[Naruto] La reina de Konoha [Esp] - Capítulo 59
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Capítulo 59: Capítulo 59
En medio de un bosque vasto y profundo, estaba meditando y concentrándome en mi trabajo. En mi palma había miles de hojas que habían sido cortadas a la mitad usando solo mi chakra.
Tal vez porque no tengo nada de afinidad con el viento, fue más difícil de lo que pensé que sería.
“Un avance increíble”, anunció Jiraiya mirando lo que hice. “Cortar a la mitad cada uno sin dañar de más a las demás demuestra un gran control del elemento, pero aún no es suficiente”.
“Lo sé, pero tengo una idea de cómo seguir con esto”, declara parándome.
“¿Y ese cuál sería?”, preguntó con curiosidad Jiraiya.
Yo solo junté mis manos y frente a nosotros se formó un acantilado del cual salía mucha agua.
“La idea es cortar cascada usando solo el elemento viento”; en este caso tengo que ser específico, ya que podría hacerlo con el elemento agua.
“Una buena forma de lograrlo; tendrías que comprobarlo para ver qué tan efectivo es”, comentó el viejo sapo con un asentimiento.
“No tienes una misión o algo a donde ir”, pregunté.
“Ahora mismo no, antes tenía pensado ir a ver qué pasaba con Kiri, pero siendo sincero, prefiero no ir”, dije haciendo una equis con las manos.
No hace mucho, el sabio pervertido y yo fuimos a las bases de Kumo a rescatar a un aliado capturado. Una vez que llegamos y vimos el lugar como era, decidimos que era mejor matarlo, ya que era lo más rápido y con menos recursos que había. Al fin y al cabo, puede que ambos seamos capaces de combatir un batallón entero, pero la idea es que no supieran que éramos nosotros y que lográramos escapar con el prisionero.
Si usaban el Mokuton, se podría deducir que fui yo, y Jiraiya podría seguirme el paso solo con modo sabio, pero con lo que tarde en poder usarse y las consecuencias de convertirse en sapo, decidimos hacer otra cosa mucho más simple.
Por lo que, usando nuestras habilidades de fūinjutsu y el Hiraishin, colocamos miles de talismanes explosivos y volamos todo por los aires.
Fue lo suficientemente rápido para que nadie pudiera defenderse, ni escapar del ataque.
Eso sí, algunos sobrevivieron, pero no fue nada difícil rematarlos con kunai.
Así, la información no se filtró, al menos no toda, y los que lo sabían se murieron; nadie sabría que fuimos nosotros, puede ser cualquiera, y esa es la gracia de un ninja: atacar sin que nadie se dé cuenta y que se percaten de que fuiste tú.
“Me imagino que quieres tiempo para completar eso, ¿no?”, preguntó Jiraiya mientras miraba el pergamino del elemento polvo que estaba abierto no muy lejos.
Antes de la misión le mostré el pergamino que robé de Iwa, el cual le sorprendió y me reprendió por no decirle al viejo mono. Pero con solo decirle que tenía miedo de que cayera en manos de Danzo y que esto se supiera por un espía de Iwa y se dijera a Onoki, provocando más caos y persecuciones por parte de Iwa, decidí dejármelo solo para mí. Lo convencí de que me ayudara con el entrenamiento para poder usar el elemento polvo.
“Sería lo ideal”, dije quitándome la ropa para quedar en ropa interior mientras caminaba a la cascada.
“Entonces puedo hablar con Sarutobi-sensei para decirle que me estás ayudando en mi red de espionaje”, habló el sapo sabio mientras me seguía detrás. “Eso sí, en algunos momentos de verdad tendrás que ayudarme en algunas cosas; según entiendo, el elemento madera tiene un jutsu más superior que la transformación”.
“Sí, no hay problema, solo tiene que mandar alguien que me mande el mensaje”, le dije.
“Me crees tonto, sé que si mando a alguien y tú estás así, lo matarás sin dudarlo”, dijo en un suspiro.
“Si no lo haces, ¿con quién probaré el elemento polvo?”, le dije con una sonrisa para llegar frente a la cascada.
Haciendo unos 20 clones, cada uno puso su mano en el agua y empezamos a intentar cortar la cascada con el chakra de elemento viento.
“Voy a venir cada ciertos días para ver cómo estás, además de ayudarte en cualquier cosa; al fin y al cabo, eso es lo que haría un sensei”. Ante sus palabras, solo asentí, ya que estaba más concentrada en la cascada. Qué lata, voy a tener que falsificar el papeleo”.
Y con un suspiro de su parte, dejé de escuchar a Jiraiya, por lo que puse todos mis sentidos y concentración en mi entrenamiento.
(Nota: Recordad que Jiraiya conoce a Miyu desde los 0 años, por lo que no la ve como un objeto sensual, sino como una sobrina o una propia hija en ciertos casos, por lo que puede ser un superpervertido, pero no es un superdegenrado o un superpedófilo, y esto Miyu lo sabe).
…
*Paso del tiempo… Jutsu*
Usando toda mi concentración, puse mi palma pegada a la otra.
Haciendo el uso de los elementos fuego, viento y tierra, las uní de tal manera como indicaba el pergamino y, en el momento que abrí las manos, se formó un círculo, donde en su interior había otro círculo que era lo que sostenía este justo e impedía que todo se desintegrara.
A través de su chakra podía hacer que esta esfera más pequeña se deshabilitara, provocando que todo lo que estuviera en la esfera más grande se convirtiera en polvo.
Mi elemento polvo era de forma esférica; esto se debía a que se necesitaba una forma, más específicamente de un cuerpo geométrico, para poder hacer un límite de desintegración. Mu tenía la forma de un cilindro, mientras que Onoki forma un cuadrado. En mi caso, yo hago una esfera. Si quisiera, también haría un cuadro o cilindro, pero es más que nada para diferenciarme de los otros dos.
En ese momento, un tipo amarrado, amordazado y con el chakra sellado empezó a impacientarse maníacamente.
Este era un ninja vigía de Kumo, con el cual me encontré con saulidad. No era el único; durante estos meses me había encontrado con varios.
Fueron meses de entrenamiento y de infiltración.
Jiraiya venía cada cierto tiempo para ayudarme en algún jutsu o pedirme ayuda en su red de espionaje.
Durante este tiempo no supe mucho del mundo exterior, solo cuando salía, y de eso, lo más importante que se puede decir fue la desaparición del tercer Kazekage, un duro golpe a Suna, a la cual no le estaba yendo muy bien que digamos.
También supe de las proezas de Minato, pero a nadie le importan esas cosas realmente.
Eso sí, no sé casi nada de los Uchiha; no sé si porque no han progresado nada o porque el viejo mono junto a su novia la momia están evitando que sus logros se sepan.
De ahí no interactuaba con la gente, vivía prácticamente en el bosque, comiendo de lo que caza.
Sin pensarlo, le pance el elemento polvo el ninja, solo para que en el momento que estuvo a 10 centímetros de distancia, la esfera más grande se expandiera cubriendo unos 2 metros de radio, solo para que de un momento a otro la esfera más pequeña se rompiera y todo lo que estaba dentro de la esfera se desintegrara, incluido el ninja enemigo.
“No esperaba menos de kekkei touta”, dije al ver que no queda nada, como si el lugar nunca hubiera tenido nada desde el principio. “Separar todo a átomos es una habilidad asombrosa”.
Ahora mismo tengo el uso de todos los elementos: el elemento madera, el elemento hielo, el elemento vapor, el elemento polvo y el modo sabio, Hiraishin, jutsu explosivo, junto a mis propias habilidades.
¿Sharingan?, ¿Rinnegan?, ¿quién los necesita? Te quedas ciega y quedas sin poder.
No es por echarme flores, pero siento que actualmente soy el ninja más fuerte de todas las naciones elementales. No veo a nadie derrotándome; eso sí, omitamos esas tonterías de Otsutsuki, esas cosas ni deberían existir.
“Bien, ahora que terminé, ¿qué hago?”, me dije a mí misma sin saber qué hacer. Podría volver a la aldea, pero eso sería aburrido.
Rápidamente saqué un mapa para ubicarme en la geografía del mundo, solo para ver que estaba cerca de Kiri.
“Podría saludar a Kosuke”, me dije con un objetivo ya en mente.
…
Mientras caminaba por la neblina del lugar, llegué a un lugar que se veía abandonado a simple vista, pero para mí se veía bastante obvio que era una trampa.
Haciéndole el quite, seguí caminando solo para que una barrera; miré el lugar para ver un sello no muy lejos.
“Creo que estos tipos necesitan que les enseñen a ser más cuidadosos, pero no, son de ojos locos, puño no muy suave y elemento de fuego”, me quejé al aire, solo para activar mi chakra y centrarme en el lugar.
Poco después sentí que cuatro ninjas llegaron a donde estaba.
“Ya era hora”, me quejé viendo cómo varias bolas de fuego llegaban a donde estaba.
Yo simplemente hice un sello de mano para crear un muro de tierra para detener el ataque.
Esto detuvo otros ataques que vinieron después por un hecho bastante obvio: yo no era Kirinin.
Un ninja de Kiri hubiera respondido con un jutsu de agua, ya que es lo más que hay acá, pero yo hice un muro de tierra.
“¿Quién anda ahí?”, se escuchó una voz grave.
“Soy yo, déjeme pasar, no me sé la contraseña”, dije con toda la despreocupación del momento.
“Esa voz”, dijo uno de ellos.
En ese momento se hace un Hyuga con su Byakugan activo.
“No es una transformación”, confirmó el tipo para que los otros tres salieran, mostrando que eran dos Hyuga y dos Sahirgan.
“¿Qué hace aquí, señorita Miyu?”, dijo el primero que habló, siendo un Uchiha.
Puede que los Senju y los Uchiha no se llevaran bien, pero eso no quita mi prestigio y mi poder, algo que, por defecto, hacía que los ojos rojos me respetaran y temieran, ya que no tenían mangekyou sharingan para poder contestarme.
“¿Acaso tengo que decírtelo a ti?”, me preguntó; lo dejó callado, ya que sí, técnicamente hablando de sentido común, ya que vine por puro capricho, si viera aquí, sería para darle una información importante al comandante de la unidad.
“Disculpe mi mala educación; síganos, por favor”.
…
Después de hablar con Fugaku y Hiashi, fui directamente al gabinete de primeros auxilios.
Al ser “élites ninjas”, sus fuerzas constaban de ninjas fuertes en sus propias áreas de especialización, nada más.
Esto provocaba que prácticamente no existieran ninjas médicos en sus filas, de los cuales pocos venían de otros clanes o de civiles expertos en el tema, pero sigue siendo un número poco, tanto como para que no pudieran ir al frente de batalla con la esperanza de salvar vidas en un enfrentamiento, ya que tenían que estar en base cuidando a los ya heridos.
Esto provocó que esta unidad tuviera las bajas más altas en todos los frentes.
Por suerte, era capaz de destruir sus cuerpos o recuperarlos, evitando el robo de doujitus, al menos por parte de los Uchiha, ya que por los Hyuga, quienes iban al frente, eran generalmente los de la rama secundaria.
Igual, existían sus excepciones. Creo que aún no sucede, pero Ao lograría robar un byagugan de un tipo de la rama principal.
Siendo más fácil robar un sharingan, se robaron un byakugan; nadie podrá borrarle esa vergüenza nunca y no tengo pensado evitarlo.
En el momento que entré al lugar, miré analíticamente todo el lugar hasta que mis ojos se detuvieron en un solo nete.
Allí en una camilla estaba Kosuke en una camilla con vendas en la cara, tapándole un ojo y en otras varias partes del cuerpo.
“Esta vez te quitaron el ojo”, dije de forma burlona, sin saludarlo, acercándome a él e ignorando a los demás.
“Puede que no tenga suerte con las mujeres, pero sí tengo suerte en evitar ataques letales”, me respondió con una sonrisa. Para mi buena suerte, no me abrieron el ojo”.
“Otra cicatriz en la cara, veo que intentas verte más ruda”, dije quitándole las vendas; obviamente, él no me detuvo.
Mire su herida, siendo un corte horizontal que pasa debajo del ojo.
Sin pensarlo, usé mi ninjutsu médico usando chakra de elemento madera, el cual ayudaba a las células a recuperarse más rápidamente.
En menos de unos segundos, la herida que tenía dejó de serlo para convertirse en una cicatriz.
“No esperaba menos de ti”, declaró mirándose en el espejo.
“¿Y bien?”, pregunté sentándome a su lado. “¿Quién fue?”.
“Fue una misión de ascenso y demolición; para nuestra mala suerte, había dos espadachines de la niebla, estos eran Kushimaru Kuriarare y Raiga Kurosuki”, comentó, acomodándose en la camilla. “Sus habilidades en el uso de la espada eran, a mejor decirlo, de nivel jonin, pero con las habilidades de sus espadas podrían estar arriba de un ninja de élite. Fue muy complicado, sobre todo con los ataques suicidas que hacían los ninjas de Kiri a petición de esos dos”.
“No esperaba menos de la niebla sangrienta”, dije.
“Al final logramos hacer que escaparan, corriendo como unos cobardes, dejando a sus aliados atrás, pero a cambio nosotros sufrimos varias bajas, incluyendo esta herida de guerra”, habló Kosuke apuntando su nueva cicatriz.
“Puedes agradecer que no estaban los 7, ya que solo un ninja de rango kage podría con los 7 a la vez”. Ante mis palabras, Kosuke asintió.
Gracias a conocer a Minato, a mí, a Kosuke se le fue quitando poco a poco su orgullo tipo palo en el culo, Uchiha. Aún lo tiene, pero nunca lo ha mostrado frente a Jiraiya-sensei, Minato y yo. Y lo sé por lo que dice de él.
“Esta experiencia cercana a la muerte me hizo recordar lo frágil de la vida; por eso me gustaría decirte que…” Inmediatamente le hice un gesto para que se detenga.
“Sabes que no funcionará, no me gustan los hombres, solo sería forzarlo y de eso no saldrá nada bueno”. Mis palabras hicieron que Kosuke se deshiciera un poco, pero aparte sonrió de una manera lamentable.
“Lo sé, y lo supe siempre, pero al menos, si llego a morir en esta guerra, me gustaría que al menos tuvieras mi cuerpo; puedes hacer lo que quieras con él, no me importa, pero me sentiré más tranquilo si lo tienes tú”. Palabras sonceras me dejaron un poco descolocada.
“No hables de la muerte con tanta facilidad; los tres debemos vivir para pase lo que pase”, dije.
Quizás sea una insensible en ciertos aspectos, pero no me gusta ver a mis seres queridos morir, tal como pasó con Dan y Kawaki.
Si pudiese, hubiera evitado su muerte, pero era una niña, por lo que mentalicé sus muertes hacía tiempo, de ahí mi insensibilidad, ya que para mí había muerto hace tiempo.
“Entonces, ¿por cuánto tiempo te quedarás?”, me preguntó.
“Seguramente hasta que se estabilice todo este lugar; de ahí no sé dónde ir, es como si fuera un ninja errante gracias al estar bajo tutela de Jiraiya ahora mismo”.
Igual, me gustaría quedarme un poco para ver si tengo la oportunidad de robarle alguna de las 7 espadas de los siete espadachines de la niebla.
Y todos me miran, me miran, me miran
Porque sé que soy linda, porque todos me admiran
Y todos me miran, me miran, me miran
Porque hago lo que pocos se atreverán
Y todos me miran, me miran, me miran
Algunos con envidia pero al final, pero al final
Pero al final, todos me amarán
Tú me hiciste sentir que no valía
Y mis lágrimas cayeron a tus pies
Me miraba el espejo y no me hallaba
Yo era solo lo que tu querías ver
Todos me miran – Gloria Trevi
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