Mushoku tensei: Hitogami me quiere muerto, lo matare. - Capítulo 9
- Inicio
- Todas las novelas
- Mushoku tensei: Hitogami me quiere muerto, lo matare.
- Capítulo 9 - 9 Capitulo 8 El primer fin de semana de Eris
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
9: Capitulo 8: El primer fin de semana de Eris 9: Capitulo 8: El primer fin de semana de Eris Eris no tenía tiempo libre, eso lo recordé después de que, a pesar de estar tanto tiempo en la mansión, nunca tuve un solo día para descansar.
Y que Eris acumulara ira no era bueno para mí.
———————————————— —Señor Phillip, desarrollé este horario.
En él puse mis clases, las de Ghislaine y las de Edna ordenadamente, para que cada cinco días Eris pueda descansar.
Este horario me ayudó a poder formar mi mente; el día de descanso ayuda a relajarse y no estresarse, algo imperativo para que Eris ya no tenga arranques de ira.— Phillip vio mi horario y pensó: “Este chico sabe bien cómo ayudar a mi hija.
Definitivamente es la mejor inversión que he hecho en muchos años respecto a Eris.” —Me parece perfecto, ya empecé a recibir quejas de su instructora de etiqueta.
Gracias a esto le daré un día de descanso pagado y podrá quedarse— El cumpleaños de Eris estaba cerca, así que era normal esto.
———————————————— Lo malo de avisarle a Eris que tenía un día libre es que ella me arrastró para pasarlo con ella, ya que no tenía ni idea de cómo empezar.
Y yo, por sugerir la idea de visitar el mercado, terminé acompañándola.
Lo bueno es que, con mi salario de 7 monedas de plata y casi 7 meses en la mansión, ya tenía unas 49 monedas ahorradas.
Así que empecé a consultar costos y anotarlos, aunque algo llamó mi atención.
—Hey, joven, ¿usted viene del castillo, verdad?— Me acerqué al puesto del hombre y asentí.
—Entonces estoy seguro de que le interesará esto.— El hombre sacó una botella muy cara y empezó a explicar.
—Este tónico le ayudará a hacerlo hasta por 10 horas con un solo sorbo…
si sabe a lo que me refiero.— Yo me sonrojé, pero asentí embobado antes de preguntar el precio.
—Diez monedas de oro.— Quedé helado y murmuré.
—Nunca podría pagarlo…— Ese precio era demasiado para mí; apenas tenía la mitad, y no iba a gastar todo eso solo por un rato de felicidad que ni siquiera tenía con quién disfrutar.
Así que me fui cabizbajo, algo que, sin saberlo, hizo que Eris lo comprara sin dudar.
——————————————————— —¡Ten!—dijo Eris mientras me daba el frasco.
Por supuesto, extendí las manos, pero me detuve y pregunté.
—¿Cómo sacaste el dinero?— —¡Mi abuelo lo compró!— —Si es así, no lo quiero.— —¿¡Qué!?— —Si no es algo que venga de ti, que tú quieras darme por tu propio esfuerzo, no lo consideraría un regalo de tu parte.— Eris solo me miró con ira y un ligero rubor; parecía que hacer esto le había tomado valor.
—Escucha, Eris, lo aprecio, pero…
¿acaso sabes cuánto gano al mes?— —Mmm…
¿cinco monedas de oro?— —Ni cerca, gano siete monedas de plata.— —¿Qué?
¡Eso es muy poco, no alcanza para nada!— Solo suspiré.
Pero cuando Eris se fue, me di cuenta de que había dejado el frasco, y rápidamente lo guardé.
—Esto es invaluable…—dije con una sonrisa.
Pero cuando me vi reflejado en una superficie metálica a través del vidrio, me asqueé.
“Qué mirada para más degenerada…
más aún en un niño.” Pense viendome a mi mismo con asco.
Me resigné.
Los genes Greyrat estaban haciendo efecto, y debía controlarlos.
——————————————— —Felicidades, ambos llegaron al nivel avanzado en este estilo —dijo Ghislaine.
Yo suspiré; Eris aún estaba progresando más rápido que yo, y eso me hacía sentirme inútil.
Pero Ghislaine se me acercó.
—No te deprimas, puede que no tengas talento, y tu aura de batalla sea nula, pero si sigues mejorando y empiezas a aplicar esa magia extraña que usas cuando tú y yo luchamos para propulsarte, podrías llegar a nivel santo sin problemas, o incluso al nivel de un rey como yo— Le sonreí; eso me consolaba, pero tenía que aprender cómo usar mi magia de gravedad, que por cierto logró el primer gran progreso en años.
Hice que el viento no se impulsara con magia, sino que me empujara directamente, sin ráfagas que avisaran, sin ningún preludio: simple aire comprimido impulsándome, y que incluso me hizo lograr volar controladamente por unos centímetros una vez, e incluso siento que podría planear dando un impulso con magia de tierra y usar el aire para ralentizar mi caída.
———————————————— —Por eso necesito más horas— Edna, la instructora de Eris en etiqueta, me visitó por la noche pidiéndome que le diera unas horas más.
Hace dos meses ya le había cedido una, pero necesitaba más por la falta de cordialidad de Eris y porque solo faltan cuatro meses para su décimo cumpleaños, un evento noble muy importante que incorpora a los niños a este ambiente.
Yo, por supuesto, acepté; ¿menos trabajo e igual paga?
¡Válgame Dios, solo un imbécil se negaría!
———————————————— Mi tiempo libre es valioso y, ahora que tengo más, lo aprovecharé.
¿Cómo?
Aprenderé un idioma…
no, dos idiomas, además del de la raza bestia y el de los demonios.
Pero primero fui a sacar libros de lenguaje bestia, encontrándome con Phillip…
Y así fue como llegué a una situación un tanto peculiar.
—¡Sí que lo son!
¡Las orejas de las chicas gato son las mejores!
—dijo Phillip.
—¡No puedo negarlo, pero las de las chicas perro son más bonitas!
—contraataqué.
—¡Jajajaja!
¡Me queda claro que en tu sangre está el linaje Greyrat!— ——————————————— Hacía ya dos meses que empecé a aprender los idiomas del Dios Demonio y del Dios Bestia.
El del Dios Bestia, gracias a Ghislaine y a los libros, no era un problema realmente, aún más considerando que este no tenía muchas estructuras para escribir, debido a la primitividad de los de esa raza.
—Joven Rudeus, esta es una carta para usted — Un sirviente de la familia Boreas me entregó un paquete con una carta y un libro adentro.
Yo leí la carta alegremente, era de mi maestra Roxy.
Hace un tiempo ya le había contado mi plan de estudiar su idioma, incluyendo el gran obstáculo que era la falta de buenos libros, y que los pocos que había a menudo se contradecían.
************************************** Querido Rudeus: Recibí tu carta.
¿Ya tienes 8 años?
¡Debes haber crecido!
Me sorprendió cuando dijiste que le enseñabas a la nieta del señor de Fitoa.
¡Estoy muy orgullosa de ti!
¿Qué fue de aquel niño que me dijo que se casaría conmigo?
Bueno, ahora tengo que lidiar con este príncipe pervertido, es un asco la verdad.
Yendo directo al punto, aunque suene pretencioso, yo creé un libro, ya que la gramática y la escritura de la lengua del Dios Demonio son muy complicadas, y no había un libro bueno que pudiera enviarte.
Lo escribí con mucho cariño, espero no verlo en venta en un lugar cualquiera.
Úsalo y aprende.
Cuando termine de enseñarle a este príncipe asqueroso me iré de Shirone y te volveré a escribir.
— Roxy Migurdia ************************************** ———————————————— Actualmente me encuentro con Eris practicando.
Era la única manera de que ella aprendiera, necesitaba un compañero de su tamaño, y yo, por supuesto, era el único al que le hacía caso… o eso me dijeron.
La verdad lo había notado, ella era más dócil a mi alrededor últimamente, sobre todo desde el día que la convencí de empezar a practicar con Edna.
———————— —Joven Rudeus, necesito su ayuda —dijo Edna algo exaltada por haberme estado buscando.
—¿Necesita algo, señora Edna?
—dije calmadamente.
—Es Eris… ha estado escapando, y al paso al que vamos no podrá bailar en su décimo cumpleaños.
—¿Y yo qué tengo que ver en eso?
—Usted es el único al que le ha estado haciendo caso últimamente.
Por favor, le pido que intente convencerla para que la joven ama pueda dar una buena actuación.
Yo solo suspiré.
“Al parecer siempre termino en el centro de todo…” ———————— —Con que aquí estabas —la estuve buscando y la encontré en el establo.
—¿Estás teniendo problemas con el baile?
—seguí hablando aún alejado de ella, estar cerca significaría recibir un golpe.
—No necesito bailar.
No iré a la fiesta— —Esa fiesta es para ti.
Sería muy egoísta no ir— —¿Por qué debería hacer algo que no me gusta y en lo que no soy buena?— —Yo también hago cosas en las que no soy bueno, ¿sabes?— —¡Eso no es cierto!
Tú eres bueno en todo, nunca tienes que esforzarte— —¿No recuerdas las prácticas de espada dos semanas antes de que nos ascendieran a avanzados?
A mí no me gusta para nada ser golpeado— —Entonces, ¿por qué no bloqueaste?— —Porque, a pesar de que no era bueno en ello, aún podía mejorar.
El miedo y el disgusto por ser golpeado en la cara no son tan grandes como mis ganas de mejorar… Si quieres, te ayudaré con el baile.
A mí tampoco me gusta, ¿sabes?— —————————————————— Habíamos logrado grandes avances, Eris podía bailar casi todas las pistas con naturalidad.
—¿Cree que Eris está lista, señorita Edna?
—pregunté.
—Claro, la joven ama ha mejorado muchísimo.
Estoy segura de que se desempeñará bien—
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com