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Naruto : Uchiha el Ninja Maldito. - Capítulo 4

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4: 04 4: 04 04 Los alrededores del Clan eran rebosantes de naturaleza, puesto que el Clan se encontró instalado cerca de un bosque, el sonido del viento, moviendo las hojas y el cantar de los pájaros acompañaban su día a día, observando las hermosas vistas Kenzo recostado en un claro junto a su hermano Tajima y sus amigos sai, Naomi, Kaito, Rika, y Yori, no pudo evitar decir con un tono tranquilo.

—Pronto partiremos Tajima y yo a cumplir misiones en favor del clan, como también lo irán haciendo ustedes, la guerra con el clan Senju nunca da tregua y el campo de batalla es peligroso, espero contar con ustedes para cubrirnos las espaldas a Tajima y a mi en un futuro.— dijo Kenzo observando a los “amigos” que había seleccionado cuidadosamente entre los miembros jóvenes del clan y cultivando a los más prometedores a su forma de ver.

La primera en reaccionar fue Naomi, la chica enamorada de su hermano Tajima, sin pensar dos veces le abrazó y dijo preguntando.

—¿Cuándo partirán?— —En Tres días.— Dijo Tajima devolviendo el abrazo bajo la vista de todos, pero sin causar sorpresa Kaito y yori preguntaron expectantes.

— ¿Nosotros también podremos ir?— —Ustedes partirán cuando sea su tiempo, No estés ansiosos por ir al campo de batalla, créeme que no te gustará regresar en un futuro.— Dijo Kenzo en un tono tranquilo.

El tiempo pasó rápido acompañado de sus amigos, aunque Kenzo se separó un poco ora practicar las tácticas que había desarrollado en sus vidas pasadas,  —“Después de todo, si quiero regresar a el nivel de poder que tenía en mis vidas anteriores debo entrenar constantemente”- Pensó Kenzo durante su entrenamiento diario.

El tiempo pasó rápido y una semana después Kenzo ajustó las correas de su armadura mientras la luz del atardecer se filtraba a través de los árboles que rodeaban el campamento.

Su padre ya les había informado de los planes, y ya hacía tiempo que habían dejado la tierra del clan para instalarse en el campamento del este, en cuestión de horas, partirían hacia el campo de batalla en una misión de acecho y emboscada, pero no sería una simple incursión; esta misión podría extenderse hasta un año, debido a que estarán realizando emboscadas y saqueos a la los suministros y la destrucción de lugares estratégicos, un período de preparación estratégica antes de que la verdadera guerra comenzara.

Aunque intentaba mantener la calma, Kenzo sentía una inquietud que no podía ignorar, Su entrenamiento era riguroso, y no cabía duda de que estaba bien preparado, había dominado con excelencia las artes marciales y su habilidad con los jutsus de fuego era muy sobresaliente entre sus pares, no podía evitar preguntarse si su habilidad sería suficiente, después de todo no hay entrenamiento que te prepare para matar, sin embargo, la responsabilidad que ahora recaía sobre sus hombros era diferente, después de todo era una que no podía evitar y la moralidad de su antiguo mundo no podía detenerlo.

No todos los días se iba al frente sabiendo que de tus habilidades dependerían no solo tu vida, sino también la de tus compañeros y girando a la derecha Kenzo observó a su hermano tajima terminando de apretar su pechera , reforzada con una doble capa de estas placas, cubre todo el torso y lleva grabado en el centro el emblema del abanico Uchiha, pintado en rojo y blanco sobre un fondo oscuro y no pudo evitar pensar.

“Y también debo proteger a mi hermano.” Tajima que ya había observado la extrañeza de su hermano exclamó.

— ¿de qué te preocupas?

¿De qué muramos en el campo de batalla?

¡Hermano vamos a la guerra y todo puede pasar, pero mientras nos cubramos la espalda con nuestro talento seremos invencibles!.— Kenzo sonrió, lo que decía su hermano es cierto, hablando por sí mismo el es un raro prodigio con tres afinidades elementales, el fuego, el trueno y el agua.

Cada uno de estos elementos representaba una herramienta en su arsenal.

Pero esa misma diversidad también podría jugarle en contra, después de todo debía desarrollar jutsus de sus distintos atributos, después de todo el clan no tenía gran cantidad de jutsu de trueno, a lo mucho un par, mientras que de fuego había un gran compendio y de agua era nulo ya que era un elemento muy raro entre los miembros del clan.

—¿Estás listo para esto?

—preguntó Kenzo, a su hermano, mientras se acercaba a él con una expresión seria.

El es un guerrero prometedor, aun que no había salido a misiones o había peleado en una guerra confiaba que saldrían victoriosos, además era hora de salir de la protección de su padre.

Tenji sonrió y se levantó lanzando una espada a Kenzo y diciendo.

— yo ya estoy listo, pero tú olvidas tu arma.— Kenzo sonrió y golpeó el hombro de su hermano, al salir de la carpa donde fueron asignados que tenía la forma más parecida a una yurta.

Al salir ya les esperaba su escuadrón conformado por Sai, Kaito, yuno, su hermano Tajima, el mismo y por último dos ninjas más Kato y Dan, quienes acompañan a Raizo Uchiha la mano derecha de Setsuna quien al observarlos les dijo en un tono irónico — Vaya que tomaron su tiempo.— Ambos se inclinaron y dijeron — Lo sentimos.— a lo que Raizo solo dijo en tono indiferente.

— no se preocupen, igual nos ocultaremos con la obscuridad de la noche.

Los chicos asintieron y esperaron a escuchar órdenes, mientras Raizo desenfundaba su espada y comenzaba a hacer algunos trazos en el suelo.

—  Raizo terminó de dibujar en el suelo un esquema simple pero claro.

Usando la punta de su espada, marcó líneas y puntos sobre la tierra para delinear lugares como arrolló a bosques y el camino, su estrategia lucía muy detallada.

—Aquí, —dijo, señalando una línea que representaba el camino principal —, estas son las rutas comerciales que conectan el norte de las tierras del Fuego con las tierras del Clan Senju —Estas caravanas transportan principalmente acero, algunas joyas y otros recursos esenciales para la fabricación de armas y equipo.

Nuestro objetivo es interceptarlas y desviar los suministros a nuestro campamento.— dijo tranquilamente Raizo.

Raizo levantó la mirada, asegurándose de que todos prestaran atención.

—Dividiremos nuestras fuerzas en dos grupos.

El primer grupo, liderado por Tajima, se esconderá aquí —indicó una curva en el camino rodeada de bosque—, y emboscará directamente a las caravanas.

El segundo grupo, conmigo al mando, bloqueará cualquier ruta de escape o refuerzo.

Kenzo observó los trazos mientras su mente procesaba el plan.

—¿Qué hacemos si encontramos una escolta bien armada?

—preguntó, su tono serio.

—Por eso viajaremos de noche y usaremos la ventaja del sigilo, —respondió Raizo con calma—.

La oscuridad será nuestra aliada.

Además, las caravanas no suelen llevar demasiados guardias; están más preocupados por los ataques en los pasos montañosos, no en esta región.

Pero si las cosas se complican, Tajima y Kenzo liderarán el ataque inicial con jutsus de fuego.

Causaremos una distracción y separaremos a la escolta del convoy.

—¿Qué hay de los suministros?

—preguntó Yuno, inclinándose para examinar el dibujo más de cerca.

—Lo extraeremos y lo transportaremos de regreso al campamento en tandas.

Pero no solo se trata del saqueo, —continuó Raizo, su tono ahora más serio—, también debemos destruir cualquier equipo que no podamos llevarnos.

No podemos permitir que estos suministros lleguen a las manos de nuestros enemigos.

Kenzo asintió, comprendiendo la importancia de la misión.

Sus jutsus de fuego serían cruciales para destruir cualquier material que no pudieran transportar.

—¿Alguna pregunta?

—preguntó Raizo, mirando a los miembros de su escuadrón.

Con el plan claro, Raizo finalmente enfundó su espada y miró al escuadrón.

—Bien, prepárense.

Partimos en una hora.

Manténganse cerca y recuerden: el éxito de esta misión depende de nuestra coordinación y sigilo.

El escuadrón asintió al unísono, la determinación brillando en sus ojos mientras se dispersaban para alistarse.

Kenzo observó a su hermano Tajima, quien parecía más relajado de lo que debería estar.

—¿Listo para liderar tu primera emboscada?

—preguntó Kenzo, cruzándose de brazos y recargándose en un árbol.

—Más que listo, hermano, —respondió Tajima con una sonrisa confiada volvió a molestar a Kenzo —Solo asegúrate de no quemar el botín, después de todo el clan lo necesita.— Kenzo no pudo evitar reírse mientras ajustaba su espada en la cintura dijo con una sonrisa.— Entendido capitán, es hora de demostrar por qué los Uchiha es temido.— su hermano sonrió y le guió para hablar con el equipo —Espero que mi conocimiento en jutsu sea suficiente.— pensó para sí mismo Kenzo angustiado, su fuerza actual tal vez era la de un chunin o incluso más fuerte, un jouning bajo tal vez, pero mientras se perdía en sus pensamientos ya la luna llena iluminaba el camino serpenteante que atravesaba el bosque.

Las hojas susurraban al compás del viento, y el silencio nocturno solo era interrumpido por el crujir ocasional de las ramas bajo los pies del escuadrón y el constante rodar de las llantas por el camino terroso, mientras tanto Ocultos entre la maleza, Kenzo y su grupo observaban la caravana desde su posición elevada, mientras esta avanzaba lentamente por el sendero iluminado por antorchas.

Raizo, quien lideraba el segundo grupo, se encontraba más adelante, bloqueando cualquier posible ruta de escape junto con Kato y Dan, por el otro extremo Tajima, Kenzo, Sai y Yuno permanecían en sus posiciones asignadas, listos para atacar en el momento indicado.

Sin embargo, algo no cuadraba.

Raizo entrecerró los ojos, analizando cuidadosamente la formación de la caravana.

Lo que debía ser una escolta ligera se veía inusualmente reforzada.

Había al menos diez guardias, algunos con armaduras pesadas y lanzas, y otros portando arcos.

Además, dos figuras destacaban entre ellos, un tipo que parecía un ninja con un kimono blanco y por el otro un samurái portando su katan en la cintura.

—Esto no es normal, ¡mierda!

la información está mal —murmuró Raizo, agachándose y acercándose a la posición de Tajima junto con el resto del escuadrón.

—— —¿Qué ves?

—preguntó su hermano en voz baja, aunque sus ojos ya seguían la misma escena de la caravana fortificada que observo Kenzo del otro lado.

—Al menos diez guardias y un samurái caminan escoltando la caravana y un ninja, quizá dos montando a caballo—respondió Kenzo al bajar los binoculares mientras su mente comenzaba a trabajar en cómo proceder —.

No podemos lanzarnos sin más, aún que los guardias no sean ninjas es obvio que causarán problemas mientras enfrentamos al samurái y a los ninjas.— —¿Estás nervioso?

Somos mayoría en números, podemos con esto.—Tajima esbozó una sonrisa confiada, aunque su tono dejaba entrever un ligero nerviosismo.

Kenzo no respondió de inmediato, solo exhaló con calma y murmuró —Esto es diferente a un simple entrenamiento hermano, no es solo atacar, necesitamos acabar con ellos de manera sistemática.

Yuno, que se encontraba unos metros detrás de ellos, susurró —Podemos usar el bosque nos colocaremos uno de cada lado en este caso Sai y yo y en el momento indicado lanzaremos bolas de fuego al mismo tiempo a los guardias.— Kenzo asintió, pensando rápidamente en cómo ejecutar el ataque y tomando su espada dijo —La idea de Yuno tenía potencial, yo iré por el samurái, pero si no la manejaban bien, el fuego podría consumir la caravana y los suministros tengan cuidado.— —Bien, —dijo en voz baja—, yo usaré el —Justo cadenas de fuego para crear una barrera circular de fuego que atrape el perímetro de la caravana.

Eso debería detenerlos y posteriormente tú podrías acabar el fuego ¿no hermano?— Dijo Tajima a lo que solo asintió Kenzo  Tajima asintió, con una chispa de emoción en sus ojos.

—Perfecto chicos Hagámoslo.—

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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