Mushoku Tensei: Kodama to Koe - Un fanfiction - Capítulo 57
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- Capítulo 57 - 57 Episodio 38 Unificando el equipo
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57: Episodio 38: Unificando el equipo 57: Episodio 38: Unificando el equipo Al día siguiente desperté con una sensación extraña.
Quizá era mi imaginación, pero era la primera vez en estos dos meses de viaje que dormía de una forma que desconocía, como si mi cuerpo extrañara un calor que ya no estaba aquí.
…Qué miseria.
[Ella no se fue por elección…
En realidad, nunca te abandonó.] Ayam me había estado “torturando” día a día, durante estos meses, para que no estuviera tan mal.
…Lo sé.
[¿Lo sabes?] …Sí, lo sé.
[También lo sé] …Ayam, que sepa que se haya ido por otra razón no quiere decir que esto sea más fácil.
Al contrario, siento que es mi culpa por haber llevado las cosas de esa forma.
Tal vez si me hubiera frenado, si no lo hubiera hecho con ella, seguro que se habría quedado o…
[Se habría ido de todas formas.
Créeme, ella ya había tomado la decisión desde que te vio casi morir.
Hacer que se quedara era estadísticamente imposible, hermano.] …No debí ser tan frágil contra Orsted.
[Eres incorregible…
Ayer me prometiste que no te torturarías, pero ahí estás de nuevo.] …Solo decía que si hubiera demostrado ser mejor— [Por más que te hubieras lucido con una nueva técnica, no ibas a poder contra él.
Es un Dios, Daiki.
¿Pensabas que tendrías una oportunidad apenas teniendo 13 años?] …
[Mira, estoy cansada de tus torturas mentales, por eso no tengo tacto y te lo digo de frente.
Literalmente.] Eso me hizo soltar una leve sonrisa, apenas un soplido de risa, mientras golpeaba mi frente con las palmas.
…Tienes razón.
A veces Hikari me aborda y me termina superando.
[¿Olvidas también las enseñanzas de Paul y Ghislaine sobre la esgrima?
¿Cómo planeas mejorar si te quedas perdido en tus pensamientos en lugar de concentrado en la espada y en el entrenamiento?] Mientras Ayam hablaba, saqué mi tarjeta de Aventurero, aunque el cuerpo se disolvió, si algún día Cliff decidía volver a tener el grupo conmigo, en su tarjeta seguiría estando “Crimson Crest”, mientras que en la mía ya no.
…Tienes razón.
Voy a seguir con mi entrenamiento.
[Por cierto, ¿qué planeas hacer con tu pistola?
¿Piensas crear una real en este mundo?] …No es mala idea.
Si los arcos son funcionales, una pistola lo sería aún más.
Son más fáciles de llevar, de manejar y de recargar, además de tener una velocidad superior.
Sin embargo, el único problema es el nulo sigilo.
Supongamos que te enfrentas a un espadachín más rápido que tú; si lo piensas bien, en este mundo son capaces de esquivar algo así.
Al menos en el Nivel Avanzado, podrían evadir o desviar las balas con sus espadas.
Y aun con eso, el sonido del disparo sería impactante…
[Claro.
No se esperarían un estruendo de ciento sesenta decibelios saliendo de un objeto tan pequeño.] …Nadie que no conozca el arma podrá esquivarla por sorpresa, eso es seguro.
Pero si el combate se alarga…
tengo mis dudas.
Encendí la estufa de nuevo, usando un poco más de madera y un hechizo de fuego que ayudaría a que empezara rápido.
…Una bala 9mm.
Su velocidad es apenas supersónica.
Un espadachín de Rango Avanzado, entrenado para reaccionar a la velocidad de una estocada del Dios de la Espada, podría verla venir o intuir la trayectoria por el cañón.
Si quisiera algo verdaderamente letal e inesquivable para ese nivel, necesitaría mayor velocidad de boca y potencia de parada.
[Exactamente, ¿qué propones?] …Como una Desert Eagle .50 AE.
O un rifle de francotirador.
Con la Springfield solo tengo la ventaja de la sorpresa; contra un experto, eso solo funcionaría una vez.
Aun así, es muy pronto para pensar en eso; primero debo ver si es factible fabricarla.
Además, considerando el Touki, una bala simple probablemente rebotaría.
…
Después de treinta minutos pensando en la idea de crear un arma, lo cual era absurdo considerando que no tenía ninguno de los materiales necesarios.
[Hora actual…] …Son las 7:30, ¿verdad?
[Correcto.
Lo haces bien.] …No es difícil.
Solo debes mirar la posición de la luna y…
[No te hagas el listo.
Lo sé sin siquiera hacer tanto cálculo…] …Tienes literalmente un calendario en tu “sistema”; por eso sabías que era Navidad cuando estábamos en Roa.
Es decir, tienes el reloj de este mundo y el del otro.
[¿Y por qué crees que lo tengo?] …Ayam.
[Daiki.] —¿Hermano?
—Una voz familiar me sacó de mis pensamientos, algo que Ayam aprovechó para retirarse—.
¿Estás bien?
—¿Eh?
Sí, buenos días.
—Es que te quedaste mirando un punto fijo hasta que te hice salir de tu trance.
—Ah, eso…
Digamos que estaba pensando qué hacer con la “Blacktail”.
—Oh…
—Rudeus puso una cara extraña mientras se estiraba—.
Pensé que iba a despertar en un refrigerador, pero encendiste la estufa.
—Sonrió—.
Soy privilegiado.
Me levanté de la silla y guardé la pistola en la cintura, dentro de una funda de cuero que había fabricado yo mismo.
—Eso fue lo más friki que te he visto hacer, hermano —dijo Rudeus mientras se levantaba y se ponía su túnica.
—¿Friki?
—Ya sabes, llevar algo falso, como un cosplay…
—Es un medio para que nadie copie mi idea.
Si lo dejo en una bolsa o un cajón, es más probable que alguien lo tome.
—Claro que sí.
—¿Sabes que podría cortar un árbol con esta pistola de madera, verdad?
Él no dijo nada.
Entendió mi punto y fue hacia la puerta luego de ajustar su túnica como si fuera un abrigo.
—Okay…
¿Compramos ropa para este frío?
Me puse la capa, ocultando la pistola, mientras me acercaba junto a él.
—Claro, te compraremos una.
El invierno no perdona.
—¿Compraremos?
¿Tú no?
—El frío es un buen entrenamiento, Rudy.
Él suspiró, resignado a tener un hermano con tanta disciplina cuando él solo quería descansar un poco.
De todas formas, después de comprar ropa más adecuada para este clima, iremos en busca de misiones.
…
Nuestro plan para encontrar a nuestra madre consistía básicamente en hacernos un nombre.
Si nos volvíamos lo suficientemente famosos, existía la probabilidad de que Zenith viniera a buscarnos.
Era una posibilidad pequeña que me hacía sentir ansioso, pero era lo único que podíamos hacer.
Según Rudeus, forjarnos una reputación en esta ciudad, a la cual consideraba miserable solo por la nieve, no iba a ser divertido.
Además, existía el riesgo de que aun convirtiéndonos en celebridades locales no lográramos encontrarla.
Si el Escuadrón de Búsqueda y Rescate de Fittoa era una organización grande y la había buscado sin resultados, nosotros necesitaríamos mucha suerte para lograrlo.
Solo éramos unos adolescentes frente a un mundo inmenso, uno que cambia los destinos casi con el fin de arruinar vidas.
Si lo miraba así, el hecho de que yo pertenezca a este lugar era una anomalía de por sí.
Darian fue un chico de diez años que no logró vivir, y con quien, de alguna manera, compartía una conexión.
Decidí ignorar eso durante estos meses.
Si intentaba analizar quién era realmente, solo me perdería en algo que ya no existe y no podría buscar lo que aún tenía.
—Hermano, sé que nunca te lo pregunté…
¿Todavía piensas en Darian?
—No, ya no.
Eso dejó de existir, Rudy.
Ahora, concéntrate.
Entramos al Gremio de Aventureros.
Varias personas nos miraron directamente.
—Oigan, miren.
Unos niños acaban de entrar.
—¿Qué?
¿Son alguna clase de novatos…?
—El hermano mayor quiere aparentar ser fuerte frente a su hermanito…
Ignorando los murmullos, caminamos hacia el área de recepción.
Rudeus deslizó su Tarjeta de Aventurero hacia el otro lado del mostrador.
—Eh…
¿podría, por favor…
disolver mi grupo?
—pidió Rudeus, refiriéndose a Dead End.
Sabía cómo se sentía, o al menos lo entendía.
Me pasó lo mismo cuando tuve que irme de mi grupo “blasón carmesí”.
—Uhm…
—Resoplé mientras miraba mi propia Tarjeta de Aventurero.
—Por supuesto.
Me encargaré de eso ahora mismo.
—La secretaria tomó su tarjeta y se puso a trabajar con una expresión de empatía en el rostro—.
Aquí tienes.
—…Gracias.
—Rudeus se limpió las lágrimas con la manga de su túnica y tomó su tarjeta.
Luego se acercó a mí.
—¿”Equipo Greyrat”?
Suena pretencioso, pero si se hace famoso, puede que Sylphy también sepa que seguimos vivos.
—Eso…
Rudy, es muy factible.
Me gusta.
Además, mamá sabía del “Equipo Greyrat que escalaba los árboles y era castigado con galletas”.
—Sin quererlo, yo también empecé a llorar.
Después de haber elegido el nombre, aunque Rudeus se sentía algo avergonzado, se acercó al mostrador e informó a la secretaria.
—¿Nuevo grupo, verdad?
—Ella pareció sorprendida, pero aliviada de ver nueva esperanza en nuestros rostros—.
Perfecto.
¿Cuál sería el nombre?
Rudeus me miró.
Tras recibir mi asentimiento, volvió a ver a la mujer y dijo: —Equipo Greyrat, por favor.
Ella nos miró por unos segundos, luego simplemente sonrió.
—Denme sus tarjetas y será todo.
—Se las entregamos—.
Vaya…
¿Dos de Rango A?
Increíble.
Bien, eso sería todo.
Tomamos nuestra tarjetas y las guardamos, yendo de inmediato hacia el tablón de anuncios principal.
—Bien, una para empezar…
—empezó a murmurar Rudeus.
Mientras él miraba, no pude evitar hacer la comparación.
La gran mayoría de los trabajos disponibles en Asura son de dificultad baja, y a medida que subes de categoría, las opciones se vuelven escasas.
El resultado es predecible: los aventureros que logran avanzar un poco en los rangos terminan dejando atrás el país.
Por pura necesidad profesional, migran hacia el sur, al Reino del Rey Dragón, o se dirigen al norte, hacia las naciones de la Alianza Mágica.
Aquí es donde realmente está el trabajo.
—Mmmm…
Por el momento no había ningún trabajo de rango S, así que teníamos que tomar algo de los rangos A o B.
Afortunadamente, había una buena cantidad disponible para ese nivel.
Considerando lo inusual que es esto en el Continente Central, la abundancia de estas misiones solo confirmaba lo dura que es la vida aquí.
A: Matar a la manada de Osos Pardos Resplandecientes del Lago Cucuru.
B: Proteger una gran operación de tala en el Bosque Hadra.
B: Escoltar a una caravana transportando bienes hacia el Ducado de Neris.
Tomamos la misión de Rango A.
No porque fuera la más fácil o rápida, sino porque sería la mejor forma de empezar a hacernos conocidos.
Dos “niños” acabando con una manada de Osos Pardos Resplandecientes no es algo que se vea todos los días.
Además, tenía curiosidad, ya que aún desconocía la fauna monstruosa de este lugar.
La secretaria tomó el papel junto con mi tarjeta, la miró y parpadeó sorprendida.
—¿Eh?
Um…
¿Solo ustedes dos?
—Oh.
Bueno, eh…
De hecho, planeábamos realizar este trabajo solos —respondió Rudeus con una sonrisa nerviosa.
—¿Qué?
Ehh…
Creo que esto puede ser un poco difícil para un solo mago y un espadachín…
Los trabajos de Rango A están diseñados para ser realizados por un grupo completo, ¿saben?
—¿Y qué somos nosotros?
—pregunté con frialdad.
—Um…
Son un dúo.
—Eh…
bien —murmuró Rudeus.
—Lo siento, pero la verdad no creo que pueda dejarles tomar esta misión.
La secretaria tenía razón, técnicamente.
En circunstancias normales, enfrentar a una manada entera de monstruos sin un grupo completo sería una locura.
Aun así, lo calculé como un riesgo aceptable.
No íbamos a hacernos un nombre jugando a lo seguro.
[No es que sea mala, solo profesional.
Sin embargo…
se apoya demasiado en el estigma.
Sé que ante sus ojos son unos niños, pero el Rango A debería ser prueba suficiente para que confíen.] …Bueno, no la culpo.
—Hola.
¿Hay algún problema?
Una voz me habló desde atrás, lo suficiente para devolverme a la realidad.
—No es nada —respondimos ambos al unísono.
Al darnos la vuelta, nos encontramos con un rostro familiar.
Era la misma guerrera de trenzas que nos habló sin parar durante el viaje hasta aquí.
A su lado, estaba la chica rubia.
La guerrera era Suzanne; la chica, Sara.
—Bueno, no pude evitar escuchar.
Su antiguo grupo fue asesinado, pero necesitan dinero para buscar a su madre, ¿cierto?
¿Es por eso que están tratando de tomar un trabajo como ese ustedes solos?
Muy conmovedor.
Ambos decidimos guardar silencio.
Nuestro grupo no había sido asesinado y no estábamos exactamente en la quiebra.
Teníamos suficiente dinero para vivir varios años, así que ese no era el problema.
—Por lo tanto, tengo una propuesta.
¿Qué tal si hacemos este trabajo juntos?
—¿Juntos?
—pregunté con curiosidad.
—Pero ya formamos un grupo…
—intentó decir mi hermano, pero lo interrumpí.
—Nosotros también acabamos de llegar.
Normalmente intentaríamos tomar algo así por nuestra cuenta, pero estamos en terreno desconocido.
No haría daño cooperar mientras nos acostumbramos al entorno, ¿no creen?
—Planeábamos volvernos famosos por nuestra cuenta, ¿saben?
Para facilitar la búsqueda de nuestra madre —dijo Rudeus.
—Vamos.
Nadie se vuelve famoso trabajando solo.
Si quieren forjarse una reputación, tienen que conocer a muchas personas para que corran la voz por ustedes.
Eso significa unirse a grupos o formar clanes, y esforzarse por sobrevivir.
¿No es así, chicos?
Los hombres del grupo asintieron.
Sara, por otro lado, era la única que no parecía emocionada con la idea, y no podía culparla.
Considerando que esta es una zona peligrosa, lo lógico sería unirse a veteranos acostumbrados al terreno y a los monstruos de la región, no a dos niños que están tan perdidos como tú.
Bajo la lógica común, dos niños solitarios no serían relevantes.
Sin importar cuánto lográramos por nuestra cuenta, era difícil imaginar que circulara algo más que simples rumores vagos sobre nosotros.
Los aventureros rara vez se interesan profundamente en sus pares, y no harían una excepción con nosotros.
Si seguíamos solos, tal vez se esparciría el rumor de dos mellizos, un mago y un espadachín, logrando hazañas increíbles.
Pero el problema radicaba en los detalles.
Necesitábamos que la gente supiera específicamente que éramos de Fittoa, que éramos capaces de usar magia sin cánticos y, sobre todo, que buscábamos a nuestra madre.
La única forma de que nuestra historia se difundiera correctamente era relacionándonos con otros.
Estaba totalmente de acuerdo con su razonamiento.
Era lo más lógico.
Aislados no llegaríamos muy lejos.
Y aunque a veces sentía que era mejor hacerlo todo por mi cuenta o solo con mi hermano, reconocía que esta vez debía dejar el orgullo de lado y optar por la estrategia más inteligente.
[Muy buena elección.
Aunque sea la jugada inteligente, la historia demuestra que los grupos suelen disolverse o, peor aún, destruirse entre sí.
Es un arma de doble filo, pero rechazar la oferta habría sido una estupidez.] …Exactamente.
—Se ven demasiado jóvenes, pero son aventureros de Rango A, así que supongo que pueden cuidarse solos.
¿Cuáles son sus especialidades?
—Bueno…
en mi antiguo grupo, yo me quedaba en la retaguardia.
Soy bueno apoyando a los luchadores de vanguardia con mi magia.
—Y yo soy la vanguardia.
Aunque en mi grupo anterior, cubría ambas posiciones.
—¿Ambas posiciones?
¿Siendo un espadachín…?
—Nada que la magia de fuego de nivel Avanzado y el Estilo del Dios del Norte no puedan manejar —dije sin más.
Los ojos de Suzanne brillaron de repente.
—Entonces es perfecto.
Justo estábamos pensando que a nuestro grupo le vendría bien alguien más en la retaguardia; no esperábamos tener ambas posiciones cubiertas.
—Muy bien.
Aceptamos la propuesta.
Sin embargo, esperamos una buena camaradería.
Y lo decía en serio.
No quería que mi hermano la pasara mal en un grupo donde podrían rechazarlo.
Sara pareció captar el mensaje, pero no dejó de hacer muecas de fastidio.
—Fantástico.
Entonces tomémonos el resto del día para prepararnos.
¿Qué tal si nos encontramos en la puerta norte mañana temprano?
—Claro.
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