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[Naruto] La reina de Konoha [Esp] - Capítulo 37

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37: Capítulo 37 37: Capítulo 37 Frente a una bestia con cola solo tenía dos opciones: luchar o huir.

Sin pensarlo mucho, usé shunshin para escapar del lugar.

No me malentienda, podría hacerle frente a esa cosa, pero primero, la prioridad ahora es escapar, y segundo, tengo compañeros con los cuales tengo que reunirme y traerlos a donde hay una bestia con cola; no es muy sabia, al menos desde mi punto de vista.

En el momento en que salté a un árbol, vi cómo el mono gigante intentaba caer encima de mí; de un salto llegué a otro árbol, evitando el daño.

No podía escapar de él; solo me quedaba una opción: usando casi todo el chakra que tenía acumulado en el sello yin, realicé mi jutsu.

“Elemento madera: atadura de árbol”.

Debajo del cuatro colas, empezaron a emerger varias ramas de un árbol que empezaron a envolver al bijú.

Pasaron por todo el cuerpo, deteniendo sus movimientos para al final crear un nuevo árbol con solo árboles finos, quedando en medio de todo esto sin moverse; solo la cabeza y las manos de la bestia quedaron afuera.

No podía moverse ni hacer nada; podría intentar hacer algo más, pero la dirección a donde estaría la boca era donde Minato estaba peleando, y arriesgarme a que lanzara una bijudama allá era alto.

Usando otro shunsin, me fui de aquí, ya que por ahora no me interesaba empezar la Tercera Guerra Ninja robando una bestia con cola a Iwa; ya tendría mi oportunidad de algo así más adelante.

Por ahora mejor me retiro.

Rápidamente, corrí a donde estaba pasando todo el desmadre.

Cuando llegué, vi a Minato usando el Hiraishin para esquivar a un furioso cinco colas, muy furioso, que intentaba arremeter contra él, pero Minato era demasiado rápido.

Cuando la bestia con colas estaba a punto de atacarlo, este ya no estaba, aumentando su furia y frustración.

En vez de ayudar a Minato, usé mis habilidades de percepción para ver dónde estaban los demás.

Kosuke y Jiraiya ya estaban en camino acá, siendo seguidos por miles de ninjas de Iwa, así que cuando llegaran, Minato tendría que usar el Hiraishin para irnos rápidamente del lugar.

Tenía que distraer momentáneamente al cinco colas.

“Elemento hielo: niebla helada”, dije.

El campo de batalla donde estaba Minato y el cinco colas empezó a enfriarse poco a poco.

Este ninjutsu del elemento hielo es parecido al jutsu Ocultación de la niebla, pero en vez de hacer más gaseoso el aire, este lo enfría rápidamente.

Ante eso, el cinco colas se detuvo en seco lo que estaba haciendo, percatándose del inusual cambio en la temperatura.

Minato también se dio cuenta, pero este siguió quieto, ya que tenía que ahorrar energía y chakra para poder esquivar y actuar antes que los ataques del Gobi.

Además, él sabía de mi elemento hielo y ebullición; nunca se lo oculté a ninguno de los tres, y solo había un usuario de hielo en este lugar.

Había usado este ninjutsu por dos motivos: para entorpecer los movimientos de la bestia con colas y poder hacer más efectivos mis jutsus de elemento hielo.

“Elemento hielo: león gigante de hielo”, dije al hacer 29 sellos manuales.

En medio del campo de batalla se empezó a formar un león del mismo porte que el cinco colas.

Este atacó rápidamente sobre el costado del Gobi.

Este fue capaz de esquivar el ataque dando un salto hacia atrás.

Del cuerpo de la bestia con cola empezó a salir vapor, para que de un golpe salieran corriendo al león de hielo, destruyéndolo en millones de pedazos.

Es una lástima, pero logró su objetivo.

El cuerpo del cinco colas se enfrió y se empezó a congelar, algo que fue ayudado por la temperatura del lugar y la ebullición que emanó del mismo.

Ya que cuando la ebullición residual se enfría, este pasa por los estados de la materia posteriormente, pasando de gas a agua, y la temperatura pasa el agua a hielo.

Varias partes del cuerpo del cinco colas estaban cubiertas de hielo, lo que entorpecía sus movimientos.

Esto era temporal, ya que solo tenía que calentar su cuerpo nuevamente y estaría listo.

Creo que el cuatro colas ya se liberó, ya que escucho sonidos de golpes por donde estaban.

En ese momento, Jiraiya y Kosuke llegaron a donde estaban.

Yo salí del escondite de donde estaba para reunirme.

“Ya sácanos de aquí, Minato, antes que lleguen los refuerzos”, le dijo un cansado Jiraiya a Minato.

Este solo asintió.

Cada uno los sostuvo por donde pudo para irse con él.

El Gobi, al ver que nos íbamos a escapar, abrió la boca para formar lo más rápido posible una bijudama con la intención de que no escapáramos.

Yo ya estaba moldeando chakra para hacer algo si Minato no era lo suficientemente rápido con la poca cantidad de chakra que le quedaba.

Hay factores que entorpecen el uso del Hiraishin, algo que salía en el pergamino escrito por Tobirama: cuanto más lejos te mueves, más chakra consumes; pasa lo mismo con la cantidad de objetos que mueves o el tamaño de esta misma.

(Nota: Decidí añadirle un poco de complejidad al Hiraishin, así no es tan fácil y que todo sea tan instantáneo siempre; de aquí podemos decir por qué Minato a veces llegaba tarde).

Justo cuando el cinco colas lanzó la bijudama, sentí una sensación de un tiro repentino.

La escena en que la bujidama estaba en nuestra dirección cambió al túnel donde pasan de Taki a Iwa, donde estaban escondidas mis herramientas esperando nuestra llegada.

Se escuchó a lo lejos la explosión de la bomba bestia con cola.

Minato se tiró al suelo cansado; Jiraiya se sentó rápidamente, casi igual que Minato.

Kosuke se quedó en pie, al igual que yo.

Quien tenía menos heridas era yo, con 0 heridas en el cuerpo; nadie fue capaz de tocarme, ni siquiera la bestia con cola.

Después seguía Minato con varios cortes y rasgaduras; Kosuke tenía varias heridas y la mano algo aplastada; por último, Jiraiya tenía sangre por varias partes, pero era normal.

Pasó al principio del enfrentamiento, peleando con un jinchuriki con varios iwanin, para pelear con centenares de ellos que no paraban de aparecer.

Era una batalla sin cuartel, esquivando ninjutsu y gastando una cantidad de chakra para poder eliminar a solo uno por el caos de la situación; a diferencia de mí, el sapo pervertido no tiene reservas de chakra infinitas.

Igual puedo haber intentado usar el modo sabio, pero igual era algo complicado, pero no imposible.

Igual, capaz pensó que era innecesario, ya que los ninjas Iwa eran débiles; el problema era la cantidad de estos.

“Creo que Iwa tiene una máquina de clones; si no, no entiendo cómo pueden tener tantos ninjas en sus filas.

Creo que maté a cuatro personas que tenían la misma”, como los chinos, pensé.

Mi comentario aligeró un poco el ambiente.

“Si fuera así, sus filas de ninjas serían puros Tsuchikage voladores”, respondió Jiraiya.

Simplemente me acerqué al sabio pervertido para empezar a curar sus heridas.

“Dime, Miyu, ¿cuánto demostraste en esta ocasión?”, me preguntó Jiraiya.

“Lo suficiente como para que me teman, pero no tanto como para que crean en una reencarnación de Hashirama”, le respondí.

“Qué tipos más molestos, no paraban de crear muros de tierra o moldeaban el piso para hacer menos efectivas nuestras técnicas; tuve que usar más chakra de lo normal para poder hacer algo contra eso”, se quejó Kosuke.

“Imagínate tener que estar teletransportando de un lado a otro para evitar una bestia con cola, porque si te acercabas mucho, empezaba a lanzar vapor ultracaliente a tu cuerpo”, le dijo Minato también quejándose.

“Cállense los dos, parecen niñas quejándose”; con eso ambos cerraron la boca sin decir nada más.

…

“Entonces, ¿cuál es el reporte de la misión?”, preguntó el viejo mono, mirándonos a los tres.

“Horrible, todo mal”, dije haciendo gestos exagerados para que Jiraiya me golpeara en la cabeza cómicamente.

“Ay”.

“Disculpe, sensei, no la escuché; le falta algo de chakra al cerebro”.

“No te preocupes”, dijo el mono con una gota de sudor, “empieza con el reporte”.

“Sí, la información que recibía estaba en lo correcto en que Iwa estaba movilizando tropas a la frontera”, declaró.

“Una cantidad exorbitante”, comentó, sentándose en la silla que había en la oficina.

“¿Números?”, preguntó el Hokage.

“Cientos, miles, millones tal vez, no se sabe cuántos ninjas hay en Iwa actualmente, pero había mucho personal en esa sección; igual, pensando, quienes estaban ahí tiene sentido”.

Respondió Jiraiya.

“¿Quiénes estaban ahí?”, cuestionó el Mono.

“Los dos jinchuriki de Iwa”, respondió Kosuke.

“El cuatro y el cinco colas, un mono capaz de escupir lava y un caballo raro capaz de emitir vapor a alta concentración”.

Comento, Minato.

“Saben por qué están ahí”, interrogó el viejo.

“No los quieren en su aldea, lo normal en un jinchūriki; ante esto, el tsuchikage aprovechó para movilizarlos a la frontera”, dije.

“Sí, la idea es usarlos como guardianas para que actúen cuando algún invasor entre al país de la roca de forma no legítima”, agregó lo que sabía Jiraiya.

Cuando habla de forma no legítima, habla de los caminos no identificados y no perimetrados, lugares por donde ninjas enemigos pasarían para infiltrarse en la aldea sin ser vistos.

Cuando uno puede infiltrarse como civil, puede estar vigilado después, mientras que si no saben que estás en la aldea, no te vigilan, de ahí que se infiltren por caminos no conocidos.

Esos lugares son vigilados por ninjas fronterizos y, si pasa algo, la idea es mandar a los jinchūriki para eliminar la amenaza.

Seguramente este método de antiinfiltración siguió hasta Shippuden, de ahí que fuera tan fácil a los Akatsuki capturar el cuatro y cinco colas, ya que ellos se encargaban de ese tipo de cosas.

“Me imagino que no era solo eso por lo que había tantos ninjas enemigos”.

Exclamó el Hogake.

“Por lo que tengo entendido, no, se están preparando para algo, seguramente para la próxima guerra, pero según lo que entendí, ellos no quieren empezar una, solo están dejando todo listo para que empiece una”, explicó Jioraiya.

“Eso era antes de que entráramos e hiciéramos un gran número en ese lugar”, dije suspirando.

“No creo que Onoki haga algo; es común que pasen estas cosas.

En la frontera, cada cierto tiempo tenemos escaramuzas de ninjas enemigos que intentan infiltrarse.

Si les hubieran hecho algo a los jinchurikis, como secuestrarlos o robarles el bijū, ahí sí hubiera pasado algo”, declaró el viejo mono, mirándome.

Me lo imagino.

Onoki haciendo una cumbre de kages, explicando todo para quedar como una víctima, una declaración de guerra a Konoha por estar robando bijuus, para que las demás aldeas se le unan por sentirse amenazadas.

Lo veo claro.

“Igual solo deben estar preparados para cuando actualicen la lista de bingo de Iwa y esperar que su recompensa no sea demasiado alta”.

Comentó el Hokage.

“Igual hay que tener cuidado, los jinchurikis de Iwa pueden usar sus bestias con colas con bastante facilidad”, dijo Minato.

“¿Tendrán el poder de controlar las bestias con colas?”, preguntó el Hokage algo más preocupado.

“No creo”, dije, “sentí que era algo más, como que los tipos dejaron que las bestias con colas tomaran el control total de la situación”.

“Seguramente la razón de eso fue Miyu; al fin y al cabo, fue el elemento madera quien los encerró.

Debieron pedir a sus jinchurikis tomar el control, algo que debieron aceptar”, dijo Jiraiya.

Actual por rencor a la sangre, algo normal culpar los pecados de la antigua generación a la nueva, o al menos en este tipo.

Kurama le tuvo rencor a Naruto por ser hijo de Minato y Kushina, que lo encerró más que por ser Naruto.

“Bien, los detalles los puede escribir en el informe escrito; puede irse a descansar; les doy 5 días de descanso, excepto a Miyu, ella debe ser misión de jōnin-sensei”.

Habló el viejo mono.

“Ja, ustedes tienen 5 días de descanso, yo tengo meses de descanso y son pagadas, nos vemos perdedores”, les dije a los tres miembros de mi equipo, apuntándolos con el dedo para hacer un shunshin e irme.

…

Cuando llegué a mi residencia, vi a Kushina escribiendo algo mientras Junko estaba a su lado mirando con preocupación todo lo que pasaba.

“Ola, ya llegué”, dije para que una moto de pelo rojo me derribara con fuerza.

“No quiero ser nunca líder de un clan”, dijo llorando.

“Tsunade, apenas te fuiste, ella escapó con una buena cantidad de dinero y no ha vuelto, así que tuve que hacerme cargo del clan en general.

Entre esto, mi vida personal y ser jōnin sensei, me tiene agotada, cómo te compadezco”.

Rápidamente, intenté sacármela de encima para evitar que me siguiera ensuciando la ropa con lágrimas y mocos.

“Pero, ¿por qué no usaste los clens de sombra para que te ayudaran?”, le preguntó algo asquidad.

“¿Clones de sombra?

¿Cuáles son esos?”, su pregunta me dejó desconcertada.

A pesar de que su futuro hijo espameaba esa técnica para cualquier cosa, su madre nunca había visto o escuchado de esta; es hasta cómico.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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