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[Naruto] La reina de Konoha [Esp] - Capítulo 14

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14: Capítulo 14 14: Capítulo 14 Apenas desperté, vi un techo bastante familiar, siendo uno de una carpa, en la cual he estado durmiendo durante mucho tiempo mientras estaba en el frente de batalla.

“Despertaste”, escuché una voz conocida.

Volví la cabeza para ver a Kosuke a mi lado sentado; tenía un parche en el ojo y tenía el brazo derecho amarrado.

“¿Perdiste tu ojo?

Ahora te podré llamar cíclope”, le dije aún con una voz cansada.

“¿Despiertas y lo primero que te interesa es eso?”.

Me pregunto con incredulidad.

Lo cual yo solo le asentí, a lo cual me respondió con un suspiro.

“No perdí el ojo, pero casi; me quedará una cicatriz”.

“Ya me hubiera imaginado el cómo te hubiera excluido el clan por haber perdido un ojo”, le dije con franqueza.

“No me hubieran echado del clan, pero mi estatus y honor hubieran caído en picada”; se escuchó su resignación al decir eso, ya que eso es algo que debe pasar con frecuencia.

En ese momento entró Minato con tres bebidas.

“Veo que estás despierta, traje algo para beber”, dijo con su sonrisa patentada.

Así le empecé a contar todo lo que pasó en mi misión, el cómo me tuve que enfrentar a un jōnin de élite y sobreviví.

Ellos me contaron que la parte de su misión también fue efectiva, ya que las trampas y bombas eliminaron a varios de los ninjas que los seguían y al final solo tuvieron 4 bajas en comparación.

“¿Sabes cuánto tiempo vamos a estar aquí?”, le pregunté a Minato.

“Ni idea, lo más seguro es que estemos un buen rato aquí, pero como Jiraiya-sensei no está aquí, no nos pueden mandar al frente de todo; lo más seguro es que nos quedemos en la retaguardia ayudando o haciendo misiones no muy complicadas”.

Tenía sentido lo que decía.

Sin el tío pervertido sapo, no nos podían hacer cosas que amenazaran nuestra integridad sin su permiso, pero tampoco podíamos estar sin hacer nada en esta guerra.

“Eso significa que tendremos que comer comida sintética y dormir en troncos por un buen tiempo”, dije quejándome.

Y así fueron sus buenos meses en un lugar de mierda, todo mojado y sucio.

…

“Recuerdo las puertas de la aldea un poco menos feas; ¿las habrán cambiado?”, dije al verlas.

“Tal vez, sinceramente, no estoy pendiente de esas cosas”.

Respondió ojos locos a mi lado.

“Bueno, sí las cambiaron, otra para enojarse al Hokage”, exclamé quejándome.

“No creo que tengas que exagerar tanto, y más por las puertas”, intentó apaciguar la situación la mariquita.

“¿Por qué no callas un rato, mariquita?

No pedí tu opinión”, le dije.

Él solo me miró con los ojos cerrados y una sonrisa, pero pude ver un tic y una gota de sudor formarse en su rostro.

“Pueden calmarse un poco, mocoso, ya llegamos y tenemos que rendir cuentas al Hokage”, dijo el jonin que nos estuvo guiando por el camino de Ame a Konoha.

Después de unos 6 meses en la retaguardia de Amegakure, nos dieron el permiso para volver a la aldea.

Apenas entramos, nos dirigimos a la torre del Hokage.

Después de caminar e informar a la secretaria, llegamos a la habitación del viejo Mono.

“Pasen”, se escucha su voz.

“Permiso”, dijo el jonin, siendo repetido por Minato, pero Kosuke y yo no dijimos nada.

“Vayan, es el equipo 6, espero que no la hayan pasado mal en la lluvia”, dijo con su sonrisa de abuelo.

“Fue horrible, tío Hokage, deberías intentar en humedad sin que te enfermes o se infecte alguna herida grave, en vez de estar en esa oficina fumando o espiando los baños termales con esa bola de cristal”, me quejé, algo que provocó que casi se tragara la pipa que tenía el viejo mono.

Los demás solo miraron raro al Hokage.

“No sé a qué te refieres, pero tengo que estar aquí para coordinar el frente de batalla y administrar la información y los recursos, ya que no sé cuánto durará esta guerra”.

Respondió ya con más calma.

Eso era verdad, no se sabe cuándo termina esta guerra, tal vez se termine, tal vez no.

En el canon no hay información de eso.

“Pero lo que sí puedo hacer es felicitarlos; su labor en el frente de batalla es algo que recompensar”.

Dijo para sacar un pergamino y ponerlo en la mesa.

“Ante la falta de su jōnin sensei, asciendo a Minato al rango chūnin, dándole el puesto de líder temporal hasta que Jiraiya vuelva; así podrán hacer otras misiones más normales y entrenar de paso aquí en la aldea”.

Qué puta mierda.

La única diferencia que hay con Minato y nosotros es que fue capaz de vencer a un jōnin especial él solo.

Pero aparte de eso, hasta yo tengo más mérito que Minato al ser ninja médico.

“Minato fue ascendido por recomendación y por demostrar liderazgo, al necesario para ser chunin; posiblemente ustedes dos ya estén al nivel también, pero necesitan hacer algo más para obtener el rango”, empezó a decir, lo más seguro al ver mi expresión.

Yo solo suspiré.

“Está bien, mientras esto evite no quedar estancados y seguir haciendo misiones, no me importa ser genin un tiempo más”, dije.

“Yo estoy de acuerdo con Miyu”, dijo Ojos Locos.

“Bien, con esto se pueden retirar los tres, necesito hablar con Akami a solas”.

Habló el viejo mono.

Con eso nos fuimos de la torre Hokage.

“¿Ahora qué?”, les dije a los dos afuera de la torre.

Por ahora descansemos; en tres días nos reuniremos en el campo de entrenamiento 6 para decidir en equipo qué hacer”, pronunció Minato sosteniendo su chaleco chunin.

“Está bien, iré a ver a Kushina, hace tiempo que no la veo”.

Dije que despidiéndome con la mano.

…

“¿Entonces Tsunade no te ha hablado en todo este tiempo?”, me preguntó Kushina con mucha incredulidad.

“Sí, ni un interés en saber si sigo viva o no, y si te soy sincero, no sé si ella sigue viva, pero me imagino que es así, ya que si ella muriese, sería una gran noticia”, le dije mis pensamientos a Kushina.

Las dos nos quedamos en silencio después de eso.

“¿Y cómo van las cosas por tu lado?”, le pregunté para cambiar la conversación.

“Pronto me voy a graduar; este año voy a poder hacer el examen para poder convertirme en genin y estar cada vez más cerca de ser Hokage”.

Pronuncio con un salto y colocando sus puños en sus caderas.

“Te felicito, tiene suerte de que la situación de la guerra ya se esté tranquilizando poco a poco; es por eso que no dejaron volver a la aldea; si la situación siguiera estando crítica, no nos hubiera soltado en ningún momento”, le aclaré la situación actual de la guerra.

“Veo que no fue muy agradable”, me dijo Kushina.

“Claramente no, ¿a quién no le gusta dormir en una cama calentita y tener sus buenas tres comidas al día?

Y cuando digo comida, me refiero a la comida real, o sí, cómo odio a los Akimichi; ellos traían su propia comida y no daban nada a nadie, hablando sobre cosas de clan y jutsu familiares; ya tenía ganas de lanzarles múltiples talismanes explosivos a sus reservas de comida solo por rencor”.

Y así estuve un buen rato quejándome sobre cómo fueron mis días en la guerra.

“Pero eso ya pasó, así que qué más da”.

Dijo Kushina, intentó minimizar la situación, y ella al menos podía; yo no, ya que lo viví.

“Bueno, veamos otro tema, ¿cómo te va con el tema de fuinjutus?”, le dije; intenta guiar a un nuevo tema de interés.

“Las notas de la abuela Mito han sido de mucha ayuda; los sellos y matrices se han hecho más fáciles”, me actualizó su comprensión con los sellos.

“Entonces quiero que me ayudes con algo que puede ser muy útil”, le dije con una gran sonrisa.

…

“¿Qué tienes ahí?”, dijo Kosuke mientras caminaba a mi posición junto a Minato.

Actualmente, estábamos en el campo de entrenamiento 6.

“Un experimento”, dijo con una sonrisa traviesa.

“¿Eso es fuinjutsu?”, preguntó Minato con interés.

“Exactamente, ¿qué quieres ver?”, le hablé mostrándole lo que tenía adelante.

“¿Qué clase de experimento loco intentas hacer?”, preguntó Kosuke.

“Se trata de transcribir rápidamente sellos explosivos; la idea es tener un sello en la mano de tal manera que, al aplicar chakra, este deje escrito el sello explosivo, el cual puedo activar en cualquier momento y explotarlo”, le explique a ojos locos la idea de mi invento.

“Hay cosas que no logro entender aquí; he estudiado el fuinjutsu, pero no a un buen nivel, ya que no tengo los recursos y los pergaminos para obtener más conocimientos sobre ese arte”.

Se quejó sobre su situación Minato mientras se rascaba la nuca.

“A mí no me interesan esos temas”, dijo con su tono arrogante Uchiha.

“Para mí no es muy diferente, explosión, fuego, fuego, explosión, van como de la mano”.

Dije entrelazando mis manos.

Y así estuvimos la mitad del día hablando sobre fuinjutsu y técnicas de fuego entre los tres, y el resto del rato hablamos sobre algunos jutsu que sabíamos, cómo podíamos utilizarlos, sin mencionar si eran útiles para cada uno.

Al final se empezó a oscurecer mientras practicábamos.

Ojos Locos me estaba enseñando la gran bola de fuego, algo que no me costó quitarle mucho; solo le dije que si me enseñaba la técnica, le daría un beso en la mejilla.

Él dijo que me enseñaría, pero no por ese beso que le dije, y cabe aclarar que no se lo voy a dar aunque logre aprenderlo hoy.

La mariquita estaba en un rincón del campo rascándose la cabeza con algunos pergaminos de fuinjutus que le pasó.

Su nivel de aprendizaje en ese arte era mucho mejor que otros, pero no importa cuánto los veas, ya que lo que le di está incompleto, así que se está calentando la cabeza por algo que no es como se ve.

Eso lo hice por pura maldad.

“¡¡KUSHINA!!

¡¡¿¿DÓNDE ESTÁS?!!”, se escuchó un grito que hizo que toda mi atención fuera a esa persona, algo que los demás también hicieron.

En ese momento apareció alguien que no había visto hace tiempo, Mikoto Uchiha.

Kushina me había dicho que se iba a reunir por la tarde con Mikoto para entrenar, aprovechando que había vuelto a la aldea.

“Mikoto, ¿qué sucede?”, le pregunto con algo de incertidumbre.

“Miyu, no has visto a Kushina”, dijo en pánico, y eso se incrementó al verme negar con la cabeza.

“Nos habíamos quedado en reunirnos en el campo de entrenamiento 9, pero el tiempo pasó y no llegó nunca.

Pensé que se había atrasado, pero ya ha pasado un buen tiempo”.

“¿Kushina, la niña de pelo rojo y lindo?”, preguntó Minato, a lo que Mikoto asintió, ignorando lo último dicho por él.

“Mierda, Mikoto y Minato, vayan a buscar por el lugar, Kosuke, ve a informarle al Hokage, dile que yo fui a buscar algo con su olor para que los Inuzuka puedan buscar con sus perros ninja, ahora”.

Di las instrucciones haciendo de líder al no tener tiempo.

Lo más seguro es que este sea el secuestro de Kushina por parte de Kumo.

No sé si al estar Minato aquí haya provocado un efecto mariposa, pero eso no importaba, ya que había que actuar.

Mikoto y Minato hicieron un sunshin sin sellos de manos y se fueron.

Yo, en cambio, hice un solo sello.

Kosuke no sabía la técnica, por lo que solo le quedó correr.

Mientras iba de camino a la finca Senju, medité sobre cómo es posible que hayan secuestrado a Kushina, y solo se me ocurre que la hayan dejado hacerlo, y solo hay dos personas que pueden hacer eso: la momia y el mono.

Lo más seguro es que después de esto haga una visita a la raíz.

Entré a la habitación de Kushina y tomé la polera de su pijama y salí corriendo a la torre del Hokage.

Cuando llegué allí, vi que estaba Kosuke, el Hokage, algunos Anbu y tres miembros del clan Inuzuka.

Apenas llegué, le tiré a la cara de un perro el pijama.

“Obtén su olor rápido, no hay tiempo”.

Prácticamente le exigí.

El Inuzuka le dio una mirada de exasperación al Mono.

Él con su pipa solo asintió, porque ante eso, le dio la orden a su perro ninja para obtener el olor de Kushina.

Este olió unos 3 segundos para ladrar a una dirección.

“Encuentro un rastro a las afueras en dirección a los campos de entrenamiento”, dijo el dueño del perro.

“Sígame”.

Los Inuzuka y los anbus fueron a la dirección guiada.

Yo me quedé en el lugar fulminado con la mirada al Mono.

Este solo tragó fuertemente y empezó a sudar un poco.

“Joven Kosuke, creo que ya te puedes retirar, tengo algo que hablar con la joven Miyu en privado”.

Este solo me miró, miró al Hokage para poner su mirada nuevamente en mí y volver al Hokage, como si quisiera decir algo, pero no tuviera las agallas para eso.

“Entiendo, Hogake-sama, me retiro”, dijo finalmente con una reverencia y así se fue del lugar.

Yo rápidamente entré a la oficina del Hokage y me senté en su silla.

Él entró un poco después y, al verme, solo pudo suspirar.

“Esta será una noche muy larga”.

Dijo dando una calada larga a su pipa.

REFLEXIONES DE LOS CREADORES PancnHuebo Its too late Its my fate I can’t turn around There’s no fear in the mirror To hold me down I’m too far from the start Now I’m in too deep I’ve got to stick to the plan Cause there’s no Plan B No turning back (No plan B) There’s no other path (No plan B) And I know that this road is my destiny I’ve got to stick to the plan Cause theres no plan B No Plan B – Manafest

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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