Naruto Uzumaki: Agente de La Compañía - Capítulo 108
- Inicio
- Naruto Uzumaki: Agente de La Compañía
- Capítulo 108 - Capítulo 108: Capítulo 108
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
Capítulo 108: Capítulo 108
El corazón latía con fuerza mientras el pánico que invadía su mente poco a poco se iba calmando.
“Ku-Kurama, ¿por qué… por qué está pasando esto?”, sus ojos mostraban confusión y miedo. No entendía por qué pasó esto, por qué los ninjas murieron.
“Tranquilízate, mocoso. Eso fue una ilusión”, dijo Kurama irritado. Él era el primero en aborrecer el genjutsu gracias a Madara, por lo que al sentir el miedo de Naruto y ver lo que pasaba, se dio cuenta fácilmente de lo que estaba ocurriendo.
“¿Una ilusión…?”
La mente de Naruto poco a poco se estaba aclarando.
“¿En qué momento…?”, Naruto se preguntaba. Sin embargo, el pánico vino de nuevo cargado de preocupación.
“¡Las chicas!”, gritó.
“Cálmate, mocoso. Preocúpate por ti mismo ahora”, reprendió Kurama.
Sin embargo, Naruto aún estaba preocupado. Usando la conexión, logró ver lo que ellas veían.
Haku estaba en una ilusión donde sus poderes de hielo se salían de control y empezaban a dañar a todos. Karin estaba de vuelta en la Aldea de la Hierba, aprisionada, creyendo que todo su encuentro y lo demás era una simple ilusión para mantenerse cuerda. Hinata estaba libre gracias a su Byakugan, tratando de ayudarlas.
Naruto se sentía impotente. No sabía qué hacer, hasta que se le ocurrió algo.
Así como Kurama podía usar su conexión con él para atraerlo al sello, ¿por qué no usar la conexión de manada para atraerlas hacia él? Después de todo, el chakra era capaz de conectar el mundo físico con el espiritual; de esta manera era que los ninjas podían manipular su entorno.
Por lo que, si la conexión conectaba tanto sus mentes, debería haber una conexión espiritual. De lo contrario, dependería de la distancia a la que se encontraran, y por lo que investigó, no era así: podían estar en distintas dimensiones y la conexión seguiría funcionando igual de bien.
“Hey, mocoso, ¿qué crees que haces?”, dijo Kurama al ver a Naruto tan concentrado.
Naruto usó su energía yin, propagándola por la conexión, y la usó para filtrar su energía yang. Su chakra empezó a conectarse con ellas.
“¡Ahora!”, gritó Naruto, arrastrando el chakra y la conciencia de las chicas.
“¿Qué demonios…?”, “¡Haaaa!”, “¡Hee…!”
Las tres chicas ahora estaban dentro del sello. El hocico de Kurama estaba casi por los suelos, tratando de entender qué había hecho Naruto.
“¿Qué… cómo…?”
Kurama no era el único confundido; las chicas también. Se podía ver a Haku y Karin con lágrimas en los ojos.
“Hey, ¿están bien?”, preguntó Naruto preocupado. “Está bien, nada fue real. Ahora están a salvo”, consoló.
“Yo pensé que…”, Haku se veía devastada. “Mi poder los congeló… pensé que no los volvería a ver”.
Hinata se apresuró a abrazarlas para consolarlas.
“Karin-chan, ¿estás bien?”, preguntó Hinata.
“Nada es real, todo es falso”, Karin se sostenía la cabeza con miedo. “No volveré a caer, ustedes no son reales”.
Hinata la abrazó con fuerza.
“Está bien, Karin-chan. Todo esto es real, solo estabas siendo presionada por la ilusión de Ido”, trató de consolarla.
La ilusión no los atacó solo físicamente, sino que caló dentro de ellos, usando sus propios miedos para atacarlos. Una de las razones por las que Yakumo era considerada tan peligrosa: su dominio del yin y su talento con el genjutsu era realmente aterrador.
“¿Dónde estamos?”, preguntó Haku desconcertada.
“¿Qué demonios es eso?”, gritó Karin al ver a Kurama.
“Así que las mocosas dejaron de ignorarme, ¿eh?”, dijo Kurama mientras poco a poco filtraba su chakra.
“Kurama, basta. Métete con ellas y te quitaré los permisos de visualización”, amenazó Naruto. No dejaría que el zorro las dañara.
“Ya están suficientemente mal con esas ilusiones como para que tú también te metas con ellas”, reprendió Naruto.
“¿Quién te crees que eres, mocoso? Si no fuera por mí, aún seguirías en ese genjutsu orinándote en los pantalones”, gritó Kurama, haciendo que todos se taparan los oídos.
Naruto y Kurama empezaron a discutir, tratando de dejar claro su punto. El orgullo del bijū no dejaba que lo menospreciaran frente a extraños.
“Ya, ya, es suficiente. Gracias por la ayuda, Kyūbi-sama”, dijo Hinata suspirando. Su preocupación era palpable.
“Hmpf, escucha a la mocosa, enano. Al menos alguien tiene modales”, dijo Kurama irritado.
“Hey, yo también tengo modales, solo que tú me sacas de quicio”, se quejó Naruto. “Aun así, gracias, Kurama. De no ser por ti, yo…”, Naruto apretó sus puños con frustración.
“Heh, mejor deja de perder el tiempo. Esa mocosa ya debió darse cuenta de que escaparon de su ilusión”, advirtió. “Una vez que salgan, volverá a atacarlos con más fuerza”.
Kurama volvió a acostarse, apoyando su cabeza sobre sus patas delanteras.
“Así que este es el Kyūbi, ¿eh?”, dijo Karin sorprendida, aún temblando por la ilusión.
“Algo así. No tengas miedo; a pesar de su personalidad áspera, es un gran blandengue”, se burló Naruto.
“¿Cómo me llamaste, mocoso? Parece que te estás dejando llevar demasiado”, gruñó.
“Es broma, bola de pelos gruñona”, murmuró, ganándose un gruñido de advertencia de Kurama.
“Naruto, deja de provocar al Kyūbi, y más cuando nos ayudó”, dijo Karin. Después de todo, no quería enemistarse con la bestia de chakra oscuro y aterrador.
“Es cierto. Ahora tenemos que ver qué hacer para no terminar de nuevo en una ilusión. Si no detenemos a Yakumo, es probable que terminemos muriendo”, dijo Haku, ya más tranquila; sin embargo, por su comportamiento cauteloso al acercarse, parecía que aún no se recuperaba por completo.
“La única forma que conozco es a través de una fuerza de voluntad lo suficientemente fuerte para ir en contra de ella, o un dominio de las ilusiones avanzado. Pero ninguno de nosotros puede con ello. Incluso mis ojos tienen un límite contra ella, a pesar de que están potenciados por energía maldita”, dijo Hinata. “A este paso, es más probable que me agote antes de llegar a ella”.
“Entonces, ¿qué se supone que hagamos?”, murmuró Haku.
“El sistema tiene una habilidad que podría ayudarnos”, dijo Karin dudosa. Después de todo, ella era la que más lo estudiaba, ya que Naruto apenas usaba unas cuantas funciones de él. “En la parte de talentos y beneficios”.
“Si bien es costosa, puede ayudar a mitigar sus efectos”, dijo Karin.
“Está bien, supongo que no queda de otra”, dijo Naruto. Sabía que le costaría una buena parte de sus puntos, pero a la larga era más beneficioso para ellos.
[Defensa mental I — 250 pts (1215)]
Defensa mental
(Costo: 250 )
Estás protegido de todos los efectos de control mental externos a tu séquito y de los intentos indeseados internos. Los intentos de influenciarte serán más débiles y te resultará más fácil detectarlos y combatirlos. Al menos una parte de tu mente permanecerá siempre fuera de control, lo que te permitirá luchar contra tu controlador desde dentro: reinterpretando creativamente sus órdenes, suprimiendo o debilitando temporalmente su influencia, dejando parte o todo tu cuerpo bloqueado en espasmos indecisos, o incluso desviándote por completo de su control si lo que intentan hacerte va demasiado lejos en contra de tu verdadero ser. Para que el control mental dentro de tu séquito tenga éxito, necesitarás tu consentimiento, no el de la víctima. Es posible que psíquicos amistosos se pongan en contacto contigo o con tu séquito mediante telepatía.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com