Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Naruto Uzumaki: Agente de La Compañía - Capítulo 109

  1. Inicio
  2. Naruto Uzumaki: Agente de La Compañía
  3. Capítulo 109 - Capítulo 109: Capítulo 109
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

Capítulo 109: Capítulo 109

Naruto abrió los ojos, viendo que seguía en el patio de su casa. No se había movido desde que vio la serpiente. Al ver a su alrededor, vio que Haku y Karin también empezaron a despertar. Kiba y Shino seguían dormidos; sin embargo, por cómo zumbaban los kikaichū, estos estaban devorando el chakra invasor de su cuerpo. Solo era cuestión de tiempo para que despertaran.

“Ugg”.

Un fuerte mareo invadió a Naruto, quien sintió cómo el chakra de Yakumo quería invadir su mente. La defensa no era total, por lo que solo le daba más resistencia, no una inmunidad. Sin embargo, ahora podía sentir cuando Yakumo intentaba meterlo en un genjutsu. Podía sentir el sudor frío en su cuerpo debido a la ilusión anterior.

La bilis subía y bajaba por su esófago sin saber si salir o no. Tomando un par de respiraciones, trató de calmarse.

“¿Cómo se encuentran?”, preguntó Naruto a las chicas que habían despertado.

“Un poco más manejable, pero aún siento su presencia. Si me desconcentro un momento, es probable que vuelva a afectarme”, dijo Haku.

“Esto se siente desagradable”, dijo Karin. Se podía ver su tez pálida y Naruto se preguntaba si él también estaba así.

Odiaba esa sensación de impotencia y debilidad. Poco a poco se recompusieron.

“Debemos alejarlos de aquí. Entre más lejos, es más posible que se debilite el poder de Yakumo”, dijo Karin, quien era la que más conocía los poderes de la chica.

“Dejen que me encargue de eso”, dijo Naruto usando sus clones; sin embargo, solo cinco fueron creados.

“Demonios, parece que aún no estoy al cien”, sentía cómo su cabeza dolía y estaba mareado. Su control de chakra flaqueó un momento.

“¿Por qué no usas tu Godspeed para deshacer su influencia?”, preguntó Hinata.

“No funciona así. El genjutsu de Kurenai-san, a pesar de ser fuerte, no era lo suficientemente potente como para impedirme escapar; por eso el dolor que me provoca mi Hatsu me despertó. Pero el genjutsu de Yakumo es muy potente; aun si lo activo, no servirá de mucho”, explicó el Uzumaki.

“Es mejor dividirnos y buscar. Yakumo debe haberse ocultado en nuestra casa junto a Kurenai-san”, dijo Naruto.

“Tengan cuidado. Entre más cerca de ella estemos, más potente será su genjutsu”, advirtió Karin.

“Está bien, démonos prisa y tengan cuidado. Si ven que es demasiado, traten de seguir la sensación anterior y entren al sello”, dijo Naruto.

Pronto los clones empezaron a mover a los dos chicos del equipo 8, mientras ellos avanzaban lentamente por la casa. Al pasar por la puerta, vieron cómo todo era diferente. A pesar de no estar completamente en la ilusión, aun así Yakumo logró afectar el área circundante. Ahora su sala parecía un mar de estrellas, con extrañas pesadillas moviéndose por el lugar.

Proyectando su chakra yin, Naruto alejó esas criaturas mientras avanzaban. Pronto se dividieron, entrando en las distintas habitaciones de la casa, solo para sentir cómo eran atraídos y encerrados en ella.

Hinata usó su energía maldita, creando chakra oscuro, y proyectó chakra yin para afectar su alrededor. El chakra corrupto empezó a quemar poco a poco la ilusión; sin embargo, la falta de control y experiencia de la Hyūga ralentizaban el proceso.

Haku y Karin también trataron de lidiar con las ilusiones a su manera. Karin cerró los ojos, dejándose guiar por su Ojo de Kagura y haki, mientras que Haku se potenciaba con su Eternano. Estaba tratando de congelar el chakra circundante; sin embargo, lo hacía lentamente. La visión de su poder descontrolándose y matando a Naruto y las chicas aún rondaba su mente, impulsaba su hielo con su voluntad.

Naruto, por el contrario, extendió su En. Podía sentir la energía en el aire y, usando su Ojo de Kagura, su En se extendió fácilmente por toda la casa. Cerrando los ojos, dejó que sus habilidades sensoriales lo guiaran.

Pronto detectó la habitación donde se encontraba Yakumo. Caminó lentamente mientras se concentraba para no caer preso de la ilusión de Ido, hasta que escuchó las voces de Kurenai y de Yakumo.

“Yakumo, no tienes que hacer esto. No fue así como pasó”, trató de explicar la jōnin. Se podía escuchar la desesperación en su voz.

“Cállate. Ustedes mataron a mi familia. Tenían tanto miedo de mi poder que intentaron matarme. Si no fuera por mis padres, habría muerto en aquel incendio”, se escuchó la voz de la chica, llena de ira.

“Ustedes me traicionaron primero. Yo solo quería ser un ninja, pero me lo quitaron todo”.

Naruto derribó la puerta, entrando a la fuerza.

“¿Qué…?”

Ambas chicas se voltearon a verlo. Naruto vio cómo Yakumo tenía lágrimas cayendo de sus ojos y la desesperación y tristeza de la jōnin de ojos rojos.

“Qué invitadas más problemáticas”, dijo Naruto tratando de romper el ambiente.

“Naruto, corre. No eres rival para ella”, advirtió Kurenai, pues conocía el nivel en ilusiones del pelirrojo, además de que aún sentía culpa por la ilusión que le impuso antes.

“Tú”, dijo Yakumo con una mirada conflictiva. “No dejaré que me detengas”.

Una ola de chakra envolvió la habitación, aislándola del resto de la casa. Parecía que estaban flotando en medio de la nada, en una plataforma de piedra. Distintas pinturas flotaban alrededor, con las chicas puestas en ellas.

“Quédate ahí o ellas lo pagarán”, dijo la chica mientras tomaba su paleta para pintar los cuadros. “Esto no te incumbe. Si te marchas, no te atacaré. No tengo nada en contra de ti”.

Sin embargo, Naruto no se movió.

“Sabes, realmente eres fuerte en genjutsu, pero tu mente aún es débil”, dijo Naruto dando un paso.

“Retrocede”.

Yakumo pintó en su cuadro, creando llamas enfrente de Naruto.

“Veo que te gusta el fuego”, dijo Naruto apretando sus puños.

‘No es real’, pensó. ‘Nada de esto es real’, se repetía a sí mismo.

“Dime, ¿se parecen a las llamas de ese día?”, preguntó.

Yakumo se sentía confundida, pero un ligero pánico empezó a surgir de ella.

“Tus ilusiones son capaces de engañar a los demás, pero—”

“¡Cállate!”, gritó la chica en pánico. Su tez pálida y sus ojos cansados mostraban que sabía de qué hablaba, al menos inconscientemente.

“¿Por qué no lo dejas salir? Míralo por ti misma”, dijo Naruto avanzando hacia el fuego.

“¡Naruto, detente!”, gritó Kurenai.

Yakumo pintó su cuadro, eliminando su boca. Estaba a punto de hacer lo mismo con Naruto, pero—

“¡Haaaaaggg!”

Naruto gritaba de dolor por ser quemado; sin embargo, su cuerpo no presentaba ningún daño grave.

“¡Detente!”, gritó Yakumo al ver a Naruto lastimado. Aún recordaba su amabilidad. Estaba a punto de deshacer la ilusión, hasta que una mano la detuvo.

Ido había aparecido.

“Así que al fin te muestras”, dijo Naruto con una sonrisa.

“Vamos, ¿por qué no me quemas como lo hiciste con su familia?”, dijo Naruto, sorprendiendo a Yakumo.

“¿Qué…? No, fue el Hokage”, murmuraba.

“Deja de engañarte a ti misma. Sabes la verdad, pero insistes en mentirte”, dijo Naruto.

“¡Cállate!”

Tanto Ido como Yakumo atacaron con sus ilusiones.

“¡Haaaaagg!”

Esta vez Naruto sí sintió el dolor de su cuerpo siendo golpeado. Parecía que el poder de Yakumo, cuando se combinaba con Ido, se volvía más potente. No, este era su verdadero poder cuando no estaba fragmentado.

Naruto estaba de rodillas, pero se puso de pie.

“Dime cómo fue que tus padres te salvaron, pero no escaparon contigo”, continuó. Quería que ella aceptara la realidad.

“¡Te dije que te callaras!”

Más ataques impactaron de lleno en Naruto, quien no hacía nada para esquivar.

“Mírame a los ojos, Yakumo”, dijo Naruto. “Dime, ¿este daño también lo hizo el Hokage?”, preguntó.

Yakumo ya no soportaba más.

“¡Haaaaaaa!”

Gritó de dolor al sentir cómo sus recuerdos reprimidos volvían a surgir.

Ido, enfadado, trató de atraparlo en enredaderas ilusorias, pero Naruto pudo disiparlas fácilmente.

“Tú no eres real. Solo eres una mera ilusión, una pesadilla que quiso escapar”, dijo Naruto acercándose a Yakumo.

“Waaaarrr”.

Ido rugió furiosa, abalanzándose hacia Naruto, quien la ignoraba.

“Debió ser doloroso ser diferente, ¿verdad?”, dijo Naruto.

Un dolor de desgarro en su espalda disipó su henge, mostrando su apariencia real.

“No ser aceptado, sentirse como un monstruo”.

“¿Qué eres tú?”, preguntó Yakumo asustada.

Las facciones de Naruto eran similares a las de un depredador, mostrando la parte demoníaca en su interior.

“Soy alguien que sabe lo que es sentirse solo, distinto, rechazado por ser único”, dijo Naruto, deteniéndose frente a ella.

Kurenai abrió los ojos, sorprendida por la apariencia de Naruto.

“Ahora lo recuerdas, ¿no?”, preguntó Naruto, viendo la tristeza y arrepentimiento en sus ojos.

“No fue tu culpa”, susurró Naruto.

Sin embargo, Ido empezó a atacarlo con más ferocidad, desesperada por callarlo.

“Tienes miedo. Eso no es malo, y…yo también lo hago”.

“Huuggg”.

Naruto cayó de rodillas mientras marcas aparecían en su piel.

“Ser un ninja no te quita el miedo”, dijo con suavidad. “Es continuar a pesar de ello. Yakumo, tú puedes convertirte en una gran kunoichi”.

Naruto acarició la cabeza de la chica; sin embargo, su cuerpo resentía el daño. Si fuera un humano normal, ya habría caído inconsciente.

“Sabe que puedes enfrentarte a tus miedos. Haz sentir orgullosos a tus padres”.

Yakumo sentía que las lágrimas caían ante el recuerdo de sus padres antes del incendio, sus miradas de preocupación y cariño.

Unas gruesas cadenas atraparon a Ido, deteniendo sus manos para que no atacara más a Naruto.

“Tú no…eres yo”, susurró Yakumo. “no te pareces en nada a mí”.

Gritó mientras gruesas cadenas salían de la nada, con picos en sus extremos, y empalaban a Ido. La criatura trató de defenderse, pero sentía su poder caer rápidamente. Con un rugido, inundó la habitación de fuego.

Sin embargo—

“Basta”.

Yakumo convirtió el fuego en pétalos de flores de cerezo, mientras las cadenas volvían a restringir a la criatura.

“Naciste de mi miedo al fracaso, a no ser suficientemente fuerte”, dijo mientras tomaba su paleta con la que pintaba sus cuadros. “Pero te saliste de control, y…papá y mamá… pagaron por eso”.

Yakumo se mordió el labio mientras lágrimas caían de sus ojos.

“Solo eres una pesadilla, no eres yo, así que es hora de despertar de una vez”.

Yakumo clavó lentamente su paleta en el pecho de Ido, mientras esta se retorcía de dolor.

“Somos fuertes, así que ya no necesitamos ser dos”.

La ilusión empezó a resquebrajarse, mientras Kurenai volvía a estar como si nada. La ropa de Naruto y sus heridas desaparecieron, aliviando un poco el dolor.

“Yakumo”.

Kurenai corrió preocupada a abrazar a su estudiante. A pesar de las advertencias de Kakashi de no invadir demasiado la vida de sus estudiantes, Kurenai no podía evitar preocuparse por ellas.

“Lo siento, Kurenai-sensei”, dijo Yakumo mientras lloraba en los brazos de su maestra, quien la consolaba suavemente.

Naruto volvió a colocarse su henge. Sabía que esto sería problemático; Tsunade lo reprendería por dejarse ver. Solo esperaba que Kurenai y Yakumo no abrieran la boca.

“Necesito un descanso… tantas ilusiones”, murmuró Naruto. “Yo solo quería aprender un poco de genjutsu”.

Se quejó de que pasara todo esto después de que quisiera aprender genjutsu. Se preguntaba qué clase de suerte de mierda tenía. Aun así, ver a maestra y alumna ya más calmadas lo hizo sonreír mientras se recostaba en el suelo a descansar.

Naruto se encontraba sentado en la sala de su casa; un dolor de cabeza se asentaba sobre él al escuchar las preguntas de Kurenai y Yakumo. Había tenido que explicar un poco el porqué tenía orejas y cola de zorro, si la Hokage estaba enterada de ello y que no estaba poseído por el Kyubi.

“entonces también tienes un kekegenkai como yo” preguntó la chica, nerviosa por haberlos atacado. A pesar de que se disculpó, aún podía ver las marcas de cansancio y miedo que tenían. Después de volver a absorber a Ido, pudo recuperar sus recuerdos e incluso lo que Ido hizo, por lo que vio las ilusiones que había inducido a las chicas.

“algo así, aunque no es algo que use mucho” dijo Naruto, concentrando su chakra katon en sus manos para hacer aparecer una pequeña llama.

“no parece muy diferente a lo que los demás ninjas hacen” dijo Kurenai, quien también se disculpó con el Uzumaki.

“es porque aún no lo uso” dijo Naruto, quien empezó a concentrarse en su conexión con su corazón, movilizando su energía demoníaca e impregnándola en su llama. Al instante, una intensa llama azul salió de su mano con potencia.

“qué demonios” Kurenai se retrocedió en su asiento al ver la llama. “como puedes ver, es bastante difícil de controlar; si no tengo cuidado podría dañar a las personas a mi alrededor” explicó Naruto. “las llamas de Gehena son más potentes que el fuego normal, ya que dañan tanto espiritual como físicamente”.

“entonces tú también” preguntó Yakumo a Karin, quien quiso mandar un comentario mordaz, pero las emociones de Naruto, Hinata y Haku no la dejaron. Suspirando, Karin no dijo nada; simplemente tomó un kunai y se lo clavó en la mano.

“haaa” grito sorprendida Yakumo; sin embargo, se sorprendieron más al ver cómo Karin retiró la hoja, mostrando su mano con un agujero con bordes de fuego cerrándose como si nada.

“el mío es diferente al de Naruto” dijo antes de desviar la mirada.

“tú también puedes hacer eso” preguntó sorprendida la jounin al pelirrojo.

“no, no puedo. Mientras el de Karin le da una defensa elemental, el mío aumenta el daño; aunque debido a mi condición tengo un gran factor de regeneración, aún puedo sentir dolor” dijo Naruto como si nada.

“por cierto, ¿dónde están Kiba y Shino?” preguntó la jounin por primera vez al darse cuenta de que sus dos estudiantes varones no estaban presentes.

“sí, bueno…” dijo Naruto con duda.

En otro lado, se podía ver a dos jóvenes shinobi corriendo por su vida mientras eran perseguidos por los miembros del clan Kurama y defendidos por los clones de Naruto.

De vuelta en la casa.

“digamos que están camino a informar a la Hokage” dijo Naruto mientras se reía incómodo. Sin embargo, no era que no quisiera ayudarlos; simplemente estaba cansado. Su regeneración solo curaba sus heridas, no su cansancio mental.

“sí, creo que deberíamos preparar el informe para ella” dijo Kurenai suspirando. Sabía que no tendría descanso.

“entonces, ¿qué será de mí?” preguntó Yakumo, pues la misión del equipo 8 era sellar sus habilidades.

“no creo que pase nada; después de todo, tenían que sellar a Ido y ella ya no está” dijo Naruto como si nada.

“no creo que sea tan fácil” dijo Kurenai, no queriendo dar falsas esperanzas; aun así, trataría de hacer lo que pudiera por su estudiante.

“hee, dejen eso a mí; tengo algo que podría ayudar” dijo Naruto con una sonrisa presumida. Un clon suyo estaba preparando algo para beber mientras esperaban; aun así, continuaron con su charla hasta que llegara Tsunade.

Más tarde.

Tsunade, junto a un escuadrón de ANBU protegiéndola, pronto llegó a la entrada de la casa de Naruto. Debido a los permisos necesarios, ella sabía de las protecciones del Uzumaki, por lo que registró su firma de chakra para poder pasar.

Naruto sintió su chakra, por lo que de inmediato desactivó las barreras.

“parece que llegaron” apenas terminó de hablar, sonó el timbre de su puerta. Naruto se paró a verificar de inmediato.

“mocoso, siempre metiéndote en problemas” dijo Tsunade burlona.

“mira quién lo dice, aquí uno pasando peligro y la Hokage tomando vacaciones” dijo Naruto con un toque de reproche.

“hay” se quejó cuando Tsunade golpeó su frente con su dedo.

“qué sabes, mocoso. Toda la aldea estaba en caos después de que esa mocosa pusiera un genjutsu; muchos terminaron heridos al ser envueltos en una ilusión para que pensaran que eran enemigos” se quejó. “por suerte todo terminó y no hay bajas confirmadas, o esa mocosa tendría un peor destino”.

Mientras caminaban, Naruto la detuvo antes de llegar a la sala.

“¿podrías no sellar sus poderes? Sé que es peligrosa, pero Ido se fue, por lo que no perderá el control” susurró Naruto.

“lo siento, mocoso, pero no es posible. Aun si esa cosa se fue, todo nació de su subconsciente; solo es cuestión de tiempo para que otro nazca. Además de que no hay nadie que la controle, incluso Kurenai no tiene poder suficiente para deshacer sus genjutsus”.

“no, te dije sobre mi poder antes. Me he vuelto a adaptar; ahora puedo resistirlos, al menos en un 70-80% sus efectos, por lo que ya no es un peligro para mí” dijo Naruto.

“mocoso, ¿qué pasó?” preguntó Tsunade con una voz más seria.

Naruto sabía que si quería convencer a Tsunade tenía que decir la verdad, por lo que se dispuso a contar lo que pasó.

El rostro de Tsunade pasó de la seriedad a la preocupación y, al final, terminó en resignación.

“con más razón tiene que ser sellada. Tú mismo probaste el potencial de sus ilusiones; un shinobi normal ya habría terminado muerto”.

“si bien es cierto, eso indica también el potencial para la aldea. Ella es fuerte, por lo que será de gran ayuda. Además de que puedo detenerla si se sale de control. Sabes muy bien que, en cuanto a peligro, soy más peligroso que ella, y más por el poder de mis llamas” dijo Naruto.

Tsunade lo consideró por un largo momento.

“si te preocupas por mí, entonces sabes que si estoy en peligro es posible que mi resistencia a los genjutsus pueda mejorar a inmunidad” ofreció Naruto. “además también agregaré postre extra a tus comidas” dijo Naruto con una sonrisa, tratando de negociar.

Tsunade tragó audiblemente ante eso. Ella, como condición para volver y enseñarle, le había impuesto ser el encargado de sus comidas. La comida de Naruto era adictiva después de todo, y lo peor era que desde que la probó toda la demás comida le parecía insípida, incluso la de los restaurantes famosos de la aldea.

“como quieras, mocoso, pero será tu responsabilidad” dijo Tsunade. “si causa problemas, el consejo no lo dejará pasar” advirtió.

“esos ancianos… debería quemarlos hasta las cenizas” murmuró Naruto.

Tsunade entró en la sala, encontrándose con las kunoichis.

“tsunade sama” saludaron respetuosamente mientras se ponían de pie para recibirla.

“pueden sentarse” dijo la Hokage al ver el cansancio en sus rostros.

“kurenai yuhi, entiendes la gravedad del asunto por ocultar información de la misión que dejó el Tercer Hokage” dijo con gravedad. Después de todo, cuando ella revisó la información se dio cuenta de que habían omitido muchos detalles, entre los que estaban el nivel de peligro de Yakumo.

“lo siento, tsunade sama. Pensé que el Tercer Hokage habría dejado información para usted o algo; no sabía que se habían omitido completamente los detalles” dijo Kurenai con nerviosismo.

Suspirando, Tsunade habló.

“deja eso, esto es culpa del anciano, no tuya” dijo resignada. El viejo probablemente no contó con que moriría antes de pasar el manto de nuevo y debió omitir a propósito la información para proteger a la niña de enemigos internos.

“pero aun así, el hecho de que Yakumo no solo atacó la torre Hokage, sino que indujo a un genjutsu a la población para incitarlos a atacarse unos a otros sigue en pie; no es algo que se pueda dejar pasar así nomás”.

Yakumo se tensó mientras una mirada de arrepentimiento cruzaba su rostro.

Rápidamente, la chica se puso de rodillas suplicando.

“lo siento, Hokage sama, esto fue completamente mi culpa. Por favor, no culpe a sensei ni al clan Kurama; ellos trataron de impedirlo”.

Su frágil cuerpo temblaba de miedo ante las consecuencias de sus acciones, cómo podrían afectar a sus seres queridos; su deseo de venganza había dejado de lado esos temas.

“mocosa, ponte de pie” ordenó. “ahora mismo tienes solo dos opciones: pagar por tus crímenes o someterte a un entrenamiento riguroso y compensar a la aldea con servicio obligatorio” dijo, sorprendiendo a ambas kunoichis. “ten en cuenta que de todas formas se te impondrá un sello de restricción que limitará tus habilidades hasta nuevo aviso”.

Una mirada de tristeza cruzó el rostro de Yakumo. Sabía que no podría librarse tan fácilmente después de lo que hizo, pero no quería que su clan fuera marcado por culpa de ella y, aunque sabía que sería peligroso, “yo serviré a la aldea fielmente y aceptaré el sello” dijo con los puños apretados.

Tsunade asintió. Si bien castigarla con algo más permanente sería lo más seguro, Naruto tenía razón: el poder de Yakumo era algo bastante beneficioso para la aldea; no aprovecharlo sería demasiado estúpido.

Y con Naruto habiéndose adaptado a los poderes de la chica, tenían una forma de lidiar con ella. Aun así, haría tiempo para comprobar la veracidad de las palabras del pelirrojo y evaluar su avance hasta ahora.

“bien, Yakumo Kurama, por la presente serás puesta bajo supervisión de Kurenai Yuhi y no podrás desactivar el sello sin el permiso de ella o mío. Además, se te reintegrará al sistema shinobi. Tu clan deberá pagar una multa para compensar los daños a la aldea, además de que se les quitarán algunos de sus privilegios hasta nuevo aviso” sentenció.

No quitó su puesto en el consejo, ya que sabía que Yakumo estaría ahora en deuda con ella; para poder hacer frente a la influencia de Danzō y los consejeros, necesitaba aliados, en especial del lado shinobi, ya que sabía que muchos civiles estaban con Danzō.

nota: hola damas, caballeros, tanques panzer, genteeee… como muchos no saben suelo trabajar en horario nocturno lo que últimamente me deja muy cansado y con la mente hecha puré, por lo que me tomare 2 semanas de descanso para dejar que mi cerebro descanse, gracias por su comprensión.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo