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Mushoku tensei: Hitogami me quiere muerto, lo matare. - Capítulo 40

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  4. Capítulo 40 - 40 Capítulo 39 La cita
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40: Capítulo 39: La cita 40: Capítulo 39: La cita POV: Rudeus Actualmente estoy en la plaza del pueblo, el lugar donde acordamos encontrarnos.

A diferencia de cualquier otro día, hoy llevo la lanza guardada en la cintura, envuelta en una manta.

La última vez que dejé mi arma atrás terminé enfrentándome a los asesinos de Philemon… no pienso arriesgarme a que aparezca otro maniaco al que no le importe la opinión pública.

—¡Rudeus, por aquí!

—gritó Sara a unos metros, acercándose con una sonrisa.

—Hola, Sara —respondí, observándola de arriba abajo.

“Se arregló bien” pensé mientras escaneaba su atuendo que consistia en un vestido blanco sencillo con detalles negros, acompañado de una chaqueta corta de tela aterciopelada.

Ella se sonrojó bajo mi mirada y se movió con timidez.

—Te ves linda —dije con sinceridad.

—G-gracias… tú también te ves muy bien —respondió, bajando la mirada.

Yo también me había esforzado por verme presentable, vendas sobre mis prótesis para cubrirlas, pantalón holgado y una camisa blanca con cuello en “V”.

… Era mi primera cita en mis dos vidas.

Esa verdad me golpeó de repente mientras comíamos una fruta extraña con forma de manzana y sabor a mezcla de melón y sandía.

Me detuve un segundo para mirarla.

Ella me devolvió la mirada con timidez.

“Tal vez Hitogami vuelve a sonreírme” pensé… y de inmediato me reprendí por ello.

Me frené en seco al reconocer la herrería principal de la ciudad, grande, un poco ostentosa y, sin duda, cara.

—Rudeus, aquí es muy caro… quizá deberíamos ver otras opciones —dijo Sara, antes de que yo la tomara del brazo y la llevara dentro.

—Tranquila, yo pago —respondí.

Su sonrojo subió tanto que parecía a punto de echar humo.

Me acerqué al herrero, que acababa de terminar una espada, y le extendí el cuchillo de Sara.

—¿Podría repararlo?— Lo tomó, lo examinó y asintió.

—Sí, pero será un poco caro.

Está muy desgastado y casi partido por aquí —dijo, señalando una grieta en la hoja.

—El precio no será un problema —respondí, entregándole una bolsa con monedas de plata y cobre.

El hombre la pesó con la mano, habrio la bolsa las conto antes de sonreir y ponerse a trabajar.

Mientras lo observaba, recordé el escudo que fabriqué una vez y comprendí la diferencia entre un verdadero artesano y alguien que solo sabe trabajar el metal.

Noté entonces a Sara mirando con atención la sección de cuchillos, fijándose en uno en particular.

Lo guardé en mi memoria.

—Disculpe —le dije al herrero—¿Qué opina de esto?— Saqué los planos de una muñequera con espacio para la piedra de aqua-artia como canalizador de una barrera moldeable, y una varilla para recolectar el maná de Laplace con su respectivo compartimiento interior para ser discreta, en ambos se especificaban las partes y los materiales.

—La varilla es sencilla, pero la muñequera será más complicada.

Si consigues la piedra mágica, puedo hacerla— —Ya la tengo.

Volveré mañana —respondí, conteniendo la emoción.

—Entonces trae una buena suma.

Al menos diez veces lo de esta reparación —añadió con una sonrisa.

… Más tarde, Sara y yo estábamos sentados uno al lado del otro en el gremio.

Ella, visiblemente cansada, estirándose mientras bebía cerveza.

—Había tantas cosas en el mercado… No estaría mal buscar un peto nuevo —dijo, insinuando una segunda cita.

—¿Qué tiene de malo el actual?

—pregunté, sin querer mirando su pecho.

“Malditos genes Greyrat… todavía no, todavía no…” —Es viejo… y empieza a quedarme apretado— dijo mientras se mordia un dedo discretamente.

—¿Apretado…?— dije sin querer.

Notó mi mirada y me dedicó una sonrisa cómplice.

“Rudeus, piensa en la biblia…” Sara, como si leyera mis pensamientos, bebió tragando con más ruido del necesario y se quitó la chaqueta.

—El alcohol me da calor…— —No deberías beber tanto.

Podrías quedar vulnerable —dije, recordando historias demasiado comunes de abusos en este mundo y el anterior, despejando mi mente al mismo tiempo.

—Lo sé… pero contigo nunca estaría vulnerable —respondió, apoyando la cabeza en mi hombro.

—No deberías confiar tanto en mí… he fallado a quienes amo más de una vez— dije recordando a Kurt, Bachiro, Gablin y Mimir.

