Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

[Naruto] La reina de Konoha [Esp] - Capítulo 23

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. [Naruto] La reina de Konoha [Esp]
  4. Capítulo 23 - 23 Capítulo 23
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

23: Capítulo 23 23: Capítulo 23 Creo que este es el capítulo más flojo que he escrito hasta ahora, solo para avisar.

Tenía pensado cambiar algunas cosas, pero me sucedió una situación, y es que casi se me quema la casa; se generó un incendio cerca de mi casa y estuvo a metros de que se me quemara.

Menos mal había escrito todo el capítulo en la mañana, ya que después de ir a mojarme y casi quemarme ayudando a salvar las casas, quedé muy cansado.

Menos mal que no pasó donde vivo; si no, para esta fic y el otro que estoy escribiendo hubiera estado en una pausa indefinida.

Esa es mi situación actual, y lo más seguro es que hoy no duerma, que siga el fic.

————————————————————————————- Se podía ver a Kushina tirada en una esquina, sentada, mientras le salían humos por las orejas.

“Creo que ver 2 sellos en una matriz invertida es demasiado para ella”, comenta al ver sus estados.

Minato solo sonrió ante esto y siguió mirando detenidamente el pergamino, mientras yo pasaba a mirar a Jiraiya, solo para darme cuenta de que había escapado.

Yo tomé el lado donde me había quedado solo para mirar fijamente y, sinceramente, no entender lo que pensaba Tobirama al hacer esto.

“¿Cómo puede meter matemáticas en un ninjutsu?”, pregunté.

“Sinceramente, no recuerdo mucho de esto; es la academia ninja”.

Comentó Minato.

“Eso es porque no lo enseñan en la academia, nunca pasaron esto”, habló Kushina un poco más consciente.

Si no fuera por mis conocimientos de mi vida pasada, tal vez tampoco sabría qué es todo esto.

“Tal vez sea algo que creó Tobirama solo para este jutsu”, dijo Jiraya reapareciendo con una comida y bebida.

“Sinceramente, pensé que sería algo parecido al jutsu de invocación”.

“Tiene algo que ver, pero no tan así; veo que tiene inspiración, pero es un poco invocarse uno mismo; generalmente se necesitan dos personas para hacer eso, de ahí la dificultad”.

Hablo Minato.

“Veo lo que entiendes”, expresó Jaraiya sorprendido.

“No es para tanto, me imagino que Miyu no debe estar lejos de mí; además, veo que hay áreas donde se puede mejorar este jutsu”, dijo el rubio.

“Entonces deberías escribirlo, no mejor, hacer otro pergamino que sea más fácil de entender con tus mejoras”, le dije.

“Espera eso”, intento replicar Minato, pero yo soy más elocuente.

“Es parte de cuando uno crea o mejora un jutsu, es la norma; además, estás aprendiendo un jutsu de mi clan, es justo que hagas un pequeño pago”, anuncié la situación.

“Espera, ya te di un favor como pago”, habló Jiraiya.

“Tus favores no sirven de nada ahora mismo”, le dije.

Ante mi respuesta, Jiraiya se fue a una esquina a lamentarse de sí mismo.

Algo que ignore.

“Primero termina de entender este jutsu de espacio y tiempo”, le hablé a Minato, a lo que él asintió.

Él solo asintió a lo que dije y seguimos analizando el pergamino.

No sé cuánto tiempo se demoró Minato en aprender el hiraishin, pero capaz con mi intervención aprenda en menos tiempo; además, siguiendo la lógica de lo que esté leyendo, se me ocurrió otro jutsu que puede ser útil.

Como Minato está aprendiendo el Hiraishin, no hay necesidad de que yo lo aprenda también; lo haré, pero no hay necesidad de apurarme, estoy ocupado con otras cosas.

Pero si puede aparecerse en algo que marque, entonces puede invocar cualquier cosa que también haya marcado.

Eso es lo que se me ocurrió al ver todo esto.

…

“Increíble”, pronunció Daiki al estar caminando en una pared solo usando las piernas.

“Te demoraste más de lo normal”, se burló Makoto haciendo lo mismo, pero sentado meditando.

“Tu maldito”, dijo enojado Daiki.

“Veo que los dos están tan bien como para pelear entre sí, así que aumentemos la dificultad del entrenamiento”, anuncié.

Esto heló la sangre a los dos.

Rápidamente saqué un kunai y se lo lancé a Makoto; este lo esquivó, pero el kunai explotó, haciendo que este perdiera el control de su chakra y cayera al suelo.

“A partir de ahora, quien se caiga de la pared tendrá que ir a la zona de diversión”, dije, lo que aterró a los dos.

La zona de diversión es un lugar en la raíz donde, bueno, digamos que uno lo pasa muy bien.

Y ambos ya estuvieran ahí durante un día y me rogaron no volver ahí nunca más.

Al fin y al cabo.

Danzo usa ese lugar para arremeter con las herramientas que fallan o tiene que rediseñar.

Yo los había mandado ahí, ya que se habían escapado del entrenamiento para descansar.

Yo decido cuándo descansa; ellos no.

Yo esforzándome para volver a unos hombres fuertes y poderosos solo para que quieran escapar; eso es una falta de respeto a mí y al tiempo que uso para ellos, el cual podría usar para otra cosa más importante.

“Empecemos”, habló sacando múltiples kunais con sellos explosibles pegados en sus hojas.

Por mucho ruido y explosiones que haya en el lugar, nadie vendría, ya que este lugar es de mi propiedad.

…

Ahora mismo volvimos de una misión de rango B, la cual era exterminar una banda de bandidos, de la cual se creía que el líder era un ninja, lo cual resultó ser verdad, siendo un chunin de la Suna.

Resultó ser bastante fácil realizarla, ya que desde que llegó Jiraiya a tomar el liderazgo del equipo, nuestros poderes y habilidades han crecido exponencialmente.

Cuando el tío Sapo dijo que mis reservas crecerían más de lo normal, no era broma.

Con todo el ejercicio físico y una mejor alimentación, mis reservas de chakra han aumentado tres veces más de lo que eran antes.

Lo que me permite usar ninjutsus más poderosos o potenciar los más débiles.

Sin mencionar que me ha hecho crecer un poco más.

Mis pechos aún son pequeños, pero ya no soy una tabla; se podría decir que son un A tirando a B, pero considerando mi edad, está bien.

(Nota: Aún tiene 9 años, y no soy mujer como para saber qué tan rápido crece una mujer, y me da vergüenza preguntarle a una y tener que decirle que es para un fic u otra mentira).

“Bien, iré donde el Hokage para dar el informe de la misión; eso nos da 5 días de descanso”, informó Jiraiya.

“Tío sapo pervertido, ¿puede darnos un poco más de tiempo de descanso?”, le pregunté.

“¿Por qué le agregaste a mi nombre pervertido?”, se quejó un poco Jiraiya.

“Ah, perdón, tío sapo superpervertido, ¿ahora está bien?”, le pregunté.

“Yo me refiero a que le quitaras, pervertido por maestro”, se quejó a sus adentros, pero tampoco pudo decir mucho, ya que él mismo se denominaba como un superpervertido.

“¿Y para qué necesitas más días de descanso?”.

“Es que necesito ir a la capital del país del fuego para hablar con el daimyo y no sé cuánto me demoraré en las negociaciones”.

Le expliqué.

Jiraiya solo dio un suspiro.

“Está bien, pero pásanos los pergaminos del hirashin para seguir estudiándolo, es lo que te pido”.

“No hay problema”, le dije.

…

“¿Entonces no pediremos algún ninja que nos proteja durante el viaje?”, preguntó Hitori.

“Estoy yo”, respondí simplemente mientras me apuntaba.

“Verdad, generalmente cuando se mueve un grupo de civiles de esta manera, se hace una petición de misión para que algunos ninjas nos protejan”, comentó.

“Podría pedir que el equipo de Kushina nos proteja dando el dinero para una misión de rango C, pero no tengo pensado darle vacaciones a esa molestia de pelo rojo”, hablé mientras organizaban los papeles que teníamos que llevar.

La idea era básicamente comprar el terreno, pero todo el territorio del país de fuego era de la propiedad del Daimyo; eso incluía la misma Konoha.

Solo no pagamos impuestos, ya que éramos la ciudad militar que protegía el país; si no, hubiéramos tenido que pagar más impuestos.

No creo que nos venda el terreno a no ser que demos una gigantesca cantidad de yenes, algo que no tengo pensado hacer, pero la idea es comenzar de ahí para llegar a un acuerdo para que podamos usar el lugar.

Ahora mismo somos 5 personas que íbamos a ir, siendo Hitori, yo y tres más que nos ayudan a llevar las cosas.

“Solo espero que no nos haga largo todo esto”, se quejó Hitori, ya que no quería dejar mucho tiempo a su hijo con su padre solo.

“Temes que quemen la casa; si eso ocurre, puedo hacer otra sin mucho problema”, le dije.

“Eso no me calma realmente”, habló mi secretaria.

Pusimos todo lo importante en los pergaminos y nos fuimos.

Nos tomaría 2 días llegar a la capital, eso solo porque contraté una caravana que nos llevara, o si no, nos tomaría más tiempo.

Sorpresivamente, fuimos atacados por bandidos, los cuales derroté fácilmente usando solo taijutsu.

Hacer todo eso me llenó de sueño y aburrimiento; creo que estas misiones de rango bajo ya no me llaman la atención.

Creo que empezar a ser más selectiva en mis misiones me dará más tiempo para ver mis otros proyectos y estudios.

Repasando todo eso, tengo mis labores como líder del clan, el cual dejo casi todo a Hitori; también estoy estudiando la biología del cuerpo humano.

En mis tiempos libres, también estoy entrenando ninjutsu, en particular los del mokuton, que hay algunos que son más complicados de utilizar, sin mencionar que no son aptos para hacer en un campo de entrenamiento.

Y por último, está el porceto de la zona sin ley que avanza mejor de lo que esperaba; esos dos tienen mucho potencial.

Ahora que lo pienso, necesito que el tío Sapo me ayude con el tema de la energía de la naturaleza.

Siento que mi cuerpo siente de forma natural esa corriente de chakra, pero no estoy segura de cómo absorberla y controlarla.

Podría hacerlo con prueba y error como lo hizo Hasrimara, pero si tengo alguien que me ayude, sería tonto no usarlo.

…

Este ya era el tercer día en la capital del país de fuego y las negociaciones van increíblemente lento.

Como se esperaba, el puto del daimyo se negó al principio a vender el lugar, solo para que el siguiente pidiera una cifra astronómica por el terreno.

Si aceptara lo que pide, quedaría endeudada por décadas.

A este punto se me estaba pasando seducir al daimyo, casarme con él y en la noche de boda matarlo para convertirme en la siguiente daimyo.

Así de loca me estoy volviendo con esto.

Por suerte, mi conciencia, Hitori, ha logrado calmarme y ahora mismo estamos intentando darle a entender al cabeza de caca los beneficios de que realicemos este invernadero.

Al menos ha demostrado tener educación de economía y geografía, ya que ha logrado ver lo que estamos intentando cederle al simio, pero, como dije, va superlento, ya que estamos intentando buscar un equilibrio en donde ninguno de los dos termine perdiendo.

“Además de tener el dinero para la construcción, contrata gente, gente que sea de guardia, tanto cuando se esté haciendo como cuando termine”, empezó a enumerar Hitori.

“Menos mal que no empezamos esto al inicio de mi expansión empresarial y financiera”, me quejé, ya que si hubiera empezado con esto, no tendríamos casi ningún presupuesto.

“¿No había dicho que tenía algo para los guardias?”, me preguntó Hitori ante lo que había dicho hace semanas.

“Sí, pero para eso necesitamos una excusa para ir al país de trueno”, le contesté.

Si mal no recordaba, había un clan ninja con un doujutsu rojo que tenía la habilidad de controlar el hierro de la sangre o algo así.

Si pudiera lograr someter a ese clan y hacerlo ser subordinados del clan Senju, ya tendría un clan ninja que trabajara para nosotros e hiciera misiones, sin mencionar proteger los recursos e inversiones de manera gratuita.

Cuando se supo que ese magnate comercial que aparece al principio de la historia empieza a hacer sus grandes inversiones para ir a quitarle todo y matarlo de paso, ya que, por mucho que ahora tengamos dinero, este se usa y se acabó, por lo que necesitamos más.

Me acariciaba las sienes pensando qué hacer a continuación y en cómo convencer al estúpido del líder que tenemos como país.

“Creo que me voy a desetrezar”, le dije a Hitori tomando una gran cantidad de dinero.

“¿Qué piensa hacer, señorita Miyu?”, preguntó con cuidado al verme tomar el dinero.

“Me voy al casino”, le expliqué.

“Pero usted ni siquiera es mayor de edad”, dijo solo para que yo hiciera un sello de mano y me transformara en una Miyu versión adulta.

“¿Decías?”, le dije a mi secretaria para hacer un shunshin y evitar que me detenga.

Rápidamente llegué al casino, que estaba lleno de personas animadas.

Este era el único casino de la capital del fuego; en otros lugares como Tanzaku-gai estaba lleno de estos, pero aquí solo había uno.

Rápidamente cambié mi dinero por fichas y empecé a mirar el lugar solo para ver cómo había una gran cantidad de personas amontonadas viendo a una mujer.

Una mujer que reconocí al instante: pelo rubio, tetas gigantes y una actitud de violencia absoluta.

Sabía que estaba en la capital, pero no pensé que me encontraría con ella, ya que no se puede vivir en el casino.

Dudé, pero después de unos segundos caminé directamente a la mesa.

“¿Está disponible la mesa?”, pregunté solo para ver a todos viendo.

El lugar quedó en silencio, solo para colocar mi mirada en una persona en específico, Tsunade, mi madre.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo