Mushoku Tensei: Kodama to Koe - Un fanfiction - Capítulo 31
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- Capítulo 31 - 31 Episodio 19 El Gremio de Aventureros
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31: Episodio 19: El Gremio de Aventureros 31: Episodio 19: El Gremio de Aventureros Un viajero me había interceptado antes de llegar.
Me dijo que debía cruzar por el sur, así me ahorro problemas y un “papeleo” que no existe, por lo cual seria más facil de pasar.
“En los otros distritos, preguntarán de dónde vienes, adónde vas, por qué eres un niño viajando solo,” me había dicho el viajero.
“Pero en el sur, están acostumbrados.
Aventureros nuevos llegan cada día así.
Sucios, cansados, sin papeles oficiales.” Eso tenía sentido.
Mi ropa rasgada, mi capa gastada, todo era “he viajado meses.” En el Distrito Residencial del norte, donde vivía la nobleza, un niño como yo sería cuestionado inmediatamente.
¿Por qué está aquí?
¿De dónde viene?
¿Quién lo autoriza?
En el Comercial del este, seguramente me habrían tomado por un ladrón.
En el Divino del oeste, la Iglesia no habría dejado de hacer preguntas sobre creencias y orígenes religiosos.
Pero el sur…
el sur veía a cientos de personas entrar y salir cada día, sin detenerse.
El viajero también había dicho: “En el Distrito de Aventureros no hacen preguntas personales.
Es como un código no escrito.
La mayoría de los aventureros tienen historias complicadas, pasados que prefieren no compartir.
Los guardias lo saben, así que no presionan.” Me detuve a reflexionar.
Era…
inteligente.
El sistema no estaba diseñado para ser complicado; estaba diseñado para ser práctico.
Mientras no fueras una amenaza evidente, eras bienvenido.
“Los otros distritos querrán certificados, cartas de recomendación, permisos especiales.
El sur?
El sur solo quiere saber que no eres peligroso,” El Gremio actuaría como mi verificación.
No necesitaría papeles oficiales antes de entrar; esos llegarían cuando me registrara en el Gremio mismo.
El sistema de Millishion era inteligente.
Delegaban la responsabilidad: los guardias de la puerta hacían un control superficial, y el Gremio realizaba la verificación real.
“En el Distrito de Aventureros, un niño viajando solo durante meses no es raro.
Es simplemente otro aventurero.” Eso era la clave.
Mi apariencia no era un problema.
Podría serlo en otros lugares, pero aquí sería invisible entre la multitud de aventureros con historias no convencionales.
Mi cabello negro podría llamar la atención, pero no lo suficiente como para detenerme.
“No confían en inspecciones exhaustivas.
Permiten que entres.
Luego, cuando quieres trabajar, te registras en el Gremio.
Ahí es donde verifican tu competencia.” Mi competencia.
No mis papeles.
No mi historia.
No mi origen.
En un lugar diseñado para aventureros, la única documentación que importaba era simple: ¿Puedes luchar?
¿Puedes realizar magia?
¿Tienes las habilidades?
El Gremio me probaría.
No había necesidad de decir nada.
“Por lo tanto, el sur es la entrada.
Sin preguntas.
Sin papeleo.
Sin complicaciones.” Tenía razón.
Mi aspecto actual era perfecto para pasar desapercibido…
o al menos para no levantar sospechas innecesarias.
Parecía joven, pero no tanto como para ser un niño desprotegido.
Mi cabello era peculiar, sí, pero no lo suficiente como para ser considerado una amenaza.
Todo encajaba.
Con mi calzado desgastado y la espada a la vista, proyectaba exactamente la imagen de un aventurero: alguien que había recorrido caminos difíciles y que no se dejaba intimidar.
Debo admitir que todo eso me parecía muy conveniente, por lo que todos los pensamientos que había tenido durante el viaje sobre ser el “raro” se desmoronaron en un instante, con apenas una charla de alguien.
*** Una vez llegué a las puertas del Distrito de Aventureros, noté las dos estructuras de piedra blanca custodiadas por guardias.
Observé sus posturas, sus armas, incluso el patrón de sus movimientos.
El primero en notarme fue el guardia de la izquierda.
Sus ojos me recorrieron de manera casual al principio, luego se detuvieron en mi cabello.
Cuando finalmente llegué, el guardia me detuvo.
—¿De dónde vienes, chico?
—preguntó.
Tuve que mantener mi voz joven.
—De la Carretera de la Espada Sagrada…
He estado viajando durante meses.
El guardia observó mi ropa rasgada, mi capa gastada, mis botas desgastadas.
Su compañero, el guardia de la derecha, se asomó.
Ahora ambos me evaluaban, pero no con sospecha.
—¿Armas?
—preguntó el segundo, sin mucho interés.
Señalé mi espada, claramente visible.
—¿Magia?
—continuó.
—Fuego, agua, tierra, viento y curación.
El guardia asintió.
Eso era suficiente.
—Adelante —dijo el primero, haciéndose a un lado.
¿Tan simple era?
Tras meses en el gran bosque, entrar fue un choque de sentidos.
Todo a la vez, el caos de la multitud, los olores, los establos y las posadas baratas alineadas junto a puestos de comida callejera.
Pero había algo que sobresalía sobre todo lo demás, el edificio plateado brillante.
Imposible no verlo.
Nadie me cuestionó mientras avanzaba.
Nadie verificó nada.
El código no escrito que el viajero había mencionado funcionaba a la perfección.
No hagas preguntas, sigue adelante, deja que el Gremio se encargue.
Avancé por las calles, alejándome del caos de la entrada.
La avenida central estaba llena de tiendas de armas, puestos de vendedores y más gente de la que había visto en toda mi vida.
Las herrerías tenían un nivel de calidad decente.
El edificio plateado se hacía cada vez más grande conforme me acercaba.
Ahora podía distinguir más detalles, aventureros entrando y saliendo, algunos con equipo de batalla completo, otros cargando bolsas que probablemente contenían oro.
Al llegar a las puertas del Gremio, me detuve un momento para observarlo con atención.
Era enorme, tal como cabría esperar del cuartel general de la organización.
Respiré hondo y entré.
Después de todo, este sería mi primer trabajo oficial.
Mi hermano había tenido la tarea de educar a Eris, y yo solo daba consejos de vez en cuando…
Bueno, también le enseñé a leer a Ghislaine, así que técnicamente podía considerarse un trabajo.
Detrás del mostrador, una recepcionista me sonreía, observándome con curiosidad.
—Siento la demora.
¿Le importaría ayudarme?
Pareció desconcertada.
Quizá hablé demasiado formal.
—¿Eh?
Ah, claro…
—titubeó un instante—.
Usted quiere…
registrarse como aventurero, ¿verdad?
—Así es…
—dije sin más.
—En ese caso, ¿podrías comenzar llenando este documento?
Estiró la mano desde debajo del mostrador y me entregó una hoja junto con un delgado trozo de carbón.
Había líneas para el nombre, la profesión y un resumen formal del gremio con sus reglas: 1 — Uso del Gremio de Aventureros El registro formal permite el acceso a todos los servicios oficiales del Gremio de Aventureros.
2 — Servicios del Gremio Los aventureros registrados pueden visitar cualquier sucursal para aceptar trabajos, recibir pagos, comercializar materiales y efectuar intercambios monetarios dentro del sistema gremial.
3 — Registro Personal y Tarjeta de Aventurero Toda la información se almacenará en la Tarjeta de Aventurero, de la cual el titular es responsable absoluto.
En caso de pérdida o daño, se puede emitir una tarjeta de reemplazo; sin embargo, el rango se reiniciará a F y se aplicará una tarifa regional correspondiente.
4 — Abandonar el Gremio Los aventureros pueden abandonar el gremio en cualquier sucursal.
Un nuevo registro posterior reiniciará el rango a F.
5 — Normas de Conducta Se prohíbe estrictamente: violar leyes locales, realizar acciones que afecten gravemente la reputación del gremio, obstruir a otros aventureros en sus labores o comerciar trabajos del gremio.
Las infracciones pueden resultar en sanciones económicas y revocación del estatus de aventurero.
6 — Penalización por Incumplimiento El incumplimiento en la ejecución de un trabajo conllevará el pago de un quinto de la recompensa ofrecida como penalidad.
La deuda debe saldarse dentro de un año; de lo contrario, se revocará el estatus gremial.
7 — Clasificación de Rango Los aventureros se clasifican en siete rangos, de F a S, en función de experiencia y habilidades.
Solo podrán aceptar trabajos dentro de un rango de diferencia respecto a su rango actual.
8 — Promoción y Degradación El cumplimiento exitoso de un número determinado de trabajos permitirá la promoción a un rango superior.
La negativa a aceptar una promoción es permitida.
Fallos consecutivos en trabajos pueden derivar en degradación de rango.
9 — Obligaciones y Responsabilidades En situaciones de emergencia, incluyendo ataques de monstruos o crisis locales, todos los aventureros están obligados a cooperar y obedecer las instrucciones emitidas por la autoridad del gremio local.
Completé el documento y los dejé sobre el mostrador.
—Perfecto.
Ahora, por favor, coloque sus manos sobre esto.
La tarjeta de metal brilló tenuemente, mostrando mis datos: NOMBRE: Daiki Greyrat SEXO: Masculino RAZA: Humano EDAD: 10 PROFESIÓN: Espadachin RANGO: F [Parece que la tarjeta tiene capacidad de almacenamiento de maná…
eso significa que se actualizará progresivamente.] —¿Capacidad de almacenamiento de maná?
—murmuré para mí mismo.
—Exactamente.
Una vez que se agote la energía, puedes venir a recargarla.
Además, cada vez que completes una misión, tu reserva se recargará automáticamente, así que no tienes de qué preocuparte.
así fue como me uní al Gremio de Aventureros.
¿Sencillo?
¿Fácil?
Si.
Y, siendo honesto, me alegraba de que fuera así.
Ahora, respecto a las misiones, solo podía aceptar las de rango F o rango E.
Es decir, mi rango actual y el inmediatamente superior.
No podía simplemente adelantarme.
Si eso hubiera sido posible, habría resultado muy conveniente para alguien fuerte.
Aun así, no podía evitar sentir cierta molestia.
También pregunté acerca de cómo funcionaban las promociones de rango.
La recepcionista me respondió con una paciencia unica; daba la impresión de que hacía tiempo que nadie preguntaba con tanta curiosidad…
o que no esperaba ese tipo de interés de un niño.
→ Sistema de Promoción de Rangos del Gremio El ascenso de rango no se basa en fuerza bruta, sino en experiencia comprobada y consistencia.
Cada promoción requiere cumplir métricas acumulativas y, en algunos casos, una racha de trabajos en el nuevo nivel.
Rango F → Rango E Completar 10 trabajos de rango F Completar 5 trabajos consecutivos de rango E Rango E → Rango D Completar 50 trabajos de rango F Completar 25 trabajos de rango E Completar 10 trabajos consecutivos de rango D Rango D → Rango C Completar 100 trabajos de rango E Completar 40 trabajos de rango D Completar 10 trabajos de rango C Rango C → Rango B Completar 100 trabajos de rango D Completar 50 trabajos de rango C Completar 20 trabajos consecutivos de rango B Rango B → Rango A Completar 300 trabajos de rango C Completar 100 trabajos de rango B Completar 20 trabajos de rango A Rango A → Rango S Completar 100 trabajos de rango A Completar 20 trabajos de rango S Sencillo en cierta manera, pero complicado también.
Tal vez mi objetivo sea llegar a rango A.
Un aventurero de ese nivel podía aceptar misiones de rango B, A y S, lo que abarcaba una variedad mucho mayor de trabajos.
Más opciones, menos tiempos muertos.
Desde un punto de vista práctico, apuntar a rango A era lo más eficiente.
[Como mencioné antes, dadas tus habilidades, llegarás al menos al rango D en una semana, siempre que encuentres suficientes misiones.
Al ser esta la sede del gremio, eso será posible] Exacto, Ayam…
Pero esta vez no dependía solo de mi habilidad, sino también de la oportunidad.
Para ascender rápido debía aceptar misiones de rango superior; en mi caso, completar cinco de rango E.
—En caso de no contar con equipo propio…
hemos completado el proceso de registro.
Felicidades.
—Muchas gracias.
Aprecio que se haya tomado el tiempo de explicarme todo con tanto interés.
La mujer sonrió levemente.
—Bueno…
no es común que un niño pregunte cada detalle.
Esta vez decidí darme el lujo de disfrutar la explicación.
Ella se acomodó.
—Si quieres tomar un trabajo, simplemente arranca el papel del tablón y llévalo a nuestro mostrador de recepción.
Asentí, dirigiendome hacia el tablón.
El tablón de anuncios estaba repleto de docenas de piezas de papel.
Aparentemente, había una montaña de trabajo que necesitaba ser realizado.
Sin embargo, como aventurero recién registrado, solo podía tomar trabajos clasificados como rango F o E.
La mayoría eran encargos simples dentro de la capital.
Ninguno parecía especialmente desafiante, y las recompensas eran bajas.
Aun así, había uno que realmente valía la pena: TAREA: Recolección de Hierba Luna Azul y Lirio.
RECOMPENSA: 1 moneda de plata de Millis DETALLES: Recolección de hierbas medicinales básicas.
No se requiere combate.
UBICACIÓN: Borde exterior Bosque (a 2 km de la barrera de seguridad).
DURACIÓN: Hasta llenar la cesta proporcionada (aprox.
4 a 6 horas).
FECHA LÍMITE: Mañana al atardecer.
Era sencillo, bastante.
Y considerando el tiempo que había pasado en el bosque, sería suficiente.
Justo cuando iba a tomar el encargo, una segunda mano se acercó al mismo tiempo.
Ambos nos detuvimos, mirándonos directamente.
Tenía el cabello castaño oscuro y me observaba con una sonrisa relajada.
Llevaba un atuendo largo, blanco, similar a una túnica elegante que le llegaba hasta los tobillos.
El diseño era recto y pulcro, con una hilera de botones al frente que reforzaba su apariencia ordenada.
En la mano sostenía un bastón.
En su mano derecha sostenía un bastón de buena calidad.
—Sé que vas a pensar que alguien tan increible no debería estar haciendo una misión tan simple —dijo, adoptando un aire de grandeza.
—, pero también acabo de unirme…
Y así comenzó mi primer dia en el gremio de aventureros.
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