[Naruto] La reina de Konoha [Esp] - Capítulo 39
- Inicio
- Todas las novelas
- [Naruto] La reina de Konoha [Esp]
- Capítulo 39 - 39 Capítulo 39
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
39: Capítulo 39 39: Capítulo 39 Buenas, gente, ayer no pude subir el capítulo porque no lo escribí.
De forma resumida, hace dos días me sacaron a fuerzas de mi casa a hacer trabajos forzados todo el día, retrasando los capítulos de este fic y del otro un día.
Pero eso no es todo lo que quiero decir, ya que quiero llegar a un consenso con ustedes, y es el uso de la técnica del reemplazo.
Si lo piensan, esta técnica está muy rota: poder escapar de cualquier técnica enemiga; todos deberían estar constantemente usando la técnica, pero si es así, tu enemigo es prácticamente inmortal, ya que nunca lo llegas a tocar.
Por eso quiero poner una regla lógica dentro de esta, y es que solo te puedes reemplazar con objetos que tengan casi las mismas dimensiones que tiene tu cuerpo; tenían un cierto rango de diferencia o error.
De esa manera no siempre se podrá hacer la técnica de reemplazo y decir: “Eso no tiene sentido, puedo haber esquivado el ataque con un reemplazo”.
Espero que haya comprendido mi punto de vista; con esto dicho, que empiece el capítulo.
————————————————————— Después de ese día fui llamada a la oficina del Hokage, lo cual era bastante obvio que pasaría.
Tuve que escuchar cómo el viejo mono me regañaba por ser demasiado brusco con los mocosos.
Yo solo le respondí que estaban aquí para ser soldados para una futura guerra que se ve que se acerca cada vez más.
Lo del incidente en las fronteras de Iwa fue solo el inicio.
Mi objetivo es que esos mocosos, cuando vayan al frente de combate, no se mueran o tengan que dejar morir a sus compañeros para completar una misión o simplemente para sobrevivir.
Al escuchar mis explicaciones solo dio un suspiro.
“Ah, solo recuerdan que son niños”.
Su respuesta no me dejó conforme.
“Si creyeras eso, no mandarías a niños al frente de combate; si pasó en la guerra pasada, volverá a pasar en esta y esa decisión es totalmente tuya, de nadie más.
Puede que Danzo también mande niños a morir, pero al menos él los entrena de manera apropiada; ustedes solo les enseñan los tres básicos y los mandan a morir”, respondió.
No defiendo a Danzo, pero es mi forma de decir que sus palabras eran vacías y que en realidad no le importaban mucho los niños.
“Creo que ya estoy viejo para esto”, se dijo a sí mismo el viejo mono.
Yo solo lo miré un rato para decidir esclarecer algo.
“No creo que hagas mal, son decisiones necesarias para el momento.
Cuando los soldados mueren, es normal mandar a civiles a ser carne de cañón para que los verdaderos recursos importantes sobrevivan.
Lo que me quejo es que fijas que te preocupa algo que en realidad no es así, intentas quedar como el bueno, como si fuera malo que el Hokage tomara malas decisiones; glorificas algo que no debería ser así”.
Dejé mi punto de vista claro.
Seamos sinceros, siempre las guerras ninja son todas contra Konoha, y sabiendo que son como 4 o 3 frentes que hay que proteger, es normal que el Hokage envíe cualquier cosa con tal de frenar un poco el avance enemigo.
“¿Y qué quieres que haga entonces?”, me preguntó el Viejo Mono.
“Primero deberías dejar de hacer que los niños quieran un puesto de un jefe militar que no puede pasar tiempo con su familia y que tiene que enviar niños a la guerra; para mí solo es una táctica para hacer caer bien a tu pueblo.
Si tienes que recurrir a esos trucos baratos y no a otra cosa como hechos o reformas que puedan hacer felices a los civiles y ninjas de tu pueblo, bueno, creo que ahí ya hay un problema”.
Con eso dicho, me fui de su oficina, ya que sinceramente no quería seguir teniendo esta conversación.
El Hokage no me dijo nada, solo dejó que me fuera en silencio.
Cuando llegué a la residencia Senju, muchas personas me saludaban y me sonreían.
Yo solo entendí o hice un gesto con las manos.
Estas personas sabían que yo no era un líder benévolo o superamigable, sino uno que sabía tomar decisiones para hacer crecer el clan, mantener sus familias seguras y, sobre todo, tener un catálogo de elecciones de lo que quieren hacer.
No obligo a nadie que sea ninja, ni científico, ni ayudante.
Ellos deciden qué hacer con sus vidas y yo les doy los recursos para que sean los mejores, algo que aprecian mucho y de ahí que me gane su respeto.
Nada de lavado de cerebro o de tácticas sucias.
Algo que les enseñe a Makoto y a Daiki, pero de diferente manera.
Hablando de esos dos.
Ambos iban bastante bien en sus cruzadas.
Quien había hablado sobre mí y el burdel fue un borracho que había pasado y me vio entrando.
Daiki y su pandilla lo encontraron y lo desaparecieron.
Nadie sabe dónde está, sin mencionar que se encargaron de que nadie de ese lugar dijera algo.
La excusa: no querían meterse en problemas con grandes clanes de la aldea aún y tal vez tener una ayuda contra el otro lado, y ese otro lado en la fracción de Makoto.
La verdad, nadie se metía con la jefa y salía entero, punto.
Daiki aún no gobernaba la zona sin ley que le corresponde, ya que ahí aún hay bandas o grupos ninjas descarriados en las sombras que no le permiten lograr sus objetivos.
Eso sí, la banda crecía cada vez más y más, por lo que era cuestión de tiempo que pudiera gobernar todo el lugar solo por los números.
Por otro lado, Makoto, su progreso era más lento, pero más sólido que el de Daiki.
Él ha sido un pequeño dolor de cabeza para la policía Uchiha, esto dicho por el mismo Kosuke, ya que en sus filas ya están yendo ninjas retirados o desechados por sus familias.
Y los secretos de cada clan eran algo de lo que tenía que tener cuidado; no creo que los actuales subordinados de Makoto tengan alguno, pero deben saber ciertas cosas de esos secretos, aunque no sean los secretos tal cual, como rumores, posibilidades o explicaciones de cómo funciona.
Y como saben, la información es poder.
Sobre todo en estos tipos de juegos de poder.
Cuando llegué a mi oficina, Junko ya estaba allí, sin saber muy bien qué hacer.
Tengo algo que hacer con ese nerviosismo enfermizo que tiene.
Apenas me senté, escuché un toque en la puerta, para que entraran 3 personas al lugar.
El primero era el antiguo líder del clan Chinoiken; a su lado, el antiguo comandante del clan, si es que se le puede llamar así, y por último estaba Hitori.
Estos tres, más Tsunade y yo, formábamos el consejo del clan.
Esta era la formación de ancianos y líder del clan; ellos lo que hacían era darme información vital y darme sugerencias, pero las decisiones siempre las tomaba yo.
A Hitori le di el puesto de anciana por ser mi antigua secretaria, dando ciertos estatus en el clan por su tiempo de servicio, sin mencionar que es una tremenda mujer.
Estos tres son personas en las que podía confiar, más en unos que en otros.
En Tsunade no se podía confiar, al menos no en su totalidad; aún no está en su punto de madurez de quinta Hokage como en el anime.
Se necesitó una dosis de ninja rubio revoltoso que se parecía a su hermano y antiguo amante para que se convirtiera en alguien en quien se podía confiar; antes no.
Por las dudas, Tsunade es una anciana por el linaje, nada más; eso es prestigio, por lo que no podía no colocarla como anciana; eso sí, se está ganando que le quite su título.
Igual creo que eso es algo que quería, ya que tenía planeado salir a viajar por el mundo con Shizune.
“¿Qué le trae aquí?”, le preguntó, ya tomando los documentos ya organizados por Junko en niveles de importancia.
Riku, el que no es el antiguo líder del clan, dio un paso.
“Ya descubrimos el paradero de Tsunade-sama”, anunció Riku.
“Está en la frontera de la tierra de las aguas calientes en un resort donde hay varios juegos de mesa”.
“Manda un pelotón a buscarla; de paso, quítale todo, que no tenga nada, ni cara de pedir plata a empresarios o gente con plata para endeudar al clan, y si lo tiene pensado hacer, yo misma la echaré del clan; soy primero una líder del clan, después una ninja, posteriormente una mujer, por último una hija”, le expliqué a Riku, quien asintió en acuerdo para dar un paso atrás.
Quien dio un paso después fue Hitori.
“Las negociaciones para la obtención del monopolio de los bienes primarios van bien; ¿qué sigue en el plan?”, preguntó sosteniendo una tableta con datos y gráficos.
“Con el dinero que obtendremos, lo usaremos para fabricar objetos que sean de agrado para la nobleza de este país; obtendremos mucho dinero y, de paso, conexiones; este último es lo primordial para empezar a expandirnos por el mundo.
Eso sí, no podemos hacer con el nombre Senju o Chinoiken; necesitaremos otro nombre o una marca para esto”.
Si usáramos el nombre de algunos de los dos, encontraríamos rechazo de algunos lados o incluso sufrir complots contra nosotros, al menos más de lo que deberían haber.
Hitori anotó todo esto y dio un paso hacia atrás; ella solo se encargaba de pasar la información de un lado a otro, nada más, sobre todo con el poco tiempo que tenía.
Con eso los tres asintieron y se fueron.
El viejito, Hideo, y mi madre Tsunade eran los portavoces de sus lados del clan; por mucho que ambos sean uno, para que ambos puedan unirse como uno solo, tomará mucho tiempo, siendo varias generaciones en el futuro, de ahí que estos dos hagan de comunicadores del clan a mí.
Si Hideo no dice nada, entonces es porque está todo bien, ya que los civiles solo hablan para quejarse y maldecir sobre las injusticias y ese tipo de cosas.
Una vez que se fueron, yo di un suspiro.
No me gusta el hecho de tener un consejo o ancianos, al menos a nivel personal, pero sabía que era necesario, ya que no soy una supermáquina ni voy a ser tan insensible como para no tomar en cuenta a mis subordinados o a mi gente.
Vi cómo Junko casi empezaba a crear un hoyo de tanto caminar en círculos sin saber qué hacer.
“Junko, ¿puedes hacerme un latte?”, le pregunté.
“S-sí”, dijo ella en un salto de sorpresa, corriendo hacia la cocina, saliendo de la oficina.
Lo del latte fue más que nada para que se fuera; me ponía nervioso él, cómo se movía.
Y si se preguntan, yo le enseño a cómo hacer un latte.
Deje los documentos de lado y tome una hoja vacía para escribir.
Asuma Sarutobi, ninja de nivel genin alto, ninjutsu nivel genin alto, taijutsu genin alto, shurikenjutsu genin medio, todo lo demás mediocre.
Su elemento de la naturaleza es fuego, esto informado por su hermano mayor, que lo conozco, el cual es anbu.
Un mono pequeño, ideal para ir adelante, tanquear y matar.
Kurenai Yuhi, ninja de nivel genin bajo, genjutsu genin alto, shurikenjutsu medio, ninjutsu medio, lo demás mediocre.
Su enfoque en el getjutus, algo enseñado por su padre, le ha hecho dejar de lado lo demás, algo que tengo que arreglar antes que sea tarde.
Está bien para ser una tipo mago que está al fondo con ilusiones como los juegos de rol.
Raido Namiashi, ninja de nivel genin medio, ninjutsu genin medio, taijutsu genin medio, shurikenjutsu genin medio, kenjutsu genin medio; lo demás mediocre.
Su nivel del kenjutsu está bastante bien, sabiendo que su progreso fue totalmente autónomo.
Ideal para rematar a los enemigos que el pequeño mono no pueda alcanzar.
El equipo que tengo es uno de eliminación y ofensiva.
Ya tengo una idea de qué hacer con estos mocosos; el problema será que tantos estarán dispuestos a aceptar y, sin mencionar el tiempo, cada vez se acerca la tercera guerra ninja, y quiero que estén preparados para cuando eso pase.
REFLEXIONES DE LOS CREADORES PancnHuebo But you didn’t have to cut me off Make out like it never happened and that we were nothin’ (ah) And I don’t even need your love But you treat me like a stranger, and that feels so rough (ah) No, you didn’t have to stoop so low Have your friends collect your records and then change your number (ah) Guess that I don’t need that, though Now you’re just somebody that I used to know Somebody That I Used to Know – Gotye
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com