[Naruto] La reina de Konoha [Esp] - Capítulo 48
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Capítulo 48: Capítulo 48
Después de un largo viaje en solitario camino al país de los ríos, ya que ante los acontecimientos recientes los bandidos y rebeldes se pusieron más enérgicos de lo normal, haciendo que me encontrara una mayor cantidad de estos de lo normal, llegué a la frontera.
No tenían muchas cosas, pero al acumularse, creo que tengo la mitad de la cantidad de dinero que le doy a Junko por mes al ser mi secretaria, en casi un solo día; un poco raro, pero entiendo por qué alguien se dedicaría su vida a hacer esto.
Al final llegué a la frontera ya cuando estaba amaneciendo.
“Buenos días, Senju-sama, la estábamos esperando”, dijo un ninja que creo que es un jōnin.
Yo me acerqué, le agarré del chaleco y lo acerqué a mi rostro.
“No vuelvas a agregar el sufijo sama a mi apellido, no soy un dios ni una deidad ni el hokage; si lo escucho a alguien más decirlo así, terminará castrado”. Al decir eso, lo solté, viendo el pánico en su rostro; también había otros ninjas escuchando todo, así que no había necesidad de hacer que lo divulgaran.
Puede que quiera ser la reina del mundo, pero esas distinciones son para seres más allá de lo mortal. El sufijo sama, para mí al menos, es para seres divinos, y yo por el momento no siento que me lo merezca. Actualmente, solo me lo dicen por mi apellido, pero eso cambiará pronto.
En ese momento llegó un ninja mayor, corriendo a mi posición.
“¿Cuánto tiempo, Miyu-dono?”, me saludó.
“Tenya, un buen tiempo, no sabía que estaba estacionado aquí”, le respondí el saludo amigablemente.
Tenya es uno de los pocos ninjas que están asociados al clan Senju; básicamente no es del clan, pero tiene una relación con este, al ser su esposa un miembro de este mismo, y es de los pocos que no quisieron cambiar el apellido; de hecho, no tiene apellido, pero igual, según él, al no ser de sangre Senju, ni merecía tenerlo.
“Hokage-sama me envió como comandante suplente hace tiempo hasta que vinieras, Tsunade-sama, o tú”, me explicó, y tenía sentido, ya que Tenya es de los pocos que tiene el rango de jōnin de élite especializado totalmente en la recopilación de información e infiltración.
“Bien, me imagino que mi campaña ya está lista”.
“Asi es, es la de ahí, al lado de la más grande; esa grande es donde se hacen las reuniones de unidad”, me indicó, apuntándome una carpa grande.
“Entonces, quiero que llames a todos los líderes de Unidad y que estén menos de 10 minutos en mi campaña para organizarnos”.
“Entendido”, dijo Tenya para irse en un shushin del lugar, dejándome para ir tranquilamente a mi campaña.
Una vez que llegué al lugar donde iba a quedarme temporalmente, dejé mis pergaminos en un lugar que se veía seguro y fui directamente a la campaña grande para ver un informe rápido de lo que estaba pasando.
Apenas entré, ya había dos ninjas de nivel chunin, los cuales estaban vigilando la zona.
“Un momento, usted no puede estar”, no le permití terminar, ya que le lancé en la cara el mensaje del mismo Hokage que me nombraba comandante suplente hasta que llegara Tsunade.
“Será mejor que salgan de la tienda antes de que los mande a limpiar los baños usando solo la lengua y de paso dejan ese mensaje en la mesa, ahora”.
Los dos se quedaron viendo un rato, para leer el mensaje y, sin perder el tiempo, desaparecer sin decir nada, quedando fuera de la campaña, haciendo guardia afuera.
No quería que estuvieran viendo lo que hacía, aunque fuera leer documentos, ya que el viejo mono o la momia podían sacar información de cualquier cosa, ya sea manipulándolos y torturándolos.
Primero, mire las fuerzas que tenemos.
El ejército ninja de Konoha que tenemos está compuesto de unos 15000 aproximadamente; de estos podemos quitar a los niños ninjas, quedando unos 14000 ninjas, de los cuales están los rangos genin, chunin y jonin, continuando lo superior de estos mismos.
El Hokage dividirá a los ninjas en 5 cuerpos del ejército, siendo que cada uno va a la frontera, menos uno que se queda en la aldea, siendo en total unos 3000 ninjas, siendo el último unos 2000, al menos esto en teoría.
Actualmente, en el cuerpo contra Sunagakure solo hay 1200 ninjas, siendo el restante el que irá viniendo poco a poco según lo que dijo el viejo mono, de los cuales hay que aclarar que no todos son para ir al frente de batalla.
Dentro del cuerpo hay diferentes divisiones. Están la división de inteligencia, de barreras, los de retaguardia, los de recopilación de información, los médicos, interceptación y, por último, los de ataque, o, como les gusta llamarlos, carne de cañón. Aquí están los tipos más reemplazables del mundo, ya que son enviados básicamente a desgastar la defensa enemiga.
Generalmente, la idea es enviar a los de un pelotón de ataque para que el enemigo se canse, para después enviar otro o uno de intercepción como apoyo o rematar al enemigo.
Para cada división hay un líder de división; generalmente, yo hubiera estado a cargo de la brigada de ataque, pero ahora mismo soy actualmente comandante, por lo que tengo que quedarme en la retaguardia, o al menos así debería ser.
Dejé los documentos que informaban sobre las fuerzas del lugar para mirar los informes sobre el movimiento enemigo.
En el mapa se podían ver 8 puntos estratégicos; en estos estaba la facilitación de movilización, comida o agua. Los puntos no estaban muy lejos de ciudades o pueblos, que seguramente estaban siendo invadidos por la misma Suna que sufre deficiencias de estos mismos.
Podía entender el punto de vista de Suna al hacer todo esto; de hecho, yo habría sido inteligente y habría ordenado zonas verdes para que pudieran hacer agricultura. De esa manera tengo dinero de Suna, puedo espiar a gente de Suna y, si sucede algo, puedo extorsionarlos para quitarles el lugar o secuestrar a su misma gente.
Gente de poca capacidad intelectual me tiene desquiciada. Si Orochimaru pudiera hacerse con sus manos del país de los Campos de Arroz, yo podría hacer lo mismo con el país de los ríos; eso sí, todo clandestinamente, ya que no puedo desertar, al menos no ahora, si no sería tremenda pérdida de todo lo que hice hasta ahora.
Es una pena, pero tendré que dejar más en pobreza y humillación a Suna, ya que así funciona la guerra.
Volviendo al informe, de esos 8 puntos estratégicos, Suna ya invadió 5, casi simultáneamente, y por órdenes del Hokage, solo se defendieron 2, dejando el más al centro sin que nadie tenga control sobre él por el momento.
Que ataquen ese lugar solo es cuestión de tiempo; me imagino que no lo han hecho más que nada porque estaba respirando de los 5 ataques anteriores.
Mirando bien la información, se me ocurren varias maneras de atacarlos, pero ya se me viene una mejor.
En ese momento entra alguien con varios pergaminos; era una mujer y lucía algo cansada.
“La jefa de la división de barreras presentando a la comandante en curso”, dijo dejando los pergaminos en la mesa.
“Un gusto, mmm”, me quedé mirando lo que trajo, viendo que la mayoría eran puras barreras. “¿Barreras?”
“Exacto, vengo a mostrarle las berreas que estamos usando y que ya tenemos instaladas en el campamento y ya estamos listos para hacerlo en los puntos estratégicos junto a la división de retaguardia que está encargada de las trampas”.
Podía ver el cansancio de la mujer, ya que, si mal no estoy, la división de barreras llegó apenas se supo del ataque de Suna, los cuales tuvieron que ponerse a trabajar inmediatamente, y por los informes vistos, solo son 6 personas hasta el momento.
“Buen trabajo, le recomiendo que descanse después de esta reunión y su división, ya que quiero que estén bien tanto mental como físicamente para cuando instalen las barreras en los puntos estratégicos, así no lleguen a cometer errores”.
Ella iba a hablar, pero cerró la boca inmediatamente, solo para volver a hablar.
“Entendido, comandante, pero eso sí, necesitamos como mínimo 3 personas más en la división”.
Son 6 personas y, para que las barreras tengan sentido, se necesita al menos una persona monitorizándolas, haciendo que los miembros de la división se distribuyan entre los puntos estratégicos, contando la barrera de esta misma base.
“Le haré saber esto a la Hokage para que traiga más personas”.
Ante mi respuesta, ella solo asintió para sentarse.
En ese momento ya empezaron a aparecer más personas en la campaña.
“Aquí el jefe de la división médica reportándose”.
“El jefe de la división de inteligencia en presencia, señora comandante”.
Y así fueron llegando todos. Todos eran de rango conocido y, por lo visto, ya sabían cómo era o habían escuchado mis advertencias, ya que todos me llamaron comandante de alguna u otra manera, nada de sufijos de mierda o algo por el estilo.
En realidad, faltaba el jefe de la división de ataque, que no tenía nadie en ese cargo. Como había dicho, ese lugar pertenece al vicecomandante del cuerpo del ejército.
“Bien, ahora que estamos todos, podemos empezar la reunión, pero antes que nada, nadie sigue órdenes directas de Danzo, ¿verdad?”
El lugar quedó en silencio; los jefes de divisiones se quedaron mirando, algunos confundidos, otros algo nerviosos.
“Comandante, ¿qué quiere?”, no puedo terminar de hablar, ya que dio un salto del susto en el momento en que mi kunai le rozó la mejilla.
“Si vas a hablar, levanta la mano; este lugar es una zona de respeto donde yo tengo la mayor autoridad. Si vas a hablar, tendrás que levantar la mano y, si alguien quiere decir algo, tendrás que esperar que termine de hablar. Esto es para todos lo mismo; ¿me entendieron?”
Vi cómo todos asentían ante lo que dije con un poco de miedo y alguno con resignación, ya que puede que no les guste, pero eso no quita que quien manda aquí soy yo.
Algunos piensan que me paso de la racha, pero solo debo mirar la academia ninja como para saber que no existe el respeto cuando una empieza a discutir temas, y ahora tenemos momentos de guerra; no iba a aceptar ningún alboroto o discusión sin sentido en estas reuniones, y si tenía que tratarlos como niños pequeños, que así sea.
En ese momento, el jefe de la división de retaguardia levantó la mano algo temeroso.
“Habla”, le dije simplemente.
“Señorita comandante, ¿a qué se refiere con lo de seguir órdenes de Danzo? Pienso que no sería algo normal siendo consejero del Hokage”.
Creo que ya sé a quién voy a quitar del puesto pronto.
“Creo que se te olvida qué significa la palabra ‘consejeros’, que casualmente significa lo que dice su nombre: dan consejos, y solo al Hokage; ellos no dan órdenes. Nosotros, ninjas activos militares, que siguen órdenes del Hokage, nuestra máxima autoridad ninja, siendo seguidos solo por el capitán Anbu y el comandante Jonin”.
“Pero”, no le dejé seguir hablando y diciendo sus tonterías.
“Nadie de aquí debería hacerle caso a las órdenes de los consejeros, ya que ellos no tienen autoridad ninja debajo de ellos, a no ser que el mismo Hokage se las dé, siendo ejemplo que Koharu es encargada del área médica, Homura del área administrativa y Danzo con una pequeña división Anbu de especialidad, siendo los únicos cargos donde dirigen gente. Aparte de esas personas, no tiene derecho a dar órdenes a nadie más y, si lo has hecho, no es muy diferente a pasar a llevar la autoridad del Hokage”.
La habitación quedó en silencio sin que nadie dijera nada, ya sea porque no sabían esto o porque habían hecho algo de lo que dije.
“Ahora, espero que nadie de aquí esté siguiendo órdenes directas de Danzo, ya que si descubro que es así, las consecuencias de su vida y de su familia serán incalculables, sin mencionar lo terribles que serán. Creo que lo más tranquilo sería que te expulsaran de las fuerzas ninja, quedándote sin trabajo ni dinero”. Lo que estaba diciendo era un engaño, no tengo el poder de hacer todo eso, solo algunas cosas. “Pero voy a creer que nadie lo ha hecho, con eso dicho, con el plan para hacer retroceder a los ninjas de Suna del país de los ríos”.
Why you gotta be so rude?
Don’t you know I’m human too?
Why you gotta be so rude?
I’m gonna marry her anyway
(Marry that girl) marry her anyway
(Marry that girl) yeah, no matter what you say
(Marry that girl) and we’ll be a family
Why you gotta be so rude?
Rude – Magic!
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