Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Mushoku tensei: Hitogami me quiere muerto, lo matare. - Capítulo 6

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Mushoku tensei: Hitogami me quiere muerto, lo matare.
  4. Capítulo 6 - 6 Capítulo 5 Norn y Aisha
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

6: Capítulo 5: Norn y Aisha 6: Capítulo 5: Norn y Aisha Era un día como cualquier otro, o al menos eso parecía, hasta que Lilia habló durante el almuerzo.

—Mis disculpas… estoy embarazada —dijo con voz temblorosa.

No hizo falta que nadie dijera nada más, todos volteamos hacia Paul.

Él golpeó la mesa con la frente y dijo.

—Lo siento, es muy posible que sea mío— ¿Cómo habíamos llegado a esa situación?Todo comenzó hace dos meses.

—————————————————— —¡Felicidades, mami!

—dije con tono alegre, Zenith estaba embarazada, ella dio la noticia apenas dos semanas después de que empezaran los síntomas, así que llevábamos más o menos un mes desde que empezo.

—Ahora nunca te sentirás sola, Rudy —dijo Zenith muy contenta, y yo asentí.

—¡Qué alegría, Zenith!

La familia se está expandiendo— Paul estaba emocionado y realmente feliz, siempre existío la posibilidad de que Zenith no pudiera tener más hijos.

Después de todo, por más que lo isieron como conejos durante seis años, desde que yo nací, le había costado demasiado quedar embarazada.

Yo había llegado a pensar que se había vuelto infértil, y sin embargo, ahí estaba el milagro.

Por obvias razones Paul no podía contenerse.

Los primeros días se portó bien, pero no tardó en ceder a sus impulsos, llevó a Lilia a la cama a escondidas.

Yo fui el único que lo notó.

Las miradas, los toques, los roces… lo vi todo, pero guardé silencio.

Ahora me arrepentía.

Zenith se levantó de la mesa con el rostro impasible y le dio a Paul una bofetada que resonó en el comedor.

Luego sacó a todos del cuarto y empezó a interrogar a Lilia.

—¿Qué piensas hacer?

—preguntó Zenith, firme.

—Ayudaré con el parto, mi señora, y luego me iré a mi ciudad natal —respondió Lilia con la mirada baja.

—El viaje sería duro, y más con un bebé en camino.

Ya sea que des a luz antes o después del parto, no creo que llegues lejos, y menos en invierno —replicó Zenith.

Lilia bajó la vista con vergüenza.

Había permitido que Paul la usara, en parte, parecía que incluso lo había disfrutado, así que no tenia excusa.

Pero yo tenía una razón distinta para ayudarla y de paso vengarme por el pequeño incidente pasado con Paul molestandome con mi amistad Sylphiette.

Aquella traicion apesar que le mostre benevolencia cuando me golpeo.

—Mamá, papá obligaba a Lilia —empecé a decir—.

¿Qué podría hacer una sirvienta contra su amo?

—Oye, no digas… —intentó defenderse Paul.

—¡Cierra la boca!

—lo mandó callar Zenith.

—N-no… fue así, es mi culpa —dijo Lilia entre lagrimas aún no derramadas.

—Claro que dirás eso.

Paul es tu amo —dije con voz tranquila —Mamá, perdona a Lilia, si ella se va, podría pasarle algo malo— Zenith tomó aire, se calmó unos segundos y sentenció.

—Paul, te harás cargo de tu error.

Te casarás con Lilia, y jamás la volverás a tocar ¿Entendido?— Paul se arrodilló, pidió perdón y aceptó la sentencia.

Zenith subió a su habitación y cerró la puerta.

Yo la seguí, sin notar la mirada lagrimosa y agradecida que Lilia me dirigió.

Entré en la habitación de mi madre y empecé a hablarle en voz baja.

—Mamá, todo fue mentira.

No te enojes con papá y con Lilia.

Yo solo… no quiero que ninguno de mis hermanitos muera— Zenith se sorprendió, pero pronto me abrazó.

—Lo sé — dijo — Tú sabes que yo nunca haría eso— Me dio un beso en la frente, ese gesto me reconfortó profundamente.

En ese instante lo entendí con total claridad, yo realmente la consideraba y la consideraría mi madre.

—Gracias —murmuré, con el corazón más ligero que antes.

Haré lo que pueda para protegerla.

Y así, en medio de vergüenza, promesas y decisiones apresuradas, la casa intentó recomponerse.

Pero yo sabía que las consecuencias no terminarían con un matrimonio forzado ni con disculpas, Paul tendría que demostrar con hechos que había cambiado.

—————————————————— El tiempo pasó, y el día del parto de Zenith finalmente llegó.

Fue un momento lleno de tensión, incluso contratamos a una partera extra para ayudar a Lilia, ya que ella misma quería encargarse del parto.

Pero todo se complicó cuando Lilia también entró en labor de parto a pesar de tener solo siete meses y medio de embarazo.

Pero aun así, todo salió bien.

Nacieron mis dos hermanas, la hija de Zenith, Norn, y la hija de Lilia, Aisha.

Zenith y Paul no pudieron acostumbrarse fácilmente a ser padres de verdad.

—Esto sí es cuidar niños de verdad.

El amo Rudeus nos lo dejó muy fácil —comentó Lilia, ahora mucho más expresiva con la familia.

Los días pasaron de esa forma.

Incluso Sylphiette comenzó a visitarnos, le encantaba ayudar a mi madre y a Lilia con las bebés, y se ganó el cariño de mi familia rápidamente.

———————————————— Lilia y yo, desde lo ocurrido con Paul, mejoramos mucho nuestra relación.

Ella comenzó a abrirse más conmigo y me contó su pasado con mi padre… Una historia que, sinceramente, me hizo perder todo el respeto que había estado acumulando por ese hombre.

—Entonces, ¿por qué volviste con él?

—pregunté con curiosidad.

Lilia suspiró suavemente antes de responder: —Tu padre es un buen hombre… dentro de lo que cabe— —En comparación, casi todo el mundo está lleno de personas horribles, y eso es algo de lo que te darás cuenta conforme crezcas, joven amo— ———————————————— Había cumplido siete años cuando tomé una decisión importante.

Una carta de Roxy llegó recientemente, se había puesto en contacto con mi familia otra vez y me contó sobre la Universidad Mágica de Ranoa.

Por supuesto, decidí que ese sería mi siguiente objetivo.

Mi entrenamiento se había estancado, seguía siendo de rango avanzado en casi todos los elementos, excepto en agua, donde era de nivel santo.

Alcanze el nivel intermedio en el estilo dios del agua y tambien en el dios de la espada, ademas había vuelto a practicar la “magia de gravedad artificial” Cuando se lo mencioné a Sylphiette, su reacción no fue la mejor.

—¡No!

¡No!

¡Yo no quiero!¡ ¡Yo no quiero que te vayas!

¡Waaaa!

—lloró con fuerza.

Esa niña había desarrollado una fuerte dependencia emocional hacia mí… pero, en el fondo, yo también la tenía hacia ella.

No podía simplemente dejarla.

Al día siguiente, mientras almorzaba con mi familia, dije.

—Padre, ¿puedes conseguirme un empleo?— De un momento a otro el ambiente en el comedor se volvio tenso.

Paul me miró sorprendido.

—¿Para qué quieres el dinero?

—preguntó.

—Necesito reunir lo suficiente para llevarme a Sylphiette a la Universidad Mágica de Ranoa.

Ya no puedo progresar aquí.

Incluso en el arte de la espada solo he alcanzado el rango intermedio en el estilo del Dios del Cauce y en el del Dios de la Espada— Si me quedo, solo me esperan mejoras mínimas.

Puedo leer, hacer matemáticas avanzadas y manejar magia de nivel santo.

Estoy seguro de que alguien necesitará un tutor para alguna de esas cosas— Mi padre me observó unos segundos y dijo.

—Veré qué puedo conseguir— Así terminó la charla… sin saber que ese sería el comienzo del fin de mi vida en Buena Village.

————————————————— —Sylphiette —le dije al día siguiente—, voy a buscar un empleo y nos llevaremos a la Universidad Mágica de Ranoa— Ella me miró sorprendida.

—¿Q-qué?

—Que buscaré la forma de ganar dinero, y con eso tú y yo iremos juntos a Ranoa.

—T-te escuché… solo que… ¿por qué?— —No puedo dejarte aquí.

Yo… te quiero mucho— Me costó procesarlo, pero era la verdad, sentía un gran apego por Sylphiette.

Ella me abrazó con fuerza, como si temiera que desapareciera.

No dijo nada, pero sabía exactamente lo que sentía.

———————————————— —Rudy, ¿cómo te sientes respecto a Sylphiette?

—preguntó mi padre.

Me tensé.

Esa pregunta me incomodaba más de lo que quería admitir.

En mi vida anterior llegué a tener diecisiete años… y ahora me estaba enamorando de una niña de siete.

—No lo sé —respondí sin pensar.

—¿Y qué dirías si te dijera que debes alejarte de ella por unos años?— Quedé paralizado.

La sola idea era aterradora.

¿Cómo podría dejarla sola?

Pero Paul solo necesitó ver mi expresión para entender mi respuesta.

En un instante me atacó.

Saltó hacia mí y me derribó en apenas cinco movimientos.

No importaba que yo fuera rango avanzado en el estilo del Dios del Cauce, si te toma por sorpresa un peleador de nivel santo, no tienes oportunidad.

————————————————— Desperté sobresaltado.

El sonido del galope de caballos y el balanceo de una carroza me dijeron todo lo que necesitaba saber.

Lo que Paul había dicho… lo había cumplido.

—Veo que despertaste —dijo una mujer de aspecto fiero antes de continuar—Mi nombre es Ghislaine.

Tu padre es un viejo amigo mío.

La información de tu empleo está en esta carta— Me entregó un sobre sellado.

Lo abrí y comencé a leer: ************************ “Hijo, si lees esto es porque ya estás de camino a Roa, la ciudad fortaleza.

Mi tío abuelo, Sauros Boreas Greyrat, es el señor feudal, y su nieta será tu futura alumna.

Le enseñarás matemáticas básicas, lectura y magia.

Trabajarás durante cinco años con un sueldo fijo de siete monedas de plata asura al mes.

Al final de tu contrato se pagarán dos matrículas para la Universidad Mágica de Ranoa, una para ti y otra para Sylphiette.

En cuanto a Sylphiette, decidí separarlos porque ustedes dos desarrollaron una dependencia mutua que podría ser perjudicial para el crecimiento de ambos.

Espero que lo entiendas.

La chica gato que te acompaña es una reina del estilo Dios de la Espada, estoy seguro de que ella te ayudará a mejorar en este, claro a cambio le deberas enseñar tambien pero no te rías de ella por tener mas musculo que cerebro ya que su enseñansa sera invaluable, creeme no encontraras mejor maestra, incluso yo nunca pude vencerla, ademas de en la cama.

Ahora te prohibo volver, enviar cartas o mantenee contacto con nosotros.

Esto te ayudara a aprender a trabajar y ser independiente, ya quiero ver el tipo de hombre que seras hijo mío.

—Paul Greyrat.

P.D.: Puedes hacer lo que quieras con quien quieras, pero la chica gato es mía, no la toques.

********************************* Suspiré.

Aunque Paul era un idiota, tenía razón.

Esto era lo mejor para los dos… y, en medio de todo, había olvidado mi verdadero objetivo.

Yo, Rudeus Greyrat, pondría este mundo de rodillas y me alzaría como un dios.

Este sería el primer paso hacia ese destino.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Acerca de
  • Inicio
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo