Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Naruto Uzumaki: Agente de La Compañía - Capítulo 129

  1. Inicio
  2. Naruto Uzumaki: Agente de La Compañía
  3. Capítulo 129 - Capítulo 129: Capítulo 129
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

Capítulo 129: Capítulo 129

“Bienvenidos ninjas de Konoha”, saludó, “mi nombre es Jirocho Wasabi”, se presentó. El equipo 7 devolvió el saludo. “Como se sabe en estas tierras, el puerto Degarashi está controlado por dos familias: el clan Wasabi y el clan Wagarashi”. Poco a poco empezó a explicar la situación del puerto y la postura del daimyo.

“Cada cuatro años se celebra una carrera al santuario Todoroki donde el ganador liderará la zona; sin embargo, debido a fuertes rumores de sabotaje de parte de la familia rival, temo que traten de atentar contra la vida de mi representante”.

Naruto escuchaba atentamente la situación; sin embargo, no pudo evitar pensar en las palabras de Tsunade. Al parecer, Tsunade y Jirocho eran amigos desde hace mucho, algo que no era sorpresa ya que, por lo que sus clones descubrieron, muchos de los locales de entretenimiento y casas de té eran de la familia Wasabi.

Si tuviera una manera de describir a esta familia era como una mafia semilegal. Por lo que vio, tenían una buena reputación en el área, pero su influencia se ha visto mermada por la familia rival, en especial porque estos ganaron la carrera hace cuatro años, aprovechando su posición para reprimir a la familia Wasabi.

‘Lo más seguro es que Tsunade les deba mucho dinero y prometieran perdonar parte de la deuda por este favor’, pensó Naruto con un suspiro. Aun así, era una buena oportunidad de conseguir puntos, aunque aún tenía una sensación de que algo no iba bien.

“Ah, disculpen mis modales, Idate preséntate ante nuestros invitados”, dijo Jirocho llamando a su representante. Pronto el equipo 7 quedó sorprendido ante la persona que estaba frente suyo. “¡Ah, ustedes! ¡Son los ladrones que robaron mi cartera!”, gritó el chico.

“¡Que tú eres el que intentó robarnos!”, gritó Sakura.

Pronto la tensión aumentó en el cuarto. “Jirocho-sama, no puede confiar en ellos, son solo unos ladrones descarados”, se quejó Idate. Jirocho estaba confundido ante el giro de los acontecimientos; sin embargo, si era cierto lo que dijo su protegido, entonces se aseguraría de traer justicia. “Disculpen, ¿les importaría explicar cómo se conocen?”.

Naruto sonrió. “Bueno, no hay mucho que explicar, señor Jirocho”, dijo Naruto antes de ver a Idate a los ojos con frialdad y una pizca de diversión. “Verá, cuando nos detuvimos en una casa de té para descansar, un tipo descarado se nos acercó tratando de embaucarnos y, después de insultarnos, desapareció, dejándonos la cuenta a nosotros. Pero quién diría que a ese sinvergüenza se le caería su cartera en el local, salvándonos de aquella situación”.

La actuación de Naruto era tan exagerada que tanto Sakura y Sasuke como los dos miembros de la familia Wasabi no pudieron evitar sudar de la incredulidad. “Lastimosamente no me acordaba de su cara, pero si dices que te robamos, ¿entonces tú eres aquel sinvergüenza? Qué mala reputación sería para la familia Wasabi”, se burló Naruto.

Jirocho no pudo evitar hacer una mueca. Conocía bien a su protegido; además, al voltear a verlo, vio cómo este se puso ligeramente más pálido, por lo que solo confirmó las palabras de aquel pelirrojo maleducado.

“Idate, ¿es cierto que ellos te robaron tu cartera?”, preguntó con un dejo de seriedad en su tono. Idate pronto agachó la mirada con vergüenza. “No, no, yo debí confundirme con otra persona”, mintió. Después de todo, no quería ver la mirada de decepción de Jirocho.

Con un suspiro, el jefe de familia dejó de lado aquella situación, ya que ambas partes estaban a mano; sin embargo, tendría que hablar con su protegido más adelante sobre su actitud. “Bueno, debí confundirme. Después de todo no lo vi bien, pero si quieres aún tengo la cartera, puedes revisar si es la tuya”, dijo Naruto sacando aquella cartera ahora vacía.

Idate no pudo evitar poner una mirada agraviada al ver que se gastaron todo su dinero y, mordiéndose la lengua, solo pudo esbozar una débil negativa sobre la propiedad de la cartera. Aun así, no pudo evitar sentir la mirada de Jirocho; sabía que estaría en problemas.

“Bueno, debí equivocarme”, dijo Naruto. Sakura solo pudo negar de incredulidad ante la forma descarada de molestar a Idate y Jirocho; aun así, no sentía nada de simpatía por el descarado chico.

“Ya que se resolvió el malentendido, podemos continuar con los detalles de la misión”, dijo Jirocho suspirando. A continuación, empezó a detallar el trayecto que recorrerían y a explicar sobre lo que se esperaba de ellos.

Al final terminaron con la reunión después de un par de horas. Pronto fueron dirigidos a las habitaciones de invitados, donde luego se reunieron en la habitación de Naruto y Sasuke, quienes compartían una.

“Entonces, ¿en verdad tenemos que proteger a ese chico desagradable?”, preguntó Sakura aún enojada.

“Por desgracia es parte de nuestra misión, pero si te molesta tanto, ¿por qué mejor no me lo dejan a mí? Prometo que llegará vivo”, dijo Naruto burlón. Aun así, se podía notar cierto brillo en sus ojos; después de todo, si se lo dejaran a él solo, entonces tendría más oportunidades de capturar a Aoi sin que se enteren.

“No, no, está bien”, dijo Sakura resignada. Ella no dejaría que Naruto cargara con todo. “Por cierto, tú qué opinas, no has dicho nada desde hace un tiempo”. Pronto Naruto redirigió la conversación a Sasuke.

“No me importa, solo terminemos rápido con esto”, dijo Sasuke antes de volver a su expresión de indiferencia.

“Vaya, no se te acaba la emoción, ¿no?”, dijo Naruto con sarcasmo, ganándose una mirada fulminante del Uchiha.

“Aun así será difícil. Después de todo tendremos que seguirle el ritmo durante la carrera”, murmuró Sakura, quien sabía que no tenía la mayor velocidad o resistencia del grupo, aun cuando ya había mejorado mucho.

“No te preocupes, igual sería mejor turnarnos. Si dividimos la guardia por zonas en vez de turnos, entonces tendremos mayor probabilidad de mantenerlo a salvo”, dijo Naruto, pues sabía en qué momento apareció Aoi en escena y si todo seguía igual que en el canon, entonces el templo Todoroki era su mejor oportunidad para atraparlo; sin embargo…

Aoi no estaría solo. Los ninjas que vio en el bosque de la muerte también estarían ahí y, aunque sabía que no eran rivales para Sasuke, aun así no podrían enfrentar 3 a 1 si seguían ese plan.

‘Qué complicado’.

‘Espera, ¿por qué tengo que hacerlo durante la carrera?’, se preguntó Naruto. ‘Si ese bastardo estará esperando en el templo, puedo adelantarme e interceptarlo, y dejar un clon que ayude a los demás contra los acompañantes’.

Poco a poco el plan se empezó a trazar; sin embargo, no notó la mirada de uno de sus compañeros.

Pronto la carrera empezó. El equipo 7 se mantenía atento a cualquier eventualidad; por lo que dijo Idate antes, la primera parte no aceleraría tanto para poder mantener su resistencia, sería casi al final de la carrera donde iría con todo.

Por lo que pudieron relajarse más. Aun así sabían que no sería fácil, en especial ahora que viajaban en bote; según había visto, sería aquí donde aparecerían los ninjas de la Niebla.

Admitía que era un terreno desventajoso; no solo se vería limitado, sino que dependería de sus jutsus suiton. Aun así estaba emocionado, tocando su bolsa donde guardaba uno de sus respiradores.

“Qué pérdida de tiempo. Los ninjas son solo un desperdicio, podría ganar la carrera por mí mismo”, se quejó Idate; sin embargo, el equipo 7 solo lo ignoraba mientras se encargaban del barco.

Algunos de sus clones ya habían investigado sobre la situación con el noble a cargo del puerto, quien era el que cuidaba las tierras para el daimyo, y por lo que averiguó, había sido sobornado por la familia Wagarashi hace tiempo.

Por lo que contar con él sería inútil. Además de que las ganancias del puerto habían aumentado desde que los Wagarashi se hicieron cargo debido a que aceptaban distintas mercancías sin restricciones.

Algo que si bien parecía una buena idea, la verdad era que muchos productos ilegales pasaban por el puerto: desde drogas y armas hasta contrabando. Por lo que en esos cuatro años, los pobladores sufrían de una grave escasez de seguridad.

Ahora entendía mejor el porqué del ambiente tenso; si la familia Wasabi ganaba, entonces ellos tenían una mejor oportunidad de cambiar la situación. Sin embargo, no desaprovecharía la situación.

Aún tenía muchas drogas y demás cosas que obtuvo de los almacenes de Gato; era lo que usaba normalmente para aumentar su resistencia toxicológica, además de que con los estudios con Tsunade pudo encontrar varios que serían útiles para distintas situaciones.

Volteando a ver a Idate y Sakura discutiendo, suspiró cansado de la actitud del chico. “Morino”, dijo, siendo escuchado por todos. Esto dejó en silencio a Idate, quien palideció considerablemente.

“¿A qué viene eso?”, preguntó Idate tratando de desviar la atención y calmarse. “Nada, simplemente me acordé de un rumor sobre que el jefe de interrogación y tortura solía tener un hermano cobarde”, dijo Naruto mientras observaba fijamente a Idate.

“Qué estupidez, por qué me importaría”, dijo antes de alejarse. Naruto vio la tensión del chico; sabía que eso lo mantendría más dócil por un tiempo. Aun así, no se perdió la mirada de Sasuke, que entendió lo que quiso decir.

“Qué tipo tan raro”, murmuró Sakura. Aun así, se le quedó grabada la reacción del chico ante las palabras de su compañero. Sin embargo, casi se cae ante la repentina sacudida del barco.

“¿Qué está pasando?”, preguntó Sakura acercándose al borde, mientras Sasuke se ponía en guardia. “Enemigos, abajo”, dijo Naruto sintiendo el chakra de los ninjas de la Niebla; al fin había llegado el momento.

Sakura se asomó para ver cómo una corriente de agua trató de perforar el barco solo para apenas hacerle daño. El sonido de metal chocando resonó cuando Sasuke usó su espada para atacar a uno de los ninjas.

Naruto también atacó, golpeando a uno de ellos; sin embargo, pronto humo empezó a salir de la vela. Al voltear a ver, vieron al tercero derramando combustible sobre el barco.

“Bastardo”, gritó Naruto lanzando un corte al tercero que terminó dando de lleno. “¡Kyaaaa!”, el grito de Sakura resonó en el barco. Naruto volteó rápidamente a verla solo para ver cómo palidecía y empezaba a temblar.

‘Ese estado’, pensó. Naruto lo reconocía bien; era similar a Tsunade cuando la conoció. Sakura estaba en shock; la mirada de horror de la pelirrosa era palpable. Sin embargo, pronto tuvo que bloquear un ataque.

Sakura estaba en el suelo temblando, al ver la sangre en el piso pronto su mirada se volvió borrosa y su cuerpo empezó a temblar de frío. Su entorno cambió del barco a un piso de piedra, el sonido de las olas ahora cambiadas por una fuerte ventisca mientras el rostro del ninja de la Niebla cambió al de aquel ninja de la Nieve.

“¿Por qué?”, empezó a sonar la voz del ninja mientras el cadáver con un hueco en la cabeza empezó a arrastrarse hacia ella tratando de alcanzarla. “¿Por qué lo hiciste?”, dijo con una voz aterradora, “asesina”.

Sakura volvió a gritar de miedo. “¡Demonios, Sakura, reacciona!”, gritó Naruto. Sasuke pronto empujó al ninja antes de correr hacia la pelirrosa. “Sakura, mírame”, dijo Sasuke sujetándola de los hombros.

“Vamos, respira. Mírame a los ojos”, dijo Sasuke mientras la veía. Naruto, a un lado, sacó sus cadenas bloqueando el camino del otro ninja; enojado, activó su modo Ashura, atrapando a los dos ninjas y estrellando sus cabezas contra el piso.

“Está bien Sakura, mírame, respira cada vez que cuente, ¿okey?”, dijo Sasuke agitándola varias veces. “Tranquila, respira”, dijo cada vez más suave. “Uno”, empezó a contar. Sakura rápidamente inhaló y exhaló. “Eso es, vamos, dos”, volvió a hacerlo.

Naruto vio cómo el cuerpo de la chica empezó a calmarse; sin embargo, al ver el barco, notó que ya no servía: no solo estaba en llamas, sino que aun si las apagaran la vela ya no estaba.

Con un suspiro se acercó a ellos. “¿Estás mejor?”, preguntó Sasuke. Sakura se había calmado; no sabía cómo el Uchiha lo había hecho o cómo sabría que funcionaría hacerlo.

“Gra… gracias”, dijo Sakura hablando con él antes de desviar la mirada. Viendo a su alrededor vio el desastre que había y cómo Idate había desaparecido; sin embargo, justo cuando iba a ver el cadáver, Naruto rápidamente se paró frente a ella.

“Vamos, el barco ya está perdido”, dijo Naruto. Había mandado a sus clones a sellar los cuerpos para revisarlos más tarde. Pronto Sasuke y Sakura saltaron del barco manteniéndose de pie sobre el agua.

Naruto dudó; no quería dejar sola a su amiga después de aquel ataque de pánico, pero también quería adelantarse a Aoi. “Maldita sea”, maldijo antes de saltar con ellos. Ya habría otra oportunidad.

nota: hola maig@s otra semana mas, como siempre es un placer escribir para ustedes, no se olviden de comentar los estare leyendo, que tengan una bonita semana.

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas