[Naruto] La reina de Konoha [Esp] - Capítulo 38
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38: Capítulo 38 38: Capítulo 38 Después de revisar las facturas y algunos documentos importantes, mire cuánto dinero se llevó Tsunade; en total fueron 10 millones de ryo.
Cuando vuelva, voy a estrujarla en trabajo, ya sea de médico o incluso como dama de compañía; me da igual a este punto.
Va a sufrir las consecuencias de no hacer nada y, encima, robar dinero.
El viaje de entrenamiento que quería con Shizune.
Ja, está mal de la cabeza; la voy a encadenar en tareas y trabajo.
Después de ver que usar el resto del dinero para repartirlo en diferentes áreas de trabajo del clan, fui a pedir a alguien de confianza, un shinobi del clan Chinoiken, junto a los números 2 y 5, a buscar un poco más de dinero de una de las bases que tengo escondidas en la Tierra del Fuego.
Al estar constantemente moviendo dinero, tanto al recibirlo como al gastarlo, siempre tenía lugares ocultos con dinero oculto/ahorrado.
Ahora, con lo que hizo Tsunade, tengo que sacar fondos de esos lugares; seguramente estarás dos días sin dinero en el clan, pero no hay mucho que hacer ante eso.
Mientras hacía todo eso, Kushina me informaba todo lo que pasó en estos 7 días.
Nada importante, solo lo de Tsunade.
También me intentó explicar lo que hizo con mi equipo genin mientras no estaba, pero la interrumpí inmediatamente.
Yo quiero averiguar todo eso sola.
Ya tenía algo pensado para los mocosos.
…
La misión de rango S trajo consigo una recompensa de rango S.
Aunque el dinero fue repartido por los 4, cada uno se llevó una buena cantidad de dinero.
Antes, cuando tenía dinero, usaba mis ingresos para el clan, para el presupuesto y gastos que podrían aumentar o en alguna emergencia.
Pero gracias a mis esfuerzos, el dinero me sobra, pero todo lo que gano de esa manera es para el clan, que cada vez más está en crecimiento, con un nuevo Kekken kengai, dividiendo el clan en un lado civil y otro ninja, estilo Uchiha, pero sin el racismo de por medio; todo iba bien.
Por lo que el dinero que había ganado en la misión lo podía usar para mí mismo.
Y qué mejor manera que gastarlo todo en un burdel.
Si me preguntan, era esto o apostar, y si voy a perder todo el dinero, mejor hacer presencia con las figuras de las mejores mujeres disponibles en la palma de mi mano.
Ahora mismo tenía dos mujeres en cada brazo riéndose de mis anécdotas; no sabía si eran fingidas o no, pero me daba igual.
“Señorita Miyu, disculpe la demora; ¿qué le puedo ofrecer?”, dijo la dama, dueña de este burdel, el mismo donde fue criado Daiki.
“Tráeme la más virgen que tengas, tengo dinero de sobra para gastar”, dije lanzando dinero por los aires, haciendo que las mujeres a mi lado giraran en celebración sosteniendo bebidas alcohólicas.
Ahora mismo eran las 9 de la mañana, bastante temprano; Kushina me había dicho que había reunido a mi equipo genin a las 8 de la mañana.
Como yo ya había llegado, yo debía ir para allá a hacer cosas de Jonin sensei.
“No hay problema, señorita Miyu, sígame”.
Me indicó la dueña del burdel.
A regañadientes dejé de manosear a las mujeres que tenía en mis brazos y seguí a la dueña; la anticipación me estaba matando.
…
Ya eran las dos de la tarde cuando llegué; los tres mocosos que tenía que cuidar aún estaban en el campo de entrenamiento número 3.
Un mocoso con aires algo arrogantes, perfecto para romperlo un poco; ese debe ser Asuma Sarutobi.
La única chica del grupo debe ser Kurenai Yuhi.
El último mocoso que queda debe ser Raidou.
Los veía muy tranquilos sociabilizando; este ya era un grupo de genin formados.
A Kushina ya le tuve que hacer una prueba de equipo, la cual debieron haber pasado, pero eso no significa que no podría hacerle una pequeña prueba solo para ver sus habilidades.
Sin perder el tiempo, creó un clon de sombra, el cual me miró y asintió para hacer la parte de su trabajo.
“¿Qué tal, mocoso?
Me esperaron mucho tiempo”, dijo el clon, caminando a donde estaban tranquilamente.
Los tres mocosos que estaban en círculos guardando las cosas después de comer se pararon de golpe para mirar en mi dirección.
Antes de que pudieran decir algo los mocosos, yo usé un sello manual para tomar el piso.
El espacio donde estaban los tres genin se levantó, haciendo que perdieran el equilibrio, algo que aprovechó mi clon para correr hacia ellos y darles una patada al Sarutobi.
“No se quede congelado”, habló mi clon para lanzar varios kunais a los dos genins restantes.
Raidou logró reaccionar a tiempo, desviando lo que fuera a su dirección; Kurenai aún estaba en shock por el ataque repentino, así que no fue tan rápida en reaccionar, haciendo que una de las kunais le llegara directamente al hombro.
“Maldita, elemento fuego: jutsu gran bola de fuego”, gruñó Asuma realizando su jutsu.
La bola de fuego era de unos 5 metros de diámetro.
“No está mal”, eligió mi clon para hacer un solo sello manual con una sola mano y crear una pared de tierra que detuvo el jutsu de fuego.
“¿Qué?”, dijo el mocoso, para que mi clon le lanzara la pared de tierra a la cara, dándole de frente, lanzándolo hacia atrás.
Vi cómo Raido estaba cerca de Kurenai, listo para hacer un jutsu, el cual no iba a permitir.
Aprovechando lo lento que era, realicé el jutsu doble suicidio decapitador para agarrar los pies a Raidou, el cual, al estar pendiente de mi clon, no se dio cuenta de mi presencia, pero en vez de enterrarlo bajo la tierra, decidí hacer uso del único jutsu de elemento rayo que tengo.
“Elemento rayo: asesinato electromagnético”, dije utilizando el jutsu al menor nivel posible, electrocutando a Raido.
De un salto salí a la superficie para darle una patada a las costillas de Raido, lanzándolo lejos, inconsciente.
“Uno menos”, anuncié y, con un borrón de velocidad, algo necesario para poder hacer cualquier entrenamiento básico contra Minato, quedé frente a Kurenai.
Estaba en pánico; intentó hacer sellos de manos, pero en medio de eso ya estaba cargando mis dedos directo a su frente y, de un golpe en seco, la lancé hacia atrás, dejándola inconsciente.
“Dos menos”, dije para ver a mi clon y al hijo del mono peleando en una batalla de taijutsu.
El nivel del mocoso no estaba mal, pero era de esperar, siendo hijo del hogar, que fuera un nivel mejor que los mediocres.
De un borrón de velocidad, llegué a donde estaban peleando para darle una patada en la cara, lanzándolo al suelo.
Escuché su quejido de dolor, pero esto no evitó que se parara al suelo inmediatamente.
Es perseverante el mocoso, no lo voy a negar, pero eso viene del ego que tiene y que no puede aceptar que le está dando una paliza a este nivel.
Deshaciendo el clon de sombra, me quedé de frente a él.
“Veamos qué puede hacer el más pequeño de los monos”.
Le dije algo que lo enojó mucho, ya que toda la estrategia y consistencia desapareció para lanzarse con kunai en mano a matarme.
Yo solo suspiré; debo darle una lección a este mocoso.
Formando una espada, que no es una espada, es más un estoque, me lancé contra él de frente.
Cuando intentó acuchillarme, yo me moví esquivando su ataque para posicionar y, con un rápido movimiento, le enterré la espada en el pecho, atravesándole el cuerpo.
Asuma, miro en shock esto, vio la espada de hielo atravesándolo, el miedo en sus ojos real.
Eso es lo que quería, que viera las consecuencias de su arrogancia.
“Juego terminando”, y con eso rápidamente lo noqueé, para quitarle la espada y empezar a curarlo.
Mientras no muriera, podría sanarle cualquier herida.
Una vez termine con Asuma, empecé a curar a Kurenai y a Raido, para después amarrarles a los árboles a los tres.
Aprovechando el momento, saqué los documentos que tenía que leer y empecé a adelantar mi trabajo de líder de clan.
La primera en despertar fue Kurenai; cuando intentó decirle algo, la interrumpe con la siguiente frase.
“Te responderé cuando todos tus compañeros despierten, para no tener que repetir lo mismo”.
Eso la calló y no tuvo más opción que esperar a que Raidou y Asuma despertaran.
El siguiente en despertar fue Raido; le tuve que repetir lo mismo, haciendo que este se quejara en silencio.
El último en reaccionar fue Asuma, quien apenas despertó, se alocó, miró a todos lados, en especial a su estómago; vi la sangre en su ropa y el agujero en esta, pero no vio ninguna herida y no sintió ninguna clase de dolor.
“Bueno”, dije, creando un clon, el cual tomó los documentos para llevárselos a mi oficina.
“Primero que todo, presentación: soy Miyu Senju, líder de clan, buena en todo y superior genéticamente a todos los demás, comprobado científicamente, un gusto”.
Mi presentación dejó en silencio y sin palabras a los tres genin amarrados a un árbol.
“Ahora, preséntense, digan sus nombres, en qué son buenos, malos y sus ambiciones”.
Nadie dijo nada.
“Vienes, nos atacas, casi nos matas, creo que hasta me mataste, y ahora actúas como si fueras nuestro amigo, pidiendo nuestra información así como si nada”, dijo algo enojado el Sarutobi, pero se notaba que debajo de su enojo había un gran miedo, ya que su tono de voz era bastante bajo.
“Exactamente, por si no lo saben, yo soy su jōnin-sensei, solo que estaba en una misión de rango S y tuve que pedirle a Kushina que me hiciera de relevo para no retrasar mucho a los demás”, le expliqué dejándole eso bien claro.
“Segundo, si no me dicen nada de lo que les pregunte, me obligarán a buscar información yo mismo, infiltrándome en sus hogares, siguiéndolos cuando nadie los vea para saber sus peores y más oscuros secretos”.
Eso provocó un gran escalofrío a los tres.
Lo que no saben es que, incluso cuando me digan lo que pido, igual lo voy a hacer.
“Voy yo primero, me llamo Asuma Sarutobi, me gusta el ninjutsu estilo fuego, no me gustan los genios y mi ambición es convertirme en un ninja más grande que el Hokage”.
Dijo el pequeño mono con gran aspiración.
Es bastante alegre, normal para un niño; tiene bastante arrogancia por ser el hijo del Hokage, pero también resentimiento por este mismo hecho, o más que nada por su padre, el cual siempre está en su oficina espiando a las mujeres con su bola de cristal.
Todo este show de arrogancia y superioridad debe ser por dos motivos: primero, es una tapadera o máscara, y lo segundo, por la niña que está a su lado; la intenta impresionar, creo que le funcionó, ya que hasta la embarazó; veamos qué dice el tiempo.
“Sigo yo, mi nombre es Raido Namiashi, mis gustos son las espadas, me disgustan el caos y mi ambición es convertirme en un gran ninja para mi familia”, dijo el mocoso tranquilo de pelo café.
Me suena este personaje; creo que es el de la cicatriz en la mejilla que empieza por la nariz; me pregunto cómo lo provocó.
Y si es él, también es uno de los guardaespaldas del futuro hokage, por lo que este tipo no se convierte en un cualquiera.
Puse mi vista mocosa, genin.
“Me llamo Kurenai Yuhi, me gusta el genjutsu y el pulpo asado, me disgusta el pastel y mi ambición es convertirme en la usuaria de genjutsu número uno en la aldea”, dijo con mucho entusiasmo.
“Tristemente, no voy a dejar que te conviertas en eso”, le dije a la niña, haciendo que abriera los ojos en shock.
“Oye, ¿qué te pasa?”, escuché el regaño del mono pequeño, pero rápidamente le puse una mano, parándolo en el acto.
“Perdón, me expresé mal, no lo digo en base a que te conviertas en el usuario de genjutsu número uno, sino que no voy a dejar que te conviertas en un pony de un solo truco”.
La mocosa iba a hablar, pero no la dejé: “Si te especializas solo en genjutsu, solo servirás para algunas cosas; si alguien puede superar tus ilusiones o ser inmune a ellas, por muy jōnin de élites que seas, volverás a ser un genin graduado si pasa algo por el estilo”.
En ese momento me paré y liberé a los tres que estaban atados con una rama de un árbol.
“Lo de antes era una prueba, para ver cómo actuaban en momento de presión y cero preparación, por eso los hice esperar tanto para que bajaran la guardia y déjenme decirles que les falta mucho, así que el tiempo que quede de día vamos a entrenar duro y no se preocupen si se rompen un hueso y empiezan a sangrar en algún lugar; soy muy buena ninja médico, así que pueden seguir hasta que ya no puedan más”.
Mi discurso de motivación, por alguna razón, hizo todo lo contrario, pero yo los ignoré y empezamos nuestro entrenamiento.
Una vez que fue de noche, con el dinero que me sobró del burdel, los llevé cargando a una tienda de comida porque terminaron vomitando su almuerzo.
Cuando llegué, hubo algunas personas que me miraban raro; cuando estábamos comiendo, se me apareció Minato, el cual estaba con Kushina.
Resulta que alguien me vio cuando fui al burdel en la mañana y que salí a las 13:30 de la tarde.
Al escuchar eso, los mocosos me miraron raro.
“No que nos hiciste esperar para que bajáramos la guardia”, dijo con algo de rencor el pequeño mono.
“No sé quién está difundiendo estas mentiras, pero si no te callas, no te voy a dar nada de comida”.
Eso hizo que no dijera nada más.
Más tarde averiguaré quién fue el que difundió esto; por ahora me haré la desentendida.
REFLEXIONES DE LOS CREADORES PancnHuebo Ducks say quack And fish go blub And the seal goes ow ow ow But there’s one sound That no one knows What does the fox say?
Ring-ding-ding-ding-dingeringeding!
Gering-ding-ding-ding-dingeringeding!
Gering-ding-ding-ding-dingeringeding!
What the fox say?
The Fox (What Does The Fox Say?) – Ylvis
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