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[Naruto] La reina de Konoha [Esp] - Capítulo 4

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4: Capitulo 4 4: Capitulo 4 <Miyu nace el 1 de enero, solo para que no se me olvide y porque sí> El día ha sido bastante calmado.

Tsunade está en el hospital haciendo cosas de médico, Dan está en una misión, Nawaki y Kushina están en la academia, de la cual deberían llegar pronto, y la abuela Mito está escribiendo algunas cosas en unos pergaminos.

Estaba casi sola en la casa, estaba leyendo algunos pergaminos de fuinjutsu; ya estaba a pasos de empezar a hacer sellos explosivos, de los cuales se me ocurrió una idea increíble.

Por eso mismo estaba estudiando los sellos y la manera de hacer sellos solo con las manos.

Algo así como la marca del dios del trueno volador.

Hablando de esa técnica, me la tengo que aprender sí o sí, al menos la que tenía el abuelo Tobirama.

En ese momento entraron dos personas, siendo estas Nawaki y Kushina; uno se veía muy bien, el otro tenía las mejillas como una ardilla, se veía molesta y enojada.

“Hola a los dos, ¿cómo te fue en tu primer día de clases?”, le pregunté a Kushina.

Ella solo se sentó a mi lado y empezó a hacer pucheros con una cara de enojo muy adorable.

“Déjame adivinar, se burlaron de ti; déjame adivinar, fue por el color de tu cabello”.

“No solo eso, sino que también se burlaron de mi sueño de ser la primera Hokage mujer”.

Dijo ella.

“¿Y qué hiciste?”, le pregunté.

“Nada, ¿qué iba a ser?”, me respondió.

“Darle su merecido, qué más”, le dije.

“¿Estás seguro de que sea buena idea?”, dijo Nawaki.

“Te puedo demostrar que los golpes son muy buenos para solucionar problemas”.

Le dije con un puño levantado, con un poco de chakra.

“Si la violencia es la mejor solución, si me disculpan, me voy”, dijo Nawaki huyendo de la escena.

La ley del más fuerte siempre funciona.

…

Ya han pasado algunos meses desde que Kushina entró a la academia, y no le ha ido tan mal, dentro de lo que se puede.

Solo se necesitó 3 días para que empezara a pelear con sus compañeros de clase y que la etiquetaran como una marimacho.

Pero eso no evitó que consiguiera admiradores, bueno, un admirador.

Creo que había visto a un niño de pelo amarillo no muy lejos cuando estaba con Kushina algunas veces.

Ella no se daba cuenta, pero yo sí, ya que era alguien que quería conocer en algún momento.

No iba a hacer nada, ya que la idea de todo esto es que sea natural, no como mis interacciones con los demás adultos, que yo fuerzo algo para conseguir alguna cosa de ellos.

También decir que mi entrenamiento con el jutsu médico y el fuinjutsu ha avanzado a montones, más que nada porque no tengo nada más que hacer; no juego con ningún niño, estoy todo el día en la casa, solo salgo cuando Kushina quiere ir a comer o mirar algo en la aldea.

En lo que más he avanzado, irónicamente, es en el jutsu médico.

No hace mucho fui capaz de revivir a un pez.

Solo me he sentado en los jutsus, ya que en términos de médico no he podido hacer nada, solo teoría, así que operar a alguien no estaba en la lista que hiciera, al menos no ahora para Tsunade.

No me queda mucho para aprender la palma mística y ser considerada un ninja médico, el más joven que se ha tenido registro.

Mi madre ha estado muy feliz al saber que su hija seguirá sus pasos.

Ja, que siga soñando; yo solo le sigo el juego, pero una vez que entre a la academia, chao.

En mi entrenamiento de fuinjutsu he llegado a hacer solo un sello explosivo con éxito.

La abuela mito siempre está ahí conmigo, ya que puede sacarme de ahí rápidamente cuando el sello falla y evitar morir o quedar quemada completamente.

Ahora que ya sé todo eso, ya puedo seguir mi plan de mi propia técnica con sellos; solo tengo que aprender cómo hacer un sello con tan solo tocar algo.

Pero dentro de lo teórico, ya sé casi todo: sellos de barrera, de almacenamiento, de sellamiento, de liberación, y ahora mismo estoy estudiando sobre el sello de los cinco elementos, tanto los elementos separados como los cinco juntos.

También sé el jutsu de invocación, lo he practicado, pero no he usado chakra porque puedo ser invocada en un lugar raro, sin contar que la invocación puede que no me termine gustando, a pesar de que la criatura invocadora es acorde a ti; no me interesa eso.

Hoy me sentía con ganas de salir a caminar; algo me decía que si lo hacía, iba a ser recompensado.

Y así fue, ya que cuando llegué a los lados de los campos de entrenamiento, aparecieron dos anbus raíz, totalmente identificados por sus máscaras y sus hablas sin emociones.

“Un gusto, Miyu-sama, Danzo-sama dijo que quería verla y hablar con usted”.

Dijo el Anbu Raiz.

Yo solo me puse una mano en la cadera y lo miré.

“Ya era hora de que ese viejo tuerto me pidiera que fuera para allá”.

“Llevo esperando meses, así que guíenme el camino”.

“No vamos con ningún jutsu, vamos caminando, ya que quiero saber el camino a la raíz, y si hacen algo que no me gusta, espero que enfrenten las consecuencias con una tortura peor que la muerte, y les digo que mi madre sabe cómo hacer gritar a hombrecitos débiles como ustedes”.

Vi un rastro de emoción en sus rostros por un momento.

Ambos se miraron como si se intentaran comunicar con la mirada.

“Síganos de cerca, Miyu-sama”.

Y así fuimos caminando a la base raíz, o mejor dicho, la base sensual del viejo tuerto.

Un lugar oscuro, sin vida.

Debería limpiar este lugar tan sucio y poco higiénico.

Después de caminar un buen rato, llegué a un lugar un poco más iluminado.

Ahí estaba Danzo con una mesa y dos sillas; también había un jugo para alguien; debe ser para mí.

“¿Por qué tardaron tanto en llegar?”.

Preguntó un poco molesto.

“Fue mi culpa, les dije que viniéramos caminando para acá; con eso ya sé la ruta para venir a verte, ya no necesito que me invites, puedo autoinvitarme sola”.

El viejo tuerto se venía un poco molesto por el hecho de que supiera todo esto y un poco asombrado porque sus anbus me hicieran caso.

Solo dio un suspiro y me hizo un gesto para que me sentara.

Cuando me senté, me di cuenta de que también había un pastel.

“Bien, respecto a tu propuesta, primero que todo, ¿cuál es esa supermegaidea que me hará convertirme en Hokage?”, me pregunto.

“Es lo único que te importa, viejo tuerto, eres aburrido”.

Él me frunció el ceño.

“Viejo tuerto, no era el tío Danzo”.

Yo solo le sonreí con arrogancia.

“Mi tío Danzo me hubiera comunicado al tiro y me hubiera preguntado cómo estoy, cómo iba mi entrenamiento”.

Él volvió a suspirar en derrota.

“Eso es una de las cosas que te faltan, tío Danzo, carisma, no tienes nada de eso; ¿cómo se supone que te siga la gente?

¿Con miedo?

Solo harás que se revelen”.

“Piensas demasiado para ser solo una niña pequeña”.

“Y tú muy poco para ser un Hogake”, dije mientras comía el pastel que tenía al frente de mí.

“Mira, tío Danzo, te voy a ser sincero, no tengo una gran superincreíble idea para convertirte en Hokage, ya que siento que no tienes lo necesario para serlo, ya que un Hokage cuida y protege a la aldea; yo en el poder te veo provocando guerras y gastando mano de obra imprudentemente hasta que ya no queden ninjas, esa es mi humilde opinión”.

“Y entonces, ¿para qué querías reunirte conmigo?”, se escuchaba algo molesto.

“Fácil, piensa por un segundo, si logras, por alguna fuerza del destino, ser hogake, necesitas a alguien que te administre todo este lugar, y para eso estoy yo”.

“¿Quieres ocuparte de las bases de Root después de mí?” “Exacto, cuando llegue a ser Hogake, o si te mueres, este lugar quedará sin líder, y en ese caso ahí estaré yo; yo seré tu sucesora para hacerme cargo de este lugar”.

“Como no tienes hijos ni nietos, yo seré tu heredera”.

Le dije con una gran sonrisa.

“En otras palabras, quieres que te entrene y que te enseñe todo sin nada a cambio”, dijo el viejo tuerto.

“No, ¿cómo se te ocurre?, bueno, sí”.

Pude ver cómo se le fruncía el ceño.

“Seamos sinceros, tú no tienes a nadie a quien heredar lo que sabes, y yo estoy dispuesta a aprender.

Además, no te haría nada mal hablar con alguien de vez en cuando, si es que darle órdenes a tus Anbus root cuenta como una conversación para ti”.

“Te puedo ayudar para ser un mejor hogake, así cuando el viejo mono haga algo mal, puedas estar detrás haciendo presión para que renuncie y tomes tu lugar”.

El viejo tuerto se paró y se estaba yendo cuando se dio la vuelta y me miró.

“Cuando empieces la academia ninja, vuelve; ese lugar no sirve de mucho, es mejor que te enseñe a ser un verdadero shinobi yo mismo”.

Yo salté de la silla y fui corriendo a donde estaba para darle un abrazo; él no lo negó, pero tampoco me lo devolvió.

“Gracias, tío Danzo, no te arrepentirás”.

Y con todo eso me fui de la base de Root muy contenta, ya que mi plan para ser más fuerte estaba en curso.

Sobre heredar su puesto en Root, obviamente es una mentira; hasta él se dio cuenta de que solo hacía todo esto para que me entrenara y me enseñara todos sus jutsus.

Pero no importa, ya que la razón por la que aceptó es porque no tiene a nadie a quien dejarle nada, y qué mejor que a la bisnieta de su amado sensei Tobirama.

Todo va según el plan.

Al final llegué a casa un poco tarde; di la excusa de que estaba hablando con unos abuelitos y dándoles un poco de ayuda, así que la abuelita Mito no detectara ninguna mentira en mi relato, así que todos me terminaron creyendo.

…

Después de unos días, todo volvió a la tranquilidad; de puro aburrimiento, fui a donde estaba la abuela Mito.

Después de caminar por unos cuantos pasillos, logré llegar a la sala donde la abuela se ha estado encerrando durante estos meses.

Solo sale para comer y para entrenarnos a Kushina y a mí.

Toqué la puerta para escuchar un “adelante”, solo para entrar y ver un monto de pergaminos esparcidos por el lugar, y en medio de todo eso, una anciana escribiendo con un pincel y tinta el contenido de manera lenta pero segura.

“¿Qué haces, abuelita Mito?”, le pregunté por mero aburrimiento.

“Estoy escribiendo mis conocimientos de fuinjutsis en estos pergaminos”.

Y antes que pudiera decir algo más, me volvió a hablar.

“Dime cómo está Danzo”.

Me tragué mis palabras al escuchar, y antes de poder decir algo, volvió a comentar algo.

“Que cómo lo supe, sentí cómo te ibas con unos anbus root.

Déjame decirte sin arrogancia que soy la mejor sensor del país del fuego”.

Dijo con una sonrisa de abuela, pero con una arrogancia escondida muy detrás.

“Está bien, solo que el aislamiento social le está haciendo mal; debería salir para afuera y darse cuenta de que la época de la guerra ya pasó”.

Le dije.

“A ese mocoso le afectó mucho que Tobirama le diera el puesto de Hokage al mono, pero, siendo sincera, no había ningún buen candidato para serlo; un gran ejemplo es mi esposo: muy buen ninja, pero como político realmente no sirvió mucho”.

“El único que medio salvó fue Tobirama, pero igual hizo cosas raras”.

“Deberían arreglar todo eso”, le dije.

“Un ninja no es un político, un Hokage debe ser un político y solo un ninja debe ser Hokage”.

Lo que dijo la abuela Mito me dejó pensando un poco.

“Si vas a seguir con tus aventuras en la guarida de Danzo, solo te pido que tengas cuidado; no te lo voy a impedir, ya que puede que le haga más bien a él que a ti”.

“Entiendo, abuelita Mito”.

“Ya no me queda mucho tiempo de vida, pronto voy a tener que heredar esta carga, por eso estoy haciendo estos pergaminos, para ti y Kushina; solo te pido que cuando me vaya, quiero ver que aún esté bien y a salvo”.

“Entiendo”, le dijo con un nudo en la garganta.

No es una novedad que a la personaje a la que más le tengo cariño aquí sea a la abuela Mito, y me duele un poco pensar en verla partir.

“Bien”, me dijo ella mientras me acariciaba la cabeza, “Ahora vete, que tengo que estar aquí concentrada, sigo con tus estudios, ya que no te gusta salir a jugar con otros niños”.

Y con eso me fui, con una pequeña determinación en mi corazón.

Volví a mi pieza, miré los pergaminos de sellos que tenía en el suelo.

No tenía idea de cómo hacer un sello con solo la palma de mis manos, pero viendo lo que estaba haciendo la abuela Mito, que es pasar información de un lugar a otro cuando se equivoca y no debía empezar de principio, me dio una idea.

¿Qué tal si no hay necesidad de hacer el sello desde cero, sino de trasladarlo a otro lugar?

Y con eso me puse a trabajar.

REFLEXIONES DE LOS CREADORES PancnHuebo ¿Qué otra cosa puedo hacer?

Si no olvido moriré Y otro crimen quedará Otro crimen quedará Sin resolver No lo sé Cuanto falta no lo sé Si es muy tarde no lo sé Si no olvido, moriré ¿Qué otra cosa puedo hacer?

¿Qué otra cosa puedo hacer?

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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