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Mushoku tensei: Hitogami me quiere muerto, lo matare. - Capítulo 67

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  4. Capítulo 67 - 67 Capítulo 66 Estilo del dios del Agua
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67: Capítulo 66: Estilo del dios del Agua 67: Capítulo 66: Estilo del dios del Agua Nanahoshi POV Año 420K Unté la pasta medicinal sobre las heridas de Erisia con cuidado.

Habíamos estado viajando por el mundo, y ella me había dicho que lo más probable era que ellos hubieran muerto… o que siguieran en mi mundo… o que estuvieran en el futuro… o, en el peor de los casos, en un pasado inaccesible.

Suspiré.

Quería ver a Akito y a Seiji.

Eran buenos amigos, y me habían ayudado durante el último año a intentar localizar a (…)… mi viejo amigo.

Me sorprendió que Akito aceptara ayudar.

Ellos habían tenido un fuerte choque en el pasado, pero él mismo admitió que en parte fue su culpa, y que lo menos que podía hacer era intentar enmendarlo.

(…) desapareció de un día para otro.

Antes ya había abandonado los estudios, pero su hermano mayor dijo que regresaría después de ‘aclarar su mente’.

Era comprensible.

Había perdido a sus padres en un accidente ese mismo año.

Lo triste fue que luego descubrimos que su hermano lo había echado de casa, y eso conllevo a la búsqueda por todo Tokio.

Al parecer tuvieron un asunto privado que él nunca quiso comentar.

Pero yo sabía que, cualquiera que fuera la razón, no era motivo suficiente para expulsarlo así.

O eso hasta que su sobrina, casi de nuestra edad, dijo que él había intentado abusar de ella.

Pero yo no me tragué esa historia.

Él no habría hecho algo así, se lo dije a su hermano, pero he de admitir que era normal que él creyera primero a su hija que a su hermano, aun así dolía saber como lo veía ahora su propia familia.

Y pensar que ahora estaba solo, y por mis propias acciones yo no estuve para él en esos momentos, ahora era un remordimiento que me carcomía por dentro.

Actualmente sabía que quizá no volvería a ver a Akito ni a Seiji gracias a lo dicho por Erisa.

Con eso en mente mi única preocupación era encontrar la forma de regresar con mi familia, verlo a él y disculparme por lo que pasó.

Por eso mismo, Erisia me había mencionado Ranoa.

Una universidad donde podría estudiar círculos mágicos, magia de invocación y, con suficiente investigación, tal vez crear una forma de viajar de vuelta a mi mundo.

… Año 423K No había logrado ningún avance.

Esta maldita universidad no tenía nada que realmente me ayudará.

Yo no podía usar magia por mi cuenta, y eso dificulta enormemente mis experimentos.

Dependía por completo de las piedras mágicas y cada vez que una se agotaba, debía esperar a conseguir otra.

Salí para ver si el director Jenius había conseguido más.

Jenius me había aceptado en la universidad después de una negociación con Erisia.

Una de las pocas ventajas de su maldición, esa que provocaba que todos la odiaran o temieran, lo bueno era que las negociaciones casi siempre terminaban inclinándose a su favor.

Llegué a su despacho, pero no estaba.

Di un leve pisotón de frustración, y la irregularidad del suelo de piedra me hizo sentir un dolor agudo en la planta del pie.

“Maldito suelo arcaico”, pensé mientras saltaba en una pierna antes de regresar a mi laboratorio.

Los pasillos estaban silenciosos, tal y como me gustaba.

Entonces, una suave melodía llegó a mis oídos mientras subía las escaleras al subir.

¿Eso es… mi violín?

Me detuve.

Las notas graves y profundas dibujaban una melodía melancólica y lenta.

El dolor y la nostalgia eran evidentes en cada vibración, en cada pausa contenida.

Cuando finalmente llegué al pasillo superior, la melodía ya había terminado.

—Hermoso— dije sin pensar mientras estaba en la entrada.

… Tenía que encontrar una manera de convencerlo.

Aun cuando era un salvaje que me había apuntado con su espada… estando dentro de mi propio laboratorio.

Reencarnado significaba que tenía magia.

Él podía ayudarme sin que yo tuviera que revelar a nadie más de dónde vengo.

Decírselo a cualquier otra persona sería peligroso, así que desde el inicio estaba descartado involucrar a cualquier imbécil al azar.

Pero, además… él era el Sword God.

Y también un mago talentoso.

Sin duda, un aliado invaluable.

Fui a buscar a la persona más cercana a ese sujeto.

Fitts, el Mago Silencioso.

Un elfo muy afeminado y atractivo que recientemente había pasado de ser una figura inaccesible… a ser inaccesible para todos, excepto para Ryo, el chico reencarnado.

—Fitts, quiero hablar contigo— le dije mientras él hojeaba las páginas de un libro.

—¿¡Silent!?— respondió, exaltado cuando finalmente me notó.

—Esa soy yo.

Por favor, necesito que me ayudes con alguien— Fitts levantó una ceja —¿Deseas conocer a la princesa?— —No.

Se trata de Ryo— respondí.

—¿No acaba de ir a tu laboratorio?— —Sí, pero se fue.

Quiero saber para qué vino en primer lugar y así convencerlo de hacer un intercambio— —Ya veo, en realidad, yo le dije que tú tenías conocimientos de magia de invocación ya que el busca aprender— Eso era cierto.

La mayor parte de mis estudios giraban en torno a la magia de invocación, por la propia naturaleza de cómo llegué a este mundo.

—En ese caso, todo será sencillo.

Gracias por la ayuda, Fitts— dije antes de irme sin esperar una respuesta.

Al día siguiente… lo convencería de ayudarme.

… Rudeus POV Llegué a la universidad luego de terminar mi rutina matutina.

En mi mano, la carta para Ariel, aún sellada, esperaba encontrar a su destinataria.

Recorrí los pasillos vacíos en la fresca mañana antes de llegar a la sala del consejo estudiantil.

Dentro, Ariel ya estaba tranquilamente ocupándose de sus deberes como presidenta con Fitts ayudándole y Luke parado a su lado protectoramente.

Ella seguía escribiendo algo cuando entró y justo en ese momento se detuvo para atenderme inmediatamente.

—Me alegra verlo, sir Ryo.

¿Qué lo trae por aquí?— preguntó.

Me dirigí directamente hacia ella y coloqué la carta frente a su escritorio.

—Es una carta urgente y de máxima confidencialidad de parte de Philip.

Ni siquiera yo la he leído— Ariel frunció levemente el ceño, algo extremadamente poco común en ella.

Abrió la carta y leyó el encabezado.

Su expresión se tiñó apenas de preocupación.

Después de terminarla, pasó a las cartas adjuntas.

La sorpresa fue más evidente esta vez… pero, al final, su rostro volvió a esa calma perfecta, como si nada hubiera ocurrido.

—Gracias por traerme esto— hizo una pequeña pausa—Necesitaré tiempo para dar una respuesta— Luke, de pie a su lado, intentó asomarse para leer el contenido, pero Ariel apartó la carta antes de guardarla.

Con eso, me di media vuelta y salí de la habitación.

Recorrí los pasillos en dirección a la habitación de Zanoba para continuar con las enseñanzas a Julie como hacía todos los días.

—Oye, tengo un trato para ti— dijo una voz justo cuando estaba entrando en la zona de los dormitorios masculinos.

Su presencia una vez mas apareció de la nada, su ausencia de mana la hacía invisible a mi percepción.

Me di la vuelta para ver de frente a Nanahoshi.

—Creo que dejé en claro que no tengo ningún interés compartido ni intención de relacionarme contigo— respondí con frialdad.

—Buscas cómo usar magia de invocación, ¿no?— dijo sin rodeos.

—Sí.

Pero además de ti, seguro encontraré a alguien más— contesté con calma.

—Tal vez.

Pero no será gratis.

Y, en comparación, lo que yo te ofrezco sería infinitamente más sencillo que lo que sea que te pidan a cambio— insistió con tono persuasivo.

—Habla— dije, girándome ligeramente, preparado para irme si no me interesaba.

—Te daré toda la teoría que tengo… y la que tiene disponible Erisia— Eso me detuvo.

—A cambio, tendrás que prestarme maná incondicionalmente cuando lo necesite para experimentar con círculos mágicos— terminó.

—Es una propuesta tentadora.

Pero ¿qué te hace pensar que la mujer que casi me mata permitirá que compartas sus conocimientos si sabe a quién se los darás?— dije, apoyándome en la pared.

—No lo sabrá— Aspiré y suspiré lentamente mientras me tocaba el puente de la nariz.

La propuesta era tentadora.

Y, en realidad… no tenía nada que perder.

—Está bien.

Acepto— “Espero no arrepentirme” … Estaba en medio de un duelo.

Isolte me había retado cuando regresé de la universidad.

Sabía el resultado inevitable, así que decidí terminarlo de un solo golpe.

Mi Espada Larga de Luz descendió con precisión.

*CLANCK* El choque metálico resonó con fuerza, algo que no debería haber pasado.

Debería haberla desarmado y vencido en ese intercambio, pero no.

Nadie había bloqueado ese corte en mucho tiempo… ni siquiera cuando me contenía.

Esquivé por instinto, aún conmocionado, y ejecuté un barrido de piernas seguido de un revés con la pierna para desestabilizarla.

Mi espada había salido volando en el anterior chocó, en parte por la sorpresa así que la derribe antes de poner dos dedos frente a uno de sus ojos, equivalente a una espada por mi touki.

Isolte no debería haber podido hacer eso, pero eso no me detuvo de ganarle.

—¿Qué fue eso?— pregunté, impresionado.

Isolte me miró con una sonrisa radiante antes de responder.

—Ese fue ‘Supreme Counter-Speed’, una de las cinco técnicas supremas del estilo Dios del Agua— —¿Cuándo lo aprendiste?— pregunté asombrado mientras recogía mi espada.

—Lo acabo de perfeccionar y lo saque del último pergamino que me envió mi abuela— dijo, pasándose una mano por detrás de la cabeza con cierta timidez.

—Enséñame— dije arrodillándome frente a ella en una exagerada pose de oración.

—¡Oye!

No hace falta que te arrodilles.

Es obvio que te la enseñaría— respondió apresuradamente, seguramente avergonzada de que hiciera algo así.

—Entonces, ¿cómo empiezo?— pregunté entusiasmado.

Nunca supe que existían técnicas supremas dentro de este estilo.

—Bueno… esta es una aplicación avanzada de ‘Flow’, para leer y contraatacar— —¿Flow?— repetí.

—¿La técnica base para aprender el estilo?

¿La base que todo practicante debe entender antes de iniciarse formalmente?— Ante mi expresión desconcertada, suspiró.

—¿Cómo es que tienes el nivel de un Santo del Agua y no sabes qué es ‘Flow’?— —Mi padre nunca me explicó nada.

Solo avancé con lo que tenía— respondí.

Incluso en los pergaminos no se mencionaba ese ‘Flow’.

—Si es tan importante, ¿por qué no está mencionado en los pergaminos que me regalaste?— —Porque *Flow* es tan básico que es el equivalente a saber cuánto es 1+1 en el campo de la espada.

Incluso los practicantes del Dios del Norte saben qué es— dijo, impresionada por mi ignorancia.

—Bueno, te digo… mi padre es un cabeza hueca y yo solo aprendí lo que él alcanzó a enseñarme antes de tener que perfeccionarlo por mi mismo— Isolte suspiró, todavía sorprendida.

—En ese caso, te lo explicaré— dijo tras una breve pausa.

—’Flow’ es la técnica mediante la cual lees a tu oponente.

Te permite percibir la intención de su ataque, prepararte para contrarrestarlo y aprovechar la apertura que genera— Yo, sentado en el suelo, tomé notas en una pequeña libreta que, honestamente, ni yo sabía de dónde había sacado.

—Esta es una de las cinco ‘Ougis’, o técnicas supremas del Dios del Agua cuando se perfecciona individualmente.

Las otras son ‘Water Mirror’, ‘Absolute Interception’ y la que viste hace poco, ‘Supreme Counter-Speed’— Seguí escribiendo mientras Isolte continuaba.

—También está la quinta técnica: ‘Water God Slash’.

Un corte definitivo que se potencia con el flujo del combate— —Aprender la primera técnica suprema es esencial y te permite avanzar hasta el rango Santo.

Para ser Rey del Agua debes dominar dos.

Para ser Emperador, tres.

Y para convertirte en Reidar o Reida… debes dominar cuatro o incluso las cinco— —Vaya… eso explica por qué mi padre no pudo explicarlo.

Seguro su cabeza no aguantó tanta información y la desechó toda junta— —Pff… ¡jajajaja!— Isolte estalló en carcajadas.

Su risa fue contagiosa… y terminé siguiéndola.

Ambos reímos hasta que nos dolió el estómago y regresamos a mi mansión para que yo hiciera la cena de todos.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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