N.T.R. RWBY - Capítulo 11
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Capítulo 11: cap 4
Five caminaba por los pasillos de Beacon, su mente agitada con pensamientos de venganza y desilusión. Cada paso que daba parecía un recordatorio de la injusticia que había vivido. Jaune había tomado su lugar, robándole la oportunidad que tanto había deseado y porla que Howard pateo su trasero fuera de la biblioteca, y ahora sentía que todo lo que había luchado por alcanzar se desmoronaba ante sus ojos. No solo se sentía traicionado, sino también impotente, incapaz de hacer nada para rectificar lo que se había perdido.
Pyrrha había intentado calmarlo, pero las palabras de la chica no lograban aliviar la tormenta que rugía dentro de él. Se sentía consumido por una furia que lo incitaba a actuar, a hacer pagar a Jaune por lo que había hecho. Pero aún sabía que la situación no era tan simple. Pyrrha había estado involucrada en este encubrimiento, y eso la había puesto en una posición vulnerable. Five no sabía qué hacer con ella, si perdonarla o separarse de ella completamente.
No comprometer la mision.
Lastima, la chica tenía un buen cuerpo y le daba confort durante sus sesiones.
Mientras tanto, en un pasillo solitario, Pyrrha caminaba con el corazón pesado, buscando a Five. Sabía que lo que había hecho estaba mal, pero su sentido de amiga hacia Jaune la había cegado. Ahora sentía que no solo había fallado a Five, sino que también había perdido la oportunidad de redimirse ante él. ¿Cómo podía explicarle que, a pesar de todo, todavía quería protegerlo? Sus ojos se humedecían, pero intentaba mantener la compostura.
De repente, en medio de sus pensamientos, Pyrrha sintió un vacío en su interior cuando se dio cuenta de que no podía encontrar a Five. Su cuerpo se tensó, y sin poder evitarlo, una lágrima rodó por su mejilla. Sabía que había sido egoísta, pero lo que más temía era que Five la rechazara por completo. ¿Qué quedaba de ella si perdía a su único amante por su lealtad mal entendida?
Cinco pasillos más adelante, Five caminaba con una vena de fastidio que se notaba en su postura, cada movimiento reflejaba el peso de la furia contenida en su interior el propio ser exterior que contenia trataba de filtrarse. Estaba tan atrapado en sus pensamientos que no vio a la mujer que se le cruzó en el camino hasta que fue demasiado tarde. No hubo tiempo para reaccionar con suavidad. Con una rapidez casi instintiva, extendió las manos y, en un movimiento ágil, la tomó en brazos antes de que cayera al suelo.
La mujer lo miró con una expresión sorprendida, pero lo primero que notó fue que tenía los ojos de Jaune. Una sensación de confusión recorrió su cuerpo, pero fue reemplazada rápidamente por una curiosidad que la hizo volver a centrarse. Era una mujer de cabello rubio y una mirada feroz, con un aire de determinación que no pasaba desapercibido.
Five, con la mujer en brazos, no perdió tiempo y la dejó suavemente en el suelo. La tensión en sus músculos disminuyó un poco, aunque la incomodidad de la situación seguía presente. “Lo siento,” dijo, sin realmente mostrar mucho interés en la situación. “No te vi.”
La mujer sonrió levemente, aunque no era una sonrisa amigable. “No hay problema,” dijo con una voz cálida, pero que llevaba consigo un tono firme. “Soy Saphron. Saphron Arc, hermana de Jaune.”
Five la observó con una expresión neutra, pero su corazón dio un pequeño vuelco. Jaune, nuevamente. ¿Era posible que la vida le estuviera lanzando este tipo de encuentros para recordarle su amarga verdad o era ese dodo jodiendolo? “¿Saphron?” repitió, casi en tono de desafío, como si quisiera confirmar que la mujer que tenía enfrente era realmente quien decía ser.
“Sí,” respondió Saphron, sin apartar la mirada de Five. “Vengo a ver a mi hermano. No sé qué está pasando aquí, pero lo que sea que esté ocurriendo, lo voy a enfrentar.”
Five, que todavía luchaba con la furia contenida, no pudo evitar sonreír con amargura. *Así que esta es la hermana del chico que fastidio todo*. Su paciencia ya estaba al límite, y la sola mención de Jaune solo encendía más la ira que sentía dentro. Sin embargo, Saphron no era Jaune. A pesar de la evidente relación de sangre, algo en sus ojos le decía que esta mujer no compartía las mismas características del hermano.
De lo contraria tendria que hacer dos fosas.
“Entonces, ¿qué quieres?” preguntó Five, su tono frío, pero ahora con una ligera curiosidad. “Si vienes a hablar de tu hermano, no tengo nada que decirte. Ya no me quedan palabras para esa situación.”
Saphron lo miró con atención, como si estuviera evaluando a Five antes de hablar. “No vine a hablar de él, aunque eso también me preocupa. Vine porque te vi en la ceremonia, y quiero entender qué está pasando. Jaune… bueno, Jaune no es perfecto, pero él nunca quiso causar daño. Y no me malinterpretes, sé que lo que hizo fue un error. Pero quiero saber qué es lo que realmente está ocurriendo aquí. No todo lo que parece es lo que realmente es.”
Five la miró fijamente, viendo la sinceridad en sus ojos. Algo en ella le decía que no era como su hermano. “No es tan sencillo,” dijo con un suspiro, casi cansado de la situación. “Lo que hizo tu hermano no tiene excusas. Y la verdad es que no me importa si lo hizo por necesidad o por lo que sea. Lo único que sé es que me robó algo que me pertenecía.” nadie lo fastidia y sale impune.
Saphron frunció el ceño, su expresión tomando un aire de seriedad más profundo. “Eso lo sé. Pero lo que no sé es si lo que te robó fue realmente tu oportunidad… o si solo te está afectando porque no supiste hacer lo suficiente para ganártela.”
Esas palabras calaron profundo en Five, quien se sintió como si le hubieran arrojado un balde de agua fría. La verdad de la que no quería enfrentarse estaba ahí, frente a él, con alguien que apenas conocía.
“Voy a averiguar qué está pasando. Ya sea con Jaune o con todo esto,” dijo Saphron, sus ojos firmes. “Pero puedo hacer algo para enmendar lo que te haya hecho.”
Saphron observó a Five con una intensidad que reflejaba preocupación, no solo por lo que había descubierto sobre su hermano, sino también por la forma en que este desconocido, aún sin mostrar toda su furia, parecía una amenaza latente. La sensación de peligro emanaba de él, palpable como un peso en el aire, y Saphron, al ser alguien con una gran intuición, no pudo evitar sentirse tensa.
La manera en que Five la había mirado antes, con esa calma implacable, la había dejado intranquila. Sabía que estaba tratando con alguien capaz de muchas cosas, y si Five llegaba a sentir que su hermano merecía algún tipo de venganza o represalia, no dudaba en que podía ser devastador. Esa mirada, esa presión, le hizo pensar que Jaune podría estar en mucho más peligro del que pensaba.
Y razón no faltaba five era conocido como el carnicero de Celephaïs, una ciudad de las Tierras del Sueño.
Con la voz temblorosa pero decidida, Saphron dio un paso hacia él, su tono ahora más suplicante. “Five… no quiero que lastimes a Jaune. Sé que lo que hizo fue terrible, pero… no quiero que él sufra más de lo que ya lo ha hecho. Si lo que te preocupa es el daño que te causó, entonces… te ruego que me dejes corregir esto. No me importa lo que tengas que decir. Haré lo que sea necesario. Puedo seguir tus órdenes, te lo prometo.”
La expresión de Five permaneció inmutable, pero sus ojos destilaban una mezcla de sorpresa y escepticismo. Jamás se había topado con alguien que estuviera tan dispuesta a rendirse ante él, alguien que le ofreciera todo, hasta su propia voluntad…normalmente tendria que dejarlos medio muertos para eso. Y, por un momento, la idea de tener el control total sobre Saphron lo tentó, pero no lo suficiente como para suavizar su enojo. Jaune aún era el responsable de todo este problema.
“Ve a mi habitación,” murmuró Five, sin alzar la voz, su tono frío y directo. “Y espera ahí. Tenemos mucho de qué hablar.”
Saphron, que estaba comenzando a temblar por la tensión en el aire, asintió rápidamente, sin dudar. Se dio la vuelta sin decir nada más y comenzó a caminar hacia la habitación, su mente en tumulto. La sensación de estar a la merced de Five la hacía sentirse vulnerable, pero aún pensaba que esta era la mejor opción para que su hermano no sufriera las consecuencias de sus propios errores.
Cuando ambos llegaron a la habitación de Five, la puerta estaba entreabierta. Un leve sonido de respiraciones tranquilas y un leve susurro indicaba que alguien ya estaba dentro. Five entró sin hacer ruido, pero sus ojos se fijaron inmediatamente en la figura sentada en la cama: Pyrrha.
Ella se encontraba con las manos en su regazo, los ojos mirando al suelo, en una postura que mostraba la tensión de quien esperaba un juicio. Pero, al ver entrar a Five y Saphron, Pyrrha levantó la cabeza, su rostro reflejando una mezcla de temor y esperanza.
Antes de que pudiera decir una palabra, Five la cortó con una frialdad que casi heló el ambiente. “Vete,” ordenó, su voz dura, pero tan calmada que la intensidad de la orden se sentía más como una sentencia. “Sal de aquí.” no quería lidiar con una puberta con hormonas al 100 y problemas con papá.
Pyrrha, que había estado esperando una oportunidad para hablar, se quedó inmóvil unos segundos. Sus ojos brillaban por la angustia, y parecía que cualquier intento de expresar sus sentimientos la aplastaba por dentro. Con un suspiro casi imperceptible, se levantó lentamente, su cuerpo ligeramente encorvado por el peso de su culpa y la incapacidad de encontrar las palabras correctas.
“Lo siento,” susurró, su voz quebrada, antes de girarse y dirigirse a la puerta. Pero justo cuando iba a salir, algo la detuvo. Un impulso la empujó a esconderse detrás de la puerta, quedándose allí, invisible para ellos, pero lo suficientemente cerca como para escuchar lo que sucediera dentro.
Cinco la miró con desdén antes de volver su atención a Saphron, su rostro no mostrando ni rastro de empatía. Pyrrha estaba fuera de su alcance por el momento, y la rabia que sentía por ella había quedado reprimida, pero no desaparecida.
“Saphron,” comenzó Five, su tono ahora más serio y calculador, “todo esto… lo que tu hermano ha hecho, no puede quedar impune. Pero antes de tomar cualquier decisión, necesito saber qué tan lejos llegarías para protegerlo. Porque eso es lo que está en juego aquí. No es solo lo que me hizo a mí, sino lo que hizo con todos los que confiaban en él.”
Saphron, sintiendo la carga de cada palabra de Five, intentó mantener la compostura, pero el miedo comenzó a apoderarse de ella. La situación ya era más complicada de lo que había imaginado. “Lo haré,” dijo con firmeza, aunque el temblor en su voz delataba su inseguridad. “Lo haré, porque es mi hermano. Pero… por favor, no lo lastimes. No sé cómo, pero te lo ruego, déjame arreglar esto.”
Five la miró durante un largo momento, su expresión impasible. Luego, lentamente, habló de nuevo: “Habrá consecuencias, Saphron. No te equivoques. Pero si realmente estás dispuesta a hacer lo que sea necesario, entonces podremos ver qué sucede después.”
El ambiente en la habitación se volvió aún más tenso con la presencia de Pyrrha detrás de la puerta, escuchando cada palabra, cada promesa y amenaza. Se sentía atrapada, con el corazón dividido entre su lealtad hacia Jaune y el deseo de hacer lo correcto para Five. Las lágrimas no tardaron en llegar, pero se contuvo, sin querer hacer más ruido del que ya existía.
“Quítate la ropa y súbete a la cama” no fue una sugerencia, fue una orden y si la chica quería mantener su temperamento a raya bien podría hacerlo en el dormitorio.
“! E-eh!”- ella lo miró con los ojos abiertos, ¡no creyendo lo que sugería!
“Acaso titubeé”se acercó más cerca a ella mirándola a esos ojos el verde contrastando con el azul.”quítate la vestimenta y sube a la cama”.
Saphron tembló y se mordió el labio inferior, sabiendo lo que pasaría a continuación. Lentamente, se fue despojando de su ropa, primero su falda cayendo y retirando su camisa, quedando en ropa interior su sujetador y bragas eran de un color blanco crema.
“Mph nada mal”murmuro five viendo el buen cuerpo de la arc.
Saphron se desabrochó el sostén con leves sniff y temblores.
Y para finalizar sus bragas empezó a bajarlas lentamente, sacando una pierna y luego otra.
“Sniff y-ya estas s-s-satisfecho”pregunto cubriendo sus pechos con su brazo y usando su otra mano para cubrir su vagina, aunque ella sentía que sus dedos se mojaban con sus fluidos.
“Casi…. aunque” five noto la presencia de pyrrha detrás de la puerta y decidió darle una pequeña lección.
“Recuéstate en la cama y separa las piernas”
Ella tembló ante la idea y arrastrando los pies, obedeció, se recostó en la cama y separo sus piernas, aunque aún usaba su mano para cubrir su vagina.
five se acercó a ella y se posicionó entre sus piernas y tenía su cabeza junto a la de ella.
“Recuerda tú accediste a esto”
Él la besó con un hambre que le sorprendió, al principio ella se resistió a sus caricias y su toque, pero después de un rato ella gemía felizmente en su boca susurrando por más. El rato pasó y saphron uso sus dedos para darse placer mientras five la seguida besando y a veces movía su boca por sus pechos y les daba leves mordidas, causando que saphron gimiera.
“Ahhhhh~ MAaaaaaashhhhh Ahhhhhh~” porque se sentía tan bien ella debería estar disgustada, enojada. Debería estar buscando a su hermano y sacarlo de la academia para volver a casa.
La idea de viajar hasta beacon había sido para hablar con él y contarle que su padre había estallado en furia al enterarse de que su hijo había sido un cobarde y su madre se había desilusionado, tanto que causo que ambos discutiera y la idea del divorcio sonaba más seguido en casa.
Pero, en cambio, estaba aquí recibiendo caricias y afecto de un desconocido. El chico al que jaune había arruinado por sus trampas y mentiras.
“Ahhh~ Ahhhh~”
Seguía disfrutando de esto, además five tenía una belleza considerable y un cuerpo fornido por lo que veía……. era… casi perfecto.
Pero las caricias se detuvieron.
Ella abrió los ojos y lo miro a él, se había detenido dejo sus pechos y se apartó de ella en su mirada, solo había indiferencia.
“Q-que”
“Listo, puedes irte” su mente se apagó por un momento procesando lo que acababa de decir.
“Lo que escuchaste ya me divertí, así que puedes irte”
“E-eh P-p-ero yo yo aún no”
Él la vio sollozar un poco, pero se acercó sonriendo”te corriste awwww y dime crees que fue de mi interés” la vio temblar y morderse el labio entendiendo lo que quería.
“H-hazlo snifff P-por favor”
—Creo que este es el tiempo más largo que hemos pasado, ¿no es así?
Así había sido. Se había sentido realmente caliente. Deseando el toque de five siguiera.Su verdugo no parecía sentir la necesidad de escuchar su respuesta, y continuó mientras sus manos comenzaban a recorrer todo su cuerpo. Le tocó la cintura, los muslos, los hombros. Finalmente, terminó en sus pechos.
—Pero como probablemente te habrás dado cuenta, quieres que continue no es asi. —Le sonrió, su pequeña estatura no importaba mucho cuando se cernía sobre ella como un depredador que hubiera cazado a su próxima presa—. Y está bien si estás demasiado cansada, Saphron. —Movió las manos desde sus pechos hasta sus muslos, rozando la parte inferior de estos con las palmas mientras los levantaba y los empujaba hacia atrás, doblándola en lo que ella sabía que se convertiría en una prensa de apareamiento.
Mientras alineaba su polla con su coño dolorido, adolorido por todos los orgasmos del día, hipersensible, empapado y más resbaladizo que nunca, el prácticamente ronroneó. “Yo haré todo el movimiento”.
Su primera embestida la había llenado por completo, su pasaje había quedado tan lubricado que Saphron no pensó que pudiera haber sido de otra manera.
El dolor y el placer florecieron al mismo tiempo, su coño era tan sensible al movimiento, al estiramiento. Su espalda se arqueó y sus caderas se elevaron mientras abría la boca en algo que era una mezcla entre un gemido de placer y un grito angustiado.
“¡ ¡Ghaaaaaaaaaargh!! ”
Su garganta dolorida protestó mientras five pareció reírse del sonido.
“Te voy a follar como nunca antes te han follado, Saphron. Quiero ver si queda algo de ti cuando termine”.
Las embestidas de five fueron superficiales al principio, rápidas. La cabeza de su pene rozó la entrada de su cérvix con rápidos golpes mientras se adentraba y salía de su coño. Sus manos frotaron de arriba a abajo la parte posterior de sus muslos, disfrutando de la sensación de su piel y de la vista de sus pies balanceándose en el aire mientras la mecía.
‘Vaya esa es una reaccion interesante”dijo entre respiraciones” Y me aprietas tan bien. Tan mojada.
Ahora sus ojos estaban puestos en sus tetas, contemplando cómo rebotaban con cada embestida.
Cada embestida era como un rayo, su cuerpo actuaba por voluntad propia para devolver cada una de ellas, aunque sentía el dolor en el coño y el cansancio en la espalda, la protesta de los músculos de sus muslos al estirarse. Pero el dolor y el placer se confundían para ella ahora, y de todos modos había eyaculado para el disfrute de su amo, sus jugos corriendo por sus nalgas antes de unirse al charco debajo de ella en la cama.
Los movimientos de five comenzaron a cambiar, sus caderas se alejaron aún más antes de empujar con fuerza dentro de ella. Cada uno la empujó más hacia abajo en la cama mientras el impacto de la cabeza de su pene al final de su túnel le envió una sacudida de dolor placentero que le arrancó otro grito.
Sus rodillas ahora estaban contra sus pechos, aplastándolos y creando un hermoso valle para que su amo pusiera su cara. Los dientes mordisqueaban sus pezones entre embestidas y algún mordisco ocasional adornaba la carne de sus tetas. Cada uno de ellos se corría con un calor que casi igualaba el semen en su estómago y el horno de sus entrañas.
Los dedos de la mano de Saphron rodearon sus nalgas, abriéndose bien para permitirle las pequeñas mejoras en la facilidad de acceso que podía darle.
Sus embestidas se estaban volviendo violentas ahora, su polla se retiraba casi por completo antes de golpearla, más de ella tratando de entrar a la fuerza ya que ella realmente no podía tomarlo todo en su coño. Las caderas subían y bajaban sobre ella como martillos neumáticos, finalmente haciéndola sentir aplastada bajo el peso nada despreciable de su amo. Su cuerpo más pequeño estaba ganando masa por todo el entrenamiento y el sexo que había estado haciendo desde que ella entró a su servicio.
—Me… me duele , f-five. —No podía ver, sintió que sus ojos se ponía en blanco. Sus manos alrededor de su trasero se apretaron con fuerza con la necesidad de apoyarse contra algo—. Me duele tanto … Tanto, tanto … ¡Hnggaaaaaaaaah ! ¡ME CORRO!
Como muchas veces antes, un rayo la recorrió mientras se corría, su coño chorreaba jugos por todo su cuerpo y por todo su cuerpo. Su dolorido pasaje se apretó con fuerza alrededor de él, rogándole que se corriera mientras él continuaba embistiendo dentro de ella.
No, él había comenzado a empujar con más fuerza, ahora empujándose hacia abajo en lugar de simplemente dejar que la gravedad hiciera el trabajo, cada golpe en su cérvix ahora intensificaba y prolongaba su orgasmo. Débilmente, sintió que él mordía sus tetas otra vez, algo que parecía fuego irradiando de la sensación.
” ¡Hyaaa! ¡Oooooh! ¡Maa-Maaasssss~!” Ella gritaba y jadeaba con cada golpe, cada uno más profundo que el anterior mientras él la empujaba hacia la cama y hacia lo que había estado trabajando con la forma en que la cogía.
Fue con un último y fuerte empujón, donde retiró la cabeza de sus ahora magullados pechos, que consiguió lo que quería.
Saphron sintió que algo dentro de ella cedía cuando su pene se abrió paso hasta el cuello uterino y luego hacia el útero, la cabeza de su pene rozando todo el fondo de este mientras finalmente, finalmente , sentía que su pelvis rozaba la de ella. Su amante finalmente había tocado fondo.
Ella gritó.
El juego de la chica brotó mientras todo de ella, se apretaba contra el reloj de su amo, su cuello uterino lo agarraba con fuerza. Ella miró hacia abajo, sus ojos azules observando la forma en que su abdomen se había deformado alrededor de la polla de five, el tamaño de esta reordenando sus entrañas.
Mientras tanto, Five la miraba imperturbable. Ya lo había hecho varias veces, pero siempre parecía disfrutarlo cuando ocurría.
—Puedo sentir tu útero envolviendo la cabeza de mi polla, Saphron —dijo mientras disminuía la velocidad, jadeando—. Tu cérvix no me deja salir de ti, me tiene en una llave de estrangulamiento. —Sus manos soltaron sus muslos, dejando que sus piernas cayeran a sus costados mientras comenzaba a empujar hacia adelante, iniciando pequeñas embestidas que mantenían su cabeza dentro de su útero mientras seguía estimulándolos a ambos. five agarró sus tetas y comenzó a retorcer sus pezones, el calor regresó con sus movimientos.
Saphron sentía dolor mientras continuaba corriéndose alrededor de su polla. Su polla se sentía tan profundamente dentro de ella, tan adentro que era como si nunca pudiera sacarla. Estaba tan estirada que sentía que iba a estallar. Lógicamente, sabía que era solo porque su cuello uterino no estaba destinado a estirarse de esta manera fuera del parto, pero que era capaz de hacerlo, pero había algo muy diferente en cómo se sentía cuando la follaba así.
La aproveché al máximo, extraje hasta la última gota de placer de su cuerpo.
—¡Ah ! ¡Ah! ¿ Se siente bien? —preguntó entre gemidos, capaz de pensar con suficiente claridad cuando no estaba borracha de semen y él se lo tomaba con calma—. Puedo sentirte dentro de mí, sentir tu tamaño con mi útero. Es como si ya estuviera embarazada.
Ella extendió la mano hacia él y puso sus brazos sobre sus hombros mientras sus miradas se cruzaban.
El aliento de five era caliente, casi abrasador cuando la tocó. “Me encanta. Todo se siente tan diferente”. escucho un leve golpe detras de la puerta probablemente siendo pyrrha que se estaba esforzando para no derribar la puerta y ponerse entre su polla y tomar el lugar de saphron.
Esta vez, él sacó más, la cabeza de su reloj arrastrando las paredes de su útero antes de volver a entrar en su cuello uterino y salir antes de forzarse a entrar nuevamente y tocar fondo.
” ¡¡Gyaaaaaaaah!! ”
Ella gimio sintiendo su interior arder. Era una sensación extraña a ella. Esta vez sintió un hormigueo por todo el cuerpo mientras él hacía eso, aunque le causaba dolor.
—Tu coño me está masajeando la polla, mientras tu cérvix se aprieta contra mí. Y tu útero… Jeje. —Se apartó y volvió a empujar, disfrutando del grito de Saphron con una risa y un apretón de sus tetas—.se siente tan bien.
Luego volvió a realizar embestidas superficiales mientras dirigía su atención a sus tetas.
five los sostuvo desde abajo, como si se los estuviera mostrando. “¿Lo ves?”
Los ojos azules se abrieron de par en par. Parecían más grandes ahora, ahora que los sostenía en alto y ella tenía la coherencia de notarlo, se habían agrandado al ver sus pezones erectos.
Su amante lo vio y se zambulló en su teta izquierda y le mordió.
La sensación era inconfundible.
“Ahhhh~ e-espera “dijo ella con un jadeo. five mordisqueó su areola con los dientes mientras su lengua se arremolinaba sobre algunas de las marcas de mordeduras que había dejado.
“y que opinas ahora”dijo después de apartarse—. Ya no eres la hermana mayor o si. —Su mano libre agarró su otra teta y la apretó, ambos mirando la carne flexible. Para five debió haber sido excitante. Para Saphron fue asombro y horror.
“Ahora, quiero ver si tus tetas moverse, si hago que tu coño chorree también”.
Con ambas manos sobre sus tetas, él comenzó a embestir con más violencia otra vez, empujando su pene hasta la entrada de su coño antes de atravesar su cérvix y entrar en su cresta. Cada embestida hacía que su piel se tensara alrededor de su pene mientras Saphron arc gritaba su orgasmo.
Y tal como él esperaba, su leche brotaba cada vez que ella venía, cada vez que su orgasmo pasaba al siguiente mientras él follaba su coño, su cuello uterino y su útero, todo a la vez.
—¡Oh! ¡Ahhhhh~! ¡Maaaaassssss! ¡Úsameeeeeeeee! —Ella eyaculó, no, eyaculó alrededor de su polla justo cuando él la sacó, su cérvix se aferró a él con tanta fuerza que casi sintió que lo sacaba con su polla—. ¡Córrete dentro de mí y prodúceme! ¡Déjame darte un hijo! ¡Llena este vertedero de semen para que finalmente pueda ser útil!
vaya……..five no se espero tal reaccion pero no podia quejarse. Aunque no le dria su descendencia, ninguno aqui recistiria un hijo suyo y cause problemas.
Saphron estaba en medio del orgasmo cuando finalmente él llegó al clímax, su visión se había oscurecido por el cansancio de correrse, correrse y correrse. Estaba empezando a ser un patrón del día ahora. Su amante solo podía alcanzar el clímax cuando ella había sido follada durante tantos clímax que apenas podía permanecer consciente.
Su útero estaba repleto de semen caliente, mientras que la cabeza de su pene ocupaba la mayor parte del espacio. Había tanto que podía ver y sentir que su útero se expandía para recibirlo todo. Por supuesto, nada podía escapar, no con el ajuste tan estrecho de su pene contra su cuello uterino.
—Hace mucho calor ahora, Saphron—dijo antes de agacharse para lamer sus pechos. Empujó y empujó su cabeza contra la pared superior de su útero—. Me gusta.
Se quedaron así unos minutos, five todavía duro, completamente dentro de ella, y Saphron finalmente tuvo un respiro de la sensación de correrse hasta el cuello mientras pensaba en la sensación de su amo todavía alojado en las partes más profundas de ella con su semen dentro de su cuarto de bebé. Fue un descanso incómodo, pero lo tomaría.
Ella se masajeó distraídamente el abdomen hinchado y el busto, que era más voluminoso. Incluso cuando él acababa de vaciarle toda su energia, ella ya podía sentir que se volvían sensibles y doloridos. A pesar de que estaban magullados y mordidos, era un dolor que ella conocía bien. Acababan de ordeñarla, pero necesitaba que la vaciaran de nuevo. Ya no seria la hermana que defenderá a jaune.
Ahora le serviría a su amo todos los días. Lo alimentaría directamente todas las mañanas cuando se despertara, o incluso antes de acostarse. Antes y después de que él la follara hasta dejarla en fuera.
” ¡Aaaaah! ” La sola idea la excitó, pero también lo hizo su repentina embestida. Sus piernas temblaron ante la sensación.
Los ojos verdes la miraron con satisfacción mientras sus caderas empujaban contra las de ella antes de retroceder, iniciando un ritmo ligero y fácil.
Los ojos de Saphron se abrieron de par en par al darse cuenta. De repente, todos los dolores, todos los músculos acalambrados y todos sus agujeros muy, muy desgastados gritaron en protesta.
—¡Misericordia, amo, por favor! —suplicó—. Necesito descansar.
five negó con la cabeza. —No —se rió, la embestida se hizo cada vez más intensa y Saphron dejó escapar un gemido de dolor—. Te lo dije, ¿no? Quiero ver si queda algo de ti cuando termine.
Y cuando ella empezó a correrse de nuevo y él volvió a follarse dentro y fuera de su útero, Saphron solo pudo gemir.
~TtT~
El líquido entre sus piernas estaba espumoso y blanca cuando terminó con ella.
Ahora también le dolía la polla. Probablemente se lo tomaría con calma al día siguiente, aunque solo fuera para poder recuperarse antes de ir a sembrarla de nuevo. Por si acaso no funcionaba, de alguna manera.
Saphron estaba inmóvil en la cama, con las piernas bien abiertas y los brazos flácidos e inmóviles. Durante las últimas horas, él no había sacado la polla de su coño para nada más que para volver a introducirla, y ella probablemente no podría caminar por la mañana.
Probablemente tampoco podría tomar su pene cómodamente durante unos días, pero él nunca le permitió elegir eso. Él decidía cómo usar su cuerpo.
Y vaya si la usó esta vez. Ella se corrió y se corrió y se corrió por él, y él la folló durante cada orgasmo sin apenas descanso, a menos que se estuviera recuperando del suyo. Le había pasado factura y, al final, se había sumergido tanto en la sensación de la Pequeña Muerte que, a mitad de la velada, había dejado de responderle, demasiado cansada para siquiera gemir mientras él entraba y salía de su útero.
Oh, ella todavía lo sentía, él lo sabía. Era difícil para él pasar por alto la sensación de sus entrañas apretándose a su alrededor en un orgasmo interminable mientras la embarazaba.
Y lo había disfrutado mucho. A five le encantaba la idea de que su juguete se convirtiera en uno de verdad, que su personalidad desapareciera mientras su cuerpo seguía trabajando para darle placer. La idea de que esta vez estaba poniendo un bebé en ella, haciéndolo de verdad , lo había llevado a nuevas cotas de excitación que solo se acentuaron cuando su cena terminó mientras la follaba contra la cabecera de su cama.
Ella volvería mañana, lo sabía, y más ella misma después de haber tenido tal vez un día o dos para descansar. Follarla otra vez retrasaría la recuperación, por supuesto, pero a five no le importaba. Disfrutaría de esto mientras durara.
Una vez que Yang estuviera allí, vería si ella respondería de la misma manera. ¿Duraría más que ella? ya tenia a la hermana del bastardo, y planeta arrebatarle todo poco a poco.
Su polla se estremeció ante la idea. Los ojos verdes miraron hacia abajo para ver el culo descuidado de Saprhon, con un diluvio de semen fluyendo sobre él.
Al pasar por su esfínter volvió a agarrar sus tetas.
Fue muy divertido destrozarla. No podía esperar a destrozar también a su familia.
Pyrrha estaba acurrucada en el frío pasillo, apoyada contra la pared, con las lágrimas deslizándose por sus mejillas sin poder detenerlas. Cada palabra que había escuchado en la habitación de Five la había atravesado como una daga, y el dolor era casi insoportable. No solo era el hecho de que Five estuviera tan decidido a hacer pagar a Jaune por lo que había hecho, sino también la sensación de que Pyrrha misma había contribuido a ese caos, ocultando la verdad y defendiendo a Jaune por miedo o lealtad mal entendida. Y ahora, cuando la culpa la estaba consumiendo, veía cómo el futuro de todos se desmoronaba frente a ella.
Había intentado ingresar a la habitación de Five, deseando al menos hablar, quizás encontrar alguna manera de solucionar las cosas. Pero lo que vio al abrir un poco la puerta la detuvo en seco.
Five dormía en la cama, y a su lado estaba Saphron, recostada contra él, también dormida. Un extraño sentimiento de angustia se apoderó de Pyrrha al verlos juntos. No solo porque su corazón se retorciera por la traición de Jaune, sino porque también reconocía que ella ya no tenía un lugar en el mundo de Five. Había fallado demasiado, y todo lo que había creído que podía hacer por él ya no tenía sentido.
Pyrrha cerró la puerta lentamente, dejando que el silencio la envolviera. Sabía que no debía seguir buscando respuestas. No debía seguir insistiendo en algo que ya estaba roto.
Caminó de regreso a su habitación, el peso de su propio arrepentimiento llevándola más abajo con cada paso. Cuando llegó, encontró a su equipo reunido, y Jaune estaba allí, visiblemente intranquilo. Sus ojos se encontraron con los de Pyrrha, y él dio un paso hacia ella, buscando alguna respuesta, alguna forma de entender lo que había pasado.
“¿Pyrrha…? ¿Qué ocurrió? ¿Five…?” La preocupación en su voz era palpable, pero había algo más en sus ojos: la incertidumbre, el miedo de que algo mucho peor estuviera por venir.
Pero cuando Pyrrha lo miró, algo dentro de ella se quebró. Todo lo que había sido, todo lo que había hecho por él, ya no parecía tener sentido. Jaune no era el hombre en el que había creído, y por más que trató de protegerlo, el peso de la traición le ahogaba.
Con una mirada llena de desprecio, que reflejaba su dolor y frustración, Pyrrha simplemente lo ignoró. Su silencio fue suficiente. No quería hablar con él. No quería explicarle nada más.
Se dio media vuelta y se dirigió a su cama, sin mirar atrás, sin decir una palabra. No quería que Jaune entendiera su sufrimiento. No quería que supiera lo herida que estaba. Y lo que más le dolía era que, aunque sus sentimientos aún eran confusos, sabía que ya no podía seguir defendiendo a alguien que había destruido lo que había construido en Beacon.
Jaune se quedó allí, completamente desconcertado, sin saber qué hacer o decir. El rechazo de Pyrrha lo golpeó como un tren, pero no era el dolor físico lo que lo hacía tambalear. Era el peso de saber que había perdido a alguien que había sido su amiga, alguien en quien confiaba. Y, de alguna manera, ya no tenía idea de cómo reparar el daño que había causado.
Mientras tanto, en la oscuridad de su habitación, Pyrrha se tumbó en la cama y miró al techo. La soledad la envolvía, pero no podía llorar más. Ya no tenía más lágrimas. Solo un vacío profundo que la consumía lentamente.
Por su parte, Five, a pesar de estar en un sueño aparentemente tranquilo, no podía olvidar lo que había sucedido ese día. Sus pensamientos estaban lejos de los dos que lo rodeaban. Jaune, Pyrrha, y todo lo que había implicado Beacon… todo parecía una mala pasada, una cadena de decisiones equivocadas. Y aunque por un momento estuvo dispuesto a escuchar las súplicas de Saphron, la verdad seguía siendo que nada podría devolverle lo que había perdido.
Trato de ser el buen soldado, pero lo habían fastidiado demasiado y ahora quería retribución.
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