—¿Tú… me amas?— No respondí de inmediato.

Solo la rodeé con el brazo.

Era importante para mí.

Muy importante.

Nuestro lazo se había fortalecido con cada misión, cada charla, cada comida compartida con Counter Arrow.

—Yo sí te amo —dijo ella.

—Creo que… yo también te amo —admití al fin.

Abrió los ojos, sorprendida.

Y antes de que pudiera reaccionar, la besé.

Fue un impulso, tal vez la sangre pero aun asi sabía que yo lo queria.

Sara tardó un segundo, luego me devolvió el beso… y finalmente cayó en mis brazos, vencida por el alcohol.

——————————————————— El crujido de la madera sonó cuando entré a la habitación donde me hospedaba.

En la cama, Sara dormía profundamente.

Extendí sobre el escritorio los planos de los círculos mágicos, sellos de extracción por si encontraba a alguien con el factor Laplace con un método para usar mi lanza como catalizador en el caso de que fuera enemigo.

Tomé la pluma para volver al trabajo, pero el movimiento de las sábanas me hizo detenerme.

—¿Eh…?

¿Qué pasó ayer?

—murmuró Sara, llevándose la mano a la cabeza, claramente víctima de una fuerte resaca.

Cuando me vio, su rostro se volvió rojo como una manzana madura.

—T-tú y yo…— se imagino lo peor, aunque enrealidad ella buscaba eso y en este caso seria lo mejor.

—Tranquila —dije con una sonrisa— Solo te desmayaste por beber demasiado— —Oh… —se veía claramente decepcionada.

Me acerqué, me senté a su lado… y le robé un beso.

—¡Oye!

¿Qué…?— grito con tono de sorpresa pero sin la ira habitual.

—No me digas que no recuerdas nada de ayer— Su rostro ardió.

—¿Así que sí lo hicimos y me mentiste diciendome que no?

¡Era mi primera vez, idiota!— —Jajaja…— —¿De qué te ríes?

¡Eso es importante!— —Ayer tú me dijiste que me amabas… y yo te besé.

Eso fue todo— —Oh… —susurró— Ojalá lo recordara— —Bueno, al menos recuerdas el segundo beso— Me lanzó una almohada.

—Idiota…— dijo pero ya sin ira sin molestia en lo mas minimo ni siquiera por la sopresa, sino que sonreía mientras miraba las sabanas en sus manos.

La miré con cariño.

En este mundo, ella ahora era mi todo.

Nunca me sentí realmente parte de mi familia.

Con mi padre… siempre tuve la sensación de ser un intruso.

Como si yo no fuera su verdadero hijo, sino alguien que ocupó el lugar que le pertenecía a otro.

Alguien que, sin quererlo, le robó la vida a quien debió nacer en mi lugar.

Con mis hermanas no fue muy distinto.

Las vi crecer solo por fragmentos, unos pocos meses al principio, luego un breve encuentro en el camino de regreso.

Nunca estuve lo suficiente como para sentirme verdaderamente su hermano mayor.

A Lilia la quería, claro que sí.

Le tenía respeto, afecto… incluso gratitud.

Pero en el fondo sabía que no podía llamarla familia.

La única que logró romper esa barrera fue mi madre, Zenith.

Con ella sí sentí lo que significaba pertenecer.

Con ella sí fui, por primera vez en esta vida, simplemente un hijo.

Y aun así… la perdí.

Pero Sara era diferente.

Porque con ella no me sentía un reemplazo, ni una sombra, ni un intruso.

Con ella no cargaba con el peso de ser un ladron de una vida.

Con Sara, por primera vez, sentí que podía ser yo mismo, sin deudas y ella era alguien que me elegío no por obligación, ni por la sangre, sino simplemente porque quería estar a mi lado.

Mi madre seguía perdida… y Sara era el único amor que podía proteger ahora, ella era lo unico que tenia ahora.

—¿Qué somos?

—preguntó de pronto, cayendome como un valde de agua fría en mis cavilaciones.

Tomé su mano y solté lo más cursi que había preparado.

En mi cabeza sonaba perfecto, casi ridículamente perfecto, aunque no estaba seguro de que para ella fuera igual.

Aun así, lo dije.

No por tener que decir algo, sino porque en ese momento lo sentía de verdad.

—No sé qué somos ahora… pero sí sé que quiero ser tuyo— ************************************** Nota del autor : Gracias por la paciencia.

Retomaré la edición de capítulos anteriores y añadiré escenas que siempre quise incluir, especialmente para desarrollar la relación entre Sara y Rudeus editando los caps de este arco.

Si notan algún error o escena faltante del anime y o manga que sea nesesaria, háganmelo saber.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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