primera vez, ya habíamos salido unas cuantas veces, pero esta ocasión era especial.

Había pasado un año y medio desde que ella llegó a mi casa.

Cumplí cuatro años hace un tiempo y era hora de mi graduación.

Hace unos días me lo dijo y me regaló mi varita de principiante.

Ella rápidamente interpretó el canto y cayó una enorme tormenta.

Roxy siguió alimentando el hechizo por un rato antes de disiparlo.

—Rudi, te toca.

Hazlo como yo y mantenlo por lo menos una hora —dijo.

Así que lo hice.

Realicé el canto y, mientras lo hacía, memoricé el flujo de maná.

Levanté mi varita, y las nubes, ya medio formadas por el anterior hechizo de Roxy, volvieron a juntarse.

Y lo sentí, podía controlar el hechizo.

Con un movimiento circular, las nubes se agitaron y condensaron, creando lugares donde la lluvia caía suavemente y otros donde golpeaba con una fuerza que casi parecía el augurio de una inundación.

—Rudi alto— dio la orden Lo había logrado.

Mis reservas gigantescas me permitieron exprimirlo al máximo y pude inyectar mi voluntad en el hechizo.

Roxy suspiro.

Ella lo esperaba, este chico, desde que llegó, no dejó de sorprenderla.

Entrenaba tan duro en magia hasta llegar a ser avanzado en todo, menos en curación.

Por las tardes, sin perder ganas, practicaba esgrima con la misma intensidad, logrando alcanzar el rango intermedio en los dos estilos que su padre le enseñó, demostrando una vez más que este niño estaba a otro nivel.

Él la había superado.

—Rudi, pasaste —dijo Roxy.

Me sorprendí.

—Pero maestra, yo aún no lo mantuve una hora…— Roxy explicó —Esto es más de lo que yo incluso puedo hacer.

Tu nivel de maná es muchísimo más grande que el mío y tu control sobre él también lo es.

Esto era lo único que me quedaba por enseñarte— Eso aunque me hizo sentirme orgulloso también me recordó que esto era lo ultimo, no volvería a ver a Roxy por lo menos por unos años.

———————————— —Parece que el pequeño Rudi ahora podrá entrenar todo el día esgrima con papá —Paul estaba feliz.

—Parece que así será, papá —dije mientras extendía mi mano y la agitaba, despidiéndome de Roxy, que volteó solo una vez antes de irse para seguir su camino.

Roxy volvió a llenarse de ambición.

Mi propia existencia le mostró que no era tan especial, y ella quería serlo, así que fue a buscar la manera de mejorar y según me dijo una noche esperaba poder avanzar hacia el rango de reina del agua.

——————————————— Ya paso un tiempo desde que Roxy se fue y logre hacerme del titulo de santo del agua a mis cuatro años.

Y hoy era un día especial, mi quinto cumpleaños, y por supuesto el primero que realmente se celebraba en este mundo.

Era un poco extraño todo esto, los 5, 10 y 15 años.

La mayoría de edad era a los 15, y solo esos tres se celebraban.

Hoy, naturalmente por lo mismo que esos solo 3 eran un momento de celebrar recibir regalos y celebrar.

Mi padre me regaló una espada acorde a mi tamaño, antes de darme un discurso sobre hacer siempre lo correcto y cómo un verdadero hombre usa su fuerza para proteger a los débiles y no para presumir, u poco contradictorio siendo que el solía presumir en nuestras practicas.

Luego mi madre me dio lo que más me interesó, era un libro de botánica, bastante entretenido, la verdad.

¿Quién diría que esto me gustaría a mí?

yo odiaba leer en mi vida anterior.

Aunque este hábito de lectura lo fui tomando desde que reencarné por la falta de bueno todo.

Una celebración sencilla pero muy acogedora fue lo que marcó este día, y la verdad, no entrenar no me molestó por primera vez en mucho tiempo.

Era un niño, tal vez debería aprovechar esta etapa.

—————————————————— Era un día soleado.

Yo, con mi libro de botánica en el brazo, estaba identificando las distintas plantas.

Era entretenido, pero no creas que por eso estaba descuidando mi magia, estaba gastando mi mana cada que podia para expandir mis reservas.

También había retomado mi proyecto de la “gravedad artificial con viento”.

Ahora podía usarlo con mucha más facilidad, podía mover polvo y hojas con una pequeña ráfaga de manera instantánea y eso era lo que hacía generalmente, cuando me concentraba más, podía levantar hasta un tronco, mucho más pesado que mi limite de una silla pequeña, aun así no lo usaba demasiado.

Condensar el aire ayudaba también, eso permitía que las ráfagas fueran más potentes.

Mis cavilaciones sobre mi progreso y mi uso indiscriminado de maná fueron interrumpidas cuando escuchar—¡Fuera de aquí, no eres bienvenido!— —¡Sí, lárgate, demonio!— Pose mi mirada en un breve reflejo de mi mismo.

No lo pensé.

Odiaba a los abusones, así que defendí al pequeño niño del acoso.

Les lancé pequeñas bolas de agua e incluso me atreví a usar la magia de gravedad artificial para hacer tropezar a uno, el líder por supuesto, fue fácil pues era gordo y perdió el equilibrio fácilmente.

Los muy cobardes, al darse cuenta de que no me iban a lastimar con el barro se largaron.

Yo, por supuesto, los habría perseguido para darles un poco de su propia medicina, pero decidí ayudar primero al pobre niño.

—¿Estás bien?

—le preguntó.

—Eeep… sí, muchas gracias —me dijo tímidamente.

Me di cuenta de las manchas en su ropa, así que tomé la iniciativa.

—Agáchate un poco y cierra los ojos, confía en mí —le sonreí.

Él solo ascendió, “parece ser muy obediente tal vez por eso lo molestan” Invoqué una bola de agua tibia y la pasó lentamente por la suciedad.

No fui brusco, eso podría asustarlo.

Al principio se tensó, pero luego se calmó y me dejó hacer mi labor.

Terminé secando su pelo y ropa con una corriente de aire caliente que pasó lentamente por todo lo que seguía húmedo.

—Mu-muchas gracias— —No fue nada, mi nombre es Rudeus Greyrat— me presente.

—El mio es Sylphiette…— respondió.

“Ese era un nombre algo andrógino”pensé, pero luego me di cuenta.

Su voz, además de infantil y tenía un toque más delicado, además sus rasgos se asemejaban más a los de una niña, “así que es niña e…”, antes de darme cuenta del tono de su cabello, me tenso antes de correr a ver su frente, pero no vi nada raro además de sus orejas que eran puntiagudas y bastante largas.

La chica ahora identificada me miró con timidez antes de decir.

—No tienes que defenderme… si lo haces, podrían ya no querer jugar contigo— Me sorprendí.

Ella estaba sufriendo y aun así pensaba en los demás.

—No te preocupes, si no quieren jugar conmigo, me da igual.

Podemos jugar juntos tú y yo— Ella me miró con una mirada anhelante y preguntó —E-en serio?— Yo solo asentí.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo