[Naruto] La reina de Konoha [Esp] - Capítulo 22
- Inicio
- Todas las novelas
- [Naruto] La reina de Konoha [Esp]
- Capítulo 22 - 22 Capítulo 22
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
22: Capítulo 22 22: Capítulo 22 “Veo que están listos para la emoción”, pronunció Jiariya a un serio Kosuke, un incómodo Minato y mi forma más antipática que puede demostrarle.
“Jajajajaja, hay muchas ganas”, ríe incómodo el sapo sabio.
“Muchas ganas de hacer muchas cosas como esas cosas”, dije burlándome de él.
Sinceramente, hoy tenía pensado ver el progreso de esos dos conejillos de indias que tengo en la zona sin ley; si el entrenamiento va como lo ideé, pronto estarán listos para aprender el uso del chakra más básico.
“Bueno, dejándonos de bromas”, habló Jiraiya.
“Era broma, sonaba que decías todas esas estupideces muy en serio”, agregó Kosuke.
Veo que se estaba pegando lo sarcástico a mi compañero.
“Con el entrenamiento de ayer pude ver las ventajas y desventajas que tenían; ahora, con mi ayuda, se volverán los shinobis más fuertes que ha dado esta aldea, ya que tienen el potencial”, siguió Jiraiya ignorando el comentario de Kosuke.
“Primero empiezo con Minato”, dijo apuntando a dicho sujeto.
“¿Yo?”, se apuntó a sí mismo, y en su voz se podía escuchar las ganas de saber qué podía hacer decir nuestro sensei.
“Sí, Minato, tus habilidades para moverte en el campo de batalla no tienen comparación, tu velocidad, tu destreza, su forma de poder pensar racionalmente en segundos y tu reacción casi inmediata te hacen una fuerza para poder entrar, destruir e irte sin que nadie se dé cuenta de tu presencia, pero hay un problema”, aclaró Jiraiya.
“Si no puedes matar o derrotar a tu oponente en menos de 5 segundos, solo te queda la opción de huir o morir”.
Esto dejó pensativo a Minato, y era verdad.
Su forma de combate se basaba en la velocidad y actuar antes que tu oponente pudiera hacerlo, pero si llegaba a un enemigo que era invencible o no podía derribar en poco tiempo, Minato perdería el combate sí o sí.
Anteriormente pudo hacer algo, ya que sus enemigos se confiaban y no pensaban que un genin pudiera hacer algo así, pero ahora es algo diferente; esa técnica es más complicada de hacer, por lo que si no tiene un ninjutsu poderoso para derribar o como mínimo distraer a su oponente, está perdido.
“Pero tengo una forma de remediar esto.
Hace mucho tiempo, el segundo hokage tenía una técnica con la cual uno podía aparecer y desaparecer como por arte de magia, esto contado por el tercer hokage cuando nos habla de su propio sensei.
Voy a hablar con el viejo, para ver si puede entregarte esa técnica, pero necesito que también pongas de tu parte”, le habló Jiraiya a Mianto.
“Entendido, Jiraiya-sensei, no lo defraudaré”, pronunció Minato.
“Bien, sigamos contigo, Kosuke”, a lo que el dicho sujeto asintió con la cabeza.
“Ya tienes los tres magatama sharingan, así que por ahí no me meteré, ya que no se puede hacer más, pero, como recuerdo, tu sueño es ser el mejor usuario de ninjutsu estilo fuego, ¿verdad?”.
“Es verdad”, confirmo Kosuke.
“Sí, pero el problema es que los ninjutsus estilo fuego rara vez son muy efectivos; solo funcionan cuando tu enemigo es muy débil en comparación con tu poder.
Para mejorar eso, necesitas ser rápido y ser capaz de realizar la mayoría de tus jutsus con ninguno o con un solo sello de mano, además de aumentar tus reservas de chakra para potenciar el ataque y que no se te acaben los mismos ataques”, dijo el sabio sapo.
“Entendido”, pronunció Kosuke, conforme con lo dicho.
“Además, podemos trabajar tus genjutsus solo como caso de emergencia si es necesario, y por último y lo menos importante”.
Hablo mirándome.
“No tengo mucho que decir con referencia a ti”.
“Es normal con lo increíble que soy”, dije.
“Excepto por tu cuerpo”.
Declaró Jiraiya, algo que me rompió más de lo que esperaba.
De aquí aprendí a quedarme callado y no hablar antes de lo que debía.
“A lo que me refiero es que, al ser aún muy niña, aún está desarrollando.
Su poder espiritual es alto; junto a su descendencia, te da una alta reserva de chakra al nivel de un jonin de élite, pero tu física está quedando atrás, al ser el chakra la unión de la fuerza física y mental”, aclaró a lo que se refería.
“Lo ideal sería que practicara más físicamente ejercicio y no quedes quieta todo el tiempo; lo haces siempre; de esa manera, mientras sigas creciendo, tendrás el cuádruple o quíntuple de tu chakra actual”.
“Ah, sí, lo que sea”, dije algo rota; sabía que mi cuerpo aún era muy de niña, pero no era necesario hablar tan mal del cuerpo de una damisela.
(Nota: Tan dama la niña, xd).
Ahora, quitando las bromas, tiene razón; me he quedado durante este tiempo mirando lo que los demás hacen por mí que me he convertido en un sedentario.
Yo di un suspiro; creo que no tendré tiempo para ver a esos dos siendo torturados, digo, entrenados de manera muy profesional y dedicada para su futuro.
Y el mío.
…
Entré a la oficina de Hitori y me senté a descansar de unas 5 horas de ejercicio duro y puro.
“Buen trabajo, señorita Miyu”, dijo Hitori, felicitándome por mi día de entrenamiento.
“Sí, buen trabajo”, dije sin pensarlo mucho.
“…”, espera, esto era la oficina de Hitori, si no la mía, y eso significaba.
“Bien, aquí tengo el resto del papeleo que necesita verificación”.
Eso significa que es una trampa mortal.
“No quiero, soy muy joven para esto”, me quejé como una niña.
“No haga eso, señorita Miyu, si no es importante para su crecimiento integral para volverse una gran líder del clan”, me replicó.
“Integra, ¿qué es, se come?”, le dije.
“Además, ya soy una increíble líder del clan”.
“¿Y qué pasa con el dinero perdido que usted sacó y que supe que usó con una apuesta junto a la señorita Kushina y la señorita Mikoto?”, me informó.
AH, me descubrieron.
“Necesidades Senju”, no puedo decir que perdí todo ese dinero; tendré que usar mi propio dinero personal para reponer ese dinero, aunque me duela.
Todo es culpa de Kushina; dijo que era una apuesta segura.
Hitori, solo puedo suspirar ante la situación actual.
“Igual es solo dinero, por mucho que lo necesitemos para el próximo proyecto que realicemos”, me contradije yo misma.
“Hablando de eso, ¿cómo vamos?”.
“Ya encontramos el lugar ideal para crear el superinvernadero, solo necesitamos finalizar el presupuesto y proponerlo al daimyo para que nos dé su permiso”, me informó Hitori.
“Creo que tendré que ir yo a hablar con ese intento de líder de un país, para evitar que salgamos mal parados, y ahora mismo no tenemos el poder ni la influencia para hacer en otro país como pueden ser Kusa o Taki”.
“Lo que sigue a esto es la seguridad de esto; no podemos pedírselo al daimyo, no cobrará más de lo que ya puede hacerlo y no defenderá el lugar gratis”.
Dijo Hitori.
“Ya, tengo pensado algo; si mal no recuerdo, hay registro de un lugar especial en la tierra del rayo que quiero visitar; con esto podemos solucionar el personal militar de nuestro clan”.
Le informé.
Al fin y al cabo, el clan Senju, sin contar a Tsunade o a mí, solo cuenta con un jōnin, 8 chūnin y 12 genin, los cuales fueron integrados no hace mucho.
El clan, al ser uno más mercante que ninja, integró miembros civiles, que era lo que necesitaba ahora mismo, pero entre estas familias había ninjas.
Y solo para aclarar, no deje entrar a cualquiera; todos en el clan tienen sangre descendiente Senju, solo que algunos ya no poseen el apellido; un ejemplo de esto es el hijo de Hitori.
Ella posee el apellido, pero su esposo no, por lo que su hijo, por defecto, no lo posee.
Igual dejé la opción de volver a tener el apellido o no a los que volvieron al clan.
En ese momento sentí cómo tocaban la puerta.
“Adelante”, pronuncié.
La persona que había entrado era una niña; esta niña era un shizune de 4 años.
“Hermana Miyu, ya terminé de leer el libro que me diste”; ahí decía 30 formas de engañar a tu compañero de cuarto.
Era un libro para instruir al mundo ninja de la manera más natural y sutil posible, ya que ella no es como yo y va a poder entrenar el control de chakra a los 3 o 4 años.
¿Eso me hace a mí un monstruo?
Tal vez, pero me da igual si lo soy o no.
“Pequeña Shizune, justo a tiempo; como recompensa, ¿qué tal si vamos a comer helado?”, le dije felizmente.
“Señorita, ¿acaso piensa en escapar de sus responsabilidades?”, me retó Hitori.
“Si te digo que sí, me dejas ir”, le dije.
“Pero, hermana Miyu, sí, esa, en el futuro te volverás un adulto inútil igual que el tío Jiraiya”, habló Shizune.
Eso me llegó al corazón, me lo agarré y empecé a quejarme, pero al ver que no gané la simpatía de Shizune, detuve mi espectáculo.
“Está bien, haré el papeleo”, dije en derrota.
Me senté a ver los papeles que tenía en la mesa.
En el rabillo del ojo vi cómo Shizune y Hitori se daban los cinco, algo que me hizo templar el ojo.
Me estafaron.
…
Jiraiya desarrolló un pergamino largo, en el cual aparecían sellos y matrices de un nivel que yo apenas era capaz de entender.
Me acerqué al rollo para mirarlas de manera más detenida.
“¿Esas son lágrimas?”, pregunté al ver una gota seca en el pergamino.
“Tal vez del último tipo que intentó aprender este ninjutsu y no pudo”, dijo Kosuke, y algo me dice que es así.
“Bueno, tiene mucho trabajo, Minato; tuve que usar mis méritos y un favor de Miyu para obtener este pergamino”, dijo el sapo sabio.
Minato desvió la mirada a mí.
“Yo lo tenía, te lo pude haber pasado, pero por mucho que seas mi cuñado, no te lo iba a dar gratis”, dije con una pose de niña buena.
Minato solo me miró con una cara vacía, como si no pudiera qué hacer o decir ante eso.
“Bueno, no soy un gran maestro de fuinjutsu, pero creo que tendré que hacerlo si quiero ayudarte a entender todo esto”, pronunció.
“Menos mal que tiene dos mujeres en tu círculo social que son expertas en fuinjutsu”.
En ese momento, Jiraiya mira a mi dirección; ante eso, yo miré detrás de mí para que no hubiera nadie para volver a mirar al frente.
“¿Quién yo?” …
“Bienvenido a la residencia Senju.
A los invasores se les cobra 10.000 yenes por entrar, pero por esta ocasión te dejaré entrar gratis”.
Le dije a Minato mientras entrábamos a los terrenos probados del clan Senju.
“¿Soy un invasor?”, preguntó Minato con una sonrisa incómoda.
“Tío Sapo ya me debe como 40.000 yenes”, dije en dirección al tejado.
“Te lo pagaré cuando el libro que estoy empezando a escribir me vuelva famoso y millonario”.
Me respondió.
“Eso significa que nunca me vas a pagar”, le respondió.
Mi respuesta hizo tropezar a Jiaiya, cayéndose al suelo.
Mientras guiaba a Minato a mi oficina, donde tenía las cosas importantes del clan, que incluían los sellos, escuché una voz que nos interrumpió.
“¿Minato, que haces aquí?”; vi como un tomate violento chocaba con nosotros.
“Kushina, me alegra verte”, dijo Minato al ver a su enamorada.
“Aprovechando que estás aquí, déjame mostrarte lo que estoy haciendo”, habló agarrando el brazo de Minato y corriendo con él a una dirección.
Ante esto, yo agarré el otro brazo, deteniendo a ambos.
“No traje a Minato acá para eso, tenemos que ir a entrenar, eso es más importante”.
Replique.
Kushina me miró con los ojos entrecerrados.
“Entrenan todos los días, esto es algo único que pasa solo una vez en la vida, es más importante”; empezó a hacer más fuerza.
“No sabes engañar, Kushina, te apuesto que solo quieres mostrarte como eres, capaz ahora de caminar sobre el agua o algo básico de genin”.
Yo empecé a hacer fuerza también, pero hacia el otro lado.
“No es así, no dije que es algo de solo una vez en la vida”, empezó a quejarse.
“Chicas, me están rompiendo los brazos”, dijo Minato, lo cual ambas ignoramos.
“Qué bonita la juventud”, habló Jiraiya, tirado en el suelo mirando esto.
Al final tuvimos que llevar a Minato para arreglar sus hombros y sanar sus brazos rotos.
REFLEXIONES DE LOS CREADORES PancnHuebo Perfume came naturally from Paris (naturally) For cars she couldn’t care less Fastidious and precise She’s a Killer Queen Gunpowder, gelatine Dynamite with a laser beam Guaranteed to blow your mind Anytime Killer Queen – Queen
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com